Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.

¿Prevé una intervención en el terreno y desea tratar las necesidades de investigación? Reúna primero dónde se construirá, hasta qué profundidad llegará la intervención y qué información ya existe. Así puede preparar de forma precisa su consulta a FONTANA-EOD.
Marcar inequívocamente la zona de obra y sus partes.
Indicar de forma comprensible la profundidad y la referencia altimétrica.
Adjuntar la información existente con sus anexos.
Para el primer intercambio necesitamos un plano de situación con la zona de trabajo marcada, una descripción de las intervenciones previstas y la documentación existente sobre artefactos explosivos. Añada el estado de planificación, el acceso y un interlocutor técnico. Los datos que faltan se identifican expresamente. Sobre esa base se aclara qué investigación o coordinación con las autoridades se necesita a continuación.
En la estación de Plattling, vía 20, se combinaron mediciones de georradar, comprobaciones durante la obra y una limpieza posterior de artefactos explosivos del volumen de terreno. El informe explica la secuencia y los límites espaciales de los trabajos.
Fases de trabajo e imágenes originales de medición de Plattling · Región: Niederbayern
Para la primera consulta se reúne la información disponible; los datos aún ausentes se asignan al tramo de obra correspondiente.
Indique el lugar, la calle y, si están disponibles, la demarcación catastral y la parcela. Marque la zona real de obra en el plano adjunto. Distinga los límites de la parcela, la excavación, la zanja para conducciones y las demás zonas de trabajo para que la consulta no se refiera por error a otra superficie. Si hay varias parcelas, también importa si los trabajos afectan a una superficie continua o a zonas parciales separadas. Una dirección puede designar varios edificios, patios o accesos. Por ello, un único punto colocado en un mapa todavía no define inequívocamente la superficie de investigación deseada. Dibuje los límites de las distintas zonas de trabajo y utilice las mismas denominaciones en el mensaje adjunto. Si se necesitan superficies vecinas para el acceso o la implantación de obra, indique por separado si también se prevén intervenciones en el terreno en ellas. Los límites de propiedad y de trabajo cumplen funciones diferentes.
Describa los trabajos con palabras comprensibles y adjunte las secciones existentes. Indique siempre la referencia de las profundidades: por ejemplo, la superficie actual del terreno o una cota identificada. Distinga las zonas habituales de excavación de los puntos de mayor profundidad específicos. En una excavación, la descripción también debe incluir los trabajos de contención y anclaje previstos. En obras de conducciones, los pozos de inicio, recepción o empalme pueden tener profundidades y dimensiones diferentes de la zanja que los conecta. Para las cimentaciones, los puntos individuales de inicio y la ejecución prevista son más informativos que la futura planta del edificio. Por ello, no describa solo la construcción terminada, sino los trabajos realmente previstos en el terreno. Los procedimientos ya fijados y las variantes aún por decidir se indican por separado; pueden originar tareas de investigación distintas.
Adjunte los pronunciamientos de las autoridades, las evaluaciones históricas y los informes de investigaciones anteriores completos, incluidos los mapas y anexos. Indique quién los emitió y su fecha. Señale si un documento solo se refiere a una superficie parcial o a un proyecto anterior que ya ha cambiado.
Envíe los planos de conducciones existentes y los datos sobre construcciones, superficies pavimentadas y accesos rodados utilizables. Las fotografías pueden complementar la visión general. Indique si un dato está comprobado o todavía debe coordinarse con propietarios, operadores o la dirección de obra. En la documentación de conducciones resultan útiles el emisor, la fecha y la cobertura espacial. Una información de planos relativa a parte de la superficie no debe presentarse por error como el inventario completo de todo el proyecto. También se indican las conducciones conocidas fuera de servicio y otros elementos metálicos instalados. Las fotografías deberían permitir reconocer desde dónde y cuándo se tomaron. Una visión general del acceso y de la zona de trabajo suele ser más informativa que una fotografía aislada de detalle. Los cambios actuales respecto al plano se describen en la consulta.
Indique el inicio y la secuencia previstos de los trabajos como estado de planificación, no como una fecha de ejecución ya confirmada. Señale quién responde a los cambios de diseño y quién puede coordinar el acceso a la superficie. Así pueden dirigirse las consultas al interlocutor adecuado.
