Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.

Un indicio histórico, una información incompleta o un informe antiguo pueden ser decisivos para la siguiente intervención en el terreno. El promotor, la planificación y la dirección de obra deben saber qué indicios existen, qué zona se edificará y hasta qué profundidad se trabajará. Facilite a FONTANA-EOD los documentos existentes y su planificación actual de obra. Juntos podemos aclarar qué cuestión técnica sigue pendiente y qué investigación se necesita para ella.
Distinguir la fuente, la ubicación y el alcance de las conclusiones.
Indicar la superficie, la profundidad y el método constructivo.
Aclarar los puntos pendientes antes de comenzar los trabajos.
Una sospecha de artefactos explosivos exige una evaluación técnica para la intervención prevista. Para ello se consideran conjuntamente la información existente, la superficie realmente ocupada y la profundidad prevista. Las necesidades posteriores pueden incluir un tratamiento histórico complementario, una investigación técnica o la revisión de documentación existente. La tarea próxima y la autoridad administrativa que deba incorporarse se aclaran según la ubicación del proyecto, el conocimiento disponible y la planificación de obra.
Para cada documento pregunte por la procedencia, el estado de tratamiento y la asignación espacial. Los distintos tipos de información responden a cuestiones distintas.
Las fotografías aéreas, los usos históricos o los acontecimientos documentados pueden fundamentar una sospecha o delimitarla mejor. Lo determinante es su evaluación técnica para la superficie afectada. Importan los momentos abarcados y los límites informativos de las fuentes disponibles. Un uso anterior como terreno ferroviario o industrial es inicialmente información que debe investigarse; solo mediante el tratamiento técnico para cada emplazamiento se deriva de ella una presencia concreta de artefactos explosivos.
Compruebe qué superficies y profundidades se investigaron realmente, qué métodos se aplicaron y qué limitaciones indica el informe. Esto incluye todos los planos anexos completos y la definición de la tarea de entonces. En un informe antiguo pregunte también si desde entonces han cambiado el terreno, la edificación o las conducciones existentes. Una parcela vecina o una fase anterior de obra pueden presentar condiciones distintas. Por ello, el informe se asigna exactamente a la parte de su zona de obra que abarca realmente su conclusión documentada.
Los planos que falten, las subzonas inaccesibles o un informe sin referencia altimétrica inequívoca siguen siendo lagunas reconocibles. Señale estas zonas en el plano actual como sin aclarar e indique la información que falta. En un fragmento de mapa sin anotación debe aclararse primero si la superficie fue siquiera objeto del tratamiento. Solo conocer el alcance de investigación o información hace utilizable esta representación para el proyecto.
Para la primera coordinación se representan conjuntamente la intervención prevista y el conocimiento existente. Indique qué decisión está próxima: por ejemplo, preparar una excavación, contratar trabajos de cimentación o reutilizar un informe antiguo. Así se reconoce qué conclusión debe proporcionar el tratamiento técnico y qué participantes la necesitan para sus siguientes tareas.
Muestre en el plano de situación la excavación, los tramos de conducciones o los puntos individuales de cimentación. Indique las profundidades previstas con una referencia altimétrica trazable. Las áreas de trabajo, las ampliaciones laterales y los puntos adicionales de intervención también deben ser coherentes con el volumen investigado. Si una superficie se ha rellenado o excavado desde la investigación anterior, adjunte los datos disponibles del terreno de entonces y del actual. Una profundidad bajo un nivel anterior del terreno solo puede utilizarse para la planificación actual de excavación o cimentación después de esta comparación.
Describa si se prevén excavaciones, perforaciones, hincados u otras intervenciones. Comunique las fases de obra y las entregas necesarias. También los trabajos preparatorios pueden ocupar el terreno, por ejemplo al habilitar accesos o puntos adicionales de inicio. Registre cuáles de estas actividades se prevén antes del servicio principal propiamente dicho. La planificación de investigación se refiere a esta secuencia de trabajo para disponer a tiempo del conocimiento necesario para la siguiente intervención.
Indique las conducciones existentes, las superficies pavimentadas, los edificios y las zonas de acceso limitado. El hormigón armado, los rellenos con metales y las instalaciones técnicas pueden influir en las mediciones geofísicas. Por ello, para la empresa especializada también resultan útiles las excavaciones anteriores conocidas y los cambios de estructura del terreno. Describa además qué superficies son transitables a pie o con vehículos y cuándo se prevén las instalaciones de obra o los almacenes de material. Estos datos favorecen una investigación bajo condiciones locales lo más adecuadas posible.
