Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
Antes de una excavación, un trazado o una cimentación, los promotores y planificadores deben aclarar si TDEM puede detectar los objetos buscados en el volumen de terreno previsto para los trabajos. TDEM significa Time Domain Electromagnetics, es decir, electromagnetismo en el dominio del tiempo, y mide la respuesta electromagnética de los objetos metálicos conductores en función del tiempo. Envíe el plano de situación, la profundidad de intervención y la documentación de la sospecha para que FONTANA-EOD pueda evaluar la idoneidad, la geometría de bobinas, el alcance de medición y la documentación necesaria para su superficie.
Contrastar el objeto objetivo y el campo de perturbación.
Definir la bobina, la malla y la referencia de posición.
Interpretar los canales temporales y las anomalías.
TDEM es un método electromagnético activo para investigar objetos metálicos conductores y puede complementar la detección de artefactos explosivos si se ajusta al objeto objetivo, al intervalo de profundidad y al entorno de medición. Después de desconectar el campo generado se mide el decaimiento temporal de la respuesta del objeto; el resultado inicial es una anomalía técnica, no una identificación inequívoca de un artefacto explosivo. Por eso, antes de contratar se definen la geometría de bobinas, la malla de medición, las fuentes de perturbación y los datos necesarios, de modo que el resultado permita una decisión concreta sobre investigaciones o trabajos posteriores.
TDEM registra la respuesta electromagnética de cuerpos conductores. La magnetometría responde a objetos ferromagnéticos y el georradar a diferencias de materiales en el subsuelo. La medición o combinación adecuada para su proyecto depende de los fundamentos de la sospecha, de la superficie y de la intervención prevista.
Después de aclarar las observaciones relevantes, puede ser necesaria la limpieza de artefactos explosivos en una zona sospechosa delimitada y con un objetivo de limpieza definido. La accesibilidad, los objetos perturbadores, la profundidad y las medidas de protección determinan su ejecución. Los registros de observaciones y de limpieza relacionan los trabajos reales con la lista previa de anomalías; los puntos objetivo pendientes y las zonas no tratadas siguen siendo identificables.

El método induce corrientes de Foucault en cuerpos conductores y mide el decaimiento temporal del campo secundario. Según el sistema pueden utilizarse varios canales temporales, distintos tamaños de bobina o varias zonas de recepción para evaluar la intensidad de la señal, su extensión espacial y su comportamiento de decaimiento.
Las conclusiones dependen especialmente del tamaño, la forma, la orientación y la profundidad del objeto, de las dimensiones de la bobina, de la altura de medición y del entorno de perturbación. Por ello, TDEM es adecuado para preguntas claramente definidas, no como sustituto general del reconocimiento histórico, de la magnetometría o de una investigación en profundidad.
La documentación TDEM relaciona la configuración de bobinas, la altura de medición, los canales temporales y los datos de posición con las señales secundarias evaluadas. Las zonas perturbadas, los bordes no registrados y las anomalías técnicamente pendientes se indican por separado, para que la siguiente investigación pueda dirigirse a una carencia concreta de información.
Comparar la selección de métodos
La magnetometría mide variaciones del campo magnético natural de la Tierra y responde con especial sensibilidad a cuerpos que contienen hierro o son ferromagnéticos. En superficies despejadas y con pocas perturbaciones puede permitir un elevado avance de medición y una cartografía densa y georreferenciada de anomalías.
Las infraestructuras magnéticas, las armaduras, los raíles, los vehículos y el suelo superficial rico en metal pueden superponerse intensamente a los datos. En casos adecuados TDEM puede complementar la investigación porque responde activamente a la conductividad; sin embargo, las estructuras metálicas extensas y las conducciones también influyen en las mediciones electromagnéticas.
Los datos magnéticos, el desplazamiento de sensores y la referencia de posición se documentan en planos de anomalías y zonas perturbadas. Al comparar con TDEM, los distintos principios de medición y límites de investigación siguen siendo distinguibles. La evaluación conjunta indica qué aporta cada conjunto de datos para interpretar una anomalía.
Delimitar técnicamente la magnetometría
El georradar emite impulsos electromagnéticos y registra reflexiones en contrastes de material y humedad. Puede representar límites de estratos, rellenos, zonas de conducciones, cimentaciones, cavidades y anomalías espaciales individuales, siempre que el suelo y la frecuencia de medición permitan una propagación suficiente de las ondas.
TDEM y el georradar responden a preguntas distintas. Un objeto conductor puede producir una anomalía electromagnética sin ser claramente interpretable en el radar; a la inversa, una estructura no metálica puede generar una señal de radar destacable sin causar una anomalía TDEM.
Los perfiles de radar y las estructuras evaluadas se entregan con la dirección del perfil, la referencia de posición y el intervalo de profundidad utilizable. La evaluación conjunta muestra qué información estructural procede del radar y qué anomalía de conductividad procede de TDEM. Las coincidencias y las causas aún pendientes se explican técnicamente.
Delimitar técnicamente el georradar
El reconocimiento histórico describe por qué existe una sospecha, qué superficies parciales pueden estar afectadas y qué relaciones con artefactos explosivos o sucesos son determinantes para la investigación técnica. Ayuda a definir de forma trazable las superficies de medición, las prioridades y los objetos objetivo esperados.
Esta base es importante para TDEM porque el tamaño de la bobina, los parámetros de evaluación y los umbrales de relevancia deben ajustarse al objeto esperado y a la profundidad de intervención prevista. Una medición técnica sin una pregunta bien fundamentada puede generar muchas señales sin mejorar la decisión del proyecto.
El informe histórico indica las fuentes de imágenes y archivos utilizadas, su referencia espacial, las zonas sospechosas evaluadas y las lagunas de datos. Así puede justificarse qué superficies y tipos de objetos son relevantes para el diseño de medición TDEM. Las conclusiones históricas siguen siendo distintas de las observaciones actuales de medición.
