Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
Jueves, 17 de septiembre de 2026, por Oliver Fontana - Director gerente
La tarde del 16 de septiembre de 2026, FONTANA-EOD encontró una bomba de aviación en la zona de vías de la estación de Plattling. Especialistas del servicio de retirada de artefactos explosivos la desactivaron la tarde siguiente.
Empleados de FONTANA-EOD encontraron la bomba de aviación de 250 kilogramos el 16 de septiembre, hacia las 22 horas, durante obras en la zona de vías. La Policía Federal acordonó inicialmente la estación.
Al día siguiente del hallazgo realizado por FONTANA-EOD, unas 400 personas tuvieron que abandonar la zona afectada. Según la ciudad de Plattling, especialistas del servicio de retirada de artefactos explosivos desactivaron la bomba en el lugar el 17 de septiembre, hacia las 14:15 horas. Después se levantaron las medidas de cierre y evacuación.
Durante la intervención se vio afectado el tráfico ferroviario. BR24 también informó sobre el transporte sustitutivo por carretera.
Comunicado de la ciudad de Plattling del 17 de septiembre de 2026
Kathrin Hiller, de la Jefatura de Policía de Baja Baviera, resume la intervención en la estación de Plattling. El vídeo procede del blog de noticias del Passauer Neue Presse del 17 de septiembre de 2026.
Antes de los movimientos de tierras en una estación, FONTANA-EOD necesita los conocimientos disponibles sobre el subsuelo afectado para coordinar con el cliente las necesidades de investigación. Una zanja de cables, un pozo nuevo, los trabajos en el andén y una cimentación pueden encontrarse muy próximos y, aun así, plantear tareas de investigación distintas.
Por eso, la preparación por parte del promotor comienza con las intervenciones individuales. ¿Dónde se moverá tierra? ¿Hasta qué profundidad? ¿Qué superficies se añadirán durante la fase de obra? Una excavación puede requerir un espacio de trabajo distinto del que ocupa el elemento terminado. Un acceso temporal o una conducción adicional también pueden plantear nuevas cuestiones si para ello se interviene en el terreno.
Estos datos deben incluirse conjuntamente en la consulta. Permiten ver qué zonas pueden considerarse juntas y dónde hace falta una aclaración separada. El hallazgo de una sola bomba no demuestra que todas las demás estaciones deban evaluarse igual. Del mismo modo, eliminar un hallazgo no permite concluir nada sobre todas las superficies vecinas. Lo determinante son los conocimientos sobre la zona de obra correspondiente y los trabajos previstos en ella.
Comprobación de artefactos explosivos en proyectos ferroviarios y de vías
Un plano de situación marcado suele ser más útil que una descripción larga del proyecto sin referencia espacial. Dibuje las intervenciones previstas e indique sus profundidades. En un trazado deben poder distinguirse el recorrido, los cruces, los pozos y las excavaciones de trabajo. En una cimentación importan las ubicaciones de los puntos individuales y el espacio de trabajo necesario. El dibujo no tiene que resolver ya todas las cuestiones de ejecución, pero debe permitir reconocer su estado de revisión.
Preste atención a las diferencias entre la estructura permanente y la fase de obra. Por ejemplo, un plano del andén terminado no muestra necesariamente todos los movimientos de tierras previstos para construirlo. Para comprobar la presencia de artefactos explosivos cuenta la intervención real. Si se necesitan otras superficies, deberían marcarse como tales, en lugar de quedar ocultas bajo una denominación general como instalaciones de obra.
Utilice una denominación inequívoca del plano con fecha o versión. Haga referencia a ella en la consulta para que todos los participantes tengan el mismo dibujo. Si se necesitan varios planos, una breve lista facilita su asignación. Añada los límites conocidos de la zona de trabajo y los lugares no accesibles. Esto permite detectar pronto las superficies pendientes. Posteriormente, una investigación solo puede compararse correctamente con la ejecución de la obra si su referencia espacial está documentada de forma comprensible.
Es posible que para el terreno ya exista un análisis de fotografías aéreas, un informe de prospección o documentación de trabajos anteriores de retirada. Estos documentos forman parte de la preparación. Pueden responder a cuestiones importantes, pero deben corresponder a la tarea actual. Compruebe primero qué superficie se identifica en el informe y si están disponibles todos los planos correspondientes. Una portada con el nombre correcto del lugar no basta para ello.