Una base útil para decidir identifica la superficie evaluada, la actuación de obra tomada como base y los puntos aún pendientes. Acuerde quién obtiene información adicional, quién evalúa técnicamente el resultado y cuándo debe estar disponible para la planificación de obra. Registre de forma trazable las suposiciones y los cambios. Para una fase mayor de obra puede ser necesaria una representación separada de las subzonas ya aclaradas y de las pendientes de tratamiento. Así, la dirección de obra reconoce qué base existe para cada actividad prevista.
Vuelva a comprobar la relación con la planificación actual si cambian la ubicación, la profundidad de intervención o el uso. Un resultado anterior puede seguir siendo útil, pero debe ajustarse a la nueva cuestión. Para explicar el alcance exacto de una documentación ofrecemos la interpretación de una declaración de seguridad respecto a artefactos explosivos.
Ante una cuestión pendiente sobre la actuación de obra prevista, primero se coordinan técnicamente los documentos existentes y, en su caso, con la autoridad competente. De ello se derivan las necesidades posteriores de investigación. Un trazado modificado, una cimentación profundizada o un área de trabajo añadida pueden plantear una cuestión distinta de la planificación anterior. Por ello, indique expresamente el cambio. Los resultados existentes pueden seguir utilizándose en la medida en que su alcance espacial y técnico se ajuste a la nueva tarea.
En cambio, si se encuentra un objeto posiblemente peligroso, interrumpa los trabajos en el lugar del hallazgo. No lo toque ni lo mueva, mantenga la distancia y avise a otras personas sin ponerse en peligro. Avise a la policía: en Alemania al 110, en Luxemburgo al 113. La ayuda inmediata ante un hallazgo explica cómo actuar. El aviso se realiza inmediatamente; una coordinación técnica posterior del proyecto se prepara después por separado.
Los indicios históricos, los datos de medición y las evaluaciones técnicas tienen funciones distintas. Para un proyecto de obra se asignan a la intervención prevista. Un volumen de investigación claramente identificado y una descripción comprensible del resultado ayudan a clientes y ejecutores a interpretar correctamente el significado de los documentos para sus respectivas tareas.
Una información histórica o un resultado de medición son inicialmente una base. La evaluación técnica determina su significado para una zona y una tarea concretas. También considera el uso previsto y prepara la decisión sobre las necesidades posteriores. Por ello, mantenga distinguibles de forma trazable en el expediente del proyecto los datos, la interpretación y las medidas derivadas. Una señal de medición identificada como anómala y un hallazgo confirmado de artefactos explosivos se documentan como estados distintos de conocimiento.
Contrastar el plano y el conocimiento disponibleLa delimitación espacial de un terreno con sospecha puede diferir del límite de la parcela y de la zona prevista de obra. Superponga las representaciones y aclare su referencia espacial. Una investigación puede afectar a una parte de la parcela mientras la nueva actuación de obra la rebasa. A la inversa, un indicio puede referirse a una zona fuera de la intervención prevista. Para la evaluación se consideran conjuntamente la superposición real, la profundidad y la actividad prevista.
Distinguir las bases existentesLa prospección registra señales de medición mediante un método adecuado para la tarea. La interpretación asigna los resultados al objetivo acordado de investigación. Después pueden realizarse trabajos de retirada que, según el encargo, incluyan otras actividades técnicas especializadas, como exponer y recuperar los artefactos explosivos constatados. Por ello, para una consulta importa saber si primero debe delimitarse una sospecha, investigarse una zona de medición o continuarse el tratamiento de un indicio ya constatado. El alcance de servicios y las condiciones previas necesarias se acuerdan expresamente para cada paso.
Interpretar la prospección y los servicios posterioresUna conclusión documentada se lee junto con su alcance de superficie, profundidad y servicios. La documentación incluye los planos correspondientes, las limitaciones y las zonas aún pendientes. Ante una actuación posterior de obra se comprueba si está dentro del volumen investigado y si debe ejecutarse bajo las condiciones descritas. Una frase resumida del informe se utiliza junto con los anexos. La dirección de obra debe poder reconstruir a qué intervención concreta se asigna la conclusión.