Describa qué decisión desea preparar con la consulta. ¿Se trata de una primera interpretación técnica, de un procedimiento de investigación ya fijado o de revisar documentos existentes? Adjunte las descripciones de prestaciones disponibles e indique los formatos deseados de entrega sin presuponer prestaciones aún sin aclarar. Indique también el destinatario posterior de los resultados. La dirección de obra puede necesitar planos por tramos, mientras que para el expediente se pretenda acordar un informe conjunto con anexos. Si se necesitan formatos especiales de datos o versiones adicionales del informe, se comunica antes de calcular la oferta. Se adjuntan las especificaciones ya existentes de un cliente. El mero nombre de una prestación todavía no determina todos los componentes de entrega. Para un encargo inequívoco deben corresponderse el alcance de investigación, la documentación de resultados necesaria y los requisitos del trabajo.
La información ausente, las intervenciones modificadas y las condiciones de medición desconocidas requieren aclaraciones diferentes. Lo decisivo es qué cuestión sigue pendiente antes del encargo.
En la planificación inicial pueden faltar evaluaciones históricas o estas pueden referirse solo a superficies parciales. Por ello, las fuentes existentes se asignan a la zona de obra prevista. La empresa especializada aclara con el cliente qué base complementaria se necesita para decidir el procedimiento. La oferta debe permitir reconocer si se solicita primero esa investigación preliminar o ya una investigación técnica basada en ella.
Asignar los archivos al expediente del proyectoAntes de un nuevo encargo se contrasta el nuevo diseño con el alcance de investigación anterior. Marque en el plano actual los trazados desplazados, las superficies adicionales y las cimentaciones más profundas. Remita a la versión sustituida. Así puede evaluarse técnicamente qué parte de los resultados anteriores sigue siendo adecuada y qué alcance adicional debe ofertarse.
Describir técnicamente los cambiosAntes de planificar el trabajo técnico se necesitan indicios sobre las conducciones, los elementos metálicos instalados, la estructura del terreno y la accesibilidad. Pueden influir en la idoneidad y en los límites de las conclusiones de un método de medición. La documentación de instalaciones existentes y geotécnica ayuda a esta evaluación, pero no la sustituye. Los datos aún sin comprobar se entregan identificados como tales para que la oferta muestre sus suposiciones y las aclaraciones restantes.
Coordinar la documentación pendienteLa misma documentación tiene un significado diferente según el proyecto. En una primera planificación de una superficie, la cuestión principal es distinta de la de un tramo de obra civil ya licitado. Por ello, deje claro qué decisión debe prepararse con la oferta.

Entregue el diseño disponible e identifique las zonas donde aún existen variantes. El estado actual de planificación ayuda a establecer el alcance de los primeros trabajos. Una superficie incorporada después o una cimentación más profunda debería ser reconocible por separado para que la investigación no se base inadvertidamente en una descripción obsoleta de la tarea.
Asignar el tipo de proyecto y las intervenciones
Aporte conjuntamente el pliego de partidas y los planos correspondientes. Las partidas deberían mostrar qué superficie, qué intervención y qué documentación deben abordarse. Si faltan bases esenciales o hay datos contradictorios, estas cuestiones deben aclararse antes de delimitar de forma sólida la prestación.
Contrastar técnicamente el alcance de la prestación
En un trazado modificado o una excavación adicional importan tanto el estado anterior como el cambio. Entregue completos los informes de investigación correspondientes. Así, la consulta puede relacionarse con la nueva tarea parcial mientras siguen siendo comprensibles los límites de las conclusiones de las zonas ya trabajadas.
Situar el cambio en el expediente del proyectoUna consulta informativa comienza con el trabajo previsto. Indique la cuestión técnica aunque el procedimiento de investigación siga pendiente. Así, FONTANA-EOD puede relacionar la documentación existente con la intervención realmente prevista y formular preguntas precisas cuando sea necesario.

