Persona que desplaza un carro de medición con varios sensores verticales por una zona de obra abierta.

Magnetometría en la prospección de artefactos explosivos de guerra

Antes de los movimientos de tierra, los promotores y planificadores deben aclarar si los objetos ferromagnéticos buscados pueden detectarse mediante medición en su superficie. La magnetometría registra variaciones locales del campo magnético terrestre y asigna espacialmente las señales anómalas. Envíe el plano de situación, la profundidad de intervención, la documentación sobre la sospecha y los planos de conducciones para que FONTANA-EOD pueda preparar la medición y la evaluación de anomalías para el volumen de terreno realmente afectado por los trabajos.

Aclarar la detectabilidad

Contrastar el objetivo ferromagnético y las fuentes de hierro.

Planificar la malla

Definir los sensores y la referencia espacial.

Evaluar las anomalías

Priorizar técnicamente las señales.

Idoneidad de la magnetometría

Cuándo tiene sentido técnico la magnetometría ante una sospecha de artefactos explosivos

La magnetometría puede ser adecuada cuando se esperan objetos objetivo ferromagnéticos y sus señales pueden evaluarse espacialmente bajo las condiciones locales de perturbación. Los magnetómetros registran variaciones locales del campo magnético terrestre causadas por objetos ferromagnéticos, elementos instalados que contienen hierro o materiales magnetizados. Una medición densa y bien posicionada permite elaborar un mapa de anomalías que muestra las particularidades espaciales para su evaluación posterior.

Si la detectabilidad o la calidad de los datos no son suficientes para la intervención prevista, se indican las zonas pendientes y se definen los complementos o trabajos posteriores adecuados.

Proyectos de referencia

Ejemplos de proyectos seleccionados

Tipos de proyectos

Situar la magnetometría según la tarea de obra concreta

Persona que desplaza un carro de medición con varios sensores verticales por una zona de obra abierta.

Zonas de obra abiertas y trazados

En una zona de obra abierta se consideran conjuntamente los límites de construcción, las profundidades de intervención y los fundamentos existentes de la sospecha. La preparación técnica aclara qué conclusiones se necesitan para los trabajos previstos en el terreno. Los distintos tramos de obra siguen siendo identificables en el plano, para que el alcance de investigación acordado pueda relacionarse después con la ejecución real.

Aclarar la idoneidad del método para la zona de obra
Persona con una tableta junto a un canal de cables abierto en una línea ferroviaria.

Construir junto a infraestructuras metálicas

Las vías, las armaduras, las vallas y las estructuras de acero próximas se describen ya durante la preparación como condiciones locales. Aporte los planos disponibles de lo existente. La planificación especializada evalúa qué zonas pueden investigarse en estas condiciones y dónde se necesita una tarea complementaria. Una denominación común de la superficie no sustituye esta diferenciación local.

Situar las condiciones ferroviarias y del trazado
Persona junto a un equipo de medición en una obra; detrás hay una excavadora de ruedas con equipo de perforación.

Conducciones y cimentaciones locales

En trazados estrechos o cimentaciones individuales se indican con precisión la ubicación, la profundidad y el volumen de terreno afectado. Una zona vecina ya investigada puede contener información útil, pero no incluye automáticamente la nueva intervención. Por ello, los informes existentes se comparan con los planos actuales y sus límites espaciales.

Considerar por separado las intervenciones locales
Dos personas revisan planos sobre una mesa junto a un vehículo en una obra.

Cambios durante la planificación de obra

Un trazado desplazado o una cimentación más profunda se contrastan con el alcance de investigación anterior antes de los trabajos en el terreno correspondientes. Se conserva la documentación previa. La nueva evaluación técnica asigna de forma trazable los conocimientos utilizables y las tareas pendientes, en lugar de extender posteriormente el informe concluido a toda la superficie de forma general.

Asignar los cambios en el expediente del proyecto
Seleccionar el método

Qué tarea cumple la magnetometría dentro de la investigación global

La magnetometría, TDEM y el georradar responden a propiedades distintas del subsuelo. Por ello se eligen según los objetos buscados, las condiciones locales de medición y la profundidad de intervención.

Para una posterior limpieza de un área de artefactos explosivos se definen, tras aclarar las observaciones, el objetivo de limpieza, los límites de los trabajos, la profundidad y las medidas de protección. La accesibilidad, los objetos perturbadores y la distribución espacial de los objetivos determinan la ejecución. Los registros de observaciones y de limpieza se relacionan con la lista de anomalías; los puntos objetivo pendientes y las zonas no tratadas siguen siendo identificables.

