Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
Antes de las obras viarias y civiles, se contrastan el trazado, la zanja de servicios, la excavación y las cimentaciones profundas con los indicios disponibles de artefactos explosivos. FONTANA-EOD examina la documentación y las intervenciones previstas en el terreno. Envíe el plano de situación, las profundidades de intervención y las fases de obra para poder definir los estudios y la documentación adecuados para cada tramo y estructura.
Asignar tramos, estructuras y cruces.
Representar excavaciones, entibaciones y cimentaciones.
Documentar claramente las zonas tratadas.
En las obras viarias y civiles, el estudio de artefactos explosivos se define a partir de la intervención prevista en el terreno y de la documentación disponible sobre indicios y estudios anteriores. Los corredores viarios, las zanjas de servicios, las excavaciones y las cimentaciones profundas requieren una delimitación superficial y en profundidad adecuada a cada caso. El servicio posterior se elige de modo que sus conclusiones sean utilizables para la siguiente fase de obra y que las zonas pendientes sigan siendo identificables.
La referencia de georradar relativa a la ampliación de la Albertstraße en Ingelheim muestra un caso concreto de aplicación en obras viarias y civiles urbanas. Ver información del proyecto.
Áreas de servicio:Prospección desde la superficie: georadar, TDEM, magnetometríaMétodo aplicado en el proyecto: Georradar
Referencias de proyectos ejecutados
Nuestras referencias en obras viarias y civiles abarcan desde puentes e infraestructuras de transporte hasta alcantarillado y urbanización. Seleccione una localidad del proyecto para consultar los servicios correspondientes.
Los datos de los proyectos se cargan desde la lista de referencias.
Seleccione una localidad del proyecto en el selector o mediante un punto del mapa.
Los marcadores muestran los centros oficiales de las localidades. Las referencias asociadas indican la tarea constructiva, los servicios ejecutados y el alcance documentado.
Bases cartográficas: © GeoBasis-DE / BKG (2026), VG250 / GN250 / DLM250, dl-de/by-2-0; Luxemburgo: ACT / data.public.lu, CC0. Geometrías proyectadas y simplificadas para su representación.
Las obras viarias y civiles abarcan volúmenes de terreno afectados por los trabajos muy diversos. Para autopistas, trazados de alcantarillado, puentes, pantallas acústicas o cimentaciones profundas, los estudios necesarios se definen en función de la superficie, la profundidad y el procedimiento constructivo.

Construcción y ampliación, renovación de calzadas, drenaje, medianas, enlaces y estructuras a lo largo de extensos corredores de obra.
Para la planificación de la ejecución, los carriles, las medianas, las zonas laterales y las estructuras se dividen en tramos separados de estudio y entrega.
El uso posterior de la documentación se tiene en cuenta desde la división en tramos.
Evaluación técnica de un tramo de autopista
Ampliación, conservación y reconstrucción integral con situaciones de obra variables, fases de tráfico, servicios existentes y entregas por tramos.
Las fases de tráfico, los desvíos y la accesibilidad de cada tramo determinan cuándo pueden estudiarse las superficies y entregarse para los trabajos posteriores.
Las entregas se documentan indicando la versión del plano, la profundidad y las zonas de borde aún pendientes.
Evaluar el tramo de carretera y la fase de obra
Estribos, pilas, pilotes, tablestacas, excavaciones y superficies de trabajo temporales con distintos ámbitos superficiales y en profundidad.
Las zonas de pilotes y estribos se integran con la geometría del puente, la entibación y las superficies de trabajo temporales en un concepto de estudio referido a cada elemento.
Las superficies de las estructuras y las superficies de tráfico reciben documentación separada, pero coordinada entre sí.
Estudiar las zonas de puentes y cimentaciones
Zanjas de servicios, pozos, balsas pluviales, sifones invertidos y cruces cuyo trazado y profundidad deben trasladarse con precisión al estudio de artefactos explosivos.
Las excavaciones de pozos, los tramos entre pozos, los cruces y los puntos de conexión reciben referencias propias de posición y profundidad para la prospección y la posterior documentación de la excavación.
Las longitudes de los tramos entre pozos y la ubicación de estos determinan la secuencia de los trabajos.
Evaluar el trazado de alcantarillado y drenaje
Prospección técnica y evaluación especializada de cada nivel de trabajo antes de la retirada controlada del terreno, siempre que este procedimiento sea adecuado para la intervención prevista.
La supervisión se utiliza únicamente en niveles y zonas claramente definidos y se vincula a un estudio previo y a una decisión ordenada sobre la actuación posterior.
Las profundidades no supervisadas y las zonas de excavación modificadas lateralmente quedan expresamente fuera del alcance de las conclusiones.
Planificar la supervisión de excavaciones en obras civiles
Corredores de obra lineales, a menudo estrechos, con cruces, drenaje, iluminación, elementos de contención e intervenciones que varían por tramos.
Además del eje de la vía, se consideran la iluminación, el drenaje, los elementos de contención y las estructuras de cruce siempre que generen intervenciones relevantes en el terreno.
Las estructuras de conexión y los cruces se incorporan al expediente del proyecto como puntos de decisión propios.
Estudiar una vía ciclista o una superficie de tráfico
Cruces, glorietas, ramales e incorporaciones con numerosas interfaces entre tráfico, servicios y fases de obra.