Si hasta ahora solo hay información aislada o planos antiguos, describa su referencia espacial y su procedencia. Para una evaluación histórica de fotografías aéreas son esenciales la delimitación de la zona de investigación y las fuentes disponibles. Una suposición sobre el uso anterior debe seguir siendo reconocible como tal; la consulta no la confirma ni la descarta.

Para perforaciones, pilotes u otras intervenciones profundas, la superficie de la parcela y la dirección por sí solas no bastan. Envíe los puntos de inicio existentes, las profundidades, la referencia altimétrica y los datos del terreno y de las instalaciones existentes. Si puede utilizarse de forma útil una prospección profunda y cómo hacerlo debe evaluarse según la tarea concreta y las condiciones disponibles.

Para una consulta sobre supervisión de excavaciones son relevantes los tramos de excavación previstos, sus profundidades y la forma de trabajo planificada. Describa también el estado de investigación ya aclarado. Una prestación durante la obra debe encajar en el procedimiento fijado técnicamente; su nombre por sí solo no responde a la cuestión de las investigaciones previas necesarias.
La información, los planos y las investigaciones anteriores se transmiten con sus anexos. Su alcance respectivo debe poder relacionarse con el proyecto actual.
Entregue completas las evaluaciones históricas y los pronunciamientos de las autoridades con sus mapas, emisor y fecha. Señale si solo comprenden una superficie parcial. Si falta información necesaria, se aclara la coordinación con las autoridades para la ubicación. La falta de un documento no permite concluir nada sobre la presencia de artefactos explosivos.
El plano actual distingue la parcela, el trazado y la zona real de intervención. Las secciones o listas de puntos complementan las profundidades con su referencia altimétrica. Los valores fijos de planificación y las variantes pendientes siguen siendo distinguibles. Una declaración sobre un estado constructivo anterior no se aplica al nuevo diseño sin una comparación previa.
Los informes de prospección y protocolos de retirada deben incluirse en la documentación con los planos de resultados, la evaluación de los hallazgos y los límites indicados. Los datos de medición correspondientes se adjuntan con su referencia espacial, si están disponibles. En una antigua autorización técnica relativa a artefactos explosivos importa el alcance descrito de los trabajos. La comparación con la tarea constructiva actual muestra qué resultados siguen siendo utilizables y qué cuestiones faltan por aclarar. Especialmente en documentos antiguos importa la relación entre el informe y los anexos. Un plano de resultados puede utilizar una denominación de tramo distinta de la del diseño actual. Exponga esa relación en la medida en que se conozca y remita como consulta las asignaciones poco claras. Los registros de superficies parciales inaccesibles, profundidades no alcanzadas o resultados aún pendientes también forman parte de una transmisión completa. Por ello, una conclusión breve del informe no debería transmitirse separada de las condiciones en que se obtuvo.
La documentación de la oferta acompaña al proyecto más allá del encargo. Deben poder deducirse de ella la tarea técnica, la ejecución y la documentación acreditativa que deba entregarse posteriormente.
Usted envía el plano de situación, la descripción de la intervención y la información existente. En el primer contacto se aclara qué decisión está pendiente y a qué alcance debe referirse la oferta. Las cuestiones de planificación aún abiertas se distinguen de las especificaciones ya fijadas.
La información disponible, las evaluaciones históricas y los informes de investigación se asignan a su ámbito de aplicación. Si falta una investigación histórica o una evaluación de fotografías aéreas necesaria, se dispone su realización antes de decidir el procedimiento técnico basado en ella.
El procedimiento adecuado se determina según la sospecha, la intervención y las condiciones locales. Los límites de investigación, el alcance de la documentación y las coordinaciones necesarias constituyen la base de la oferta y del encargo. Si se prevé una retirada, se tienen en cuenta el concepto de retirada y la planificación de seguridad.
La empresa especializada ejecuta la investigación o retirada acordada en la zona establecida. Los cambios de condiciones de obra y las desviaciones se evalúan antes de la ejecución afectada. Una mera documentación posterior no sustituye las actuaciones técnicas previstas.
Los datos registrados se asignan a la zona trabajada y se evalúan técnicamente. Las anomalías, las zonas no evaluables y las investigaciones todavía pendientes siguen siendo distinguibles del alcance terminado. De ello se deriva si se necesitan otras actuaciones antes de la siguiente intervención.
