Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
Los servicios que necesita dependen de los trabajos previstos. Revisamos el plano de situación, las profundidades de intervención y los documentos disponibles. Después acordamos con usted si son necesarios el análisis de fotografías aéreas, la prospección técnica, la supervisión durante la obra o los trabajos de limpieza, y qué resultados deben documentarse.
Examinar la superficie y los documentos.
Coordinar el método y la profundidad.
Documentar el resultado en relación con el proyecto.
El servicio adecuado depende de la situación de sospecha, de la fase de obra y de la intervención prevista en el terreno. Las investigaciones de superficies, los puntos de perforación profundos y las excavaciones en curso necesitan métodos diferentes.
El plano de situación, la profundidad de intervención y los documentos disponibles permiten determinar qué investigación prepara el siguiente paso del proyecto.
El alcance de los trabajos de «Neuss – Renovación del KrBw sobre la línea 2534 y del EÜ de Xantener Straße Neuss / Alemania» comprendió magnetometría en sondeo.
Periodo de prestación: 2026-10
Áreas de servicio:Magnetometría en sondeo / prospección en profundidad
Ver información del proyecto · Prospección en profundidad y en sondeo · Lugar del proyecto: Neuss
Periodo de prestación: 2026-10
Áreas de servicio:Magnetometría en sondeo / prospección en profundidadProspección desde la superficie: georadar, TDEM, magnetometríaMétodo aplicado en el proyecto: Georradar
Ver información del proyecto · Prospección en profundidad y en sondeo · Región: Niederbayern
Ver información del proyecto · Georadar y límites de las conclusiones · Región: Niederbayern
La necesidad de evaluar y prospectar la posible presencia de artefactos explosivos no depende solo del tamaño de la superficie. Son determinantes el momento del proyecto, el tipo de intervención, los indicios existentes, las condiciones técnicas y la decisión que se pretende tomar al concluir el trabajo.
Antes de comprar, cambiar el uso, realizar la planificación urbanística o desarrollar una superficie, conviene determinar si los indicios históricos, los usos anteriores, los hallazgos conocidos o los informes existentes justifican una sospecha de presencia de artefactos explosivos en el área de obra prevista.
En esta fase prima la delimitación espacial. El resultado debe mostrar qué zonas parciales requieren más comprobaciones y si es necesario preparar una investigación técnica para la intervención posterior.
Revisar los indicios históricosAntes de adjudicar el contrato, deben describirse con claridad la zona de investigación, la profundidad de intervención, el objetivo del servicio, las cualificaciones exigidas, las interfaces y la documentación debida. Una partida genérica de «prospección para detectar artefactos explosivos» normalmente no basta para obtener cálculos comparables.
Si la sospecha está confirmada o concretada, también pueden ser necesarios un plan de limpieza, requisitos de calidad y documentación de validación o de finalización para la zona efectivamente tratada.
Preparar la contratación y la documentación acreditativaEn zonas de urbanización, superficies de circulación, secciones de trazado y movimientos de tierra poco profundos, la prospección desde la superficie puede ser útil. La elección entre magnetometría, TDEM, georadar/GPR o una combinación depende del objeto buscado y del entorno de medición.
Antes de contratar, deben examinarse el revestimiento, las redes, las armaduras, la presencia de chatarra, la humedad, la accesibilidad y la profundidad sobre la que se necesita una conclusión.
Valorar la prospección desde la superficieLas perforaciones geotécnicas, los pilotes, las tablestacas, los anclajes, los postes y las cimentaciones profundas requieren investigar el futuro espacio de trabajo. Una medición superficial de un área no responde automáticamente a esta tarea relacionada con la profundidad.
Para planificar se necesitan las coordenadas, la profundidad prevista, el diámetro, el método de perforación o de hinca, las distancias de seguridad y los datos de redes y estructuras existentes.
Examinar los puntos de perforación y la profundidadCuando las construcciones existentes, los rellenos, las redes o los campos intensos de interferencia limitan una investigación previa, la supervisión de excavaciones puede integrarse en el desarrollo de la obra. Acompaña la intervención real en el terreno y requiere una organización clara del trabajo.
Antes del inicio se acuerdan con la dirección de obra y las empresas ejecutoras las capas de excavación, el uso de equipos, las vías de instrucciones, los puntos de parada, la instrucciones de seguridad al personal, la conducta ante hallazgos y la documentación.
Acordar la supervisión de la excavaciónSi ya existe una condición administrativa, se examinan conjuntamente su referencia espacial, los documentos requeridos y la decisión pendiente del proyecto. El servicio que se deduzca se coordina con la intervención concreta.
Una anomalía de medición, un objeto que produce interferencias técnicas y un objeto sospechoso realmente descubierto deben distinguirse desde el punto de vista especializado. Según el resultado, pueden requerirse más detección, puesta al descubierto, limpieza de superficies, recuperación de artefactos o participación de los organismos competentes.
La decisión sobre el siguiente paso se deriva de la ubicación, el estado, el entorno de trabajo, el objetivo de limpieza y el marco regional de competencias.
