Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.

Para las aseguradoras y los responsables de riesgos de las empresas, FONTANA-EOD comprueba qué zonas y profundidades abarcan realmente los informes sobre artefactos explosivos y qué hallazgos siguen pendientes. La valoración técnica relaciona la documentación existente con su proyecto concreto de inmueble o de obra. Envíe la pregunta original, los informes completos con anexos y el plano actual de intervenciones para acordar el encargo de revisión.
¿Quién investigó qué y cuándo?
¿Qué zonas y profundidades están cubiertas?
¿Qué datos faltan todavía?
Referencias de proyectos ejecutados
El caso de Plattling muestra cómo se documentan los resultados de medición, las zonas trabajadas y los límites de una investigación. A través del lugar del proyecto puede acceder a la información de referencia publicada.
Los datos de los proyectos se cargan desde la lista de referencias.
Seleccione una localidad del proyecto en el selector o mediante un punto del mapa.
Los marcadores muestran los centros oficiales de las localidades. Las referencias asociadas indican la tarea constructiva, los servicios ejecutados y el alcance documentado.
Bases cartográficas: © GeoBasis-DE / BKG (2026), VG250 / GN250, dl-de/by-2-0; Luxemburgo: ACT / data.public.lu, CC0. Geometrías proyectadas y simplificadas para su representación.
Un informe sobre artefactos explosivos documenta la zona investigada, el método utilizado y las condiciones relevantes. Para las aseguradoras, los propietarios y los responsables de riesgos de las empresas se contrasta ese estado con la cuestión concreta del inmueble o de la obra. Las acreditaciones que faltan y las cuestiones adicionales de investigación se asignan al tramo afectado. La cobertura del seguro, la responsabilidad y una posible indemnización las valoran los participantes competentes a partir del contrato y del siniestro asegurado acordado.

Se revisa qué zonas y conocimientos trata la documentación existente. Se distingue una sospecha histórica de una investigación ya realizada. La respuesta técnica indica el estado acreditado. Los datos que faltan siguen identificados como cuestiones pendientes para la coordinación posterior.
Aclarar la base de información
Los anexos gráficos y el texto del informe se consideran conjuntamente. Muestran el volumen investigado, el método utilizado y las condiciones documentadas. La respuesta a una consulta sigue limitada a ese alcance. Incluso una respuesta breve indica la referencia espacial del resultado.
Comprobar el alcance de la investigación a partir de los registros
Los trabajos previstos en el terreno se comparan con el estado de investigación existente. Las zonas o profundidades modificadas siguen siendo identificables. La empresa especialista puede indicar qué cuestión técnica adicional surge de ello. El informe se conserva con su objeto original.
Comparar el proyecto actual con los informes existentes
Si hay lagunas para la tarea concreta, se documentan con su referencia espacial. La investigación adicional necesaria se define a partir de ellas. Qué decisiones contractuales o económicas se tomen después lo aclaran los participantes competentes de acuerdo con sus respectivas tareas.
Elegir servicios para investigaciones adicionalesElija la cuestión que describa su situación actual. A partir de ella se define el alcance de la evaluación de artefactos explosivos. Una revisión documental, una investigación de campo y una decisión comercial tienen tareas distintas.

Si ya existe una pregunta por escrito, se empieza por su redacción exacta. Una pregunta sobre los conocimientos disponibles exige una respuesta distinta de otra sobre una investigación realizada. Defina la zona afectada y el momento al que se refiere la información. La aportación técnica remite a los informes adecuados y a su alcance espacial real.
Preparar las consultas técnicas
Si se prevé una intervención en el terreno, se comparan la planificación y los resultados de investigación existentes. La atención se centra en el siguiente trabajo concreto: una nueva cimentación, un tramo de conducción o un reconocimiento adelantado. Antes de elegir el método deben conocerse las zonas y profundidades necesarias. Después, la dirección de obra recibe una base referida a ese tramo.