Los servicios que se cruzan, las isletas, las instalaciones de señalización y las fases de obra se organizan de modo que no queden zonas residuales de alcance incierto entre los distintos oficios.
Para cada fase de tráfico se comprueba si aparecen nuevos volúmenes de terreno afectados por los trabajos o profundidades adicionales.
Estudiar una intersección y su zona de conexión
Excavaciones profundas, entibaciones, anclajes, zonas de inicio y llegada, así como zonas accesibles solo después de la demolición o la excavación.
Los ramales, los portales, las entibaciones y las excavaciones profundas se estudian y documentan por separado del corredor viario próximo a la superficie.
Las excavaciones y las zonas de los portales se contrastan espacialmente con los trabajos posteriores de cimentación especial.
Estudiar la zona de un túnel o paso inferior
Alineaciones de pilotes, postes y cimentaciones junto a superficies de tráfico, con un espacio de trabajo reducido y una infraestructura técnica densa.
Las cimentaciones puntuales y lineales se relacionan con el volumen de terreno realmente afectado por los trabajos mediante el kilometraje, la separación entre cimentaciones, la profundidad prevista y el procedimiento posterior de instalación.
Los cambios del eje o de la separación entre cimentaciones dan lugar a una nueva comparación con la geometría del estudio.
Estudiar el eje de cimentación de la pantalla acústica
Ejes de pilotes, anclajes, excavaciones, taludes y estructuras existentes que requieren un estudio diferenciado en superficie y profundidad.
La estructura existente, la geometría de la nueva construcción, los ejes de anclajes y pilotes y las zonas de taludes reciben conclusiones técnicas propias.
El estado de los trabajos se registra por elemento constructivo, en lugar de limitarse a una indicación general de superficie.
Evaluar un muro de contención o una estructura de ingeniería civil
Grandes superficies pavimentadas con drenaje, servicios, iluminación, zonas de repostaje y servicio y varias fases de obra.
Las plazas de aparcamiento, los accesos, las zonas de repostaje y servicio, el drenaje y la iluminación se diferencian según la fase de obra y la presencia de elementos técnicos que influyen en la medición.
Las zonas de servicio y auxiliares se incluyen en el estudio cuando en ellas se prevén intervenciones en el terreno o cimentaciones.
Estudiar un área de servicio o aparcamiento
Pilotes, perforaciones, tablestacas, anclajes y otras intervenciones profundas puntuales o lineales en el terreno con su propia geometría de estudio.
Cada tipo de cimentación se describe mediante coordenadas, geometría, profundidad prevista y procedimiento de instalación para que coincidan el volumen estudiado y el de ejecución.
La recepción se realiza sobre la base de los ámbitos puntuales y de profundidad documentados.
Preparar las zonas de cimentación profundaEl siguiente paso depende de la fase del proyecto, la geometría de la intervención, la accesibilidad y la documentación necesaria.
Antes de fijar el trazado definitivo, se examina qué indicios históricos, documentación antigua y ubicaciones conocidas de hallazgos afectan al corredor del proyecto.
El estudio espacial preliminar facilita la comparación de variantes, la estimación de costes y la priorización de los reconocimientos técnicos.
Los resultados se preparan de modo que las variantes puedan compararse no solo por los indicios existentes, sino también por la viabilidad de la medición y el esfuerzo adicional de estudio.
Examinar los indicios históricos del trazadoLas superficies, las profundidades, los objetos buscados, los métodos, los requisitos de cualificación y la documentación exigida deben describirse de forma inequívoca para todos los licitadores.
Las partidas globales sin referencia a tramos y profundidades dificultan la comparación y la posterior recepción.
Las partidas condicionadas y alternativas reciben criterios de activación claros para que los cambios durante la obra no generen límites de prestación inciertos.
Preparar la descripción de los serviciosLa calzada, las zonas laterales, las superficies de obra y los tramos accesibles del trazado pueden estudiarse con métodos geofísicos adecuados.
Antes de contratar se examinan el pavimento, los servicios, las armaduras, la presencia de chatarra y la profundidad de los datos requerida.
Si las superficies o los campos de interferencia son distintos, los tramos pueden parametrizarse por separado y evaluarse con criterios de calidad adecuados a cada uno.
Seleccionar métodos de estudio superficialLos puentes, los muros de contención, los pasos inferiores, las pantallas acústicas y las estructuras profundas generan intervenciones puntuales o lineales en profundidad.
Las coordenadas, la profundidad prevista, la geometría de cimentación y el procedimiento constructivo determinan la geometría del estudio.
Para los puntos alternativos y los ejes modificados, se comprueba si el volumen de terreno previsto para los trabajos sigue suficientemente cubierto o requiere un estudio complementario.
Preparar las intervenciones profundasLos elementos existentes, los servicios o los campos intensos de interferencia pueden limitar un estudio previo. Estas zonas se delimitan espacialmente.
Los estudios y las medidas de protección necesarios se definen antes de las intervenciones en el terreno durante la demolición. Para los volúmenes de terreno que queden accesibles a continuación se determina el método de estudio posterior adecuado. Si resulta viable una prospección de artefactos explosivos durante la obra, se definen previamente los niveles de excavación, los puntos de parada, las responsabilidades y la documentación.
La supervisión se vincula a la secuencia de excavación, la selección de equipos, las responsabilidades y la cuestión de cuándo será posible una nueva comprobación técnica.