Preparar los fundamentos de la sospecha
Los pilotes, las tablestacas, los anclajes, las perforaciones geotécnicas y otras intervenciones profundas necesitan una investigación del volumen concreto de terreno en posición y profundidad. Una medición TDEM superficial no sustituye automáticamente esta geometría, especialmente cuando la profundidad necesaria queda fuera del intervalo que puede registrarse de forma fiable.
Las coordenadas, la profundidad prevista, el método y el diámetro de perforación y el volumen de terreno afectado determinan si son necesarios magnetometría en sondeo, radar en sondeo, complementos electromagnéticos u otros métodos de investigación en profundidad.
La lista de puntos y la documentación acreditativa relacionan las coordenadas, la geometría de perforación y medición, la profundidad de investigación prevista y alcanzada y las restricciones. Se contrastan con el volumen real de pilotaje, perforación o entibación. Los puntos modificados y las profundidades adicionales necesitan una nueva valoración técnica.
Situar la investigación en profundidad
La edificación existente, las conducciones, las armaduras de gran entidad y los grandes cuerpos metálicos pueden limitar la evaluación TDEM. Para estas zonas se define una investigación adicional adecuada. La detección de artefactos explosivos durante la obra requiere poder abarcar suficientemente, desde el punto de vista técnico, el volumen real de la excavación.
La investigación técnica y la decisión especializada se realizan antes de cada retirada de terreno. Después se excava la capa definida con un control visual adicional. Este proceso se repite hasta la cota de fondo prevista. El manejo de los equipos, los puntos de parada, las vías de instrucción y la comunicación de hallazgos se acuerdan antes de comenzar.
Los registros de capas y tramos asignan la investigación técnica, la decisión especializada y la retirada de terreno al mismo volumen de terreno afectado. Las observaciones, los puntos de parada y las zonas insuficientemente investigadas siguen vinculados al estado de la obra. La entrega describe el tramo realmente tratado y las medidas aún pendientes.
Situar la supervisión de excavaciones¿Se investigará por primera vez una superficie completa o se repetirá la medición de una anomalía conocida? Ambas tareas pueden ser adecuadas para TDEM, pero requieren configuraciones de medición distintas. Antes se aclaran los objetos buscados, el intervalo de profundidad relevante y las fuentes de perturbación existentes.
La cartografía de superficies, la repetición de mediciones de anomalías seleccionadas y la clasificación más detallada son tareas distintas. Cada una necesita mallas, bobinas, ventanas temporales y criterios de aceptación adaptados. Para planificar y calcular costes debe quedar claro si primero se evaluará una superficie continua, se comprobará una lista de anomalías existente o se priorizará un número limitado de puntos sospechosos para la siguiente etapa de trabajo.
Las conducciones, las armaduras, los pozos, las cimentaciones y los elementos metálicos instalados generan respuestas electromagnéticas que pueden superponerse a las posibles señales objetivo. Antes de medir se reúnen los planos de situación, las zonas accesibles y las fuentes dominantes de perturbación.
TDEM tiene sentido si, pese a estas condiciones, existe una pregunta electromagnética bien fundamentada. Los bordes no evaluables y las zonas permanentemente dominadas por perturbaciones se indican espacialmente y se asocian a una medida posterior.
Los rellenos heterogéneos pueden contener numerosos objetos metálicos pequeños y conductividades variables. Una configuración de bobinas adecuada puede ponderar de forma distinta las piezas pequeñas superficiales y los objetos más grandes y profundos; sin embargo, no es posible suprimir por completo su efecto de forma general.
Previamente se consideran los tamaños y las profundidades relevantes de los objetos y las perturbaciones metálicas conocidas. Si la superposición es intensa, puede ser necesaria una evaluación por zonas parciales o una investigación específica de anomalías individuales. La detección de artefactos explosivos durante la obra solo es una opción si es técnicamente adecuada para el volumen de terreno realmente afectado.
El asfalto, los adoquines o las superficies compactadas pueden permitir medir sin intervenir en el terreno, siempre que el bastidor de medición pueda desplazarse de forma uniforme y no dominen la superficie grandes estructuras metálicas. Los desniveles y la distancia variable influyen en la intensidad de la señal.
La dirección de medición, la separación entre líneas, los puntos de referencia y las zonas no accesibles para vehículos se examinan en el lugar. El resultado se contrasta con los planos de lo existente y los elementos instalados visibles.
En proyectos de conducciones, ferrocarril o transporte pueden cambiar por tramos la superficie, el entorno de perturbación y la profundidad de intervención. Un mismo sistema de medición no aporta necesariamente conclusiones equivalentes en todo el trazado.
El trazado se divide en tramos técnicamente comparables. Para cada uno se documentan la configuración de medición, la calidad de los datos y los complementos necesarios, para que el expediente del proyecto no cree una apariencia de conclusiones continuas.
Si la magnetometría muestra anomalías que no pueden diferenciarse suficientemente debido a la superposición magnética o a la geometría del objeto, TDEM puede aportar información adicional sobre conductividad y decaimiento temporal. Ambos conjuntos de datos deben utilizar la misma referencia de posición.
Una medición TDEM adicional debe responder a una pregunta pendiente, por ejemplo sobre la conductividad de una anomalía. Antes de contratar se define qué información debe complementar.
Para una contratación comparable deben describirse la zona de trabajo, el objeto objetivo, el sistema de bobinas, la malla de medición, el posicionamiento, los formatos de datos, la evaluación, los criterios de relevancia y el alcance de la documentación. Las formulaciones generales como «realizar una investigación TDEM» dejan sin definir características esenciales de calidad.
La documentación acreditativa comprometida debería permitir reconocer qué superficies se midieron y en qué condiciones, qué zonas siguieron restringidas y qué decisión técnica posterior se deriva de los datos.