Interpretar el resultado y la recuperación de artefactosLos servicios de prospección y eliminación de artefactos explosivos guardan una relación técnica entre sí, pero no todos son necesarios en cada proyecto. Cada servicio responde a una pregunta propia y proporciona una base claramente definida para el siguiente paso.
El plano permite comprobar si las obras previstas afectan a una zona sospechosa. La estructura del suelo, las redes y otros objetos perturbadores pueden limitar la medición. El informe indica la superficie investigada, la profundidad y las cuestiones pendientes. De ello se desprende si se necesitan más datos, otro método o la investigación de anomalías concretas.
Las construcciones, los rellenos, las redes o las interferencias intensas pueden dificultar una medición antes de excavar. Se evalúa entonces si la supervisión de excavaciones es adecuada para los trabajos. Si se detectan anomalías u otros hallazgos, pueden ser necesarias más labores de limpieza o recuperación. Se documentan el procedimiento, la zona tratada y los resultados.
Tarea: Relacionar las fotografías aéreas históricas, los mapas, los archivos, los usos anteriores y los indicios disponibles con la zona concreta del proyecto.
Resultado: Zonas sospechosas justificadas espacialmente, lagunas de datos pendientes y una recomendación sobre la necesidad de investigación técnica o de más revisión documental.
Tarea: Investigar superficies definidas o zonas de intervención poco profundas con un método geofísico adecuado para el objeto buscado y el subsuelo.
Resultado: Datos de medición georreferenciados, representación de anomalías u objetos perturbadores, limitaciones señaladas y una decisión técnica sobre el siguiente paso.
Tarea: Investigar el ámbito puntual y en profundidad pertinente para perforaciones, pilotes, tablestacas, anclajes u otras intervenciones profundas comparables.
Resultado: Documentos de medición y evaluación asociados a cada punto, con información sobre geometría, profundidad de prospección, interferencias y medidas todavía necesarias.
Tarea: Supervisar técnicamente los movimientos de tierra en zonas con sospecha de artefactos explosivos o con investigaciones previas limitadas, e integrar las anomalías de forma organizada en el desarrollo de la obra.
Resultado: Registros por capas y secciones, puntos de parada documentados, comunicación de hallazgos y evaluación comprensible del espacio de trabajo supervisado.
Tarea: Poner al descubierto y evaluar puntos de sospecha definidos o zonas afectadas según el objetivo de limpieza, y asegurar o recuperar los artefactos identificados dentro del marco de actividades autorizado.
Resultado: Registros de limpieza y de hallazgos, justificantes referidos a su ubicación, entregas documentadas y delimitación clara de las zonas pendientes.
Tarea: Reunir para un proyecto concreto el objetivo de limpieza, los límites de los trabajos, los métodos, la aseguramiento de la calidad, las competencias y la documentación justificativa.
Resultado: Documentación verificable del proyecto y de su finalización que describa de forma inequívoca las superficies y profundidades efectivamente tratadas, los límites de las conclusiones y los pasos siguientes.
Un método de prospección para detectar artefactos explosivos no se elige por su popularidad o por la disponibilidad de equipos. Lo determinante es si puede detectar el objeto sospechado en el espacio de trabajo previsto y con las condiciones de suelo e interferencias existentes. Al elegirlo se definen conjuntamente el objetivo de medición, los límites de las conclusiones y las posibles medidas complementarias necesarias.
Antes de planificar o licitar, puede ser necesario un análisis de fotografías aéreas históricas. En superficies accesibles pueden considerarse mediciones geofísicas. En perforaciones, pilotes, tablestacas y otras intervenciones profundas deben examinarse por separado los puntos y profundidades afectados. Son determinantes la sospecha de artefactos explosivos y sus planes de construcción.
El análisis de fotografías aéreas históricas fundamenta la sospecha a partir de las fuentes disponibles; la calidad de las imágenes y la cobertura temporal limitan las conclusiones. El informe documenta las zonas sospechosas y las lagunas de datos. En la limpieza de una superficie, el objetivo, la accesibilidad y los hallazgos determinan los trabajos; los registros indican las zonas tratadas, las entregas y las cuestiones pendientes.

Puede representar diferencias estructurales, elementos enterrados y cambios de material en el subsuelo. Su idoneidad depende especialmente de la estructura del suelo, la humedad, el revestimiento, el entorno de interferencias y la profundidad sobre la que se necesita una conclusión.
Los perfiles y las estructuras evaluadas muestran la zona investigada; el resultado señala las limitaciones de la investigación y las zonas pendientes.
Evaluar técnicamente el georadar/GPR
Es especialmente relevante para objetos ferromagnéticos. Las redes, las armaduras, los vehículos, la chatarra y otras fuentes de interferencia magnética pueden limitar las mediciones y su interpretación.
Los datos y el plano de anomalías registran la ubicación, las señales evaluadas y las zonas de interferencia. Una señal magnética por sí sola no identifica un artefacto explosivo.
Evaluar técnicamente la magnetometría
Registra las respuestas electromagnéticas de cuerpos conductores y puede ayudar a diferenciar determinadas anomalías. El objeto buscado, la profundidad, el suelo y las interferencias electromagnéticas determinan la capacidad de obtener conclusiones.