Ilustración de una persona junto a un georradar con ondas esquemáticas en una sección del terreno

Magnetometría para objetos ferromagnéticos

Los magnetómetros miden componentes o la intensidad total del campo magnético terrestre. En la investigación de superficies suelen registrarse simultáneamente gradientes o los datos de varios sensores para cartografiar las anomalías locales con densidad y precisión de posición.

La detectabilidad depende del contenido de hierro, la masa, la forma, la orientación, la magnetización, la profundidad, la altura del sensor y el entorno de perturbación. Incluso un objeto grande puede mostrar una señal más débil de lo esperado si su posición es desfavorable o su magnetización resultante es reducida.

Los datos magnéticos, la disposición de sensores, la altura de adquisición y la referencia de posición se relacionan con el mapa de anomalías. Las zonas perturbadas y las lagunas de medición se distinguen de las superficies evaluables. La lista de puntos objetivo indica la base de evaluación y la siguiente investigación, sin deducir un tipo de objeto únicamente a partir de la señal.

Comparar la selección de métodos
Persona en un quad con un bastidor de medición remolcado en una zona de obra abierta.

TDEM para objetos metálicos conductores

TDEM genera activamente un campo electromagnético y mide la respuesta de los cuerpos conductores en función del tiempo. El método también puede detectar metales no ferrosos y complementar una investigación magnética cuando la conductividad o el comportamiento de decaimiento aportan información adicional.

Las conducciones, las armaduras, las estructuras metálicas extensas, la altura de medición y la conductividad del suelo también influyen en TDEM. Un complemento electromagnético solo tiene sentido si aborda una incertidumbre claramente definida de la evaluación magnética.

La configuración de las bobinas, la altura de medición, los parámetros de adquisición y los datos de posición se asignan a las respuestas electromagnéticas. Al comparar con la magnetometría, ambos principios de medición siguen siendo distinguibles. El informe muestra qué indicio adicional aporta TDEM y qué anomalías siguen sin aclararse.

Delimitar técnicamente el TDEM
Carro de medición en una obra, acompañado de un esquema de ondas de radar y del subsuelo.

Georradar para estructuras y estratigrafía

El georradar registra reflexiones en contrastes de las propiedades electromagnéticas de los materiales. Si las condiciones son adecuadas, permite representar cambios de estrato, rellenos, zonas de conducciones, cimentaciones, cavidades y estructuras espaciales.

La magnetometría y el georradar responden a preguntas distintas. Puede existir una anomalía magnética sin una estructura de radar destacable; a la inversa, los restos constructivos no metálicos o los cambios de humedad pueden producir reflexiones de radar claras sin ser magnéticamente relevantes.

Los perfiles de radar, su dirección, la referencia de posición y el intervalo de profundidad utilizable se documentan junto con las estructuras evaluadas. Una conductividad elevada del suelo y los elementos metálicos instalados pueden limitar las conclusiones. En el plano de situación común se identifica qué información procede del radar y cuál de la magnetometría.

Delimitar técnicamente el georradar
Dos monitores con fotografías aéreas y mapas; sobre el escritorio hay otras fotografías aéreas impresas.

Investigación histórica previa como base de la medición

El reconocimiento histórico fundamenta la sospecha, delimita superficies parciales y describe posibles relaciones con objetos o sucesos. De este modo se definen de forma trazable las superficies de medición, las prioridades, los objetos objetivo y las profundidades de intervención para la investigación técnica.

Esta base es importante para la magnetometría porque un plano denso de anomalías no revela por sí solo qué señales pueden ser relevantes para los artefactos explosivos. El tipo de sospecha, el uso previsto y la asignación espacial orientan la priorización posterior.

El informe histórico indica las fuentes de imágenes y archivos utilizadas, las fechas de las tomas, las zonas sospechosas y las lagunas de las fuentes. Esto permite comprender qué tipos de objetos esperados y qué superficies parciales fundamentan el diseño de medición magnética. La observación histórica sigue siendo distinta de los resultados actuales de medición.

Preparar los fundamentos de la sospecha
Persona junto a un equipo de medición en una obra; detrás hay una excavadora de ruedas con equipo de perforación.