Comprender el alcance de una declaración de seguridadLa información y las decisiones administrativas y una investigación técnica contratada se asignan a sus respectivas tareas. KBD y KMBD son denominaciones habituales de servicios de eliminación de artefactos explosivos; su organización y competencia varían regionalmente. El promotor facilita las bases del proyecto, la empresa especializada describe y documenta su servicio y las autoridades competentes realizan las respectivas tareas administrativas. Los participantes que deban incorporarse se aclaran según la ubicación del proyecto, la actividad y los requisitos existentes.
Distinguir las funciones y las competenciasUna intervención durante los movimientos de tierra en curso necesita un método coordinado técnicamente. La mera observación visual del material excavado no sustituye una prospección técnica necesaria. Por ello, describa la secuencia de trabajo y el objetivo de investigación en lugar de deducir solo de la denominación supervisión de la excavación un alcance determinado de servicios. Deben aclararse, en particular, los tramos investigados, el procedimiento antes de nuevas intervenciones y la documentación del estado alcanzado. La ejecución debe corresponder al método previsto y a los requisitos establecidos.
Delimitar la tarea durante los movimientos de tierraEOD significa Explosive Ordnance Disposal y designa la eliminación de artefactos explosivos. UXO significa Unexploded Ordnance: artefactos explosivos preparados para su empleo o utilizados que no han producido el efecto previsto. El término se expresa a menudo como munición sin explosionar. En un expediente de proyecto, estos términos se asignan a su contenido real. Para la zona de obra son determinantes la información concreta y el alcance contratado de servicios.
Comprender los términos técnicos en el contexto del proyectoLa recuperación se refiere a la recogida profesional de artefactos explosivos constatados dentro de su eliminación. Se contrata con su alcance previsto y las facultades necesarias. Para la organización de obra se aclaran previamente las personas de contacto competentes, el aviso de constataciones y las decisiones posteriores. El promotor y la dirección de obra procuran un estado comprensible de información; la ejecución técnica especializada corresponde a personal facultado para ello.
Delimitar la prospección y los servicios técnicos adicionalesLas BFR KMR ofrecen un marco técnico para la investigación y retirada de artefactos explosivos en inmuebles federales. DGUV designa la Deutsche Gesetzliche Unfallversicherung. Sus informaciones y reglas pertinentes ayudan a interpretar los peligros y las medidas de protección. Los requisitos aplicables a la actividad prevista se aclaran en el proyecto concreto.
Leer el marco normativo para la actividad previstaLa calidad de una decisión depende de si distintos documentos describen el mismo volumen y estado de tratamiento. Una comparación precisa permite reconocer lagunas y mantiene trazable la base de una evaluación. Afecta tanto a los datos espaciales como a la cuestión de investigación realmente planteada. Por ejemplo, una conclusión sobre la sospecha histórica se utiliza de forma distinta del resultado de una investigación técnica ejecutada.
Un plano de parcela, una evaluación histórica y un plano de investigación pueden mostrar límites distintos. Compruebe la asignación mediante las referencias espaciales existentes. Donde la coincidencia siga siendo imprecisa, se aclara técnicamente. Para planos de distintos estados de tratamiento también pueden ser necesarios una referencia espacial común o datos topográficos complementarios. Por ello, transmita los archivos completos y las leyendas. Una captura de pantalla o un fragmento aislado de plano pueden cortar datos importantes de escala, referencia y límite de investigación.
Una profundidad necesita una referencia trazable, por ejemplo al nivel del terreno o de inicio descrito en el plano. Puede haber diferencias entre los estados anteriores y actuales. Adjunte los datos altimétricos disponibles para poder comparar el alcance de las conclusiones de un informe con la nueva intervención. En una perforación se consideran conjuntamente el punto de inicio, la cota de inicio y la profundidad final prevista. En una retirada de capas sobre una superficie debe reconocerse a qué estado del terreno se refiere la investigación existente.
Las zonas inaccesibles o con interpretabilidad limitada forman parte de la representación de resultados. Su importancia se contrasta con la actuación de obra prevista. Muestre, por ejemplo, si un límite de investigación discurre junto a una conducción, un edificio o una subzona sellada. Para estas zonas se indica la tarea aún pendiente. El resumen y los planos deben reflejar el mismo estado de tratamiento para que la transmisión del informe a otra empresa siga siendo comprensible.
Si se desplaza un trazado, se profundiza una cimentación o se añade otro tramo, se vuelve a relacionar con ello el estado anterior. Un cambio aparentemente menor del plano puede afectar a un volumen aún no investigado. Por ello, compare la planificación anterior y la nueva con sus fechas. El tratamiento técnico aclara qué conclusión existente sigue siendo aplicable y qué complemento se necesita para la intervención modificada.