Integrar la evaluación de artefactos explosivos en la preparación de la obra
En una operación inmobiliaria importan especialmente la integridad y la asignación espacial de la documentación. Los resúmenes se contrastan con los informes originales y sus anexos. La información que falta debe describirse con suficiente precisión para poder solicitarla al vendedor o al autor responsable. Las zonas técnicamente no aclaradas siguen siendo identificables en la base para decidir.
Revisar técnicamente la documentación del inmueble
En una conversación sobre financiación puede importar qué investigaciones han terminado y qué servicios siguen pendientes. Para ello se asignan los resultados y las tareas abiertas a las fases de obra previstas. Las estimaciones de costes existentes se indican con su alcance real de servicios. La exposición técnica aporta información para decidir. Las decisiones sobre concesión de crédito y condiciones de financiación corresponden a los socios financieros competentes.
Presentar el estado de investigación para la financiaciónSi el informe y sus anexos están completos, puede bastar inicialmente una aclaración concreta. Indique la conclusión que no está clara y el destinatario de la respuesta. Por ejemplo, debe comprobarse si un límite dibujado representa la zona investigada o solo la instalación de obra. Si la aclaración revela que hace falta investigar adicionalmente sobre el terreno, esa tarea se delimita por separado. El esfuerzo necesario depende de la pregunta y de la trazabilidad de la documentación.
Si falta un mapa, un punto de referencia o la descripción del encargo anterior, conseguir esa información suele ser el siguiente paso. Solicite, si es posible, la versión completa. Para comprobar los límites de la investigación anterior se necesita el plano original que falta. Si la documentación ya no está disponible, se explica qué conclusión no puede extraerse por ese motivo y qué complemento técnico puede considerarse.
Una nueva ampliación o un trazado de conducción distinto pueden quedar fuera del volumen investigado anteriormente. Primero se delimita la nueva planificación. Solo entonces puede decidirse si hace falta una evaluación histórica complementaria, una investigación técnica o una combinación. Se conservan los resultados que ya puedan utilizarse. El encargo complementario distingue la zona aún por investigar y la acreditación necesaria de los resultados existentes.
Registre el autor, la fecha, el encargo y las versiones de planos utilizadas. Un indicio histórico, una evaluación técnica y un informe de prospección posterior tienen funciones distintas. Cuando se incorpora documentación de terceros debe seguir siendo reconocible qué conclusión procede de ella y si faltan anexos o mapas. También en un informe PDF compruebe que los planos y anexos correspondientes estén completos. Un análisis de fotografías aéreas históricas puede complementar la documentación existente; no sustituye una investigación sobre el terreno.
Compruebe si las superficies, profundidades, cotas de referencia y zonas excluidas corresponden al proyecto considerado actualmente. Investigar un trazado no permite extraer sin más conclusiones sobre todo el inmueble. En una reforma o una cimentación más profunda, compare los trabajos previstos con las zonas y profundidades realmente cubiertas por el informe anterior.
Distinga entre anomalía de medición, interpretación técnica y objeto realmente identificado. Las limitaciones documentadas o las zonas no investigadas no confirman la presencia de artefactos explosivos, pero tampoco deben reinterpretarse como libres de anomalías. El informe debería mostrar qué hallazgos se han aclarado y dónde siguen pendientes otras investigaciones.
Describa qué conclusión técnica se necesita: por ejemplo, sobre el alcance de una investigación anterior, los anexos que faltan o la investigación necesaria para una nueva intervención. Indique la zona afectada y la profundidad de intervención prevista. La cuestión se asigna a la intervención descrita en el terreno.