Los datos TDEM resultan de la interacción del campo primario, el objeto conductor, la geometría de medición y el subsuelo. Incluso pequeños cambios de altura de medición, grandes variaciones de conductividad o grandes estructuras metálicas pueden modificar la respuesta. Por ello se definen las principales condiciones antes de calcular costes y realizar trabajos de campo.
Las zonas de borde, los obstáculos, la altura de medición variable, las interrupciones y las estructuras metálicas extensas se consideran ya en el diseño de medición. Afectan tanto a los recursos necesarios en campo como a la posibilidad de evaluar después los datos. Donde las líneas no puedan ejecutarse correctamente o el sistema se sature por cuerpos metálicos próximos, la zona debe identificarse espacialmente y asociarse a una medida complementaria adecuada.
La preparación también incluye accesos seguros, condiciones de tráfico y explotación, responsables y comunicación de hallazgos. Las lagunas de medición y la calidad limitada de los datos se documentan espacialmente. La profundidad realmente interpretable y la intervención prevista determinan qué conclusiones puede sostener el informe.
El material, el tamaño esperado, la forma, la orientación y la profundidad determinan si cabe esperar una respuesta electromagnética suficiente y qué ventanas temporales son relevantes para la evaluación.
El tamaño y la disposición de las bobinas transmisoras y receptoras influyen en el alcance, la resolución espacial y la sensibilidad a pequeños objetos superficiales. Un mayor tamaño no es automáticamente mejor.
La distancia entre la bobina y el suelo debe mantenerse lo más constante posible. Las irregularidades, la vegetación, los bordillos y los obstáculos modifican el acoplamiento y pueden generar diferencias aparentes de señal.
La separación entre líneas, la dirección de medición, la velocidad de adquisición y la activación del registro deben ajustarse al objeto objetivo. Una separación excesiva puede dejar sin registrar anomalías estrechas; las líneas irregulares dificultan la evaluación de superficies.
La humedad, el contenido de arcilla, la salinidad, los rellenos y los cambios locales de material influyen en la señal temprana. Se necesitan ventanas temporales adecuadas y una comprobación técnica de plausibilidad para distinguir la respuesta del suelo de la del objeto.
Las conducciones, las armaduras, las vallas, los raíles, los vehículos, los pozos y los elementos metálicos extensos pueden limitar el rango dinámico útil o superponerse a las anomalías.
Los datos de medición, las zonas perturbadas y los puntos objetivo posteriores necesitan un sistema de coordenadas común. Una alta resolución del sensor pierde utilidad para el proyecto si la posición y los límites de trabajo no se asignan de forma fiable.
Se documentan los datos brutos, los canales temporales, las mediciones de referencia, las lagunas de medición y las desviaciones. Las zonas no evaluables siguen siendo visibles y no se ocultan tras conclusiones generales sobre toda la superficie.
Un plano de anomalías en color no basta para la planificación y la dirección de obra. Una documentación utilizable relaciona la base del proyecto, la configuración de medición, la referencia de posición, los datos brutos y evaluados, las zonas perturbadas y la conclusión técnica. El informe también indica qué canales temporales se utilizaron para la evaluación, qué zonas de medición estaban limitadas por saturación o superposición y cómo se incorporaron las mediciones de control a las conclusiones. Los criterios de evaluación utilizados siguen siendo trazables también para las fases posteriores de planificación y ejecución.
La conclusión distingue entre zonas sin anomalías relevantes para el proyecto, zonas técnicamente no evaluables de forma suficiente y anomalías que necesitan investigación adicional. Estas categorías llevan a decisiones posteriores distintas. Si durante los trabajos cambian los límites de superficie, los canales temporales, los filtros o los criterios de evaluación, también sigue siendo trazable qué versión de los datos y del mapa representa el estado entregado de los trabajos.
La denominación del proyecto, el plano de situación, la parcela, el sistema de coordenadas, la zona de obra, el trazado, los puntos kilométricos y las superficies parciales medidas se identifican de forma inequívoca. Los bordes no medidos y los obstáculos son reconocibles en la cartografía.
La documentación histórica y administrativa, los hallazgos conocidos, la profundidad de intervención prevista y los objetos objetivo esperados fundamentan por qué se utilizó TDEM y qué tipos de señales son relevantes para la decisión posterior.
La geometría de transmisión y recepción, el tamaño de las bobinas, la altura de medición, los canales temporales, la malla, la velocidad de adquisición, el método de posicionamiento y los controles se describen de forma que la adquisición pueda comprenderse técnicamente.
La superficie, la humedad, la vegetación, las conducciones, las armaduras, los vehículos, las instalaciones, los desniveles y otras influencias se documentan con referencia de posición. Los cambios durante la medición se identifican.
Las señales relevantes se georreferencian, se consideran en los canales temporales disponibles y se contrastan con la geometría, los perfiles vecinos, los datos de lo existente y la situación de sospecha. Una marca automática no sustituye la comprobación técnica de plausibilidad.
El informe describe qué superficies y profundidades pueden evaluarse en las condiciones documentadas, qué incertidumbres persisten y si es necesario dejar al descubierto los puntos, realizar otra investigación, supervisar la excavación o adoptar otra medida.
La evaluación debe poder rastrearse hasta los datos de medición y el registro de campo. Los mapas y el informe muestran dónde se midió, qué datos se utilizaron y cómo se obtuvieron las conclusiones. Es especialmente importante distinguir entre la superficie medida, la superficie realmente evaluable y la zona a la que se refiere la conclusión posterior. Estos tres niveles se mantienen coherentes en la cartografía y en el texto.
Si a la medición siguen una puesta al descubierto, una limpieza de área o una recuperación, sus registros de hallazgos y retirada se vinculan a la documentación de medición previa. La documentación identifica entonces la fase realmente ejecutada y sus límites. La documentación de medición por sí sola no presenta esos trabajos posteriores como ya realizados.