El informe de medición e interpretación sitúa espacialmente las respuestas y señala las limitaciones. Una respuesta anómala es, inicialmente, una observación de medición que debe evaluarse.
Evaluar técnicamente el TDEM
Investiga ámbitos definidos en posición y profundidad para perforaciones, pilotes u otras intervenciones profundas. La geometría de medición, la separación entre sondeos, la profundidad prevista, el entubado y el modo de trabajo posterior deben estar coordinados.
Las redes, el entubado y los objetos metálicos próximos pueden influir en las mediciones. La documentación indica conjuntamente la posición del punto, la geometría de investigación, la profundidad y las limitaciones.
Evaluar técnicamente la prospección en profundidad
Una prospección durante la obra técnicamente adecuada se adapta al volumen real de excavación. Antes de cada retirada de suelo se realizan la prospección técnica y la decisión del especialista; la retirada por capas incluye un control visual adicional. El procedimiento se repite en las capas siguientes y requiere vías claras de instrucciones, puntos de parada y documentación.
Los espacios de trabajo inaccesibles y los cambios en el estado de la obra pueden limitar la supervisión. Los registros de campo por secciones muestran qué capas de excavación fueron efectivamente supervisadas.
Evaluar técnicamente la supervisión de excavaciones
Ningún método es universal. En superficies heterogéneas pueden combinarse métodos, evaluarse por separado zonas parciales o complementar las zonas que no admiten mediciones mediante prospección en profundidad, puesta al descubierto o supervisión de excavaciones.
Valorar el planteamiento de la investigaciónUna misma sospecha puede generar requisitos diferentes de evaluación, prospección y organización de obra según el sector. Los trazados lineales, las excavaciones urbanas, los terrenos industriales y los proyectos municipales difieren en accesibilidad, profundidad, periodos de cierre, documentación y coordinación entre participantes.

Las excavaciones, las obras de alcantarillado, las superficies de circulación y los movimientos de tierra combinan profundidades variables con un calendario ajustado. La prospección, la supervisión de excavaciones y la documentación deben planificarse por secciones.
Valorar las obras viales y de ingeniería civil
Los proyectos lineales requieren un cadenamiento inequívoco, anchuras de trabajo, interrupciones del tráfico, cruces y una documentación que asigne sin dudas cada sección investigada.
Valorar los proyectos ferroviarios y de trazado
Los trazados de cables y tuberías, los emplazamientos de postes, las subestaciones y las conexiones de red requieren investigaciones según la profundidad de instalación, los cruces, los puntos de perforación y las superficies de montaje.
Valorar el proyecto de redes y energía
Las instalaciones existentes, las cimentaciones, las redes, los rellenos y los campos de interferencia metálica influyen en la posibilidad de medir, en las zonas de trabajo y en la selección de medidas complementarias.
Valorar el terreno industrial
Los organismos públicos necesitan descripciones de prestaciones aptas para licitar, competencias claramente reguladas y documentos verificables para la administración, los responsables de planificación y la dirección de obra.
Valorar el proyecto municipal
Las nuevas zonas residenciales y los barrios combinan la evaluación de superficies, las redes de servicios, la investigación geotécnica y las futuras obras individuales. Conviene organizar los trabajos de forma que puedan dividirse en secciones.
Valorar la urbanización
Las instalaciones de energía, agua, transporte y comunicaciones requieren procesos fiables de seguridad, acceso y documentación. Las condiciones de explotación, las zonas de protección y las vías de aviso se incorporan a la preparación del trabajo.
Ver sectores y aplicaciones
Las perforaciones, los muestreos, las prospecciones y las actuaciones de saneamiento pueden afectar a zonas sospechosas de contener artefactos explosivos. Las cuestiones de artefactos explosivos, contaminación del suelo y geotecnia se mantienen técnicamente diferenciadas y se coordinan en el desarrollo de los trabajos.
Valorar las cuestiones de medioambiente y geotecnia
Para las aseguradoras del proyecto y los responsables de riesgos, una base de sospecha comprensible, los ámbitos de trabajo claramente delimitados y las incertidumbres residuales documentadas son esenciales para la evaluación y la comunicación.
Ver sectores y aplicacionesUn servicio especializado solo es plenamente utilizable en el proyecto cuando la situación inicial, el alcance de los trabajos, los métodos, los hallazgos y los límites de las conclusiones se reúnen de forma comprensible. La documentación también debe ser entendible para quienes no participaron en los trabajos de campo.
La denominación del proyecto, el plano de situación, la parcela, el sistema de coordenadas, el área de obra, el trazado, el cadenamiento, los puntos de perforación y los límites de los trabajos establecen la base espacial. Los cambios durante la ejecución se registran de forma trazable.
Los análisis históricos, la información de las autoridades, los documentos antiguos, los hallazgos conocidos y los requisitos del proyecto se documentan con referencia a sus fuentes y a las superficies. Las contradicciones o la información que falta permanecen visibles como cuestiones pendientes.