Si hay varios inmuebles, la consulta no debería limitarse a una lista general de direcciones. Asigne la cuestión técnica concreta a cada emplazamiento afectado. Para una zona puede existir un informe completo de investigación, mientras que para otra solo hay datos históricos. Pertenecer a la misma empresa no hace equivalentes esos conocimientos. Por ello, los trabajos pueden organizarse según las decisiones realmente pendientes. Un inmueble sin intervención prevista puede necesitar una información distinta de la de un emplazamiento donde vaya a abrirse de inmediato una excavación. Indique estas diferencias en la primera coordinación. Así puede describirse de forma verificable el alcance del servicio sin generar una cifra genérica de riesgo común para todas las superficies.
Reúna el informe, los planos de situación, el índice de anexos, el periodo de ejecución y la planificación actual. Enumere expresamente los elementos que faltan. Asigne la documentación de distintas fases de obra al tramo y a la fecha correspondientes. Así sigue siendo reconocible a qué estado se refiere un informe.
Un informe completo también incluye los elementos que permiten entender sus conclusiones espaciales. Compruebe por ello si existe un índice de anexos y si se han facilitado realmente los planos citados. En documentos escaneados, las indicaciones deben seguir siendo legibles. Una marca de color puede perder su significado en un escaneo en blanco y negro; en ese caso se necesita la representación original. También debería poder distinguirse si un mapa muestra el alcance previsto o la investigación realmente ejecutada. Esta asignación exige especial cuidado en archivos recopilados posteriormente. Presente un anexo que falta como información pendiente, en vez de deducir de otros recortes de mapas una supuesta superficie de investigación completa.
Envíe los planos grandes, si es posible, como archivos independientes con una resolución legible. Conserve las escalas y leyendas existentes. Si una tabla remite a números de plano, esos números deben poder localizarse en los dibujos adjuntos.
Acuerde el destinatario, la finalidad de uso y el alcance de la valoración técnica. Deben poder reconocerse la documentación evaluada, los supuestos y los límites. Un resumen remite a los informes originales e indica las zonas y profundidades investigadas.
Si necesita una respuesta breve para una fecha concreta, indique también su finalidad. Debe distinguirse, por ejemplo, entre una primera respuesta técnica, la explicación de un informe terminado y el resultado de una investigación aún por realizar. No todas estas preguntas pueden responderse con la misma documentación. El trabajo técnico aclara qué puede afirmarse con los conocimientos existentes y qué exige más trabajo. Una respuesta provisional indica el conocimiento disponible y las investigaciones aún necesarias. Así, el destinatario recibe una respuesta útil a la pregunta actual y, al mismo tiempo, una descripción clara de los pasos que faltan.
Un escrito administrativo, el informe de una empresa especialista, un plano de situación y un resumen interno del proyecto pueden referirse al mismo emplazamiento, pero proceden de tareas distintas. Para evaluarlos deben seguir siendo visibles el emisor, la fecha y la finalidad. Si se reúnen varios resultados en un resumen, cada conclusión esencial se vincula con el documento correspondiente. Esto facilita posteriores consultas y evita tratar una frase abreviada como acreditación independiente de una investigación.
Un resumen técnico puede ser más comprensible que un informe extenso. Aun así, debe mantener sus límites espaciales y metodológicos esenciales. Un símbolo de semáforo o un estado del expediente no explica por sí solo qué trabajos han terminado. Describa, por ello, el estado realmente constatado y la cuestión pendiente.
Si dos documentos parecen indicar resultados distintos, primero se comparan el momento de investigación, la superficie y la tarea. A menudo se refieren a tramos distintos o a diferentes niveles de conocimiento. Si persiste una contradicción, se aclara técnicamente con el autor responsable. La aclaración se documenta con referencia a la zona afectada y a la documentación de base.
Las respuestas posteriores reciben una referencia verificable a la pregunta inicial. Conserve también la versión anterior correspondiente para que pueda verse la evolución de los conocimientos. Para la utilización posterior debe identificarse la versión técnicamente pertinente, no solo el archivo con la fecha de guardado más reciente.