Prever la supervisión de excavacionesLas anomalías de medición, los objetos que causan interferencias técnicas y los hallazgos reales se evalúan de forma diferenciada.
Las anomalías de medición se evalúan técnicamente; de ello pueden derivarse estudios complementarios o una exposición especializada. Ante un objeto sospechoso, se detienen los trabajos, se abandona la zona inmediata y se avisa sin demora a la policía.
La cadena de medidas sigue siendo trazable desde la primera anomalía hasta la decisión final sobre el tramo mediante un identificador de ubicación inequívoco.
Aclarar el proceso de evaluación de hallazgos y recuperaciónPara cada fase de obra se define qué volumen de terreno debe estudiarse y qué documentación necesitan la planificación o la dirección de obra. Las superficies extensas del trazado, las cimentaciones profundas, las zonas existentes inaccesibles y los tramos con excavación en curso se planifican como tareas distintas. Así, las ofertas pueden referirse al mismo alcance de estudio. Cada documento justificativo solo es válido para el volumen de terreno documentado.
Los indicios históricos y los usos anteriores aún no se han relacionado suficientemente con el trazado y el área de obra.
La interpretación de fotografías aéreas y la revisión documental aportan una base de evaluación espacial para las variantes y el reconocimiento técnico.
De este modo, la planificación obtiene una base fundamentada para fijar prioridades, recopilar datos adicionales y preparar el posterior pliego de partidas.
Estudiar el corredor con indiciosEl volumen de terreno en el que se trabajará es accesible desde la superficie y debe evaluarse técnicamente antes de las excavaciones o los trabajos de fresado.
Un método superficial adecuado proporciona datos de medición georreferenciados y delimita las zonas de interferencia o exclusión.
El control de calidad y la estructura del informe se definen antes del trabajo de campo para que el resultado sea utilizable en la siguiente fase de obra.
Planificar el estudio superficialLos pilotes, las tablestacas, los anclajes o las perforaciones se extienden por debajo de la zona investigada con fiabilidad desde la superficie.
El estudio se refiere a la posición puntual o lineal, la profundidad prevista y el procedimiento constructivo.
Las separaciones entre líneas y puntos se deducen de la geometría de la estructura, no de una anchura genérica del trazado.
Estudiar el volumen de terreno en profundidadLos servicios, las estructuras, el tráfico o los campos técnicos de interferencia impiden un estudio previo completo y fiable.
Las zonas que no pueden evaluarse se cartografían. Para ellas se comprueba cuándo serán accesibles y qué método de estudio complementario resulta adecuado para la intervención prevista.
El estudio complementario se refiere al estado concreto de la obra. Un acceso posterior puede permitir una metodología distinta de la posible en la situación actual.
Evaluar métodos de estudio complementariosLas anomalías de medición requieren un tratamiento técnico posterior antes de la intervención correspondiente en el terreno.
La exposición, las mediciones adicionales o la retirada de artefactos se planifican según la posición, la profundidad y el objetivo de retirada.
Los puntos pendientes se incorporan a la gestión del proyecto con plazo, tipo de actuación y responsable antes de que comience la intervención correspondiente en el terreno.
Evaluar el tratamiento de anomalíasLas zonas tratadas, las zonas con limitaciones y las zonas pendientes deben ser identificables junto con la versión del plano, la profundidad y las conclusiones.
El informe, los planos de situación y los protocolos constituyen la base para la siguiente fase de obra y las posteriores actualizaciones.
La entrega también indica qué modificaciones de los planos o profundidades adicionales darían lugar a una nueva evaluación técnica.
Estructurar la entrega y el expediente del proyectoUn estudio de artefactos explosivos solo resulta utilizable para un proyecto de obras viarias o civiles cuando la situación inicial, el alcance de los trabajos, los métodos, los resultados y los límites de las conclusiones se reúnen de forma comprensible. La documentación también debe ser entendible para los participantes que no intervinieron en el trabajo de campo. Por ello, los planos, los datos de medición y los informes deben identificar la misma fase de obra y versión del plano. Los resultados se asignan a las superficies y profundidades estudiadas.
El kilometraje, el eje, la anchura de trabajo, la fase de obra, el cruce, la estructura, el punto de perforación y la parcela establecen la referencia espacial.
Los cambios durante la planificación y la ejecución se actualizan de forma trazable.
La referencia espacial debe mantenerse también cuando cambian las fases de tráfico y los límites de los lotes por tramos.
Las evaluaciones históricas, la información de las autoridades, los hallazgos conocidos, los informes anteriores y las especificaciones del proyecto se documentan con su ámbito de aplicación.
Las lagunas de datos y las contradicciones siguen visibles como puntos pendientes.
Las fuentes discrepantes no se agrupan sin explicar su procedencia y su significado técnico para el estado actual del proyecto.
Se describen el principio de medición, la malla, el trazado de las líneas, la profundidad de estudio, la geometría de los sondeos, la superficie, el subsuelo, los servicios y las fuentes de interferencia.
Esto permite evaluar técnicamente el alcance de las conclusiones.
Las distintas condiciones de medición en el asfalto, el arcén, el talud y la excavación se indican por tramos.
Los datos brutos y evaluados, las listas de anomalías, los planos de situación, los protocolos de campo y la documentación de hallazgos deben ser coherentes entre sí.