El análisis de fotografías aéreas, el plano de situación, la información de conducciones y geotecnia y los requisitos del proyecto se reúnen con control de versiones. Así puede reconocerse en qué información se basa el diseño de medición.
La fecha de medición, el sistema, la configuración, el personal, el tiempo meteorológico, el estado de la superficie, los obstáculos, las lagunas de medición y las desviaciones se registran durante la ejecución y se relacionan con los datos digitales.
Los valores originales se conservan como base de comprobación. El tratamiento, las correcciones y los filtros se documentan para poder rastrear las señales anómalas hasta la medición inicial.
Las señales relevantes, las conducciones conocidas, las perturbaciones dominantes extensas, las zonas no evaluables y los límites de trabajo se representan con una referencia de posición común.
La evaluación distingue entre observación de medición, interpretación y recomendación. Indica qué pregunta del proyecto se ha respondido y qué medidas posteriores se requieren para las zonas pendientes o relevantes por los artefactos explosivos.
El informe, los planos y los datos se preparan de modo que quien realiza el encargo, la planificación, la dirección de obra y, cuando corresponda, los organismos competentes puedan basarse en el mismo estado de los trabajos y en los mismos límites.
Antes del trabajo de campo se aclaran los objetos objetivo, la profundidad de investigación, los límites de superficie y las estructuras metálicas existentes. Después pueden definirse la configuración de bobinas, las trayectorias y las separaciones de medición.
La secuencia relaciona estrechamente el trabajo de campo y la evaluación. Las líneas de control, las zonas de referencia y las comprobaciones de calidad se prevén ya en el diseño de medición, para que los cambios de altura, la saturación o las variaciones inusuales de conductividad no se detecten por primera vez en el informe final.
Se define qué objetos conductores son relevantes para la intervención prevista y qué superficie y volumen en profundidad debe cubrir la investigación. Se comprueba la correspondencia espacial, la actualidad y las cuestiones pendientes de los planos de situación, la documentación de conducciones y los informes anteriores. Para las cuestiones de artefactos explosivos se aclara si faltan conocimientos históricos. La investigación histórica o el análisis de fotografías aéreas necesario se refiere a la superficie afectada y a la pregunta aún pendiente. Su resultado complementa los fundamentos de la sospecha en los que se basa el objetivo de la investigación electromagnética.
Antes de la adquisición en campo se registran espacialmente las conducciones, las armaduras, los pozos, las vallas, las instalaciones, los vehículos, los cambios de superficie y las zonas de difícil acceso.
Las dimensiones de las bobinas, la disposición de transmisor y receptor, la altura de medición y las ventanas temporales utilizables se adaptan al tamaño del objeto, a la resolución deseada y al subsuelo.
La separación entre líneas, el solapamiento, la dirección de medición, la referencia de posición y los recorridos de control se definen para poder comprobar la cobertura y los bordes. Los obstáculos, las zonas omitidas y las desviaciones de las trayectorias previstas permanecen documentados.
Durante la adquisición se documentan las trayectorias, la altura de sensores, las interrupciones y los cambios del entorno; las zonas anómalas se comprueban de inmediato.
Las partes tempranas y tardías de la señal se examinan en relación con las respuestas del suelo, la saturación, la respuesta del objeto y la coherencia espacial antes de delimitar anomalías.
Las respuestas relevantes se priorizan según su ubicación, extensión, comportamiento de decaimiento y relación con el proyecto; los elementos instalados conocidos y las fuentes explicables de perturbación se incorporan a la evaluación.
El informe clasifica por separado las superficies evaluables, las zonas limitadas y las anomalías que requieren más investigación e indica la siguiente etapa adecuada de los trabajos.
TDEM no mide directamente el tipo de objeto ni su profundidad. El método registra la respuesta electromagnética en función del tiempo y genera a partir de ella anomalías espaciales. Una evaluación sólida distingue entre valor medido, tratamiento, supuesto del modelo y conclusión técnica.
Los canales temporales no se evalúan de forma aislada. Las señales que reaparecen espacialmente, una evolución coherente a lo largo de varias líneas y un decaimiento plausible aumentan el valor informativo. En cambio, las respuestas de fondo extensas, las estructuras existentes lineales, los cambios bruscos de altura o los valores atípicos aislados se examinan por separado antes de determinar un punto objetivo. Por ello, la evaluación relaciona la firma temporal con el patrón espacial.
Para una licitación bien fundamentada se definen el objetivo de medición, el objeto objetivo, el intervalo de profundidad exigido y el alcance espacial de los trabajos antes de elegir el equipo. La descripción del servicio también incluye la geometría prevista de bobinas, los canales temporales relevantes, los requisitos de referencia de posición, los controles de calidad y los datos comprometidos. Así puede comprobarse si una medición TDEM de superficies, una medición complementaria específica o una combinación de métodos responde realmente a la pregunta del proyecto.
Durante la excitación, la bobina transmisora genera un campo electromagnético primario. En un cuerpo conductor se originan corrientes de Foucault. Tras desconectar el campo primario, estas corrientes decaen y generan un campo magnético secundario que las bobinas receptoras registran en ventanas temporales sucesivas. Los canales temporales representan distintos tramos de la curva de decaimiento. La respuesta del suelo y del objeto, el material, la geometría y la distancia de medición influyen en esa curva; por ello, un canal tardío no es por sí solo una medición directa de profundidad.
La respuesta medida también está influida por la conductividad del material, la permeabilidad magnética, la forma y orientación del objeto, la distancia y la geometría de bobinas. Por ello, una firma similar puede tener causas distintas. Las conclusiones fiables requieren repetibilidad espacial, varios canales, condiciones conocidas y el contraste con otra información del proyecto.