El principio de medición, el mallado, la dirección de medición, la profundidad de prospección, la geometría del sondeo, las capas de excavación, el suelo, la superficie, la accesibilidad y las fuentes de interferencia se describen de modo que permitan interpretar técnicamente las conclusiones.
Los datos brutos y procesados, las listas de anomalías, los planos de situación, las profundidades, los registros de campo y los documentos de hallazgos deben ser coherentes. El procesamiento automático no sustituye la comprobación de plausibilidad por un especialista.
Las redes, las armaduras, los objetos perturbadores de gran tamaño, los vehículos, las estructuras, la vegetación o la falta de acceso pueden limitar la investigación. Estas zonas se indican espacialmente y se les asigna una medida de continuación adecuada.
En la puesta al descubierto, la limpieza o la recuperación, se documentan con referencia a la ubicación el alcance de los trabajos, los hallazgos, las entregas y los controles de calidad. La documentación final o de validación describe el estado alcanzado sin extender sus conclusiones más allá de la zona efectivamente investigada.
La secuencia se adapta a los documentos disponibles, a la fase del proyecto y al método de construcción. Cada paso aclara una cuestión concreta y proporciona la base para el siguiente.
Se describen inequívocamente el lugar, el tipo de proyecto, la fase de obra, la intervención, la profundidad, el calendario y la conclusión que se necesita.
Se comprueba que los planos de situación, las parcelas, los trazados, los puntos de perforación, los documentos antiguos, las redes y las condiciones estén completos y sean espacialmente inequívocos.
Los indicios históricos existentes se comparan con el plano de situación actual. Si los documentos no bastan, se realizan las investigaciones documentales o los análisis de fotografías aéreas necesarios para el proyecto. Los resultados muestran qué zonas son pertinentes para planificar las siguientes investigaciones y si se necesitan mediciones técnicas.
El objeto buscado, la profundidad, el subsuelo, las interferencias, el desarrollo de la obra y el objetivo de la documentación determinan el servicio o la combinación de métodos adecuados.
Antes del inicio se coordinan los accesos, las zonas restringidas, la instrucciones de seguridad al personal, el uso de equipos, las vías de instrucciones, los puntos de parada y la comunicación.
La prospección, la supervisión durante la obra, la puesta al descubierto o la limpieza se realizan con referencia a su ubicación según la metodología acordada.
Las mediciones, las anomalías, las puestas al descubierto y las limitaciones se someten a una comprobación especializada de plausibilidad en relación con el objetivo de investigación o limpieza.
El informe, los planos, los registros, los límites de las conclusiones y la decisión sobre el siguiente paso se preparan para el expediente del proyecto, la licitación o la dirección de obra.
Los niveles de servicio no son intercambiables. Lo determinante es qué pregunta del proyecto debe responderse, a qué superficies y profundidades se refiere el resultado y qué limitaciones existen para la siguiente decisión.
Responde a: Si existe una sospecha de presencia de artefactos explosivos fundamentada históricamente y en qué zonas.
Ámbito de aplicación: La evaluación se basa en las fuentes históricas analizadas. Ante una sospecha fundada, la situación actual se aclara mediante la investigación técnica adecuada.
La magnetometría registra anomalías magnéticas, especialmente relacionadas con cuerpos ferromagnéticos. Las redes, las armaduras, los vehículos y otras fuentes de interferencia magnética pueden limitar la interpretación.
Se documentan la superficie medida, la calidad de los datos, las anomalías evaluadas y las zonas que no pueden valorarse suficientemente. Las conclusiones siguen vinculadas al objeto buscado y a las condiciones de medición.
El georadar representa reflexiones producidas por diferencias en el subsuelo. La estructura del suelo, la humedad, la atenuación, el revestimiento y los elementos existentes determinan las posibilidades de investigación.
Los perfiles y las estructuras evaluadas documentan la investigación. El método se utiliza según su idoneidad para el objeto concreto y puede complementar otras investigaciones.
El TDEM registra las respuestas electromagnéticas de cuerpos conductores. El objeto buscado, su profundidad y las interferencias electromagnéticas influyen en si una anomalía puede interpretarse para la tarea planteada.
Los datos y las anomalías localizadas se incorporan al expediente del proyecto. Una respuesta electromagnética por sí sola no identifica un artefacto explosivo.
Responde a: Qué señales relevantes pueden reconocerse en el ámbito puntual y en profundidad definido para una intervención posterior.
Ámbito de aplicación: Las conclusiones se limitan a la geometría de investigación establecida. Las superficies contiguas necesitan una referencia de investigación propia.
Responde a: Cómo se supervisó técnicamente la excavación realmente ejecutada en las capas y zonas establecidas.
Ámbito de aplicación: Se documentan las superficies, las profundidades y los estados de obra supervisados. Los cambios en el procedimiento se contrastan con el resultado previo.
Responde a: Cómo se pusieron al descubierto, evaluaron y trataron los puntos de sospecha definidos o las zonas afectadas.
Ámbito de aplicación: La documentación se aplica al objetivo de limpieza acordado y a las superficies y profundidades efectivamente tratadas.