La observación de medición, la causa técnica y el hallazgo real se mantienen diferenciados.
La evaluación técnica combina la representación automática de los datos con una valoración razonada de la posición, la profundidad y la causa técnica.
Las zonas inaccesibles, afectadas por interferencias técnicas o que no coinciden con los planos se delimitan espacialmente.
Para cada zona se indica una actuación posterior concreta o una fase ulterior del proyecto.
Las zonas pendientes permanecen visibles en los mapas y las listas de medidas hasta que se haya documentado la finalización de un servicio posterior adecuado.
El informe describe la superficie y la profundidad realmente tratadas, los resultados, las limitaciones y la siguiente decisión.
Las entregas parciales se integran posteriormente en un expediente de proyecto coherente.
El expediente completo diferencia claramente los tramos terminados, las zonas evaluadas con limitaciones y las futuras fases de obra.
La secuencia se adapta a la fase del proyecto, el procedimiento constructivo y la accesibilidad. Antes de la siguiente intervención en el terreno se aclara qué estudios han concluido y qué tareas siguen pendientes. Cuando el tráfico se organiza por tramos, el estudio, la evaluación y la entrega se coordinan con la disponibilidad real de las zonas de trabajo. Los requisitos técnicos mínimos, los controles de calidad y los límites de las conclusiones se mantienen sin cambios.
Se describen de forma inequívoca el trazado, la estructura, el área de obra, el kilometraje, la intervención, la profundidad, el plazo y las conclusiones necesarias.
La definición de la tarea diferencia los movimientos de tierras próximos a la superficie, las cimentaciones profundas y las superficies de obra de uso temporal.
Se reúnen planos de situación, parcelas, servicios, puntos de perforación, documentación antigua, escritos de las autoridades e informes anteriores.
La documentación incompleta o contradictoria se registra como una tarea concreta de recopilación o aclaración.
Los indicios históricos se superponen a la geometría actual de la obra. De ello resultan volúmenes de terreno superficiales, profundos e inicialmente inaccesibles afectados por los trabajos.
Los indicios históricos se relacionan con las superficies y profundidades realmente previstas.
El objeto buscado, la superficie, el subsuelo, los servicios, el entorno de interferencias, la profundidad y el objetivo documental determinan el servicio adecuado o su combinación.
Para cada servicio se definen criterios de calidad, formatos de datos y el tratamiento de las zonas que no puedan alcanzarse.
Antes de comenzar se acuerdan los accesos, la organización del tráfico, las zonas restringidas, la topografía, los equipos, los puntos de parada y la comunicación.
La organización de los trabajos y del tráfico se coordina para que las superficies previstas sean realmente accesibles y puedan estudiarse.
La medición, el estudio en profundidad, la exposición o el servicio durante la obra se realizan con referencia a su ubicación y conforme a la metodología acordada.
Las desviaciones respecto al alcance previsto se registran espacialmente de inmediato y se evalúan técnicamente antes de continuar.
Se comprueba la coherencia de los valores medidos, las anomalías, las exposiciones y las limitaciones con el objetivo del estudio o de la retirada.
La evaluación tiene en cuenta si el resultado se necesita para la planificación, la ejecución, la retirada de artefactos o la coordinación con una autoridad.
El informe, los planos, los protocolos, las zonas pendientes y la decisión sobre la actuación posterior se preparan para la planificación, la contratación y la dirección de obra.
Las actualizaciones mantienen su relación con el encargo original mediante identificadores inequívocos de los planos y los tramos.
En proyectos combinados, las necesidades de estudio y los métodos se examinan por separado para el tramo completo, las estructuras y las zonas existentes inicialmente inaccesibles. Los servicios se integran mediante una misma referencia al trazado y a los planos.
Para variantes iniciales del trazado, parcelas y áreas de obra cuya base de indicios históricos no está clara.
La evaluación determina qué tramos deberían seguir estudiándose técnicamente.
Si se modifica el trazado o se añaden estructuras, se comprueba si la evaluación histórica también abarca esas zonas.
Encargar la comprobación históricaPara superficies extensas accesibles antes de los movimientos de tierras, el fresado o la ampliación.
El método se elige según la superficie, el objeto buscado, el subsuelo y el entorno de interferencias.
El concepto de medición también tiene en cuenta las zonas de borde inaccesibles y la posterior organización de la obra o del tráfico.
Preparar la prospección superficialPara perforaciones geotécnicas, pilotes, tablestacas, anclajes, postes y cimentaciones profundas.
Las coordenadas, la profundidad prevista y el procedimiento constructivo determinan la zona de estudio.
Antes de la prospección se comprueban la versión de los planos, el sistema de coordenadas y la geometría real de ejecución de las listas de puntos y los ejes de entibación.
Planificar la prospección en profundidadPara excavaciones y zanjas de servicios en las que una prospección de artefactos explosivos durante la obra resulte técnicamente adecuada. Cada nivel de trabajo se prospecta técnicamente y se evalúa. A continuación se realizan una retirada controlada del terreno por capas y una inspección visual complementaria; estos pasos se repiten hasta alcanzar la cota de fondo acordada. La mera observación de la excavación con máquina no es suficiente.
Los niveles de excavación, los puntos de parada y la documentación se acuerdan con la dirección de obra.