En las mediciones de superficies no se considera únicamente un valor máximo aislado. Es informativa la evolución de la respuesta a lo largo de varias líneas y canales temporales. También importa que la anomalía siga siendo reproducible en mediciones de control y su comportamiento frente a conducciones, pozos o elementos metálicos conocidos. Los valores atípicos, los artefactos de borde y las variaciones de señal por cambios de altura se distinguen de las respuestas de objeto espacialmente coherentes. Esta comprobación reduce el riesgo de tratar un color llamativo del mapa como un punto objetivo relevante sin una base de datos suficiente.
La evaluación también debe ajustarse a la intervención posterior en el terreno. Una excavación extensa puede necesitar una priorización distinta de un trazado estrecho o un punto de cimentación individual. Una anomalía fuera del volumen de terreno previsto para los trabajos se evalúa de forma distinta de una señal situada dentro de la zona de intervención. A la inversa, una zona sin anomalías técnicas destacables no permite conclusiones más amplias si se registró de forma limitada por obstáculos, conducciones o una geometría de bobinas desfavorable. Por ello se distinguen expresamente la zona de trabajo y el ámbito de las conclusiones.
Para controlar la calidad se utilizan zonas adecuadas de referencia y control. Las mediciones repetidas muestran si la forma y la ubicación de la señal se mantienen estables en condiciones comparables. También se comprueba si la dirección del recorrido, la proximidad al borde o los cambios de desplazamiento de bobinas producen diferencias sistemáticas. Estos controles son especialmente importantes cuando después se pondrán al descubierto anomalías individuales o se incorporarán a una lista de prioridades. Por ello, la decisión documentada no se basa únicamente en un plano interpolado de superficies, sino en la relación trazable entre datos brutos, registro de campo, canales temporales, geometría de medición y plausibilidad espacial.
Las ventanas tempranas suelen contener mayores contribuciones de cambios superficiales de conductividad y de pequeñas piezas metálicas. Los canales tardíos pueden destacar objetos más grandes o más conductores, pero proporcionan señales más débiles. Se documenta la elección de los canales evaluables.
La geometría de bobinas influye en la zona del subsuelo excitada y en la sensibilidad a distintos objetos objetivo. La idoneidad de un bucle transmisor mayor también depende del sistema de medición, los parámetros de adquisición y el entorno de perturbación. El tamaño por sí solo no permite deducir una mejora general del alcance ni de la separación espacial de objetos.
La extensión espacial de una anomalía no depende solo del objeto, sino también de la bobina, la separación entre líneas, la dirección del recorrido y la interpolación de datos. Por ello, una mancha de anomalía no representa el objeto a escala.
Varias alturas de recepción, canales temporales o modelizaciones pueden ayudar a estimarlos. Sin embargo, el tamaño y la profundidad influyen conjuntamente en la intensidad de la señal; sin información adicional, la inversión no es unívoca.
Las grandes superficies metálicas, las conducciones, las armaduras o los objetos muy próximos pueden dominar el intervalo de medición. Estas zonas no se tratan como anomalías normales, sino como zonas perturbadas propias con conclusiones limitadas.
Si una anomalía no explicable afecta al volumen de terreno previsto para los trabajos, se prioriza según su posición. En función del proyecto siguen una medición de control, la investigación del punto objetivo, su puesta al descubierto, una investigación en profundidad o trabajos de acompañamiento de obra.
TDEM evalúa la respuesta de cuerpos eléctricamente conductores a un campo generado activamente. Para elegir el método es decisivo si la pregunta del proyecto se centra en la conductividad, el efecto magnético, la estructura del subsuelo o una intervención puntual profunda en el terreno.
Adecuado para: fundamentar espacialmente la sospecha mediante fotografías aéreas históricas, archivos e indicios existentes. Los resultados ayudan a definir las superficies parciales relevantes y los tipos de objetos esperados para el diseño de medición TDEM.
A tener en cuenta: la calidad de imagen, la cobertura temporal y las lagunas de las fuentes limitan las conclusiones. El informe documenta las zonas sospechosas y las lagunas de datos; no sustituye la investigación técnica de las observaciones actuales.
Adecuado para: registro de anomalías metálicas conductoras en superficies y diferenciación adicional mediante la forma espacial de la señal y su decaimiento temporal.
A tener en cuenta: La conductividad del suelo, las grandes superficies metálicas y las infraestructuras próximas pueden limitar el intervalo útil de medición; una anomalía sigue siendo inicialmente una observación técnica.
Adecuado para: cartografía sensible de objetos perturbadores que contienen hierro en superficies suficientemente tranquilas desde el punto de vista magnético, a menudo con un alto rendimiento de superficie.
A tener en cuenta: Los metales no ferrosos no se registran como un objetivo propio; los raíles, las vallas, los vehículos, las armaduras y la chatarra magnética producen superposiciones de gran alcance.
Adecuado para: representación de cambios de estrato, zonas de conducciones, restos constructivos y otras interfaces dieléctricas en un subsuelo adecuado.
A tener en cuenta: Las reflexiones de radar no distinguen directamente entre artefactos explosivos, conducciones y otros elementos instalados; los suelos húmedos o conductores pueden atenuar mucho la penetración.
Adecuado para: volúmenes de terreno definidos para pilotes, tablestacas, anclajes, postes o perforaciones geotécnicas cuando las conclusiones próximas a la superficie no son suficientes.
A tener en cuenta: La evaluación se aplica a la geometría de investigación prevista y debe coordinarse con las coordenadas, la profundidad proyectada y el método constructivo posterior.
Adecuado para: Aclaración de determinadas anomalías electromagnéticas cuya posición y relevancia afectan a la intervención prevista en el terreno.
A tener en cuenta: La secuencia, las medidas de protección, la técnica para dejar al descubierto el punto y el tratamiento de la observación se definen antes de intervenir; la medición por sí sola no sustituye esta etapa de trabajo.