Responde a: Qué estado de trabajo se alcanzó en la zona documentada y qué limitaciones permanecen.
Ámbito de aplicación: La conclusión se asocia a la zona investigada, a la versión del plano y a las condiciones existentes durante los trabajos.
El servicio elegido debe permitir obtener una conclusión utilizable en el lugar real de intervención. Para ello se contrastan los planos disponibles con el subsuelo, la superficie, las fuentes de interferencia y los espacios de trabajo accesibles. Si las condiciones varían, la superficie puede dividirse en secciones que se evalúan por separado.
Las capas, los rellenos, la humedad y la conductividad eléctrica influyen en las mediciones geofísicas. En el georadar, un suelo conductor puede limitar la profundidad útil de investigación. Por ello se analizan los documentos geotécnicos existentes para las zonas donde se prevén mediciones. La sola denominación del suelo no permite deducir si el método es adecuado.
Indique si la superficie de medición está asfaltada, adoquinada u hormigonada. Las armaduras metálicas pueden dificultar la investigación de las zonas situadas debajo. También son importantes los cambios previstos en la superficie. El informe recoge qué zonas pudieron investigarse en esas condiciones y dónde existen limitaciones.
Facilite los planos de redes disponibles y los datos sobre cimentaciones y elementos existentes, con su versión actual. Estas instalaciones pueden influir en el acceso y en la interpretación. Su protección también debe planificarse al preparar los trabajos y coordinarse con la investigación de artefactos explosivos.
Los elementos metálicos, los vehículos, la chatarra, las vallas y las instalaciones técnicas pueden producir señales anómalas o superponerse a las señales buscadas. Por ello se interpreta el conjunto de mediciones junto con las fuentes conocidas de interferencia. Lo determinante es si, en esas condiciones, las anomalías relevantes pueden distinguirse espacialmente y evaluarse de forma comprensible. Las zonas con conclusiones limitadas se delimitan en el plano y se identifican para una actuación complementaria adecuada.
La conclusión requerida se refiere al futuro espacio de trabajo: una superficie, un trazado, un punto de perforación, un sostenimiento o una cimentación pueden necesitar geometrías de investigación diferentes. La profundidad de intervención prevista constituye un requisito para el planteamiento de la investigación, no una prueba de la capacidad de medición alcanzable. Para evaluar los resultados se registran conjuntamente la zona investigada, las condiciones de medición y la profundidad sobre la que pueden obtenerse conclusiones útiles. Los puntos desplazados o las intervenciones más amplias se contrastan de nuevo con estos datos.
La vegetación, la forma del terreno, el tráfico, la actividad en curso y las obras simultáneas determinan cuándo y cómo puede investigarse una zona. El cliente, la dirección de obra y la empresa especializada coordinan los accesos y las zonas de trabajo necesarios. Las medidas de protección, las responsabilidades y la comunicación se definen para la actividad concreta. Si algunas zonas siguen siendo inaccesibles, se documentan su ubicación y su extensión para que el siguiente encargo parta de un estado de trabajo inequívoco.
El mallado de medición, los datos de posición, los ajustes de los equipos y la interpretación deben corresponder a la pregunta de investigación. Un sistema de coordenadas común y unas designaciones inequívocas de secciones y puntos relacionan las mediciones con el plano de situación. La revisión técnica tiene en cuenta si las lagunas de datos, los recorridos de medición interrumpidos o las condiciones variables afectan a la interpretación. Así, una anomalía puede asignarse posteriormente al espacio de trabajo correcto y retomarse de forma dirigida en otra investigación.
El informe indica la zona investigada, el método aplicado y las condiciones en las que se obtuvieron las conclusiones. Las limitaciones, las anomalías pendientes y las investigaciones complementarias necesarias se asignan a su superficie o profundidad correspondiente. Los responsables de planificación y la dirección de obra pueden reconocer así qué resultados sirven para la siguiente intervención y qué tarea debe aclararse antes por un especialista.
Cuanto más precisas sean las condiciones descritas, más fiable será la definición de los métodos, el alcance, la duración de los trabajos y el objetivo de documentación. La falta de información suele dar lugar a ofertas no comparables o a ajustes posteriores.
La eliminación de artefactos explosivos y la limpieza de terrenos se utilizan a menudo como términos generales. Para un encargo bien definido, sin embargo, deben describirse de forma concreta la superficie, la profundidad, el objeto buscado, los métodos, las interfaces y el objetivo de la documentación. FONTANA-EOD interpreta estos datos y determina a partir de ellos el siguiente paso técnicamente adecuado.
El área de obra, la longitud del trazado, la anchura de trabajo, los puntos de perforación, el cadenamiento y las superficies parciales determinan la planificación espacial y la documentación posterior.
Una excavación, una zanja, una perforación, un pilote, una tablestaca o un desmontaje plantean requisitos diferentes de geometría de medición y de espacio de trabajo.
La estructura del suelo, la humedad, los rellenos, el revestimiento, los cambios de estrato y la forma del terreno influyen en la idoneidad de los métodos geofísicos.