Primero se definen el destinatario, la finalidad y la zona afectada. Facilite la pregunta original y el plano actual del proyecto. Si la planificación aún contiene variantes, deberían identificarse por separado. Así, la respuesta técnica se refiere a la intervención acordada y a los conocimientos realmente disponibles.
Los informes se ordenan por tareas de investigación y versiones de planos. Lo decisivo es qué zonas y profundidades cubren realmente. Se señalan los anexos que faltan, los límites imprecisos y los posibles solapamientos. Así se obtiene una base para consultas concretas en vez de una simple colección de títulos de documentos. La información disponible sobre usos históricos y los análisis de fotografías aéreas se tienen en cuenta con sus respectivos niveles de conocimiento. Si quedan cuestiones históricas pendientes, se buscan documentos adicionales de usos anteriores y se analizan fotografías aéreas de guerra adecuadas, cuando estén disponibles. Los conocimientos y los límites de interpretación se asignan a la intervención prevista actualmente.
Para cada cuestión pendiente se aclara si basta una explicación del informe existente o si hacen falta otras investigaciones. En los trabajos de campo, el acceso y el estado actual de la zona forman parte de la planificación. El alcance y el formato del resultado se tratan antes de contratar. Indique las fechas en que deben tomarse decisiones para que puedan coordinarse los pasos técnicos.
Si hace falta una investigación adicional, se examinan la superficie, la profundidad de intervención, la estructura del terreno y las interferencias metálicas. La malla de medición y, en su caso, los puntos de perforación dependen del volumen que debe investigarse. Antes de contratar se aclaran el acceso, las conducciones existentes y las investigaciones previas a las intervenciones preparatorias. A partir de estas condiciones y de la conclusión necesaria, la planificación técnica elige el método adecuado y justifica su idoneidad para la zona afectada.
Los trabajos de campo se realizan en la zona acordada. Los datos de medición y los hallazgos reciben referencias de ubicación, cota y profundidad y se vinculan a la versión actual del plano. Las limitaciones de medición o las zonas parciales inaccesibles se documentan para su evaluación posterior.
La empresa especialista evalúa los datos de medición y los hallazgos y describe la conclusión acreditada para el proyecto. Las anomalías aún por aclarar y las zonas pendientes siguen siendo identificables por separado. Las investigaciones posteriores o una recuperación que pueda ser necesaria se coordinan con referencia a cada zona; los resultados documentados se incorporan al expediente.
La respuesta técnica indica la documentación utilizada y su significado para el proyecto considerado. Las zonas y tareas pendientes siguen siendo visibles. Quien transmita la documentación posteriormente debería adjuntar también los planos y las limitaciones correspondientes. La decisión de seguro o de inversión sigue correspondiendo a las personas responsables de ella.
Facilite la consulta concreta junto con los informes y anexos gráficos existentes. Añada los trabajos previstos en el terreno y el estado actual del proyecto. FONTANA-EOD puede vincular su aportación técnica con este contexto e indicar los datos que faltan.
La respuesta indica en qué documentos se basa y a qué zona se aplican. Las cuestiones pendientes siguen distinguiéndose. Esto facilita la transmisión a los destinatarios competentes. Los participantes contratados para ello añaden las conclusiones sobre contrato, responsabilidad o financiación.
Los nuevos diseños o trabajos adicionales en el terreno se comparan con la documentación anterior. Una respuesta técnica previa sigue limitada a su objeto de entonces. La consulta actual se complementa de forma concreta. Así siguen siendo verificables la base utilizada y el estado de cada respuesta.
Si se prevé una cimentación adicional en un terreno utilizado desde hace años, un informe anterior sobre la investigación de una conducción de suministro puede constituir una base de conocimiento existente. Para su valoración técnica, primero debe compararse si la ubicación y profundidad de la cimentación quedan dentro del volumen investigado entonces. La antigüedad del informe no determina por sí sola que sea utilizable o inservible; deben poder verificarse el encargo, el método y la referencia espacial.