El informe, los planos de resultados y, cuando corresponda, los protocolos de retirada registran los trabajos realmente ejecutados. La entrega indica los límites de las conclusiones y las tareas restantes. El cliente y la dirección de obra pueden contrastar ese estado con la siguiente fase constructiva prevista.
El expediente relaciona el plano actual de obra con las bases históricas, la información de autoridades y las coordinaciones determinantes. Los datos de medición existentes, las evaluaciones de resultados, los informes y los protocolos de retirada se asignan a sus planos de resultados. La documentación aún pendiente y su referencia espacial también siguen siendo reconocibles.
Reúna el plano de situación, la descripción de la intervención y las secciones existentes bajo la misma denominación de proyecto. Indique el autor del plano, la fecha y la versión cuando se disponga de esos datos. Al transmitirlos deberían conservarse los documentos originales para que su procedencia y restricciones sigan siendo comprensibles.
Envíe los informes de investigación con sus mapas, anexos y declaraciones sobre las zonas no investigadas. Una portada resumen suele ser insuficiente para la evaluación técnica. Identifique a qué intervención de entonces se refería el resultado y qué trabajos actuales superan ese alcance.
Resuma los cambios posteriores en un breve mensaje adjunto y remita a los archivos afectados. Una versión visible facilita la comparación. Indique también quién responde a las cuestiones técnicas de planificación y quién puede aportar después documentación de información, instalaciones existentes o investigaciones anteriores. Unos planos PDF legibles permiten una primera revisión conjunta. Si existen datos digitales de planos o puntos, comunique su formato; se acuerda una entrega adecuada para los trabajos. Conserve el título original del documento y la versión reconocible. De lo contrario, un archivo del mismo nombre pero con contenido modificado puede confundirse con una versión anterior. Cuando haya varios anexos ayuda una breve asignación al tramo de obra y a la cuestión planteada. Se indica la documentación que todavía se ha solicitado, aunque no esté disponible en el primer contacto.
Para la oferta se consideran conjuntamente el plano, el terreno real y el trabajo previsto. Los datos de ubicación, cota e instalaciones existentes pueden describir tareas de investigación diferentes; los valores pendientes se distinguen de las magnitudes confirmadas de planificación.
Una superficie marcada describe inicialmente la ubicación, no automáticamente la profundidad que debe investigarse. Relacione inequívocamente las profundidades con una superficie del terreno o una cota identificada. Si se retiran rellenos o se remodela el terreno, describa por separado el estado inicial y el final. Si hay varios tramos de obra debe seguir siendo comprensible qué datos se aplican a cada uno; de lo contrario, el plano de situación y la sección pueden representar tareas diferentes. En actuaciones puntuales se asignan a cada punto la ubicación y la profundidad máxima de intervención. La lista de puntos, el plano de situación y la sección deben utilizar las mismas denominaciones. Si aporta una lista de coordenadas, indique el sistema correspondiente y la referencia altimétrica cuando se conozcan. Los planos de referencia diferentes no se sustituyen por una cifra uniforme. Si todavía pueden desplazarse algunos puntos, siguen siendo reconocibles como variante de planificación. Para la oferta importa si ya existe una disposición fija de puntos o si primero debe acordarse la investigación de una posible variante de ejecución.
Las conducciones, los elementos metálicos instalados, las superficies armadas o los rellenos heterogéneos pueden influir en la investigación posible. Envíe la información existente al respecto sin deducir por su cuenta si es posible medir. Los informes geotécnicos y los planos de instalaciones existentes ayudan a interpretarla, pero no sustituyen una evaluación específica del procedimiento. Una superficie aparentemente libre en fotografías tampoco demuestra que el subsuelo esté libre de elementos que interfieran o de materiales conductores. También son útiles los datos existentes sobre la estratigrafía, los rellenos conocidos y las aguas subterráneas. Entregue el informe geotécnico con los reconocimientos correspondientes y su ubicación, si están disponibles. Un perfil de terreno de un punto lejano no describe automáticamente todas las zonas de intervención. Para planificar el trabajo práctico también se indican las superficies pavimentadas, las cavidades conocidas y los accesos rodados restringidos. De estos datos no se deriva un compromiso general para un método de medición determinado; ayudan a comprobar su idoneidad y la preparación necesaria para el lugar concreto.