Las armaduras, las redes, la chatarra, los vehículos, las estructuras y las instalaciones técnicas pueden superponerse a los datos o limitar las zonas de trabajo.
La vegetación, las construcciones, el tráfico, la actividad en curso, las interrupciones de explotación, los trabajos simultáneos y las ventanas temporales determinan la viabilidad práctica.
La planificación, la adjudicación, la dirección de obra, el expediente del proyecto o la coordinación con las autoridades necesitan documentos y conclusiones estructurados de forma diferente.
Seleccione la tarea que corresponda a la situación actual de su proyecto. Así accederá directamente a los requisitos técnicos, a los documentos necesarios y a los siguientes pasos para su actuación.
Para terrenos, superficies y trazados con una situación histórica incierta respecto a los artefactos explosivos o con cuestiones de planificación iniciales.
Para intervenciones de superficie o poco profundas en las que deba determinarse el método geofísico adecuado.
Para perforaciones geotécnicas, pilotes, tablestacas, anclajes, postes y otras intervenciones profundas en el terreno.
Para movimientos de tierra en curso en zonas con sospecha residual o con posibilidades limitadas de prospección previa.
Para descripciones de prestaciones inequívocas, objetivos de limpieza, requisitos de calidad y documentación posterior.
Para condiciones administrativas, informes o documentos de proyecto que todavía no permiten identificar el servicio concreto relacionado con artefactos explosivos.
La calidad de la prospección y eliminación de artefactos explosivos surge de la combinación de un método adecuado, una ejecución cualificada, vías claras de instrucciones y documentación comprensible. Un aparato de medida o un informe aislado no pueden sustituir esta responsabilidad global. Encontrará ejemplos publicados de trabajos, métodos y alcances de servicio en nuestra lista de referencias.
FONTANA-EOD dispone de la autorización según el § 7 SprengG para las actividades comerciales pertinentes. Los trabajos que requieren un certificado de competencia se realizan por especialistas debidamente cualificados según el § 20 SprengG o bajo su responsabilidad.
Antes de comenzar se aclara qué conclusión se necesita, qué zona está afectada y en qué condiciones puede obtenerse esa conclusión. Se consideran la sospecha, el objeto buscado, la profundidad, el subsuelo, las fuentes de interferencia, la accesibilidad, la fase de obra y las interfaces regionales.
Durante la ejecución se registran continuamente las desviaciones, las zonas limitadas y los cambios en el alcance de los trabajos. Las conclusiones siguen así vinculadas a la zona realmente tratada y al método utilizado.
La superficie, la profundidad, el objeto buscado, el objetivo de los trabajos y la conclusión necesaria se establecen antes del inicio.
Los métodos se utilizan según su idoneidad técnica, no siguiendo un esquema automático.
La cualificación, la designación, las facultades para impartir instrucciones y la tarea concreta corresponden al alcance de los servicios.
Los límites de los trabajos, las mediciones, los hallazgos y los controles permanecen localizados.
Los campos de interferencia, las zonas inaccesibles y las limitaciones del método se señalan claramente.
El resultado responde a la pregunta del proyecto e indica, en su caso, las medidas adicionales necesarias.
La responsabilidad de obra, los servicios especializados privados y las medidas públicas de protección frente a peligros están relacionados, pero cumplen tareas diferentes. Aclarar pronto las funciones evita lagunas en la licitación, la ejecución y la comunicación de hallazgos.
Define los trabajos, la zona de investigación, la conclusión necesaria y su integración temporal. Facilita los documentos existentes y contrata los servicios especializados necesarios.
Convierten el proyecto en intervenciones concretas en el suelo, profundidades, trazados y puntos de perforación, e integran el servicio relativo a artefactos explosivos en la planificación y en el pliego de prestaciones.
Aplican las zonas de trabajo, la instrucciones de seguridad al personal, las medidas de protección, los puntos de parada y las vías de aviso, y comunican los cambios en el desarrollo de la obra.
Evalúa los documentos, desarrolla el procedimiento acordado, ejecuta los servicios especializados dentro del encargo y documenta los resultados y sus límites.
Dirige los trabajos pertinentes dentro de su designación y de su competencia, y toma las decisiones de seguridad necesarias para el desarrollo de los trabajos.
Según el lugar del proyecto, asumen tareas de protección frente a peligros, gestión de hallazgos o decisión sobre medidas posteriores. La denominación y las competencias concretas varían regionalmente.
La autoridad local de orden público y el organismo de control de la edificación pueden señalar requisitos específicos relativos al peligro o a la obra. En cada ubicación se aclara qué organismo toma cada decisión. La correspondencia existente se transmite a los participantes con su fecha y referencia espacial.
Los requisitos dependen de la actividad, del lugar del proyecto, de la situación del hallazgo y de las competencias. Por ello, la descripción de prestaciones, las cualificaciones, la evaluación de riesgos, la organización del trabajo y la documentación deben referirse al encargo concreto.
El § 7 SprengG se refiere a la autorización comercial para las actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de competencia de las personas responsables. Los requisitos aplicables en cada caso dependen del alcance concreto de las actividades. Además, pueden ser determinantes la 1. SprengV y las disposiciones de seguridad laboral relativas al proyecto.