La descripción de los servicios también especifica cómo tratar las desviaciones, los nuevos niveles de excavación y las comunicaciones de hallazgos durante la obra.
Acordar la supervisión de la excavaciónPara definir claramente los servicios, los objetivos de retirada, los requisitos de calidad y la posterior recepción.
El alcance de los trabajos se vincula a la versión de los planos y al formato de datos.
Los formatos de datos y los criterios de recepción uniformes facilitan las actualizaciones entre lotes, revisiones de planos y distintas empresas ejecutoras.
Preparar la documentación de contrataciónPara condiciones impuestas, dictámenes o documentación de planificación de los que aún no se deduzca el servicio concreto relativo a artefactos explosivos.
Una primera evaluación técnica identifica el siguiente paso adecuado.
La respuesta indica qué información falta y qué debe aclararse a continuación.
Solicitar una evaluación de la documentación del proyecto
Para la calzada, las zonas laterales o el área de obra se comprueba primero si la superficie, el subsuelo y las fuentes de interferencia permiten una medición significativa. Solo después puede seleccionarse un método superficial adecuado para la intervención delimitada.
Elegir métodos superficiales adecuados para el área de obra
Los pilotes, los anclajes, los ejes de entibación y las zonas de terreno accesibles solo después de la demolición se describen con su posición, profundidad y fase de obra. Los estudios complementarios deben adecuarse a estos volúmenes de terreno; una conclusión existente sobre una superficie no basta automáticamente para ellos.
Contextualizar la investigación con referencia de profundidadPara cada tramo del trazado se registran en una lista de intervenciones los trabajos previstos en el terreno. La calzada, el tramo de alcantarillado, el pozo, la excavación y el punto de cimentación reciben la referencia adecuada de posición y profundidad. La lista se contrasta con la documentación disponible; las zonas fuera del alcance documentado siguen pendientes.
Los proyectos de obras viarias y civiles combinan largos corredores lineales con estructuras puntuales y fases de obra variables. Por ello, un estudio superficial a lo largo del trazado no resuelve automáticamente la evaluación de pilotes profundos, ejes de entibación o puntos de perforación. La calzada, las zonas laterales, el drenaje, las intersecciones y las estructuras se consideran por separado.
El pavimento, los servicios, las armaduras, los rellenos, las infraestructuras de tráfico y la variación del subsuelo pueden influir en la capacidad de medición. El método adecuado se determina a partir del objeto buscado, la superficie, el entorno de interferencias y la profundidad necesaria; para las zonas con limitaciones se define una actuación posterior trazable.
La documentación relaciona el trazado o el área de obra, el kilometraje, la fase de obra, la profundidad de intervención, el método, las limitaciones técnicas y las conclusiones especializadas. Así, las conclusiones pueden utilizarse en el pliego de partidas, en la dirección de obra y en el expediente del proyecto, y actualizarse de forma específica ante cambios de los planos. En proyectos de varios años, los planos comunes por tramos muestran qué estudios están terminados o pendientes para cada tramo, fase de tráfico y zona de estructuras. Esto permite identificar qué superficies y profundidades se han tratado, qué limitaciones persisten y qué estudio adicional se necesita antes de una ejecución modificada.
Antes de comenzar se definen las zonas de estudio, los métodos adecuados y la documentación necesaria. La dirección de obra debe poder reconocer en los documentos qué superficies y profundidades se han tratado realmente.
FONTANA-EOD parte de la intervención concreta en el terreno y de la decisión necesaria para la siguiente etapa del proyecto. Un corredor viario no se evalúa de forma genérica cuando las excavaciones, los pilotes, el alcantarillado y las superficies libres plantean tareas diferentes.
Antes de comenzar los trabajos se examinan los indicios de artefactos explosivos, el objeto buscado, la superficie, el subsuelo, los servicios, la profundidad de intervención, la accesibilidad, la fase de obra y las interfaces regionales. De ello resulta una planificación diferenciada de los servicios.
Durante la ejecución se registran de forma continua las desviaciones, las zonas con limitaciones y los cambios de los planos. Las conclusiones siguen vinculadas a la zona realmente tratada.
El expediente del proyecto diferencia la observación de medición, la evaluación técnica, el hallazgo real y la actuación posterior. De este modo, la comunicación entre el promotor, la planificación y la dirección de obra sigue estando fundamentada.
El trazado, la superficie, la profundidad, la estructura, el objeto buscado y las conclusiones necesarias se definen antes de comenzar.
Los métodos se utilizan según su idoneidad técnica, no siguiendo un esquema automático.
Las superficies de medición, los puntos de perforación, las zonas de excavación y los hallazgos mantienen su asignación espacial.
Los servicios, los campos de interferencia y las zonas inaccesibles se indican de forma visible.
Los cambios de los planos, las entregas parciales y las medidas pendientes se actualizan de forma coherente.
El informe responde a la pregunta concreta del proyecto e indica las medidas adicionales necesarias.
La responsabilidad de la obra, los servicios técnicos privados y la prevención de riesgos por las autoridades están relacionados, pero cumplen tareas distintas. Antes de comenzar se determina quién encarga los estudios, comunica los cambios de los planos y transmite los resultados a la dirección de obra.
Definen la tarea constructiva, la zona de estudio, las conclusiones necesarias y su encaje temporal. Facilitan la documentación disponible y encargan los servicios especializados necesarios.