El siguiente servicio se deriva de las cuestiones pendientes del proyecto. La evaluación histórica, la investigación técnica y la interpretación de documentación existente pueden apoyarse sucesivamente. En los métodos geofísicos los objetos sospechados, las condiciones del terreno, los objetos que interfieren y la accesibilidad forman parte de la base de selección. El tratamiento que conviene realizar primero se define para la parcela concreta y la actuación de obra prevista.

Si aún no se han evaluado los usos anteriores o las fuentes relevantes, un tratamiento histórico puede mejorar la base. Interpreta técnica y espacialmente la información existente. La investigación complementaria que se derive se contrasta con la intervención actual y las demás condiciones del proyecto.

En una perforación o cimentación deben considerarse conjuntamente el punto de inicio, la cota de referencia y la profundidad. La prospección en profundidad se planifica a partir de esta tarea; sus posibilidades y límites siguen formando parte de la evaluación. También se consideran el área de trabajo necesaria y la ubicación de instalaciones vecinas. Indique con antelación cualquier desplazamiento previsto de puntos de inicio para poder aclarar su relación con la investigación. Una evaluación de seguridad del punto de perforación se utiliza con el punto y el intervalo de profundidad realmente investigados y su conclusión documentada.

En movimientos de tierra por tramos se define qué conclusión debe estar disponible antes de cada intervención. El acceso, las interferencias y la secuencia de obra se incorporan a la elección del método. Cuando se necesita una investigación durante la obra, los pasos técnicos especializados se coordinan con el avance de los trabajos. Esto incluye entregas comprensibles entre la empresa especializada y la dirección de obra y el estado documentado de los tramos tratados. Una descripción clara de servicios distingue la investigación técnica de la mera observación visual.
Las excavaciones, los trazados de conducciones y las reformas ocupan el subsuelo de formas distintas. Para la investigación cuentan la ubicación concreta, la profundidad, la secuencia de trabajo y las condiciones locales. El tipo de proyecto describe el motivo; la evaluación se apoya en la información real de la superficie afectada.

La excavación prevista puede rebasar la planta del futuro edificio. Por ello deben considerarse las áreas de trabajo y los accesos al describir la actuación de obra. Compare los planos existentes de investigación con el volumen realmente ocupado e indique las zonas no cubiertas hasta ahora. Si determinados elementos se cimentan a mayor profundidad o se prevén superficies adicionales de trabajo, debe figurar en los planos. Así pueden relacionarse el alcance de investigación y la planificación de obra antes de la contratación.
Interpretar técnicamente la zona de obra y la excavación
El recorrido de las conducciones, los pozos y las conexiones difieren en ubicación y profundidad de intervención. Para la planificación se representan estas tareas parciales por tramos. Las conducciones existentes, las zonas de cruce y el acceso limitado pueden influir en la investigación. Por ello, asigne la información existente a cada tramo y punto de intervención. Si se desplaza el trazado durante la planificación posterior, también se comprueba de nuevo la relación con los resultados ya disponibles. Una línea continua de conducción no sustituye la representación de excavaciones individuales de distintas profundidades.
Distinguir los trazados y las zonas de conexión
Una actividad existente o una parcela anteriormente edificada no proporcionan automáticamente una conclusión sobre todas las nuevas intervenciones. Las actuaciones anteriores de obra, las instalaciones técnicas y las áreas de trabajo disponibles pueden ser importantes para la preparación. Describa qué debe cambiar concretamente respecto al estado anterior.
Preparar nuevas intervenciones en un entorno existenteEl tratamiento se adapta al conocimiento disponible y al uso previsto. Los documentos, las investigaciones y las decisiones necesarios reciben un lugar trazable en la secuencia de obra. La empresa especializada, la planificación y la dirección de obra coordinan las entregas para que el estado documentado esté disponible para cada siguiente intervención.
Describa la actuación de obra, la fase del proyecto y la decisión próxima. Una cuestión concreta, por ejemplo sobre la utilidad de un informe anterior, puede tratarse más específicamente que una petición general de declaración de seguridad de una parcela.
Presente la información y las investigaciones existentes de forma completa. Indique las fuentes, los anexos que falten y las contradicciones reconocibles. Esto incluye los encargos anteriores de investigación y su delimitación espacial. En procedimientos según las BFR KMR se asigna el estado de tratamiento al procedimiento ordinario . Para otros proyectos se aclara con los participantes qué resultados existentes son utilizables para la tarea correspondiente.