Distinga las magnitudes fijas de planificación de las suposiciones provisionales. Una superficie definitiva, una longitud estimada solo de forma aproximada y una variante de profundidad aún pendiente no deben tratarse inadvertidamente igual en la oferta. Indique por ello la procedencia de las cantidades importantes y cómo se prevé gestionar los cambios. Los resultados deseados, como un plano de situación o un informe de investigación, también deberían relacionarse con el alcance realmente solicitado. Para comparar ofertas se consideran conjuntamente las cantidades y el contenido de la prestación. La longitud de un trazado, por ejemplo, todavía no informa sobre la anchura de la zanja, las excavaciones adicionales o la distribución de distintas profundidades. Una cantidad indicada de puntos también necesita su descripción de ubicación y profundidad. Si una cantidad solo se estima a partir de un diseño preliminar, indique esa versión. Así, la oferta puede mostrar sobre qué base se calcula. Sobre esa base se tratan los cambios posteriores y las tareas adicionales en lugar de incorporarse inadvertidamente a una prestación ya descrita.
Estos datos de ejemplo proceden de la documentación finalizada de la vía 20 y muestran cómo puede describirse una tarea. No son un nuevo encargo ni una oferta de precio.
El caso práctico de Plattling muestra la secuencia real. En una nueva consulta se utilizan los datos de planificación y las intervenciones propios; los parámetros de medición de este ejemplo no son una especificación general para otras superficies.
Unas superficies indicadas iguales todavía no significan un mismo alcance de prestación. Las tareas parciales documentadas en Plattling muestran qué datos deben mantenerse separados para comparar ofertas de forma comprensible.
| Aspecto de comparación | Ejemplo documentado | Qué contrastar en las ofertas |
|---|---|---|
| Ámbito de trabajo | Para la medición con georradar se documentan 1.432 m². | Indicar inequívocamente las superficies y los tramos parciales de medición, evaluación y trabajos posteriores en cada caso. |
| Referencia de profundidad | La evaluación GPR alcanzó hasta 0,80 m. La excavación local posterior en G1/G2 llegó hasta 2,50 m. | Comparar por separado la profundidad de evaluación y el volumen real de terreno afectado por la intervención; no equiparar cifras con magnitudes de referencia distintas. |
| Resultado de la medición | Las 294 anomalías y las superposiciones de señales no permitieron una identificación fiable únicamente a partir de los datos GPR. | Establecer qué evaluación técnica está incluida y cómo se tratarán los resultados sin aclarar como una prestación posterior. |
| Otras fases de trabajo | En la secuencia documentada, después de la fase de medición se realizaron retirada en volumen, recuperación en puntos individuales y controles. | Comprobar si se oferta solo la medición o también los trabajos posteriores acordados. No contabilizar dos veces las prestaciones ni las cantidades. |
| Documentación final | El informe relaciona las representaciones de medición, las fases de trabajo y los límites espaciales de las conclusiones. | Registrar expresamente los componentes del informe, la referencia al plano, el formato de entrega, el ámbito de aplicación y, cuando corresponda, la documentación pendiente de las autoridades. |
El desarrollo del proyecto de Plattling explica la secuencia real. El ejemplo de informe con imágenes originales de medición muestra cómo se documentan los resultados y los límites.
El siguiente paso depende de lo que ya esté aclarado. Para una primera consulta no necesita anticipar una investigación completa. Sin embargo, debería poder indicar en qué debe apoyarse la decisión deseada.
Describa la ubicación, el uso previsto y las intervenciones previsibles en el terreno. Marque qué superficies o profundidades siguen pendientes. La primera coordinación técnica puede aclarar qué bases se necesitan prioritariamente para continuar la planificación.
Reunir los datos básicosEntregue estos documentos completos y explique su relación con el proyecto actual. Deberían ser visibles las diferencias entre la planificación de entonces y la actual. Así pueden relacionarse de forma precisa las conclusiones de un informe antiguo con la nueva tarea.