Para el responsable de riesgos puede documentarse entonces qué datos del informe anterior corresponden a la nueva cimentación y qué zonas o profundidades no se investigaron entonces. La comparación remite a los informes originales. En ella se indican por separado los volúmenes ya investigados y el alcance de investigación aún necesario. Los responsables correspondientes deciden si se contratan investigaciones adicionales o se inician actuaciones contractuales.
La comparación identifica el informe utilizado y el diseño actual. Los anexos espaciales siguen disponibles junto con el texto. Así, los destinatarios pueden comprobar qué conclusión existe ya para la cimentación prevista y qué zona necesita una consideración separada.
En el resumen, identifique el informe, su anexo gráfico y la fase de obra con suficiente precisión para que los destinatarios puedan localizar la referencia original. Si hay varias versiones, debe seguir siendo reconocible qué planificación sirvió de base a la investigación y qué ha cambiado desde entonces. Las cotas se conservan con su referencia correspondiente. Si el terreno ha cambiado desde la investigación, se comparan las cotas de referencia anteriores con las de cimentación o excavación previstas actualmente. Para las cuestiones pendientes, documente qué dato falta y qué responsable técnico debe facilitarlo. Una respuesta posterior se añade con su fecha y versión de plano; la conclusión original sigue siendo verificable junto con sus condiciones.
Las cuestiones adicionales de investigación se describen a partir de la diferencia entre el alcance anterior y el nuevo proyecto. Los participantes competentes coordinan el trabajo posterior. Se conservan los resultados anteriores; una nueva tarea recibe su propia referencia técnica y espacial.
La documentación histórica ayuda a interpretar los usos anteriores y las posibles bases de sospecha. Su análisis responde a preguntas distintas de las de una medición sobre el terreno. El destinatario debe poder reconocer si la conclusión procede de material de archivo o de una investigación técnica. Un conocimiento histórico no equivale automáticamente a un hallazgo confirmado ni a una retirada realizada.
Si la intervención prevista requiere una investigación adicional, se consideran conjuntamente el objetivo de medición y las condiciones del emplazamiento. Las instalaciones metálicas, los rellenos y los accesos limitados pueden influir en las conclusiones. La elección del método responde a esa tarea. No puede deducirse de forma fiable una profundidad genérica de investigación a partir del nombre del equipo o del tamaño del inmueble. La magnetometría registra anomalías magnéticas; el TDEM, las respuestas electromagnéticas dependientes del tiempo de cuerpos conductores eléctricos. Con un terreno adecuado, el georradar puede aportar información adicional sobre estructuras y límites entre estratos. Los suelos muy conductores pueden limitar su alcance. La cobertura de medición, las interferencias y las zonas accesibles a la investigación se documentan para la interpretación posterior.
Un informe de resultados presenta lo que realmente se ha investigado o realizado. Vincula las conclusiones técnicas con el alcance espacial y las condiciones relevantes. Para la gestión de riesgos importa, por ello, no solo la formulación final, sino también su relación con planos, periodos de ejecución y zonas parciales pendientes. Si se recuperan artefactos explosivos, el registro de retirada documenta la ubicación, la profundidad y el resultado de la recuperación. La investigación o actuación aún necesaria se asigna al tramo afectado.
Si la investigación existente no basta para una intervención más profunda, se examina la idoneidad de una prospección profunda o en sondeo. La cota de inicio, el trazado del elemento constructivo y la profundidad final contribuyen a definir el volumen de terreno considerado. La malla de medición, los puntos de perforación y las investigaciones necesarias antes de realizar las perforaciones se adaptan a la tarea y a las condiciones locales.
Cuando las condiciones técnicas sean adecuadas, la excavación preparatoria puede investigarse mediante prospección técnica y retirada controlada por capas. Cada nivel de trabajo se prospecta técnicamente y se evalúa antes de retirar el terreno; la inspección visual complementa el procedimiento. Antes de empezar se acuerdan los tramos de trabajo, la señal de parada, las facultades para dar instrucciones, las vías de aviso y la documentación. La investigación se repite hasta la cota de fondo acordada.