Adecuado para: tratar de forma técnicamente apropiada volúmenes delimitados con sospecha residual, con investigación técnica y decisión especializada antes de cada retirada de terreno. La excavación por capas con control visual adicional y la nueva investigación de la siguiente capa se coordinan hasta la cota de fondo prevista.
A tener en cuenta: El acompañamiento especializado se planifica y documenta por capas y tramos; fuera de la excavación supervisada no se establecen conclusiones.

La tarea de obra determina qué decisión debe derivarse de los datos TDEM. Para una superficie aún no investigada se prepara un alcance distinto del necesario para repetir la medición de anomalías seleccionadas. Indique también la siguiente intervención en el terreno y quién necesita el informe para planificar o ejecutar. Así pueden coordinarse el encargo de medición y la entrega.
Situar la investigación según la tarea de obraUna medición adicional necesita un objetivo de investigación fundamentado. La documentación histórica y las evaluaciones existentes ayudan a aclarar qué tipos de objetos y superficies parciales son relevantes para la intervención prevista. Solo entonces puede elegirse la investigación técnica adecuada.
Una medición superficial evaluable no cubre automáticamente un pilote más profundo, una perforación o un anclaje. Por ello, el volumen de terreno realmente necesario se compara con las conclusiones documentadas y se evalúa una investigación en profundidad adecuada.
¿Quién facilita la documentación del proyecto? ¿Quién controla la medición y quién decide sobre investigaciones adicionales? Estas tareas deben distribuirse antes de comenzar entre quien realiza el encargo, la planificación y la empresa especializada ejecutora.
Definen qué intervención en el terreno se prepara, qué superficies y profundidades son relevantes y cuándo deben estar disponibles los resultados de investigación. Facilitan la documentación de la sospecha, los planos de lo existente y los límites actuales del proyecto.
Convierte el proyecto de obra en un objetivo de medición verificable. La descripción del servicio define de forma trazable el objeto objetivo, el sistema de bobinas, la geometría de adquisición, los requisitos de posición, la entrega de datos y los criterios para zonas limitadas.
Desplaza el sistema con altura y trayectoria controladas, documenta los obstáculos y las saturaciones y repite los tramos de medición anómalos o de calidad insuficiente. Los cambios de la superficie se asignan directamente a la referencia de posición.
Examina los datos brutos, los canales temporales, las mediciones de control y la coherencia espacial. Las anomalías no se evalúan solo por intensidad de señal, sino en relación con la geometría de bobinas, la respuesta del suelo, los elementos instalados conocidos y los fundamentos de la sospecha.
Evalúa la idoneidad de TDEM, planifica y ejecuta la medición y valora los resultados para la intervención prevista. Para las zonas con incertidumbre persistente se indican complementos técnicamente adecuados como magnetometría, investigación en profundidad, trabajos en puntos objetivo o supervisión de excavaciones.
Se recurre a ellos según el procedimiento aplicable en la ubicación del proyecto cuando existe un objeto sospechoso concreto o una situación de hallazgo. La vía de información necesaria se aclara antes de los trabajos posteriores que intervengan en el terreno.
El KBD, KMBD o KRD y las autoridades locales de orden público tienen funciones diferentes según el lugar del proyecto. La autoridad de control de la construcción también puede participar en el marco de la obra. Las comunicaciones disponibles se trasladan con fecha y referencia espacial; los canales concretos de decisión y notificación se aclaran en el lugar.
La adquisición TDEM es una prestación de reconocimiento geofísico. Su finalidad de medición ya se encuadra en el marco necesario de cualificación y responsabilidad. La investigación de puntos objetivo con intervención en el terreno, su puesta al descubierto y las actuaciones sobre munición hallada necesitan una organización del trabajo y de la protección adaptada. La licitación y la preparación del trabajo relacionan estas etapas con sus respectivas competencias.
Las directrices Baufachliche Richtlinien Kampfmittelräumung incluyen especificaciones técnicas propias para mediciones TDEM registradas digitalmente, tanto a pie como con sistemas montados en vehículos. Para el proyecto se derivan de ellas, en particular, requisitos del equipo, la disposición de bobinas, la geometría de adquisición, la referencia de posición, las mediciones de control y el informe; la planificación concreta sigue vinculada al objetivo de investigación y a las características de la superficie.
Las actividades sujetas a autorización que implican sustancias explosivas se realizan dentro del marco empresarial del § 7 SprengG. Las personas responsables necesitan la habilitación exigida por el § 20 SprengG para las actividades pertinentes que se les asignen. La función necesaria en cada etapa depende del alcance real del servicio, no solo del nombre del encargo global. La localización de munición hallada también se recoge expresamente en el § 1b, apartado 1, número 3, letra d de la SprengG. Son determinantes la finalidad real de la medición y el alcance concreto de la actividad.
Para los trabajos de limpieza de artefactos explosivos, la DGUV Information 201-027 ayuda a evaluar los riesgos y a elegir medidas de protección. Si las anomalías TDEM se convierten en puntos objetivo que deben dejarse al descubierto, antes de intervenir deben estar definidos la zona de trabajo, el manejo de equipos, las distancias de protección, la vía de comunicación, la notificación de hallazgos y los criterios de interrupción.
El Primer Reglamento de aplicación de la Ley alemana de explosivos (1. SprengV) contiene, entre otras, disposiciones sobre conocimientos especializados y cursos reconocidos por el Estado. La medición y los trabajos posteriores en puntos objetivo se planifican con el marco de cualificación y responsabilidad necesario en cada caso.
La DGUV Regel 113-003 se refiere al desmontaje o la destrucción de sustancias explosivas o de los objetos correspondientes e incluye también la eliminación de munición hallada. Su aplicación depende de ese ámbito de actividad; una lista de anomalías TDEM, por sí sola, todavía no representa trabajos realizados sobre un hallazgo.
La superficie, el objeto objetivo, el sistema de bobinas, la densidad de medición, la calidad de posicionamiento, los formatos de datos, el control de calidad y el informe comprometido se describen como un servicio conjunto.