Si deben completarse las bases históricas existentes, se interpretan técnicamente fotografías aéreas adecuadas y otras fuentes. Los resultados reciben una referencia espacial clara e indican los momentos abarcados. Los indicios reconocidos y los límites de las conclusiones se incorporan a la evaluación posterior; la planificación actual de obra determina la cuestión del proyecto que debe aclararse.
Compare la zona de obra, los puntos y las profundidades con las evaluaciones existentes. Registre dónde está asegurada la referencia espacial y dónde aún debe aclararse. La versión del plano tomada como base también sigue siendo reconocible.
De las cuestiones pendientes se deriva la tarea técnica posterior. Puede incluir bases complementarias o investigaciones técnicas. Los métodos, el alcance y las interfaces locales se coordinan con las condiciones reales.
La empresa especializada realiza la investigación acordada en la zona definida. El acceso y las interrupciones debidas a la obra se coordinan con la dirección de obra. Se registran las zonas tratadas, las desviaciones relevantes y las condiciones especiales de medición. En trabajos por tramos, los participantes reciben el estado necesario para la siguiente intervención. La ejecución sigue asignada al método y al volumen de investigación acordados.
La investigación proporciona datos y una conclusión técnica sobre el alcance acordado. El informe y los planos deben ser comprensibles conjuntamente. Las limitaciones y las cuestiones aún pendientes forman parte de la entrega. Acuerde qué resultados se necesitan para la fase de obra inmediatamente siguiente y qué documentos adicionales deben recibir otros participantes del proyecto. La actuación de obra evaluada y la versión del plano utilizada siguen siendo reconocibles en el uso del resultado.
La planificación posterior se refiere al estado documentado. Si cambian la ubicación, la profundidad o la actuación de obra, debe comprobarse de nuevo técnicamente su importancia. Así sigue siendo trazable sobre qué base se preparó el siguiente tramo.
El conocimiento disponible determina qué información se necesita primero. Cuando faltan bases, la obtención e interpretación son prioritarias; si existe un informe, lo es su relación con la intervención actual. Una planificación modificada y un hallazgo real requieren cada uno una coordinación diferente.
Presente primero la ubicación y la actuación de obra. La coordinación posterior aclara qué información y fuentes pueden utilizarse para el proyecto y dónde se necesitan bases adicionales. Indique a qué entidades se ha escrito ya y qué respuestas siguen pendientes. Para planificar fechas también resulta útil saber si el proyecto aún está en desarrollo o si ya se preparan determinados movimientos de tierra. La información disponible se completa progresivamente y se asigna a su estado respectivo.
Aclarar específicamente las bases históricasColoque el informe, incluidos sus planos y anexos, junto a la planificación actual. Indique qué parte se pretende utilizar para la nueva intervención y qué límites contiene el informe.
Leer la documentación existente en su contextoDescriba el cambio respecto al estado evaluado anteriormente. La ubicación, la profundidad y el método constructivo son tan importantes como la decisión que debe prepararse con la nueva revisión.
Contrastar técnicamente la intervención modificadaInterrumpa los trabajos en el lugar del hallazgo, deje el objeto sin alterar y mantenga la distancia. Avise inmediatamente a la policía: en Alemania al 110, en Luxemburgo al 113. El aviso a la policía tiene prioridad; la coordinación técnica posterior del proyecto de obra se realiza por separado.
Leer cómo actuar de forma segura ante un hallazgoUn expediente fundamentado vincula la situación inicial, la actuación prevista y el resultado técnico. También registra las cuestiones que siguen pendientes. Así, la planificación, el cliente y la dirección de obra pueden reconocer en qué se apoya el siguiente paso.
Reúna la información y los tratamientos históricos con su fecha, referencia espacial y anexos. Distinga las suposiciones propias de las evaluaciones escritas. Se indican los documentos que falten para poder aclarar las necesidades adicionales de información. Cuando haya varios documentos, registre también a qué información anterior se refiere un informe posterior. Así siguen siendo trazables las dependencias entre documentos.
El plano debería mostrar qué zonas se ocuparán y en qué secuencia. Esto incluye las profundidades previstas y, en su caso, puntos individuales de perforación o cimentación. Los cambios respecto a la tarea anterior siguen siendo trazables aunque el resto de la fase de obra permanezca igual.