La DGUV Information 201-027 ayuda a evaluar los riesgos y a definir las medidas de protección para las actividades de limpieza de terrenos de artefactos explosivos. Las Baufachliche Richtlinien Kampfmittelräumung se aplican a los inmuebles federales y ofrecen, además, un marco técnico estructurado para la investigación histórica, la investigación técnica, el plan de limpieza, la contratación y la documentación.
Una investigación previa planificable y un hallazgo real requieren procedimientos diferentes. Ante un objeto sospechoso, los trabajos se detienen inmediatamente. El objeto permanece sin alterar; se abandona el entorno inmediato y se avisa a los organismos locales competentes por la vía de emergencia aplicable. Estos determinan las actuaciones posteriores.
La DGUV Regel 113-003 se refiere al despiece o la destrucción de sustancias explosivas o de los objetos correspondientes, e incluye también la eliminación de municiones encontradas. Al elegir los servicios se comprueba si estas actividades forman parte del encargo y cómo se distinguen de las tareas previas de investigación y documentación.
La empresa, las personas responsables, la designación y las funciones deben corresponder a la actividad concreta.
Los métodos de trabajo, el personal, los equipos, las zonas de protección, la instrucciones de seguridad al personal, las vías de evacuación y la comunicación se definen para el proyecto.
Antes de la ejecución se definen inequívocamente el objetivo de limpieza, el pliego de prestaciones, los requisitos de calidad, las interfaces y las bases de recepción.
La zona de trabajo, el método, los hallazgos, el control de calidad, los límites y la conclusión se reúnen de forma comprensible.
Se establecen claramente las prestaciones, las superficies y profundidades, las cualificaciones exigidas, el modo de trabajo y los documentos debidos.
Todos los participantes deben conocer a las personas responsables, las vías de instrucciones, la instrucciones de seguridad al personal, las zonas de trabajo, los puntos de parada y los cambios.
En caso de hallazgo, el objeto permanece sin alterar y los trabajos de la zona afectada siguen detenidos. Los organismos competentes disponen las medidas de seguridad y las actuaciones posteriores.
Los documentos habituales de trabajo y de justificación muestran cómo se reúnen los antecedentes históricos, las mediciones y el trabajo de campo en un expediente comprensible del proyecto.
Muestra las fuentes disponibles, la justificación espacial de la sospecha, las lagunas de datos y las zonas para las que puede considerarse una investigación técnica adicional.
Valorar las zonas de sospecha histórica
Relaciona la superficie medida, el mallado, el sistema de coordenadas, las zonas de interferencia y las anomalías interpretadas en una base espacial verificable.
Aclarar la tarea de medición y la superficie de referencia
Documenta las coordenadas, la profundidad prevista y la investigada, la geometría del sondeo, las condiciones de medición, las señales anómalas y la conclusión relativa al punto.
Planificar los puntos de perforación y su documentación de profundidad
Registra la sección de trabajo, la capa de excavación, el uso de equipos, las observaciones, las interrupciones, los hallazgos y la comunicación acordada.
Coordinar la excavación y la supervisión especializada
Reúne la ubicación, la puesta al descubierto, la identificación, el tratamiento, el control de calidad y la entrega en un justificante individual comprensible.
Valorar la gestión del hallazgo y la entrega
Relaciona la situación inicial, el servicio, la zona tratada, los datos, los hallazgos y la conclusión técnica para los responsables de planificación, la dirección de obra y el expediente del proyecto.
Organizar el expediente y la documentación final

Dispone de información específica sobre métodos, entorno del proyecto, competencias regionales y terminología. Seleccione el ámbito pertinente para la siguiente decisión del proyecto.

Profundizar en la situación de sospecha, las fuentes, la superficie de referencia y la necesidad de más investigación.
Abrir la evaluación histórica
Profundizar en la elección de métodos, las condiciones de medición y los límites de las investigaciones de superficies.
Examinar desde la superficie
Profundizar en los puntos de perforación, la geometría de investigación, la profundidad prevista y las conclusiones relativas a la profundidad.
Examinar en profundidad
Profundizar en la organización del trabajo, las capas de excavación, los puntos de parada y la comunicación de hallazgos.
Supervisar la excavación
Profundizar en el proceso del proyecto, el plan de limpieza, la aseguramiento de la calidad y la documentación final.
Abrir la documentación
Profundizar en los servicios necesarios según el tipo de obra, de infraestructura y el entorno del proyecto.
Seleccionar el entorno del proyecto
Identificar el lugar del proyecto, el estado federado, las interfaces regionales y la zona de intervención.
Elegir región
Consultar los factores de coste, las competencias, la licitación y la conducta ante hallazgos.
Abrir la sección de conocimientos
Relacionar los términos técnicos internacionales con servicios, competencias y requisitos concretos del proyecto.