En el siguiente paso deben considerarse la profundidad de investigación, el procedimiento aplicado y las limitaciones indicadas. ¿Se omitieron algunas zonas? ¿Qué trabajos debía preparar la investigación? ¿Se refiere el resultado al mismo tramo en el que se va a construir ahora? Los participantes técnicamente responsables deberían aclarar estas cuestiones a partir de la documentación. Una breve afirmación de un correo electrónico no debería sustituir al informe completo.
También merece atención la versión de los planos. Si desde la investigación anterior se ha instalado una conducción o se ha desplazado una excavación, debe compararse la nueva ubicación con la zona documentada. Por ello, conserve juntos el informe y sus anexos. Las páginas o los planos que falten deberían solicitarse antes de seguir trabajando sobre esa base. Así se pueden aprovechar los trabajos existentes sin atribuirles un ámbito de aplicación mayor que el realmente investigado.
Informe de prospección y protocolo de retirada de artefactos explosivos
Las fotografías aéreas históricas pueden aportar indicios sobre usos anteriores y cambios de una superficie. Su análisis ayuda a comprender la historia de la zona de obra y a clasificar posibles sospechas. Sin embargo, responde a una pregunta distinta de la investigación sobre el terreno. Una fotografía aérea por sí sola no permite saber qué objeto se encuentra hoy a qué profundidad.
Un análisis histórico puede, por ejemplo, delimitar una zona de sospecha. Si debe investigarse técnicamente antes de una excavación concreta y cómo hacerlo depende de la tarea y de las condiciones locales. Por ello, el resultado de la investigación documental se incorpora a la coordinación técnica junto con la planificación de la intervención. Si después se añaden superficies, el análisis debe cubrir también esas zonas o complementarse en consecuencia.
Lo mismo se aplica a otras investigaciones del subsuelo. Un informe geotécnico, un plano de redes y una evaluación de artefactos explosivos tienen objetos propios distintos. Un informe disponible sobre un tema no ofrece una respuesta general a las demás cuestiones. Los documentos pueden ser útiles conjuntamente si se conocen sus conclusiones y límites. Para la colaboración conviene ordenarlos por finalidad y referencia espacial. Esto evita que una información se pase por alto o se utilice por error como prueba de algo distinto.
Una consulta formulada como comprobación de artefactos explosivos en la estación deja muchas preguntas abiertas. ¿Debe prepararse una intervención concreta? ¿Se trata de evaluar documentación disponible, investigar sobre el terreno o prestar servicios durante los movimientos de tierras? ¿Qué superficies, profundidades y tramos de obra se incluyen? Cuanto más precisas sean las respuestas, más claramente podrá describir una oferta el alcance real.
El resultado esperado también forma parte del servicio. ¿Necesitan los proyectistas una evaluación escrita de la información disponible o un informe sobre una investigación realizada? ¿A quién se entregará la documentación y para qué se utilizará? Aclare estos puntos antes de contratar. Ayudan a considerar conjuntamente los pasos de trabajo necesarios y la documentación final.
La información pendiente debería seguir siendo reconocible en la oferta. Si el acceso a una zona parcial aún no está aclarado, no puede suponerse tácitamente que esté disponible sin restricciones. Lo mismo ocurre con un trazado aún sin definir o con profundidades de intervención adicionales. Una condición indicada hace comprensible la oferta; una suposición no expresada puede provocar malentendidos más adelante.
Por ello, compare las ofertas a partir de la misma descripción de tareas. Una diferencia de precio solo resulta informativa cuando está claro qué evaluación, investigación y documentación incluye cada una. Consultar el alcance es más útil que suponer precipitadamente que los servicios con igual denominación son automáticamente idénticos.
En la vía 20 de la estación de Plattling, FONTANA-EOD realizó en septiembre y octubre de 2026 varios trabajos coordinados sobre artefactos explosivos. El cliente fue ARGE GS Plattling-Obertraubling / H. F. Wiebe. La documentación final del 24 de octubre de 2026 describe el alcance de los servicios propios y las zonas de trabajo tratadas.
La elevada presencia de artefactos explosivos llevó a adaptar el procedimiento inicialmente previsto como supervisión de obra. El ejemplo combina supervisión de la excavación, georradar y retirada de artefactos explosivos por superficie y por volumen. Describe este proyecto concreto y no una secuencia estándar transferible de forma general.
En trabajos en instalaciones ferroviarias, una ventana de trabajo estrecha puede determinar la secuencia. Por eso, para comprobar la presencia de artefactos explosivos debería definirse pronto cuándo es accesible cada superficie y bajo qué condiciones se permite trabajar en ella. Las condiciones operativas de acceso y las medidas de protección deben aclararse con los responsables competentes. Contratar una investigación de artefactos explosivos no sustituye esta coordinación.