Para el periodo de adquisición previsto se organizan los accesos, la circulación, las fuentes metálicas móviles, los estados de las instalaciones y las distancias seguras respecto a la actividad de obra.
Antes de dejar al descubierto los puntos, se definen las prioridades, el traslado de posiciones al terreno, los especialistas responsables, los equipos de trabajo y las vías de comunicación a partir de la lista real de anomalías.
Una documentación apta para la aceptación permite identificar de forma inequívoca las zonas medidas y no medidas, la configuración, la calidad de los datos, los criterios de evaluación y las medidas posteriores.
Se examinan la accesibilidad de la superficie, las fuentes de perturbación y el manejo seguro de los equipos. La documentación del proyecto y los límites de medición deben corresponder al estado actual de la obra.
Un punto objetivo electromagnético se replantea con precisión y se incorpora a una tarea preparada por separado, con la cualificación y la organización de protección adecuadas.
Detenga los trabajos inmediatamente. No toque ni mueva el objeto. Abandone la zona de peligro, avise a otras personas sin ponerse en peligro y contacte inmediatamente con la policía, en Alemania en el 110. Siga las instrucciones de los equipos de intervención.
Los valores medidos y las anomalías se asignan a las mismas coordenadas junto con las trayectorias, la configuración de bobinas y el registro de campo. Así puede comprobarse qué datos fundamentan una anomalía y cómo se relaciona con los elementos instalados conocidos y el volumen de terreno previsto para los trabajos.

Las trayectorias, la altura de medición, el tamaño de bobinas y el posicionamiento constituyen la base de valores comparables. Los obstáculos, los cambios de altura y las zonas no registradas se documentan ya durante el trabajo de campo.
Situar la investigación de la superficie
Los cuerpos conductores aportan una señal secundaria mediante corrientes de Foucault inducidas. Varias ventanas temporales permiten un análisis más diferenciado que una única amplitud total.
Profundizar en los canales temporales y la geometría de bobinas
TDEM evalúa la conductividad, la magnetometría las anomalías ferromagnéticas y el georradar los contrastes estructurales. Una combinación solo tiene sentido técnico si cada conjunto de datos aborda una incertidumbre claramente definida.
Comparar los métodos de medición en su contexto
Las anomalías ferromagnéticas pueden constituir una base inicial eficaz. TDEM complementa la evaluación donde la conductividad, los canales temporales o una sensibilidad distinta a las perturbaciones aportan información adicional.
Evaluar el complemento mediante magnetometría
El expediente del proyecto no contiene solo anomalías, sino también las condiciones de medición, las zonas no evaluables y la justificación técnica de una investigación adicional, de la puesta al descubierto o de medidas de acompañamiento de obra.
Documentar los resultados y las medidas posteriores
Antes de la oferta se aclaran la geometría adecuada de bobinas, el alcance de medición y la documentación necesaria. Así queda identificado qué servicio debe encargarse.
Enviar la documentación del proyecto para evaluar la idoneidad

Los trabajos posteriores dependen de si una anomalía electromagnética es explicable, afecta al volumen de terreno previsto para los trabajos o se encuentra en una zona técnicamente limitada.

Relacionar la investigación histórica previa, el reconocimiento técnico, los servicios de acompañamiento de obra, la limpieza de artefactos explosivos y la documentación acreditativa con la fase actual del proyecto.
Abrir la vista general de servicios
Valorar TDEM, magnetometría y radar según el material objetivo, el suelo, el estado de la superficie y la profundidad de investigación deseada.
Evaluar la elección del método
Comprobar si los objetos ferromagnéticos objetivo y un campo magnético suficientemente tranquilo permiten una medición magnética adicional o prioritaria.
Contrastar la magnetometría
Investigar estratos, zonas de conducciones y restos constructivos donde se necesite información estructural para interpretar los datos TDEM.
Evaluar el uso de georradar
Preparar perforaciones, pilotes, tablestacas y otras intervenciones puntuales en el terreno con una geometría de investigación adaptada a las coordenadas y a la profundidad prevista.
Planificar la prospección en profundidad
Integrar las zonas de obra con superposición metálica permanente o sin acceso para medir en la secuencia real de excavación.
Acordar la supervisión de excavaciones
Organizar un mayor número de anomalías con un objetivo de limpieza definido, límites de trabajo, control de calidad y registro de observaciones con referencia de posición.
Preparar la limpieza de un área de artefactos explosivos
Preparar las actuaciones sobre un objeto identificado relacionado con artefactos explosivos dentro del marco previsto de habilitaciones y competencias.
Recuperación de artefactos explosivos y competencias
Incorporar la configuración de medición, los datos brutos, la lista de puntos objetivo, las limitaciones y la decisión posterior a un expediente de proyecto verificable.
Definir el alcance de la documentación acreditativa
Relacionar el trazado, la superficie de circulación, la zona industrial, el proyecto municipal o la investigación geotécnica con las secuencias de trabajo adecuadas.
Elegir el caso de aplicación
Adjunte los escritos administrativos existentes para la ubicación del proyecto con su fecha, referencia de expediente y plano correspondiente. Lo decisivo es si tratan la misma superficie y la intervención prevista en el terreno. Si se necesita documentación complementaria, esto permite relacionar la consulta con el procedimiento anterior.
Una señal TDEM intensa puede deberse a un objeto metálico inofensivo o a un elemento instalado conocido. Para continuar los trabajos importa, por tanto, la evaluación especializada con la ubicación, las condiciones de medición y los fundamentos de la sospecha. El color por sí solo no determina el tipo de objeto ni cómo actuar ante un hallazgo.
Comprender la observación medida y la decisión posteriorAntes de trabajar en puntos objetivo, la lista de anomalías, el plano y el informe se asignan a la misma versión. Los números modificados, los puntos desplazados y las zonas de medición pendientes deben seguir siendo identificables. Quien recibe los datos obtiene así conjuntamente la asignación espacial y los límites técnicos.