Interpretar EOD y UXO
También en trabajos de construcción recurrentes, los documentos existentes se asignan a cada emplazamiento. Indique la dirección, la parcela o la sección del trazado y el ámbito espacial de las investigaciones anteriores. La información ya recibida y las disposiciones específicas del proyecto ayudan a delimitar la cuestión pendiente sobre los servicios. Si hay varios lugares de trabajo, debe quedar claro qué datos se aplican a cada zona y quién se encarga de la coordinación posterior del proyecto.
El nombre de un método no describe por sí solo todas las conclusiones de un resultado de proyecto. Son determinantes la tarea acordada, las condiciones locales y la zona efectivamente cubierta. El análisis histórico, la investigación geofísica y la supervisión durante la obra aportan información diferente. Al elegir, compruebe qué pregunta se pretende responder y qué limitaciones deben tenerse en cuenta para la planificación posterior. Encontrará más información de contexto en una selección de artículos de medios externos sobre artefactos explosivos de guerra.
Interpretar los términos y los tipos de resultadosCuando a una investigación le sigue otro servicio, se entregan conjuntamente los resultados y las cuestiones pendientes. Esto incluye la versión del plano utilizada, los límites de los trabajos y las condiciones indicadas. Así, el siguiente encargo puede apoyarse en una base comprensible. La documentación sigue siendo entendible aunque los responsables de planificación, la dirección de obra y las empresas ejecutoras se incorporen al proyecto en momentos diferentes.
Utilizar la documentación para los servicios posterioresLa prospección busca, mide y evalúa anomalías en una zona de investigación definida. La limpieza de terrenos aborda puntos de sospecha confirmados o que requieren aclaración adicional, o zonas afectadas, según un objetivo de limpieza establecido. Ambos servicios requieren su propia planificación y documentación.
Estos métodos pueden considerarse para investigaciones de superficies o de zonas próximas a la superficie, pero responden a preguntas físicas diferentes. El objeto buscado, la profundidad, la estructura del suelo, la humedad, el revestimiento, las redes, las armaduras y otras fuentes de interferencia determinan qué método puede aportar resultados interpretables, solo o combinado.
Resulta pertinente cuando se prevén perforaciones, pilotes, tablestacas, anclajes, postes u otras intervenciones profundas. La investigación se refiere a la posición del punto, la profundidad prevista, el método de perforación o de colocación, el espacio de trabajo y las distancias de seguridad; no permite concluir automáticamente sobre toda la superficie del proyecto.
Describe qué superficie o profundidad se ha tratado, con qué método y resultado, qué hallazgos se han producido y qué limitaciones permanecen. Sus conclusiones se aplican al alcance documentado del trabajo y no deben extenderse a zonas no investigadas o modificadas posteriormente.
Son determinantes la superficie o la longitud del trazado, el número y la profundidad de los puntos de perforación, la accesibilidad, la superficie, la vegetación, las redes, los objetos que generan interferencias, el método necesario, el volumen de datos y documentación, la fase de obra, las ventanas de trabajo y las coordinaciones regionales. Por ello, un cálculo fiable necesita una referencia inequívoca de la ubicación y de la intervención.
Una solicitud no tiene que incluir ya un pliego de prestaciones terminado. Sin embargo, conviene que permita reconocer dónde se trabajará, qué intervención en el terreno está prevista, qué documentos existen y qué decisión se necesita.
La dirección, el estado federado o país, el plano, la parcela, los límites de la obra, el tramo de trazado, los puntos kilométricos, las coordenadas y las zonas accesibles permiten una identificación espacial inequívoca.
Si hay varias fases de obra, debe poder identificarse qué superficies se tratarán primero y si se prevén profundidades o métodos diferentes.
Describa la excavación, zanja para servicios, perforación, pilote, tablestaca, demolición, limpieza de un área de artefactos explosivos u otra intervención en el terreno. La profundidad prevista, el diámetro, la anchura de trabajo, el equipo de obra, el plazo y el estado del proyecto influyen en el método.
También es importante indicar para qué se necesita el resultado: planificación, licitación, comprobación de un punto de perforación, dirección de obra, expediente del proyecto o coordinación con los organismos competentes.
Conviene adjuntar, si es posible, los análisis de fotografías aéreas, la correspondencia con las autoridades, los informes de contaminación del suelo, los documentos geotécnicos, los planos de redes y de elementos existentes, los informes de prospección anteriores, las listas de anomalías y los registros de limpieza.
También son relevantes los documentos incompletos o contradictorios. Muestran qué información falta obtener o aclarar técnicamente.
Para una primera evaluación suelen bastar un plano, una breve descripción de la intervención, la profundidad máxima, el periodo previsto y los indicios existentes de artefactos explosivos. FONTANA-EOD indica después qué documentación adicional necesita y qué área de servicio corresponde.
Límites, longitud, anchura, accesos, fases de obra y zonas no accesibles.
Relación de puntos, coordenadas, profundidad prevista, método de perforación, diámetro y orden temporal.
Fecha de inicio, capas de excavación, uso de equipos, interrupciones de explotación, trabajos simultáneos y plazos de decisión.
Documento para proyectistas, licitación, cliente, dirección de obra, expediente o coordinación regional.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.