Una investigación ejecutada se entrega con el informe, los planos y las limitaciones. Registre para qué cuestión se utiliza el resultado y qué puntos siguen pendientes. Un acta de retirada de artefactos explosivos o un informe de prospección adquieren utilidad práctica mediante esta relación. En una retirada en un área delimitada, el alcance ejecutado y el resultado se documentan de forma tan concreta como en la investigación de puntos individuales. Así, la planificación y la dirección de obra reciben los datos aplicables a sus tareas. Cuando se ejecutan trabajos de retirada, el acta documenta las superficies y las profundidades tratadas, el alcance ejecutado y el resultado.
¿Quiere utilizar un informe para una intervención prevista o comprender sus límites? Compare la documentación existente con la planificación actual de obra. Indique la superficie, la profundidad y la decisión aún pendiente. Así puede coordinarse específicamente el tratamiento técnico posterior.
Examinar la documentación y la intervención previstaUna planificación necesita tanto investigaciones técnicamente adecuadas como competencias aclaradas. Las guías generales, los requisitos de seguridad y salud en el trabajo y los procedimientos locales se consideran según su respectiva finalidad.
Las competencias y los procedimientos locales se aclaran para la ubicación del proyecto. Las BFR Kampfmittelräumung se aplican a los inmuebles federales indicados en su ámbito. Para otros proyectos de obra debe registrarse qué requisitos técnicos se acuerdan y qué disposiciones locales deben considerarse. La evaluación concreta vincula el conocimiento disponible con la intervención prevista y las decisiones necesarias para ella.
La información se evalúa para la superficie individual y el uso previsto. Los límites espaciales y técnicos de los documentos siguen siendo reconocibles. La evaluación determina el siguiente paso necesario e indica las cuestiones restantes. Para la planificación y la dirección de obra se registra qué conclusión se utiliza como base y qué complementos pueden seguir siendo necesarios.
En trabajos técnicos en Alemania, las condiciones de la normativa de explosivos se asignan al alcance previsto de la actividad. Incluyen especialmente la autorización adecuada conforme al § 7 de la Ley alemana de explosivos y el certificado personal de capacitación conforme al § 20 para las personas con la responsabilidad correspondiente. El cliente y la empresa especializada aclaran qué cualificaciones deben acreditarse para el servicio concreto. Los respectivos empleadores evalúan los riesgos laborales conforme al § 5 de la Ley alemana de seguridad y salud en el trabajo y definen las medidas de protección necesarias para sus actividades.
El Primer Reglamento de la Ley alemana de explosivos (1. SprengV) concreta, entre otros aspectos, los requisitos de conocimientos especializados y cursos reconocidos. Para el encargo, las condiciones previas se refieren a la actividad prevista y a las personas responsables. Esta asignación forma parte de la preparación técnica del encargo y de la coordinación de la ejecución.
La DGUV Information 201-027 apoya la evaluación de riesgos y la definición de medidas de protección en la retirada de artefactos explosivos. La DGUV Regel 113-003 se refiere al despiece o la destrucción de sustancias explosivas u objetos correspondientes e incluye la eliminación de munición encontrada. Su aplicación se refiere a los trabajos realmente previstos. Por ello, para los clientes importa qué actividad técnica preparatoria, de investigación o adicional debe contratarse.
Los procedimientos varían según la ubicación del proyecto. En Hamburg la autoridad competente exige antes de las intervenciones en el terreno información sobre la sospecha de artefactos explosivos; una mera comprobación catastral sirve allí para fines de planificación. Berlin , en cambio, aclara expresamente que no existe una obligación legal general de obtener esta información y que esta no es pertinente para la licencia de obra. De ello se deriva para la preparación que los requisitos aplicables en el emplazamiento y los documentos necesarios se aclaran específicamente con la autoridad competente. Para proyectos en Luxemburgo se consideran las competencias y los procedimientos aplicables allí.
Una coordinación fundamentada vincula los documentos completos con la tarea actual de obra. Para los participantes resulta trazable qué base se utiliza, quién la evalúa y qué datos deben estar disponibles para el siguiente paso.
Todos los participantes refieren sus datos al mismo estado trazable. Los planos distintos se identifican con su fecha y alcance del cambio. Para el encargo y la entrega posterior debe registrarse qué versión se toma como base. Las secciones y las cotas complementarias forman parte de cada versión del plano. Si se aportan datos después, se comunica su relación con el estado anterior de tratamiento.