Planifique también más allá de la fecha de los trabajos sobre el terreno. La documentación preparatoria debe estar disponible a tiempo; tras una investigación pueden seguir la evaluación, el informe y otras decisiones. Pregunte, por tanto, de forma concreta cuándo se necesitan y cuándo deben facilitarse los distintos resultados. La fecha de medición y la entrega de un informe utilizable son etapas distintas del calendario.
Indique las dependencias conocidas: ¿debe retirarse primero material de un tramo o habilitarse su acceso? ¿Trabajan otras empresas simultáneamente en la misma zona? ¿Estarán disponibles algunas superficies solo en una fase posterior? Estos datos permiten establecer un orden comprensible. Las zonas no alcanzables siguen pendientes y no deben darse por completadas en la secuencia posterior.
También se necesita un interlocutor para posibles aclaraciones adicionales. Un hallazgo concreto puede dar lugar a medidas de los organismos competentes. Su desarrollo no puede anticiparse mediante un compromiso general de plazos. Una buena planificación del proyecto muestra estas dependencias sin prometer una ejecución sin incidencias.
Si cambia la planificación de obra, la comparación con los resultados de investigación existentes no debería realizarse de manera incidental. Ponga juntas la versión anterior y la nueva: ¿dónde cambia la intervención? ¿Se trabajará a mayor profundidad? ¿Se añade una superficie? ¿Se suprime un tramo? Con estos datos, los participantes técnicamente responsables pueden valorar qué partes de las bases anteriores siguen siendo válidas y dónde se necesitan más aclaraciones.
Un desplazamiento del trazado es un ejemplo ilustrativo. El nuevo recorrido puede estar cerca del anterior y, aun así, quedar fuera de la zona de investigación documentada. A la inversa, un cambio en un tramo parcial no tiene por qué invalidar todas las demás asignaciones. Lo decisivo es la comparación concreta, no la mera constatación de que sigue tratándose del mismo proyecto global.
Deje constancia de qué versión de los planos rige la siguiente ejecución. Si otra empresa asume los trabajos, necesita, además del informe de resultados, los anexos correspondientes y las limitaciones conocidas. Un resumen oral puede ayudar en la instrucción, pero no sustituye la documentación. Así, los ejecutores pueden comprender qué conclusión corresponde a cada zona y qué cuestión sigue pendiente.
Si está prevista una supervisión de excavaciones, su alcance debería definirse antes del inicio de los trabajos. ¿Qué tramos y pasos de trabajo están cubiertos? ¿Durante qué periodos se necesita el servicio? ¿Quién coordina los trabajos de la empresa ejecutora con la supervisión especializada? El término por sí solo no responde a estas preguntas.
Para la consulta son útiles los datos de la excavación prevista y de la secuencia de obra. Indique también qué servicios se han realizado ya y qué documentación existe al respecto. Una supervisión de excavaciones no puede equipararse sin más a cualquier investigación anterior. La combinación necesaria y adecuada debe aclararse para el proyecto.
Durante la ejecución, los cambios deberían llegar a los interlocutores responsables. Si se trabaja en otra zona o se modifica el método de trabajo, esto puede afectar al alcance acordado. La documentación también forma parte de la coordinación: ¿qué pasos de trabajo se registran, a quién se envían los documentos y cómo se identifican las zonas pendientes? Las respuestas deben reflejar la ejecución real. Evitan expectativas sobre un servicio que no se describió así en el encargo. Los detalles técnicos y la actuación ante anomalías deben definirse con los especialistas responsables para el proyecto concreto.
En el informe de Plattling, los tres puntos de hallazgo de bombas de la fase de septiembre y las 294 anomalías GPR se registran en series de numeración separadas. Los límites de trabajo, las representaciones de medición, los trabajos de retirada realmente ejecutados y los controles finales cumplen cada uno una función propia en la documentación.
La profundidad de evaluación de la investigación con georradar, hasta 0,80 m, debe distinguirse de la excavación local de hasta 2,50 m en las zonas parciales designadas G1/G2. Ninguna de estas cifras representa una profundidad de autorización general para toda la estación. La declaración de la empresa especializada se refiere a la zona de trabajo documentada de la vía 20 y al material excavado comprobado posteriormente; quedan excluidas las demás vías y las superficies fuera de los límites de trabajo.
Para la entrega deben corresponderse el texto de resultados, el plano anexo y el alcance de los servicios. Las páginas informe de prospección y protocolo de retirada de artefactos explosivos y alcance de las conclusiones de una autorización relativa a artefactos explosivos explican esta relación. Encontrará más información regional en prospección de artefactos explosivos en Baja Baviera; el servicio GPR correspondiente figura en la lista de referencias de Plattling, vía 20 .