Asignar espacialmente los documentosAdjunte conjuntamente la descripción de prestaciones, los planos y las bases técnicas. Indique qué partes están fijadas de forma vinculante y cuáles deben aún acordarse. La comparación debe referirse a la tarea constructiva real y a las condiciones indicadas.
Distinguir técnicamente las prestacionesEnvíe conjuntamente los estados anterior y actual. Marque las superficies adicionales, las mayores profundidades o los accesos modificados. Un cambio descrito claramente ayuda a evaluar su influencia en el alcance de la prestación, la secuencia y la documentación necesaria.
Enviar la planificación modificadaContrastamos las intervenciones solicitadas con los planos y las investigaciones anteriores transmitidos. Las contradicciones o las bases ausentes se indican como preguntas concretas. La decisión sobre el procedimiento tiene en cuenta las condiciones locales de medición y la documentación acreditativa deseada.
Se delimitan entre sí la parcela, la zona de obra y las zonas individuales de intervención. Los resultados anteriores se asignan a su zona documentada. Así sigue siendo reconocible qué partes de la nueva tarea constructiva todavía no están comprendidas en la documentación existente.
La referencia altimétrica y los puntos de mayor profundidad específicos se contrastan con los trabajos previstos. Un valor general de excavación no debe utilizarse por error para perforaciones de mayor profundidad u otras cimentaciones.
Los informes se consideran junto con sus anexos y restricciones. Si faltan planos de resultados o explicaciones decisivas, se indica esa laguna antes de formular conclusiones basadas en ellos.
El diseño determinante se distingue de las versiones superadas. Ante cambios posteriores se delimita qué intervenciones y declaraciones anteriores están afectadas antes de acordar otras prestaciones.
Las consultas se asignan a los interlocutores de planificación, instalaciones existentes o ejecución. Para un trabajo posterior también se preparan las vías de aviso ante un posible hallazgo de artefactos explosivos y la comunicación con las instancias competentes.
La consulta indica si primero se necesita una interpretación, una investigación concreta o la coordinación de resultados existentes. Así, los trabajos posteriores tienen una finalidad inequívoca.
No toda la información procede de la misma instancia. Una asignación clara facilita la coordinación técnica y evita que datos provisionales se transmitan inadvertidamente como bases confirmadas de planificación.
La propiedad promotora o el equipo de planificación encargado describe el proyecto y reúne la documentación disponible. Se indican la versión determinante del plano, los cambios conocidos y las especificaciones existentes. Si el cliente no es propietario de la parcela, el acceso y las investigaciones previstas se coordinan con la persona legitimada.
La dirección de obra y la empresa constructora ejecutora aportan el estado actual de la obra y los tramos de trabajo previstos. Los operadores informan sobre las instalaciones afectadas y los requisitos operativos. Debe quedar claro qué datos están confirmados y qué puntos siguen pendientes de aclaración con el participante responsable.
FONTANA-EOD revisa las bases en relación con la prestación técnica solicitada e indica otras necesidades de investigación. La información y las órdenes de las autoridades proceden de las instancias competentes. Las tareas que corresponden al servicio de gestión de artefactos explosivos, a la autoridad de orden público, a la inspección de obras o a otras autoridades se aclaran para la ubicación y el procedimiento. Las disposiciones correspondientes se incorporan a la coordinación del proyecto con su ámbito real de aplicación.
La preparación de la oferta describe la prestación prevista. La investigación, la ejecución y la documentación se deducen de la tarea constructiva, del conocimiento disponible y de los requisitos aplicables. Enviar la documentación debe distinguirse de esos trabajos técnicos y de las decisiones de las instancias competentes.
Para la ejecución deben tenerse en cuenta los requisitos de permisos, certificados de competencia y responsabilidades de la normativa sobre explosivos adecuados a cada actividad. La Ley alemana de Explosivos y la 1. SprengV forman parte de este marco. Por ello, la consulta debería describir de forma concreta la actividad deseada en lugar de agrupar prestaciones distintas bajo una denominación general.