FONTANA-EOD aborda la cuestión acordada sobre artefactos explosivos a partir de la documentación disponible y de las investigaciones contratadas. El encargo debe permitir distinguir si se quiere explicar una conclusión existente, investigar una nueva intervención o documentar un servicio ejecutado. Así se mantiene la relación entre servicio y resultado.
Incluso un breve resumen para la dirección asigna el resultado al volumen realmente investigado. Un informe sobre un trazado sigue referido a su ubicación y profundidad documentadas. Al transmitir la información entre propietario, aseguradora, proyectista y socio financiero se facilitan estos datos con los planos y las zonas parciales pendientes correspondientes.
Se distinguen los informes originales de las aclaraciones posteriores.
Las superficies, las profundidades y el estado del proyecto siguen vinculados a las conclusiones.
Los nuevos conocimientos se incorporan con referencia a la pregunta anterior.
Indican la pregunta, facilitan la documentación disponible y explican la planificación actual. Esto incluye qué decisión se quiere preparar y qué participantes recibirán la respuesta. Los cambios de superficie o intervención se comunican para seguir contrastándolos.
La evaluación de artefactos explosivos se realiza dentro del alcance acordado. El terreno, los suelos contaminados, las estructuras y otras tareas especializadas corresponden a sus respectivos responsables. Si varias cuestiones técnicas afectan a la misma intervención, se reúnen sus resultados para organizar la obra.
En Alemania, los servicios de desactivación de artefactos explosivos de los estados federados y las autoridades locales competentes desempeñan tareas de prevención de peligros y gestión de hallazgos. Su participación y las tareas de la autoridad de orden público y, en su caso, de control de la edificación se aclaran para el lugar del proyecto. Fuera de Alemania se aplican las competencias locales. Los contactos, las condiciones impuestas y las vías de aviso se asignan al emplazamiento y al tramo de obra afectados.
Utilizan la documentación técnica para su respectiva tarea y, cuando corresponde, formulan consultas. La interpretación contractual, la evaluación económica y la decisión siguen siendo de su competencia. Incluso al reutilizarla, la conclusión técnica se considera únicamente dentro de su alcance documentado.
En Alemania, el contrato de seguro determina la prestación comprometida; el § 1 VVG describe las obligaciones propias del contrato. La documentación sobre artefactos explosivos registra los conocimientos técnicos de la zona y la investigación consideradas. Las aseguradoras y los especialistas competentes utilizan esta base para la valoración contractual y jurídica de cada caso.
Si de la revisión documental se derivan trabajos reales relativos a artefactos explosivos en Alemania, el permiso, la aptitud y la responsabilidad conforme a la Sprengstoffgesetz se vinculan con la actividad concreta. La 1. SprengV contiene, entre otros aspectos, requisitos de conocimientos especializados. El encargo técnico de investigación se describe por separado y se coordina con las acreditaciones necesarias. El § 7 SprengG se refiere al permiso empresarial para actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de aptitud de las personas responsables. Según el § 1b SprengG, la búsqueda de munición hallada también forma parte del manejo.
Al preparar trabajos reales, la DGUV Information 201-027 ayuda a evaluar los riesgos y elegir medidas de protección en la retirada de artefactos explosivos. La DGUV Regel 113-003 se refiere al desmontaje o destrucción de sustancias u objetos explosivos y a la eliminación de munición hallada, y se tiene en cuenta en las actividades pertinentes.
Las BFR KMR aportan bases técnicas para el reconocimiento, la planificación y la documentación. Su ámbito vinculante abarca los inmuebles federales que allí se indican; para otros proyectos se aclara su aplicación con los participantes competentes. Siguen siendo determinantes los requisitos de las autoridades para cada emplazamiento.