Trasladan el proyecto a trazados, estructuras, puntos de perforación, profundidades y fases de obra. Integran el estudio de artefactos explosivos en el diseño y el pliego de partidas.
Aplican la organización de las zonas de trabajo, el tráfico, los niveles de excavación, las medidas de protección y los puntos de parada. Los cambios de la secuencia de obra se comunican antes de la intervención correspondiente.
Evalúa la documentación y los indicios de artefactos explosivos, desarrolla el procedimiento acordado, ejecuta los servicios especializados dentro del alcance contratado y documenta los resultados y las limitaciones.
Dirige los trabajos pertinentes dentro de su designación y de su competencia, y toma las decisiones de seguridad necesarias para el desarrollo de los trabajos.
En Alemania, los servicios de eliminación de artefactos explosivos de los estados federados y las autoridades locales competentes asumen tareas de prevención de riesgos y gestión de hallazgos. Su participación se aclara para la ubicación del proyecto; fuera de Alemania rigen las competencias del lugar correspondiente.
La autoridad de orden público y la autoridad de control de la construcción pueden participar según el procedimiento local y la tarea constructiva. Las condiciones impuestas y los interlocutores se asignan al tramo viario y a la versión de los planos reales. El estudio técnico, la ordenación del tráfico y la decisión de las autoridades sobre un hallazgo se documentan con sus respectivas competencias.
Los requisitos dependen de la actividad, la ubicación del proyecto, los hallazgos y las competencias. La descripción de los servicios, la cualificación, la evaluación de riesgos, la organización del tráfico y de los trabajos y la documentación se refieren al encargo concreto.
En Alemania, el § 7 SprengG se refiere al permiso empresarial para actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de aptitud de las personas responsables. Según el § 1b SprengG, la búsqueda de munición hallada también forma parte de su manejo. Los requisitos aplicables al proyecto dependen de la actividad realmente contratada.
La evaluación de riesgos relaciona los procedimientos de trabajo, el personal, los equipos, el tráfico, las zonas de protección, la instrucción, las vías de evacuación y la comunicación. La DGUV Information 201-027 ofrece orientación técnica para la evaluación de riesgos y las medidas de protección en trabajos de retirada de artefactos explosivos.
Las Baufachliche Richtlinien Kampfmittelräumung contienen disposiciones sobre reconocimiento, concepto de retirada, contratación, calidad y documentación para su ámbito de aplicación federal definido. Su aplicación en el proyecto concreto de obras viarias o civiles se aclara por separado.
Ante un objeto sospechoso, detenga inmediatamente los trabajos en la zona afectada. No toque ni mueva el objeto, abandone la zona de peligro y mantenga alejadas a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise sin demora a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice el procedimiento local de emergencia. A continuación, informe a la dirección de obra.
La Primera Ordenanza de desarrollo de la Ley alemana de explosivos (1. SprengV) contiene, entre otras, disposiciones sobre conocimientos especializados y cursos reconocidos por el Estado. Para cada volumen de terreno afectado por los trabajos del proyecto de obras viarias o civiles se definen conjuntamente la cualificación y las actividades contratadas.
La DGUV Regel 113-003 se refiere al desmontaje o la destrucción de explosivos o de objetos que los contengan, e incluye también la eliminación de munición hallada. Su aplicación depende de este ámbito de actividad; no sustituye una evaluación de riesgos referida a la intervención prevista en el terreno.
Se definen claramente la delimitación superficial y en profundidad, los métodos, la cualificación, las interfaces y la documentación exigida.
Los procedimientos de trabajo, el tráfico, el personal, los equipos, las zonas de protección, la instrucción y la comunicación se planifican para cada proyecto.
La empresa, las personas responsables, su designación y la tarea concreta deben corresponder al alcance de los servicios.
La zona de trabajo, el método, los hallazgos, el control de calidad, los límites y la conclusión se reúnen de forma comprensible.
Servicios, geometría,
Las personas responsables, las vías de instrucción, la organización del tráfico, los puntos de parada y los cambios deben ser conocidos por todos los participantes.
Los trabajos se detienen inmediatamente. No toque ni mueva el objeto, abandone la zona de peligro y mantenga alejadas a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise sin demora a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice el procedimiento local de emergencia.
Los informes y los planos por tramos se entregan con la versión vigente de los planos. Indican las superficies y profundidades tratadas, las limitaciones y las zonas residuales pendientes. Ante una revisión posterior de los planos se comprueba si las conclusiones documentadas siguen cubriendo la nueva intervención. Antes de la entrega al siguiente oficio se revisan la integridad y la actualidad de la documentación.

Muestra el eje, el kilometraje, la anchura de trabajo, los cruces, las estructuras y los tramos temporales.
Constituye la base espacial común para la planificación, el trabajo de campo y la entrega.
El plano facilita la coordinación entre la planificación viaria, la construcción de servicios, la geotecnia y la planificación especializada en artefactos explosivos.
Documentar el trazado y las fases de obra
Relaciona los indicios históricos, los hallazgos conocidos, las lagunas de datos y las zonas de estudio prioritarias.
Así, el reconocimiento técnico puede orientarse específicamente a la intervención prevista.
El mapa de prioridades permite escalonar los trabajos sin evaluar prematuramente fases de obra posteriores.