Los datos de usos contiguos, oficios que trabajan en paralelo y posibilidades de acceso ayudan a la evaluación de riesgos y a las medidas de protección. La DGUV Information 201-027 es una herramienta pertinente para la retirada de artefactos explosivos. En el procedimiento durante la obra, las BFR KMR remiten además a las disposiciones sobre munición hallada del anexo 5 de la DGUV Regel 113-003.
Envíe las especificaciones y los pronunciamientos con su relación concreta con el proyecto. Para los inmuebles federales, las BFR KMR ofrecen un marco técnico definido. En otros proyectos debe aclararse qué requisitos son aplicables o se han acordado contractualmente. La mera mención de una norma no responde a esta cuestión específica del proyecto. Las BFR KMR A-4.2 abordan la determinación de las bases, el concepto de retirada y la planificación de ejecución. Para proyectos en Hessen, el servicio de retirada de artefactos explosivos del Regierungspräsidium Darmstadt publica información sobre consultas, evaluación de fotografías aéreas y documentación necesaria para las comunicaciones administrativas.
Si se encuentra un objeto sospechoso, detener inmediatamente los trabajos y no tocar ni mover el objeto. Abandonar la zona inmediata y mantener alejadas a otras personas sin ponerse en peligro. Avisar a la policía mediante el 110. Una consulta o coordinación de oferta en curso no sustituye esta vía inmediata de aviso.
Para la consulta técnica, una ubicación inequívoca es más importante que una denominación regional general. Transmita los datos existentes de ubicación y explique qué condiciones operativas o de obra deben tenerse en cuenta.

Indique el municipio, la dirección y los datos disponibles de la parcela o ubicación. En superficies grandes también debería marcarse la zona real de trabajo. La ubicación ayuda a asignar los documentos existentes y los interlocutores responsables; una clasificación regional por sí sola no permite deducir una sospecha concreta de artefactos explosivos.
Asignar la ubicación de la consulta
En ferrocarriles, carreteras, redes de suministro o industria, los accesos y las ventanas de trabajo pueden influir en la preparación. Describa las instalaciones afectadas y las intervenciones previstas. Los requisitos operativos vinculantes deberían indicarlos los participantes responsables y adjuntarse como documentación cuando ya estén disponibles. Indique las ventanas operativas o los periodos de cierre existentes como especificación del operador respectivo e identifique los periodos aún no confirmados. También importa cuándo está realmente disponible la superficie para investigar. Una fecha deseada de comienzo de obra por sí sola no describe ese requisito. Si los acopios de materiales, el tráfico en curso u otros oficios ocupan temporalmente la zona de trabajo, debe constar en la descripción de la secuencia. Así pueden prepararse conjuntamente la prestación técnica y los trabajos previos organizativos. Una duración concreta del trabajo solo se acuerda a partir del alcance pactado y de las condiciones disponibles.
Interpretar las condiciones del entorno del proyectoLos términos inequívocos facilitan la entrega de documentación entre la empresa especializada, la planificación y la dirección de obra. Encontrará información más detallada sobre procedimientos y documentación en Conocimientos especializados sobre la investigación de artefactos explosivos.
Muestra la referencia espacial del proyecto. Para la consulta debe permitir reconocer la zona prevista de trabajo; los límites de una parcela por sí solos todavía no describen la intervención planificada.
Documenta una investigación determinada con sus bases, resultados y límites. Su alcance espacial y técnico debe contrastarse con el proyecto actual.
Indica la prestación solicitada o prevista. Los planos y las bases técnicas deberían corresponder a ella para poder reunir de forma comprensible el alcance y los requisitos.
Describe qué versión de la planificación es actualmente determinante. También pueden entregarse variantes provisionales si su decisión pendiente sigue siendo expresamente reconocible.
Para preparar la oferta cuenta qué información ya existe y qué cuestión técnica sigue pendiente. Las fuentes, los planos y la documentación de resultados existentes se relacionan con la intervención prevista en el terreno.

Las evaluaciones históricas pueden complementar el conocimiento sobre la sospecha de artefactos explosivos. Para la consulta cuenta su relación real con la superficie afectada. Entregue los informes existentes con sus mapas y explique qué tarea constructiva actual debe considerarse a partir de ellos.