La superficie, el punto y la profundidad se vinculan a la intervención prevista. La investigación y su conclusión reciben una asignación espacial inequívoca. Si se pretende utilizar otra zona, se comprueba por separado su estado de tratamiento. Esta delimitación sigue siendo reconocible incluso en un resumen breve de resultados.
Los anexos que falten, las referencias espaciales imprecisas y las zonas de investigación limitadas siguen siendo reconocibles. Se indican como tareas concretas con personas de contacto y el momento necesario de tratamiento. Así, la planificación puede considerar qué información ya está disponible de forma fundamentada y qué cuestión aún requiere aclaración técnica.
El promotor organiza las bases del proyecto y el encargo. La planificación y la dirección de obra relacionan los resultados con sus respectivas tareas. La empresa especializada evalúa y documenta el servicio contratado; las autoridades competentes toman las decisiones administrativas. Las personas de contacto y las entregas se acuerdan para el proyecto concreto.
El método se justifica con el objetivo de investigación y las condiciones locales. El acceso, la estructura del terreno y las interferencias intervienen en la elección. El servicio también incluye la interpretación y la representación del resultado alcanzado. Así puede compararse el alcance ofertado de investigación con la cuestión real del proyecto.
En la entrega se reconoce qué planificación se apoya en qué resultado. Los cambios posteriores se contrastan con el estado anterior sin perder los límites previos ni los puntos pendientes.
Una ubicación trazable ayuda a asignar correctamente los documentos y las competencias. Para varias zonas de obra se utilizan denominaciones inequívocas de tramos. Así, la información, los resultados históricos y los planos actuales de intervención siguen asignados a la misma zona espacial. Los distintos estados de conocimiento pueden abordarse específicamente en la coordinación posterior.

Indique el municipio, la dirección u otra ubicación inequívoca del proyecto. Asigne la información administrativa a esta zona. Los documentos que necesita la autoridad competente se aclaran para la localidad. El servicio de eliminación de artefactos explosivos de Hesse exige, por ejemplo, para una consulta escrita un plano preciso con el límite de la parcela marcado. El resumen de regiones ayuda a orientarse; las cuestiones concretas de procedimiento se coordinan con las autoridades competentes.
Situar el proyecto para la coordinación
En trazados largos o varias zonas de obra pueden variar el conocimiento disponible y los documentos. Mantenga estas diferencias por tramos. Para cada subzona sigue siendo reconocible qué investigación o información existe y qué actuación de obra se prevé. Si se contrata un nuevo tramo, la empresa ejecutora recibe la versión documental adecuada con las cuestiones aún pendientes.
Asignar los tramos regionales y la informaciónEl expediente del proyecto suele contener documentos con finalidades distintas. Para la planificación posterior se consideran conjuntamente sus conclusiones sin equiparar la evaluación histórica, la investigación técnica y la documentación.

La interpretación de las fuentes disponibles puede contextualizar los antecedentes de la superficie afectada. Su resultado necesita una referencia espacial y una evaluación técnica. Para la intervención prevista se vincula a la planificación actual.
Relacionar la evaluación histórica con el proyecto
La investigación se adapta a una tarea identificada. La ubicación, la profundidad y las condiciones locales de medición también determinan qué método resulta posible y hasta dónde alcanzan sus conclusiones. La evaluación se deriva del alcance real de investigación.
Distinguir las tareas y los métodos técnicos
El informe, los planos y las limitaciones forman conjuntamente la base de la reutilización. La siguiente decisión del proyecto debe permitir reconocer qué conclusión se utiliza y qué cuestiones pendientes deben seguir tratándose.
Leer la documentación para la siguiente decisión

La tarea aún pendiente determina la profundización adecuada: obtener bases históricas, preparar una investigación técnica o aclarar la reutilización de un informe. Para una consulta, la información anterior se vincula en cada caso a la intervención prevista y a la decisión necesaria.

El resumen de servicios ayuda a delimitar los tratamientos históricos y técnicos entre sí. Utilícelo para preparar una tarea concreta que después pueda comprobarse según las condiciones locales.
Ver las tareas adecuadas de investigación
La sección de procesos explica la preparación, la ejecución y la entrega. Apoya la comparación de un informe existente con el proyecto actual y su transmisión trazable a otros participantes del proyecto.
Comprender el alcance de las conclusiones y las entregas
Indique la decisión concreta y presente la versión disponible del plano. También las lagunas reconocibles ayudan a delimitar el tratamiento posterior cuando se describen expresamente como pendientes.