Prospección en profundidad para intervenciones puntuales en el terreno

Las perforaciones geotécnicas, los pilotes, las tablestacas, los anclajes y otras intervenciones profundas necesitan una investigación del volumen concreto de terreno en posición y profundidad. La magnetometría superficial no sustituye automáticamente esta geometría cuando el horizonte relevante para los artefactos explosivos se encuentra a mayor profundidad o la superficie está dominada por perturbaciones magnéticas intensas.

Las coordenadas, la profundidad prevista, el método y el diámetro de perforación, las conducciones existentes y el volumen de terreno afectado determinan si son necesarios magnetometría en sondeo, penetración estática, radar en sondeo u otros métodos complementarios.

La lista de puntos relaciona las coordenadas, la geometría de perforación y medición, la profundidad investigada alcanzada y las restricciones. La documentación acreditativa se asigna al volumen real de perforación, pilotaje o entibación. Los puntos modificados, las profundidades adicionales y las zonas insuficientemente investigadas necesitan una nueva evaluación técnica.

Situar la investigación en profundidad
Persona con una tableta junto a una excavación vallada y una excavadora al fondo.

Supervisión de excavaciones en zonas de perturbación magnética

El hormigón armado, las tablestacas, los raíles, los haces de conducciones, las cimentaciones de maquinaria y los rellenos ricos en metal pueden inutilizar la magnetometría en algunas zonas. Si esas zonas forman parte de la excavación posterior, se define un método adicional técnicamente adecuado. La detección de artefactos explosivos durante la obra requiere poder abarcar suficientemente el volumen de terreno realmente afectado.

La investigación técnica y la decisión especializada se realizan antes de cada retirada de terreno. Después se excava la capa definida con un control visual adicional. El proceso se repite hasta la cota de fondo prevista. La secuencia de capas, el manejo de la excavadora, los puntos de parada y las vías de comunicación se acuerdan antes de comenzar. El registro relaciona la investigación con el tramo realmente tratado y las restricciones restantes.

Situar la supervisión de excavaciones
Preparar la decisión

Preparar concretamente la consulta de magnetometría

Trabajos en el terreno

Describa la intervención prevista con su ubicación y profundidad. Las distintas fases de obra o las profundizaciones locales siguen siendo identificables en el plano. Estos datos constituyen la base para contrastar los conocimientos existentes.

Documentación

Aporte los informes anteriores y la información específica del proyecto completos y con sus anexos. Su referencia espacial determina qué información puede utilizarse para la tarea de obra actual.

Condiciones locales

Indique los accesos, los elementos instalados y las restricciones conocidas de la superficie de trabajo. La preparación técnica podrá aclarar qué conclusiones pueden alcanzarse en las condiciones reales y qué información adicional se necesita.

Situación del proyecto y objetivo de medición

Qué superficies pueden investigarse con magnetometría

Una zona de obra despejada plantea requisitos distintos de un terreno junto a vías o estructuras de hormigón armado. Antes de medir se comprueba qué objetos ferromagnéticos se buscan y si sus señales pueden reconocerse pese a las fuentes de perturbación existentes.

La cartografía de una superficie, la repetición de mediciones de anomalías seleccionadas y la investigación en profundidad son tareas distintas. Cada una necesita disposiciones de sensores, trayectorias de medición, mediciones de control y criterios de aceptación adaptados. Para planificar y calcular costes debe quedar claro si primero se evaluará una superficie continua, se comprobará una lista de anomalías existente o se priorizará un número limitado de puntos sospechosos para la siguiente etapa de trabajo.

Zona de obra despejada con una sospecha bien definida

En superficies abiertas, suficientemente llanas y con pocas perturbaciones magnéticas, la magnetometría puede aprovechar su capacidad de investigación de áreas. Varios sensores, una malla densa y un posicionamiento mediante GNSS permiten representar con detalle las variaciones locales del campo.

Antes de medir se examinan la superficie, el objeto objetivo, la profundidad esperada, la vegetación, los desniveles y las fuentes metálicas visibles. Las zonas de borde junto a vallas, edificios o superficies de circulación se tratan por separado.

Trazado con fuentes lineales de perturbación

Las conducciones, los raíles, las vallas, las barreras de seguridad y los cables existentes pueden generar campos magnéticos alargados a lo largo de un trazado. Estos se superponen a las anomalías locales y modifican la anchura útil de trabajo.