Evaluar la base de los indicios y las lagunas de datos
Reúne superficies de medición, líneas, zonas de interferencia, anomalías y áreas no evaluables.
Cada anomalía recibe un estado inequívoco de ubicación y tratamiento.
El plano de anomalías sigue siendo la base espacial común también durante la exposición y la retirada de artefactos.
Evaluar los métodos de medición y las anomalías
Documenta las coordenadas, las profundidades previstas y estudiadas, la geometría, las condiciones de medición y las conclusiones.
Los cambios de los planos pueden actualizarse punto por punto.
Los datos de los puntos pueden contrastarse con la planificación estructural y de cimentaciones especiales.
Estudiar los puntos profundos y las cimentaciones
Los protocolos de excavación registran el tramo, el nivel estudiado, la retirada del terreno, los controles, las interrupciones, los hallazgos y las actuaciones posteriores. Tras trabajos de exposición o retirada realmente ejecutados, los protocolos correspondientes de hallazgos y retirada complementan el expediente del proyecto.
Las conclusiones siguen referidas al volumen de terreno realmente supervisado durante los trabajos.
El protocolo muestra qué niveles de excavación se supervisaron realmente y qué zonas no se trataron.
Supervisar técnicamente los niveles de excavación
Relaciona la situación inicial, el servicio, la zona tratada, los datos, los hallazgos y las conclusiones técnicas.
Los informes parciales se integran en un estado de proyecto coherente.
El expediente completo refleja el estado de los trabajos a lo largo de las fases de obra, los lotes y los cambios de los planos.
Integrar los informes por tramos en el expediente completo

Evaluar fuentes históricas para el trazado y las estructuras.
Evaluar históricamente el corredor con indicios
Estudiar superficies viarias, laterales y de obra accesibles con métodos geofísicos adecuados.
Planificar el estudio superficial en obras civiles
Preparar las zonas de pilotes, entibaciones, perforaciones y anclajes con su propia geometría en profundidad.
Estudiar los volúmenes en profundidad de las estructuras
Comprobar si una prospección de artefactos explosivos durante la obra resulta adecuada para las zonas de excavación restantes.
Acordar la supervisión especializada de los movimientos de tierras
Tratar sistemáticamente un volumen de terreno delimitado conforme al objetivo de retirada, la profundidad de trabajo y los requisitos de calidad.
Definir el objetivo de retirada y el alcance de los trabajos
Coordinar la recuperación de artefactos explosivos técnicamente confirmados con el alcance de las actividades permitidas y las competencias locales.
Organizar la recuperación y la entrega
Integrar la contratación, los requisitos de calidad, la entrega de datos y el informe final.
Preparar el expediente del proyecto y la recepción
Aclarar con antelación la ubicación del proyecto y los procedimientos locales y las interfaces relativas a los hallazgos.
Comprobar las competencias en la ubicación del proyecto
Indique la ubicación del proyecto y el kilometraje de la actuación. Adjunte un plano con la calzada, las zonas laterales, los servicios, las estructuras y las superficies temporales. La asignación regional facilita la coordinación de los requisitos existentes; el alcance del estudio viene determinado por las intervenciones reales y los resultados ya disponibles.
Un informe solo permite extraer conclusiones sobre el volumen de terreno tratado que describe. Acuerde la versión del plano, la referencia altimétrica y las profundidades de intervención antes de utilizarlo para un procedimiento constructivo modificado o superficies adicionales.
Comprender el alcance del estudioEl estudio de artefactos explosivos, el reconocimiento geotécnico y la planificación de servicios responden a preguntas distintas. Por ello, los resultados de una especialidad no deberían utilizarse para sustituir la documentación que falta de otra.
Evaluar los servicios y las competenciasInformación técnica
¿Cómo pueden estudiarse las calzadas, los puentes y las excavaciones profundas para detectar artefactos explosivos? El folleto explica la preparación, los métodos de prospección adecuados y la supervisión de los movimientos de tierras.

La evaluación debería comenzar en cuanto sean identificables el trazado, las fases de obra y las intervenciones previstas en el terreno. En la construcción de nuevas carreteras, su ampliación, el alcantarillado, los puentes, los muros de contención, los pasos inferiores, las áreas de servicio o las cimentaciones profundas, los indicios históricos de artefactos explosivos, los servicios existentes, las profundidades de intervención y las fases de obra deben integrarse antes de la licitación y la ejecución.
La calzada, las zonas laterales, la mediana, el talud, el drenaje, el trazado de alcantarillado, la intersección, el puente, el muro de contención, la pantalla acústica y la cimentación de estructuras tienen distintos ámbitos superficiales y en profundidad. Por ello, una medición del trazado próxima a la superficie no resuelve automáticamente la evaluación de puntos profundos de pilotaje, entibación o perforación. Cada volumen de terreno afectado por los trabajos recibe su propia geometría de estudio.
La selección depende de los indicios de artefactos explosivos, el objeto buscado, la superficie, el subsuelo, los servicios, el entorno de interferencias y la profundidad. La interpretación de fotografías aéreas históricas evalúa los indicios de presencia de artefactos explosivos; el georradar, la magnetometría o TDEM pueden estudiar superficies adecuadas. Para pilotes, tablestacas, anclajes y perforaciones se comprueba la idoneidad de una prospección profunda puntual o lineal. Para las zonas que no pueden medirse suficientemente se aclaran los métodos complementarios y el momento en que pueden utilizarse. En una prospección de artefactos explosivos durante la obra que resulte adecuada, cada nivel se prospecta técnicamente y se evalúa. A continuación se realizan una retirada controlada del terreno por capas y una inspección visual complementaria; los pasos se repiten hasta alcanzar la cota de fondo acordada. La mera observación de la excavación con máquina no es suficiente.