Información técnica
El folleto explica la investigación electromagnética en el dominio del tiempo. Las representaciones técnicas permiten comprender el principio de medición, las condiciones importantes y la evaluación.

TDEM significa Time Domain Electromagnetics, es decir, electromagnetismo en el dominio del tiempo. Una bobina transmisora genera un campo primario. Tras desconectarlo se miden, en varias ventanas temporales, los campos secundarios producidos por corrientes de Foucault en cuerpos conductores. Su distribución espacial y su decaimiento aportan indicios de anomalías conductoras.
El método responde a la conductividad eléctrica y, por ello, puede responder tanto a metales que contienen hierro como a metales no ferrosos conductores. Que un objeto sea realmente detectable depende del material, el tamaño, la forma, la orientación, la profundidad, las dimensiones de la bobina y la distancia al sensor. Los cuerpos pequeños o profundos pueden quedar por debajo de la intensidad de señal utilizable para el proyecto.
TDEM puede aportar información adicional cuando son relevantes componentes metálicos no ferromagnéticos o una medición magnética está limitada por un campo de fondo intenso. Esto no significa que las mediciones electromagnéticas estén libres de perturbaciones: las conducciones, las armaduras, las grandes superficies metálicas y las instalaciones técnicas también producen respuestas destacables en TDEM.
No. TDEM muestra una anomalía electromagnética, no una denominación segura del objeto. Las conducciones conductoras, la chatarra, las armaduras, los pozos y otros elementos instalados pueden producir señales similares. Por ello, la evaluación especializada relaciona los canales temporales, la forma de señal, la posición, los fundamentos de la sospecha y las infraestructuras conocidas; si es necesario, sigue una investigación del punto objetivo o su puesta al descubierto.
Son problemáticas las zonas inmediatamente próximas a grandes cuerpos metálicos, las superficies con armaduras densas, los haces de conducciones, los raíles, los vehículos, las alturas variables de sensores y los subsuelos con grandes cambios locales de conductividad. Estas influencias se cartografían y pueden llevar a evaluaciones parciales más restringidas, métodos complementarios o trabajos de acompañamiento de obra.
Si aparece un objeto sospechoso, se detienen los trabajos. No lo toque ni lo mueva. Abandone el área inmediata, avise a otras personas sin ponerse en peligro y, en Alemania, notifique a la policía llamando al 110; fuera de Alemania se aplica el canal local de emergencias. El KBD o los organismos locales competentes asumen las medidas posteriores de protección frente al peligro según la situación concreta del hallazgo.
Se necesitan como mínimo la superficie de medición, el sistema de coordenadas, la configuración de bobinas, la altura de medición, la malla, los canales temporales utilizados, los controles de calidad, las lagunas de medición, las zonas perturbadas, las anomalías georreferenciadas y la decisión técnica posterior. Los datos brutos y evaluados deberían asignarse de modo que puedan comprenderse los puntos objetivo posteriores y los cambios de estado de los trabajos.
Para calcular de forma fiable los costes de TDEM no basta con conocer el tamaño de la superficie y la fecha. Son decisivos los tipos de metales esperados, el intervalo de profundidad relevante, la altura alcanzable del sensor y todos los elementos que puedan generar una señal electromagnética propia u obstaculizar el desplazamiento de las bobinas.
Si ya existen mediciones, la consulta también debería indicar con qué sistema se adquirieron y si están disponibles los datos brutos, los canales temporales, las trayectorias y los datos de posición. Solo entonces puede valorarse si tiene sentido una nueva medición, un complemento específico o una nueva evaluación técnica.
Se necesitan un plano de situación actual con el polígono, el eje del trazado o las superficies parciales, el sistema de coordenadas utilizado y la identificación de bordes, taludes, pozos y zonas no accesibles para vehículos o peatones.
En una ejecución por tramos, las prioridades y los puntos de entrega ya deberían ser reconocibles para que la adquisición en campo y la evaluación de datos se ajusten al calendario.
Describa los tamaños y materiales de los objetos a los que se refiere la sospecha. Indique hasta qué profundidad llegará la intervención posterior en el terreno. Señale también si se prevé una primera cartografía o una investigación posterior de anomalías conocidas.
Para trabajos puntuales también se necesitan las coordenadas, las dimensiones de la intervención y el método constructivo previsto, para que siga siendo reconocible el límite de las conclusiones TDEM de superficie.
Los planos de conducciones y los datos sobre armaduras, vallas, raíles, vehículos, máquinas, transformadores, estructuras metálicas de naves y otras instalaciones técnicas son especialmente importantes para evaluar la idoneidad.
También deberían indicarse la humedad, los suelos cohesivos, los rellenos, los cambios de pavimentación y los desniveles, porque pueden influir en los canales tempranos y en el desplazamiento uniforme del bastidor de medición.
Por lo general es posible realizar una primera evaluación técnica si se dispone del plano de superficie, los fundamentos de la sospecha, la máxima intervención en el terreno, los datos del objeto objetivo y un plano actual de lo existente o de conducciones. Si hay datos de terceros, añada el fabricante y el tipo de sistema de medición, la disposición de bobinas, la altura de medición, las ventanas temporales disponibles, el formato de datos y los productos de evaluación existentes.
Polígono de trabajo, tramos de trazado, puntos de referencia, obstáculos y secuencia deseada de adquisición en campo.
Bobinas, canales temporales, separación entre líneas, altura de medición y método de posicionamiento previstos o existentes.
Conducciones, armaduras, instalaciones, vehículos, grandes cuerpos metálicos, chatarra superficial y conductividad variable del suelo.
Primera evaluación, priorización de puntos objetivo, licitación, secuencia de obra, investigación posterior o documentación final.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.