Ante un posible hallazgo de un artefacto explosivo, detenga inmediatamente los trabajos en el lugar. No toque ni mueva el objeto ni continúe poniéndolo al descubierto. Abandone la zona inmediata, mantenga la distancia y evite que se acerquen otras personas sin ponerse en peligro. En Alemania, avise inmediatamente a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice la vía local de emergencia. Las actuaciones posteriores de prevención del peligro y la participación del servicio competente de desactivación de artefactos explosivos se rigen por el procedimiento local y las instrucciones de las autoridades.
Al facilitar información, indique si se refiere al estado existente actual o a una modificación prevista. Una respuesta para una planificación concreta debería volver a comprobarse si hay cambios posteriores. Esto también se aplica si el inmueble sigue perteneciendo a la misma empresa.
Al transmitir un informe deberían adjuntarse los anexos y condiciones esenciales para sus conclusiones. Una transmisión abreviada puede dificultar la interpretación. La declaración exigida contractualmente se aclara con los participantes competentes; el trabajo especializado describe los conocimientos técnicos disponibles para ello.

Carro de medición sobre una superficie de suelo abierta, con acopios de tierra al fondo. Un plano debe permitir reconocer dónde se harán los trabajos y qué zonas se han investigado antes. Para la coordinación técnica se comparan los planos actuales con los anexos de los informes existentes.
Enviar las intervenciones previstas con la documentación


Si la historia de uso y las fotografías aéreas existentes son relevantes para la cuestión, se aclara qué permiten afirmar sobre la zona de obra concreta.
Análisis de fotografías aéreas históricas
Para una intervención adicional en el terreno se define la prospección adecuada a partir del objetivo y de las condiciones del emplazamiento.
Elegir servicios de investigación adecuados
Indique la localidad y la zona parcial afectada. Añada el contacto para la planificación y los informes existentes. La información regional facilita la orientación. Para la aportación técnica siguen siendo decisivos la zona concreta de investigación y las intervenciones previstas.

Los informes y las respuestas administrativas se facilitan con sus anexos gráficos y sus respectivos objetos. Los requisitos derivados de tareas distintas siguen siendo identificables. Los participantes del proyecto aclaran las competencias pendientes. Así, la respuesta técnica puede remontarse a documentación verificable.
FONTANA-EOD comprueba qué datos contiene la documentación existente sobre artefactos explosivos, a qué zonas se aplica y qué cuestiones quedan pendientes. La revisión de cobertura, la valoración jurídica de las reclamaciones y la liquidación de siniestros corresponden a los especialistas y responsables de decisión competentes. Tampoco puede calcularse una probabilidad genérica de hallar artefactos explosivos a partir de unos pocos datos del inmueble.
La aportación técnica describe el estado de investigación acreditado y las cuestiones pendientes. Los destinatarios utilizan estos datos para sus respectivas tareas. Se mantienen las condiciones espaciales y los límites de las conclusiones. También el resumen indica ese alcance espacial y técnico documentado.
Profundizar en resultados y términosEl informe, los anexos gráficos y la respuesta técnica se mantienen disponibles conjuntamente. Así sigue siendo verificable en qué estado se basa una conclusión. Ante cambios posteriores, la organización del proyecto puede realizar una comparación concreta. Las transmisiones abreviadas deberían seguir mostrando el alcance acreditado.
Reunir los registros originales y la respuesta técnicaUna consulta sobre conocimientos históricos es distinta de otra sobre una intervención prevista en el terreno. Indique el objeto de cada una y la referencia necesaria. La empresa especialista puede asignar la documentación adecuada. Los puntos sin aclarar se tratan como una necesidad adicional independiente.
Profundizar en resultados y términosInformación técnica
¿Qué documentación ayuda a valorar los riesgos de artefactos explosivos de una obra? El folleto explica los resultados de investigación, los límites de las conclusiones y la importancia de una documentación verificable.