El trazado se divide en tramos comparables. Las zonas perturbadas, las separaciones entre sensores y los complementos necesarios se documentan para cada tramo, de modo que las conclusiones no se extiendan de forma general a toda la longitud.

Superficie con chatarra y rellenos

Los rellenos ricos en metal pueden generar una alta densidad de pequeñas anomalías. Esto produce superposición de señales y puede impedir distinguir de forma fiable los objetos objetivo más grandes o profundos de la chatarra próxima a la superficie.

Previamente se consideran el objeto objetivo, la superposición espacial de señales, el objetivo de limpieza de artefactos explosivos y las posibles investigaciones adicionales. Una elevada concentración de metal también puede limitar TDEM. La detección de artefactos explosivos durante la obra solo es una opción si es técnicamente adecuada para el volumen de terreno realmente afectado; la investigación técnica y la decisión se realizan antes de cada retirada de terreno.

Superficie existente con armaduras y estructuras

El hormigón armado, las cimentaciones, las tablestacas, los pozos y las instalaciones técnicas generan campos magnéticos dominantes. En su proximidad inmediata, la magnetometría no puede aportar conclusiones sólidas sobre objetos objetivo más pequeños o más profundos.

Estas zonas se delimitan ya durante la planificación. El georradar, TDEM, la investigación puntual o la supervisión de excavaciones solo se incorporan donde la información física propia de cada método puede mejorar realmente la respuesta a la pregunta del proyecto.

Gran superficie con sistema multicanal

En superficies grandes y accesibles para vehículos, un sistema multicanal puede registrar simultáneamente varias líneas de medición paralelas. Requiere una altura de sensores controlada, una trayectoria adecuada, suficiente calidad de posicionamiento y una preparación de la superficie sin vehículos perturbadores ni piezas metálicas sueltas.

Un mayor rendimiento de superficie no sustituye el control de calidad. Se documentan la separación entre líneas, los solapamientos, el desfase entre sensores, los perfiles de control y la coherencia de los datos, y se repiten las mediciones cuando aparecen anomalías en estos controles.

Licitación y objetivo de la documentación acreditativa

Para una contratación comparable deben describirse la zona de trabajo, la componente medida, el número de sensores, la separación entre líneas, el método de posicionamiento, las mediciones de control, los formatos de datos, la evaluación y el alcance de la documentación. Una partida genérica de «magnetometría» deja sin definir características esenciales de calidad.

La documentación acreditativa comprometida debería permitir reconocer qué superficies se midieron y en qué condiciones, dónde existían perturbaciones magnéticas dominantes y qué decisión técnica posterior se deriva de las anomalías.

Aspectos técnicos que comprobar

Qué factores determinan los sensores, la malla y la posibilidad de evaluar los datos

Los datos magnetométricos dependen del objeto objetivo, de la disposición de sensores y del entorno magnético. Una alta sensibilidad del equipo no garantiza por sí sola conclusiones sólidas sobre la superficie. La geometría de medición, el posicionamiento, las fuentes de perturbación y la evaluación deben planificarse conjuntamente.

Las zonas de borde, las fuentes laterales de perturbación, los obstáculos, los cambios de altura del sensor y las interrupciones se consideran ya al diseñar la medición. Modifican tanto el rendimiento práctico de adquisición como la fiabilidad de la interpretación posterior. Donde las líneas de medición no puedan ejecutarse conforme a lo previsto o donde raíles, armaduras, vallas o vehículos dominen el campo magnético, la zona debe identificarse espacialmente y asociarse a una medida complementaria adecuada.

La ejecución requiere accesos seguros, condiciones coordinadas de tráfico y explotación y canales conocidos de instrucciones y notificación. La humedad, el pavimento y los elementos enterrados se consideran al elegir el método. La calidad de señal y las limitaciones se documentan junto con la profundidad realmente alcanzada de medición o actuación.

01

Contenido ferromagnético

Solo los objetos con suficiente efecto magnético producen una señal utilizable. Los metales no ferrosos sin componentes ferromagnéticos relevantes no se detectan como un objetivo propio.

02

Masa y orientación

La masa, la forma y la posición espacial del objeto, así como su magnetización inducida y remanente, determinan la intensidad y la forma de la anomalía. Una orientación desfavorable puede debilitar considerablemente la señal.