Abrir el extracto del informe de Plattling con plano de situación anonimizado (PDF, 10 páginas)
Las distintas fases de trabajo combinan supervisión especializada en artefactos explosivos durante la obra, georradar, retirada de artefactos explosivos por volumen y recuperación en puntos individuales. En el informe se asignan los métodos a las zonas realmente tratadas en cada caso.
El plano de situación depurado del ejemplo de documentación muestra los límites de trabajo de la supervisión de obra y de la retirada por volumen, marcados de forma distinta.
En Plattling, el equipo de FONTANA-EOD encontró la bomba de aviación. La Policía Federal acordonó inicialmente la estación; el comunicado municipal atribuye la desactivación del día siguiente a especialistas del servicio de retirada de artefactos explosivos.
Por eso, en las obras deberían conocerse los interlocutores y las vías de información antes del inicio de los trabajos. ¿Quién recibe una comunicación? ¿Quién informa a la dirección de obra? ¿Qué organismos competentes deben participar? Estas cuestiones organizativas pueden prepararse. La evaluación de un objeto concreto y las decisiones en el lugar del hallazgo siguen reservadas a los especialistas y organismos competentes.
Si descubre un objeto que podría ser munición, no lo toque ni lo mueva. Abandone la zona inmediata, avise a otras personas sin ponerse en peligro y, en Alemania, informe de inmediato a la policía llamando al 110. No se acerque al objeto para fotografiarlo ni para investigarlo por su cuenta.
Una consulta ordinaria de proyecto no sustituye la comunicación inmediata del hallazgo. Espere las instrucciones posteriores de los organismos competentes. La evaluación y las medidas en el lugar del hallazgo corresponden a los especialistas.
Indicaciones oficiales sobre la actuación ante munición hallada
Actuación inmediata ante un hallazgo de artefactos explosivos
Solo es determinante el alcance documentado. Un informe sobre un tramo delimitado no puede trasladarse a otras zonas únicamente porque tengan la misma denominación de terreno. Compare, por tanto, la superficie, la profundidad y las intervenciones previstas con la documentación. Deben seguir teniéndose en cuenta las limitaciones indicadas y las zonas no investigadas.
Lo decisivo es si la nueva intervención se encuentra dentro del alcance de investigación documentado. La proximidad espacial no basta como prueba. Represente el nuevo recorrido con las profundidades previstas y haga que se compare con los resultados existentes. De ello se desprende qué cuestiones quedan por aclarar.
No. Describa primero el proyecto, las intervenciones y la información disponible. Los participantes técnicos podrán tratar un procedimiento a partir de ello. Aunque ya se haya previsto un método, debería aclararse si sus requisitos corresponden a la zona de trabajo y a las conclusiones necesarias.
Deberían conocerse las superficies afectadas, las condiciones de acceso y los trabajos previstos. Esto incluye la documentación disponible y un grupo coordinado de interlocutores. Aclare también cuándo se necesitan los resultados para los siguientes pasos. La fecha de investigación sobre el terreno es solo una parte de toda la secuencia.
No. Las cuestiones sobre artefactos explosivos y las condiciones operativas de acceso corresponden a tareas distintas. Para los trabajos deben aclararse con los responsables competentes los requisitos necesarios en cada caso. Contratar una investigación no otorga una autorización general de acceso a instalaciones ferroviarias.
No confíe en una clasificación propia basada en una fotografía. No toque ni mueva un objeto sospechoso y no se acerque para tomar imágenes. Comunique el hallazgo a la policía. La evaluación y la actuación posterior corresponden a los especialistas competentes.
Para la investigación con georradar, FONTANA-EOD utilizó el sistema IDS Opera Duo con 250 y 700 MHz. La superficie de medición documentada fue de unos 1.432 m²; la separación entre perfiles fue de 0,50 m y entre puntos de medición de 0,04 m. El informe indica una profundidad de evaluación de hasta 0,80 m.
Se registraron 294 anomalías y firmas de interferencia extendidas. Esta cifra designa anomalías de medición, no una cantidad de artefactos explosivos identificados. La superposición de señales no permitió aquí una caracterización fiable de los objetos ni una autorización relativa a artefactos explosivos basada únicamente en la evaluación GPR. La retirada posterior y los controles finales fueron pasos de trabajo independientes.