Interpretar las bases históricas
Describa para qué se necesita el resultado de investigación en el desarrollo posterior de la obra. La referencia espacial, las zonas trabajadas y los límites deben ser comprensibles para los participantes posteriores. Por ello, la documentación deseada ya forma parte del acuerdo sobre el alcance de la prestación.
Preparar la documentación de resultados
Envíe las bases existentes con una breve explicación del siguiente tramo de obra. Identifique los datos ausentes e indique un interlocutor. Una asignación clara facilita tratar qué cuestiones técnicas deben aclararse primero.
Enviar la documentación del proyecto para su coordinación


Una evaluación histórica y una prospección técnica responden a preguntas diferentes. La tarea constructiva y el conocimiento existente determinan qué prestación debe encargarse.
Interpretar las prestaciones para el proyecto
La documentación constituye la base de los siguientes pasos. El Desarrollo del proyecto debe corresponder a los tramos de obra, a la información existente y a las entregas necesarias. Un expediente comprensible del proyecto facilita esta coordinación.
Preparar la secuencia y las entregas
Los términos como zona sospechosa, anomalía o autorización se interpretan en el contexto del documento respectivo. Ante denominaciones poco claras se solicita al emisor o a la empresa especializada que las relacione con la tarea constructiva concreta.
Interpretar los conceptos técnicos de la documentaciónPermite una primera asignación, pero no describe la intervención concreta. Por ello, añada un plano con la zona de trabajo marcada y las profundidades previstas. Es especialmente importante si solo debe trabajarse parte de la parcela.
No. Describa el conocimiento existente e identifique la documentación que falta. Qué otras investigaciones sean necesarias debe aclararse técnicamente según el proyecto y, cuando corresponda, con la autoridad competente.
Las fotografías son un complemento útil para la superficie, el acceso y las instalaciones existentes. Sin embargo, no sustituyen una delimitación espacial inequívoca de los trabajos previstos. Por ello, envíe también los planos disponibles y explique desde dónde se tomaron las fotografías.
Indique la profundidad de intervención prevista con su referencia altimétrica e identifique los distintos intervalos de profundidad. Si los valores aún no están fijados, indique la cuestión pendiente de planificación. Una cifra estimada no debería presentarse como profundidad confirmada de ejecución.
El envío de su documentación sirve inicialmente para la consulta. El alcance de la prestación, las condiciones de ejecución y el encargo se aclaran por separado. Enviar documentación del proyecto no supone una autorización técnica para intervenir en el terreno.
Entregue ese documento con su procedencia y su asignación espacial exacta si parece pertinente para el contexto. Su resultado no puede aplicarse a la propia zona de obra sin una comprobación técnica. Para la consulta sigue siendo decisivo qué información se refiere a la superficie realmente prevista y a la intervención planificada.
Envíe la nueva versión del plano y describa el cambio respecto a la base anterior. Marque especialmente las superficies adicionales, las profundidades modificadas y los demás accesos. Si debe adaptarse el alcance de la prestación se acuerda por separado a partir de ese cambio.
La superficie es solo una base. El objetivo de investigación, la profundidad de intervención, la información existente, las condiciones de medición, el acceso y la documentación deseada pueden influir en el alcance. Por ello, una coordinación sólida de la oferta y las fechas debe tener en cuenta la tarea concreta y sus requisitos.
Describa el proyecto de forma que puedan reconocerse conjuntamente la zona de trabajo, la intervención y el conocimiento actual. La documentación ya existente resulta útil aunque la recopilación aún no esté completa.
Indique qué decisión se necesita a continuación: una primera aclaración de necesidades, la planificación de una investigación determinada o la coordinación de resultados existentes con una tarea constructiva modificada. Una pregunta clara facilita los trabajos técnicos.
Adjunte el plano actual de situación, las profundidades disponibles y los informes pertinentes. Identifique la documentación que falta y distinga los datos confirmados de las suposiciones provisionales. Así puede tratarse de forma precisa qué ampliaciones se necesitan.
Indique quién puede responder a las consultas de planificación y obtener más documentación. Si el acceso o las condiciones operativas dependen de otros participantes, añada el contacto responsable. Las fechas se acuerdan por separado sobre esa base.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.