03

Altura del sensor

La intensidad de la anomalía disminuye mucho al aumentar la distancia. Por ello, la vegetación, el terreno irregular, el movimiento del sistema de rodadura y los cambios de altura de medición pueden perjudicar la comparación entre líneas vecinas.

04

Separación entre líneas y dirección de medición

La malla y la dirección de recorrido deben ajustarse al tamaño esperado del objeto. Una separación excesiva puede dejar sin registrar anomalías estrechas; los desplazamientos sistemáticos de las líneas generan errores de posición e interpretación.

05

Interferencias magnéticas

Los raíles, las vallas, las conducciones, los vehículos, el hormigón armado, los pozos, los equipos de obra y los rellenos ricos en metal pueden superponerse a las anomalías locales o dominar por completo el intervalo útil de medición.

06

Instrumento y configuración

Los sistemas fluxgate, de campo total o multicanal registran magnitudes distintas. La selección, la separación entre sensores, la disposición del gradiómetro y la calibración se adaptan a la superficie y al objeto objetivo.

07

Levantamiento topográfico y localización posterior

Los perfiles, las perturbaciones de borde y las coordenadas objetivo derivadas se mantienen en la misma base topográfica. Los errores de posición pueden impedir volver a localizar con fiabilidad las anomalías o hacer que se asignen a superficies equivocadas.

08

Calidad de los datos y límites

Se documentan los datos brutos, los perfiles de control, las lagunas de medición, los fallos de sensores y las zonas dominadas por perturbaciones. Las zonas no evaluables siguen siendo visibles y no se ocultan tras conclusiones generales sobre toda la superficie.

Datos de medición y documentación

Qué documentos permiten verificar un resultado magnetométrico

El mapa de anomalías se acompaña de un informe que describe el sistema de medición, las superficies investigadas, la calidad de los datos y las perturbaciones conocidas. Así, la planificación y la dirección de obra pueden reconocer en qué se basa la evaluación. Para garantizar la trazabilidad técnica también se documentan las mediciones de control, las correcciones y los criterios de priorización de anomalías o de clasificación como fuentes conocidas de perturbación. De este modo se distingue qué decisiones se derivan directamente de los datos y dónde se necesita información o investigación complementaria. Las mediciones repetidas y los controles de posición también se documentan para poder relacionar de forma fiable los puntos objetivo posteriores con el proyecto. Las lagunas de medición y los bordes dominados por perturbaciones magnéticas siguen siendo categorías de superficie diferenciadas.

La evaluación distingue las zonas de medición sin anomalías destacables, las dominadas por perturbaciones magnéticas y las anomalías priorizadas. Cada grupo requiere un tratamiento propio en la continuación del proyecto. Si durante los trabajos cambian los límites de superficie, las correcciones de referencia, los filtros o los criterios de evaluación, también debe seguir siendo trazable qué versión de los datos y del mapa representa el estado entregado de los trabajos.

Base espacial de la medición

El nombre del proyecto, el polígono de trabajo, los puntos kilométricos del trazado, la parcela, el sistema de referencia y los perfiles realmente adquiridos se relacionan de forma inequívoca. Las zonas de borde junto a estructuras y las zonas no medidas son identificables en la cartografía.

Definición de la sospecha y del objetivo

Los indicios históricos, la documentación administrativa, los hallazgos conocidos, la profundidad de intervención prevista y los objetos ferromagnéticos esperados fundamentan la selección del método y la priorización posterior de anomalías.

Sistema de medición y malla

El tipo de magnetómetro, la componente medida, el número y la separación de sensores, la separación entre líneas, la velocidad de adquisición, el método de posicionamiento, la altura de medición y los perfiles de control se describen de forma que la adquisición pueda comprenderse técnicamente.

Condiciones de medición y fuentes de perturbación

La superficie, la vegetación, los desniveles, las conducciones, las vallas, los raíles, los vehículos, las armaduras, los edificios y las demás influencias magnéticas se documentan con referencia de posición. Las fuentes de influencia que cambian con el tiempo se asignan al tramo de perfil afectado.

Anomalías y modelización

Las señales relevantes se georreferencian y se evalúan según su forma, amplitud, repetibilidad espacial y posible fuente de perturbación. Las indicaciones de profundidad o tamaño se presentan junto con los supuestos del modelo en los que se basan.