Los cuatro radargramas originales y cuatro vistas espaciales de datos de medición muestran distintas representaciones del mismo ejemplo de proyecto. Las indicaciones de ejes y referencias de las imágenes disponibles de perfiles de radar no son completamente legibles en parte. Por ello, estas imágenes por sí solas no permiten deducir datos adicionales fiables sobre profundidad, tamaño o material.
Ejemplo de medición
Dos imágenes originales del proyecto Plattling ilustran cómo deben leerse las señales de radar y las representaciones espaciales de los datos de medición. La explicación relaciona las características visibles con los datos del informe final.
El radargrama muestra patrones claros y oscuros de la señal de radar registrada. En la parte izquierda de la imagen se reconocen trazos curvos de señal; la representación también contiene marcas de puntos negros. Para atribuirlos inequívocamente se necesitan los datos de medición y evaluación del perfil correspondiente.
En el proyecto Plattling, la superposición de señales limitó la caracterización fiable de los objetos. Por eso, además de la investigación con georradar, el informe documenta otros pasos de retirada y control. Una firma de radar anómala no constituye por sí sola un artefacto explosivo identificado.
La vista espacial relaciona la representación de los datos de medición con una imagen aérea del entorno de las vías. Los puntos claros y las estructuras puntuales muestran la disposición de los datos representados desde el ángulo de visión elegido. No son fotografías de artefactos explosivos subterráneos.
Para una evaluación técnica de profundidad y ubicación se necesitan los ejes, los sistemas de referencia y los datos de evaluación correspondientes. Las zonas tratadas y los límites de los servicios posteriores se documentan por separado en el informe.
Sobre el autor del artículo: Oliver Fontana – Dirección empresarial y de proyectos.
Los gráficos originales muestran perfiles de radar y datos de medición espacial procesados. Los colores, las perspectivas y las formas de señal no sustituyen la identificación técnica de objetos. Los límites técnicos y los parámetros de medición figuran en el ejemplo de medición de Plattling.

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Radargrama 2 de Plattling, vía 20. Los tonos de gris muestran diferencias en la señal de radar; sin ejes legibles ni referencia del perfil, la imagen no permite determinar de forma independiente la profundidad ni el objeto.
Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original

Vista espacial de datos de medición 4 de Plattling, vía 20. La imagen aérea y los datos de medición sirven de orientación; la representación de puntos y la altura en perspectiva no constituyen una prueba independiente de artefactos explosivos ni de profundidad.
Representación original de la documentación final de Plattling, vía 20. Abrir imagen en tamaño original
La superficie que debe investigarse tiene que ser accesible para el equipo previsto. Entre el borde del andén, las instalaciones, el almacenamiento de materiales y una obra en curso puede quedar menos espacio del que parece inicialmente en un plano. Por ello, no solo importan los límites de la estructura futura, sino también las vías y los espacios de trabajo realmente disponibles. Los movimientos de tierras preparatorios que afectan a una zona aún no aclarada no pueden darse por supuestos como simples trabajos auxiliares.
Las instalaciones de obra pueden cambiar a lo largo de las fases. Si un tramo antes accesible se ocupa con materiales o se bloquea por otros trabajos, puede que la investigación prevista no pueda realizarse allí como se había planteado. A la inversa, una demolición puede hacer accesibles por primera vez algunas zonas. Para programar los trabajos, estos cambios son tan importantes como la ventana de trabajo del servicio ferroviario. La investigación y la ejecución de obra necesitan una base espacial común.
Cuando hay varios tramos de obra resulta útil representarlos por separado: ¿qué zona será accesible a continuación, qué intervención se realizará allí y qué conocimientos existen al respecto? Esto es especialmente útil en zanjas de redes y cimentaciones puntuales. Un tramo puede estar completamente preparado mientras que para otro aún falta documentación. Estas diferencias deberían ser reconocibles en el encargo y en el resultado para aprovechar de forma específica las ventanas de trabajo disponibles.
¿Prevé movimientos de tierras en la zona de vías, en un andén o a lo largo de un trazado? Envíe a FONTANA-EOD un plano de situación, las intervenciones y profundidades previstas y sus plazos. Adjunte la documentación disponible sobre artefactos explosivos e indique los asuntos pendientes. Así podremos tratar con usted la tarea concreta y el alcance de los servicios necesarios.
También son útiles los datos sobre accesos, ventanas de trabajo disponibles e interlocutores del proyecto. Para la primera consulta no tiene que aportar un plan de investigación terminado. Lo importante es que podamos reconocer qué se va a construir y qué información existe ya.
Datos para la oferta y documentos del proyecto
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.