Presentar el proyecto de obra con los documentosLa necesidad de aclaración y su tipo dependen de la ubicación del proyecto, el conocimiento disponible y la intervención prevista en el terreno. Aclare con antelación los requisitos locales y contraste la información existente con la superficie, la profundidad y la actuación de obra. No existe un método uniforme de investigación para todos los proyectos; el método se determina para la tarea concreta. El proceso vincula la revisión documental y la investigación histórica necesaria con la elección del método, la investigación o supervisión adecuada, la evaluación y la entrega documentada. Antes de la siguiente intervención se contrastan los resultados con la planificación de obra.
Reúna la ubicación del proyecto, el plano de situación, la actuación de obra y las profundidades de intervención. Aclare qué información puede obtenerse en la ubicación del proyecto y qué investigaciones existentes pueden considerarse. La información que falte debería indicarse expresamente. Las autoridades competentes de la ubicación del proyecto determinan los requisitos administrativos dentro de sus funciones. La empresa especializada asume la investigación y la aportación técnica acordadas; las personas de contacto y las decisiones necesarias se aclaran antes de cada trabajo.
Solo en la medida en que el alcance espacial y técnico de sus conclusiones abarque realmente el nuevo tramo. Compare la superficie, la profundidad, el método, el resultado y las limitaciones. Una investigación cercana no es una declaración automática de seguridad para su intervención.
Cuando cambien las bases determinantes, por ejemplo el uso, la ubicación de una intervención o su profundidad. Entonces debe comprobarse si la evaluación anterior sigue cubriendo la situación modificada y qué complementos se necesitan.
Son determinantes, entre otros factores, la calidad y la integridad de los documentos, la superficie y la profundidad de investigación, el método, la accesibilidad, las interferencias y las fases de obra. Un tratamiento adicional de indicios o una planificación modificada pueden cambiar el alcance. Para una oferta se describen de la forma más concreta posible las condiciones conocidas y la conclusión necesaria.
Para esta zona puede ser aplicable una conclusión distinta o limitada. Lea los límites indicados con el plano de investigación y compárelos con la intervención prevista. La necesidad de un complemento se aclara técnicamente.
No. Además de la profundidad cuentan, entre otros factores, el objetivo de investigación, la situación de sospecha, el terreno, las interferencias y el acceso. Estas condiciones se evalúan conjuntamente antes de fijar un método adecuado y su alcance.
Interrumpir los trabajos en el lugar del hallazgo, no tocar ni mover el objeto, mantener la distancia y avisar a otras personas sin ponerse en peligro. Avise inmediatamente a la policía: en Alemania al 110, en Luxemburgo al 113. Comunique la ubicación ya conocida del hallazgo desde una distancia segura y siga las instrucciones de los servicios de emergencia. No se acerque para identificar el objeto con mayor precisión.
Describa la actuación de obra prevista y el conocimiento disponible. Los datos desconocidos se indican expresamente como pendientes. Para la coordinación con FONTANA-EOD puede anunciar los documentos existentes mediante la sección de contacto. La información y las decisiones administrativas se obtienen de las autoridades competentes en la ubicación del proyecto. Aclare con antelación el alcance de servicios y los documentos disponibles del proyecto y las tareas de la empresa especializada y de las autoridades competentes de forma coordinada.
Adjunte un plano de situación con la zona de obra, el trazado o los puntos de intervención. Indique las profundidades previstas y la versión correspondiente del plano. Para perforaciones o cimentaciones individuales resulta útil asignar inequívocamente el punto y el nivel de inicio.
Transmita la información, los informes y las evaluaciones históricas con todos sus anexos. Indique los planos que falten y las limitaciones conocidas. Ante conclusiones contradictorias, presente conjuntamente los documentos correspondientes y muestre la diferencia. Compruebe primero la referencia espacial, el estado de tratamiento y la finalidad. La evaluación técnica aclara qué conclusión es utilizable para la intervención actual y qué complemento se necesita. Una portada o un resumen aislado a menudo no bastan para esta comparación.
Describa si debe prepararse la planificación, licitarse un servicio o entregarse un tramo. Comunique los cambios y el momento necesario de coordinación. Indique también las interfaces previstas con la topografía, la investigación geotécnica y la ejecución de obra. Para preparar una oferta resultan útiles las fases previstas de obra y las condiciones conocidas de acceso. Una base aún pendiente se transmite con su estado para poder considerar las necesidades adicionales de aclaración en el alcance de servicios y en la planificación temporal.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.