Límites de las conclusiones y pasos posteriores

El informe describe qué zonas pudieron evaluarse en las condiciones documentadas, qué perturbaciones dominantes existen y si es necesario dejar al descubierto los puntos, realizar una investigación complementaria, investigar en profundidad o supervisar la excavación. Si después se dejan al descubierto o se despejan los puntos objetivo, los registros de observaciones y de limpieza documentan los trabajos reales y las cuestiones pendientes.

Comprender cómo se obtienen los resultados

Del perfil de medición al informe: qué datos se conservan

El informe debe mostrar en qué información de partida y valores de medición se basa la evaluación. Por ello se documentan el registro de campo, los datos de posición y las etapas de tratamiento de datos. La documentación distingue entre la medición bruta, la superficie técnicamente evaluable y el alcance espacial de la conclusión técnica.

Bases de planificación

La evaluación histórica, el plano de situación actual, las conducciones existentes, la información geotécnica y los requisitos del proyecto se reúnen con una identificación inequívoca de versión. Así puede reconocerse con qué base se eligieron la malla y la definición del objetivo.

Control de campo y de equipos

Durante la ejecución se registran la fecha de medición, los sensores, la configuración, la calibración, el personal, el tiempo meteorológico, el estado de la superficie, los objetos magnéticos, los obstáculos y las desviaciones.

Datos brutos y de corrección

Los datos magnéticos originales se conservan como base de comprobación. Se documentan las correcciones entre líneas, el tratamiento de la deriva, el filtrado y la combinación de varios sensores.

Plano de anomalías y zonas perturbadas

Las anomalías relevantes, las fuentes lineales de perturbación, los bordes dominados por perturbaciones, las lagunas de medición y los límites de trabajo se representan con una referencia de posición común.

Conclusión técnica

La evaluación distingue entre observación de medición, modelización y recomendación. Indica qué pregunta del proyecto se ha respondido y qué medidas se requieren para las zonas pendientes o relevantes por artefactos explosivos.

Comunicación del proyecto

El informe, los planos y los datos se preparan para que quien realiza el encargo, la planificación, la dirección de obra y, cuando corresponda, los organismos competentes puedan basarse en el mismo estado de los trabajos y en los mismos límites de las conclusiones. Los registros posteriores de medición y de limpieza de artefactos explosivos se relacionan con esta evaluación inicial mediante la identificación de anomalías, las coordenadas y la versión del plano.

Magnetometría: de la superficie a la lista de anomalías

Cómo se planifica, controla y evalúa espacialmente una investigación magnética

Los datos magnetométricos son sensibles al entorno real de medición. Por ello deben considerarse la separación y orientación de los sensores, las fuentes metálicas móviles y las variaciones temporales del campo magnético, además del objeto ferromagnético esperado.

Una adquisición fiable combina una malla con pocas lagunas, controles de campo y un tratamiento de datos trazable. Solo después de comprobar la deriva, controlar la posición y contrastar las fuentes conocidas de perturbación, una desviación del campo magnético se convierte en un punto objetivo que debe evaluarse en el contexto del proyecto.

01

Definir el objetivo ferromagnético de búsqueda

Los fundamentos de la sospecha, el tamaño esperado del objeto, la profundidad de intervención y la decisión posterior deseada determinan la sensibilidad necesaria de la investigación. Para ello se revisan los planos existentes, los informes de investigaciones anteriores y la documentación administrativa en relación con la intervención actual. Los anexos incompletos o las contradicciones espaciales se indican antes de planificar la medición. Si faltan conocimientos históricos, se incorpora específicamente la investigación documental o el análisis de fotografías aéreas necesario. La evaluación histórica se contrasta con los límites de superficie y las intervenciones actuales y proporciona una base trazable para continuar la investigación.

02

Registrar el entorno magnético

Los raíles, las vallas, las armaduras, los vehículos, las conducciones, las estructuras de naves y los rellenos que contienen hierro se localizan como posibles fuentes de influencia.

03

Definir la disposición de sensores

El sistema de uno o varios canales, la altura de sensores, la separación entre sondas y el tipo de soporte se adaptan al tamaño de la superficie, al terreno, a la resolución del objetivo y a la distancia respecto a las fuentes de perturbación.

04

Definir las líneas de medición

La dirección de los perfiles, la separación entre líneas, el solapamiento, los puntos de referencia y las zonas de control se planifican para mantener una cartografía de anomalías espacialmente continua.

05

Registrar los valores del campo magnético

El equipo de medición mantiene lo más constantes posible el desplazamiento de los sensores y la velocidad, y señala de inmediato las desviaciones, los obstáculos o los cambios metálicos.