Los servicios existentes y previstos se registran con su posición, profundidad y distancias de protección. Los ejes de entibación, las filas de pilotes, los puntos de perforación y los reconocimientos geotécnicos reciben coordenadas y profundidades previstas propias. Esto permite comprobar si una medición superficial es suficiente o si los volúmenes profundos puntuales y lineales deben prospectarse por separado.
Las fases de obra, las aperturas al tráfico, los periodos de cierre, las anchuras de trabajo y los carriles temporales deben coincidir con las zonas tratadas desde el punto de vista de los artefactos explosivos. Una apertura al tráfico no sustituye la documentación técnica; a la inversa, un documento justificativo solo es válido para la superficie y la profundidad documentadas. Por ello, las entregas parciales se registran con la versión del plano y los límites de los tramos.
Resultan útiles los planos de situación y trazado, el kilometraje, las fases de obra, los perfiles transversales, los planos de servicios y elementos existentes, las listas de puntos de perforación y pilotaje, los ejes de entibación, las profundidades de intervención, las evaluaciones históricas, los escritos de las autoridades, los informes de prospección anteriores y la documentación que se desea obtener. También pueden revisarse anteproyectos si las hipótesis y la versión de los planos están claramente identificadas.
La información y las condiciones de las autoridades se adjuntan con fecha, anexos completos y ámbito espacial de aplicación. En Alemania se aclaran para la ubicación del proyecto el servicio competente de eliminación de artefactos explosivos, la autoridad local de orden público y, en su caso, la autoridad de control de la construcción. Fuera de Alemania se coordina con las autoridades competentes del lugar.
Estas zonas no se evalúan como libres de anomalías. El informe indica la posición, la profundidad y la causa de la limitación y les asigna una actuación posterior adecuada. Los estudios y las medidas de protección necesarios se definen antes de las intervenciones en el terreno durante la demolición. Según la intervención y las condiciones de medición, pueden resultar adecuados estudios complementarios en superficies que sean accesibles más adelante, una prospección en profundidad o una prospección de artefactos explosivos durante la obra técnicamente apropiada.
Ante un objeto sospechoso inesperado, se detienen los trabajos. No lo toque, no lo mueva ni continúe excavando para descubrirlo. Abandone la zona inmediata y advierta a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise a la policía llamando al 110; fuera de Alemania se aplica el procedimiento local de emergencia. Las autoridades competentes determinan cómo continuar; una consulta de proyecto no sustituye la comunicación de un hallazgo.
Son determinantes la longitud del trazado, la superficie, el número de fases de obra, las profundidades de intervención, los servicios y el entorno de interferencias, el estado de la superficie, los métodos necesarios, el número de puntos profundos, la accesibilidad, la organización del tráfico, la topografía, el volumen de datos y el objetivo documental. Por ello, un cálculo fundamentado requiere una descripción diferenciada de las cantidades y de las intervenciones.
Una solicitud no tiene que incluir ya un pliego de prestaciones terminado. Sin embargo, conviene que permita reconocer dónde se trabajará, qué intervención en el terreno está prevista, qué documentos existen y qué decisión se necesita.
La dirección del proyecto, el plano de situación, las parcelas, el trazado, el kilometraje, los límites del área de obra, los cruces y las zonas de trabajo accesibles permiten la asignación espacial.
Si hay varios tramos, debería ser identificable su prioridad temporal.
Describa la excavación, el alcantarillado, los servicios, las perforaciones, los pilotes, las tablestacas, los anclajes, la demolición u otras intervenciones indicando la profundidad prevista y el procedimiento constructivo.
Las fases de tráfico, los plazos de obra y los oficios que trabajan en paralelo influyen en la metodología.
Deberían adjuntarse las interpretaciones de fotografías aéreas, la correspondencia con las autoridades, la documentación geotécnica, los planos de servicios y elementos existentes, los informes de prospección anteriores y las listas de puntos.
Indique si el resultado se necesita para la planificación, la licitación, la dirección de obra o el expediente del proyecto.
Para una primera evaluación suelen bastar un plano de situación, una breve descripción de la intervención, la profundidad máxima, el periodo previsto y los indicios disponibles de posible presencia de artefactos explosivos.
FONTANA-EOD indica a continuación la documentación que aún se necesita y el servicio adecuado. Los proyectos grandes pueden dividirse por fase de obra, prioridad y fecha de decisión. Para la planificación posterior también se acuerdan el sistema de coordenadas, los formatos de datos, los destinatarios de los informes y los momentos de entrega necesarios.
Delimitación, longitud, anchura, kilometraje, accesos y fases de obra.
Lista de puntos, coordenadas, profundidad prevista, diámetro, entibación y procedimiento constructivo.
Fecha de inicio, fases de tráfico, niveles de excavación, equipos utilizados y oficios que trabajan en paralelo.
Documento para la planificación, la contratación, el promotor, la dirección de obra o la coordinación regional.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.