Se necesitan el alcance real de investigación con superficie y profundidad, los métodos utilizados, los hallazgos y las limitaciones restantes. Estos datos se comparan con el proyecto actual del inmueble o de la obra. La valoración contractual de la cobertura y de las obligaciones de prestación corresponde a los participantes competentes.
Puede constituir una base relevante si son verificables su procedencia, su alcance y los límites de sus conclusiones. Para otro proyecto debe comprobarse si la ubicación, la profundidad y los trabajos de construcción siguen estando cubiertos. La reutilización sigue limitada al contexto técnicamente revisado.
Una anomalía es, en primer lugar, una variación llamativa en los datos de medición. La empresa especialista la evalúa a partir del método, de las condiciones del emplazamiento y, en su caso, de investigaciones adicionales. Se documentan por separado la interpretación, los objetos realmente identificados y los hallazgos pendientes. Los especialistas competentes utilizan estos conocimientos para valorar daños o reclamaciones en materia de seguros.
Ante un objeto sospechoso inesperado, detenga inmediatamente los trabajos en la zona afectada. No toque ni mueva el objeto ni continúe poniéndolo al descubierto. Abandone la zona inmediata, mantenga la distancia y evite que se acerquen otras personas sin ponerse en peligro. En Alemania, avise inmediatamente a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice la vía local de emergencia. Las autoridades competentes determinan cómo continuar. Informe a la dirección de obra y al cliente; la comunicación interna no debe retrasar la llamada de emergencia.
Solicite primero los planos correspondientes, las profundidades de investigación, los métodos y las limitaciones. Si aun así no puede asignarse la conclusión espacial o técnicamente, ese punto sigue pendiente. Un resumen adicional no puede sustituir los datos de investigación que faltan.
En una revisión documental importan el volumen, la integridad y la legibilidad de los informes y planos, el número de emplazamientos afectados y las aclaraciones técnicas necesarias. Indique el destinatario, la finalidad y la fecha de decisión. Si hacen falta trabajos de campo, la superficie, la profundidad de intervención, la estructura del terreno, las interferencias, la accesibilidad, la interpretación y la documentación determinan el alcance posterior. La oferta y el desarrollo se adaptan a la conclusión concreta que se necesita.
Asigne a cada informe su encargo, la zona investigada y la versión del plano utilizada. Los complementos posteriores se registran con referencia a la conclusión anterior. La fecha de archivo más reciente no determina por sí sola qué informe es técnicamente pertinente.
La zona contratada puede delimitarse espacialmente y por su objeto. Indique entonces la intervención correspondiente y la conclusión necesaria. Las demás superficies del proyecto siguen identificadas como una tarea separada; un resultado para el primer tramo no se aplica automáticamente a ellas.
En Alemania, el § 1 VVG regula las obligaciones de prestación del contrato de seguro. Las BFR KMR describen bases técnicas de reconocimiento, evaluación y documentación dentro de su ámbito para inmuebles federales. Los requisitos locales y el alcance contratado se tienen en cuenta para cada proyecto.
Envíenos los informes existentes sobre artefactos explosivos con sus anexos y el plano actual de intervenciones. Describa brevemente qué quiere aclarar, por ejemplo, si un informe anterior abarca la cimentación prevista. Acordamos con usted el encargo de revisión e indicamos qué documentación o investigaciones faltan todavía.
Indique el destinatario, la conclusión necesaria y la fecha deseada. Añada el inmueble o tramo de obra, el uso y la intervención en el terreno previstos, los cambios conocidos y los anexos que faltan. Si hay varios emplazamientos, asigne a cada uno su consulta concreta y la documentación correspondiente.
Informe de prospección y acta de limpieza Alcance de una autorización tras la evaluación Costes y alcance del servicio Consultar sobre una revisión documental
Teléfono: +49 6843 9994997 · Correo electrónico: info@fontana-eod.de
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.