06

Corregir la deriva y las señales de perturbación

Se examinan las variaciones temporales del campo, los desplazamientos entre líneas, los errores de sensores y las perturbaciones de borde conocidas, sin eliminar respuestas relevantes de objetos mediante filtros inadecuados.

07

Modelizar las anomalías

La amplitud, el carácter dipolar, la extensión espacial y el entorno próximo se utilizan para estimar técnicamente la ubicación y la posible profundidad, y para priorizar los puntos objetivo.

08

Documentar el estado de los trabajos

El plano de anomalías, la lista de puntos, las lagunas de medición, las influencias de borde y las medidas posteriores recomendadas se reúnen inequívocamente para la planificación y la ejecución.

Evaluación técnica

Cómo interpretar técnicamente las anomalías magnéticas, las mallas y los modelos de profundidad

Los datos magnetométricos son mediciones indirectas. Muestran desviaciones del campo magnético local, no un contorno del objeto a escala. Una evaluación sólida distingue entre señal bruta, tratamiento espacial, supuesto del modelo y conclusión técnica.

Del gradiente local del campo al mapa georreferenciado de anomalías

Los cuerpos ferromagnéticos modifican el campo magnético natural de la Tierra. Según el sistema se registran componentes del campo, intensidad total o gradientes entre sensores. Al adquirir muchos valores a lo largo de líneas próximas y combinarlos con una posición precisa, se obtiene un patrón espacial de anomalías positivas, negativas o de tipo dipolar.

La forma y la intensidad de la anomalía no dependen solo del objeto. La profundidad, la masa, la forma, la orientación, la magnetización inducida y remanente, la altura del sensor y las fuentes de perturbación próximas actúan conjuntamente. Por ello, la estimación inversa de tamaño y profundidad no es unívoca y debe contrastarse con los fundamentos de la sospecha, el entorno de medición y, cuando proceda, otros métodos.

Para evaluar una superficie no basta con marcar valores máximos aislados. Importa que el patrón de anomalías sea coherente entre líneas próximas, pueda distinguirse de fuentes de perturbación lineales o extensas y mantenga una posición reproducible en las mediciones de control. Se consideran conjuntamente las componentes positivas y negativas del campo, la evolución del gradiente y la anchura espacial. Esto permite distinguir errores de datos aislados, desplazamientos entre líneas y efectos de borde de fuentes locales plausibles, sin deducir un tipo de objeto solo por su forma.

La priorización técnica se relaciona después con la intervención prevista en el terreno. Una anomalía dentro del volumen afectado por un pilote, una zanja de conducciones o una excavación puede requerir una medida posterior distinta de una señal igual de intensa fuera del límite de obra. Al mismo tiempo, una representación sin anomalías destacables no puede generalizarse a zonas dominadas magnéticamente por vallas, hormigón armado, vehículos o rellenos metálicos. Por ello se indican por separado la superficie medida, la superficie evaluable y el ámbito de las conclusiones referido al proyecto.

Para controlar la calidad se utilizan perfiles de control, recorridos de retorno o mediciones repetidas específicas. Si la ubicación de la anomalía y la forma de la señal coinciden bajo condiciones comparables, aumenta su plausibilidad espacial. Las diferencias, en cambio, pueden indicar desplazamientos entre líneas, cambios de altura del sensor, fuentes metálicas móviles o perturbaciones técnicas. Estas observaciones se aclaran antes de elaborar la lista de puntos objetivo y no se ocultan mediante un suavizado posterior.

La preparación de la superficie también forma parte de la calidad de medición. Las piezas metálicas sueltas, los vehículos estacionados, los equipos de obra o las vallas provisionales pueden causar perturbaciones evitables. La vegetación y las irregularidades del terreno influyen en la altura del sensor y, con ello, en la intensidad de la señal. Por eso se acuerdan antes de comenzar la posibilidad de efectuar trabajos de limpieza, el acceso de vehículos y los corredores de trabajo permitidos. Las zonas que no pueden medirse con una geometría comparable reciben una evaluación propia en lugar de una prolongación calculada a partir de las superficies vecinas.

Para los trabajos posteriores sobre las observaciones, las anomalías no se ordenan solo por amplitud. Se consideran conjuntamente su forma espacial, el carácter dipolar, la posición respecto a la intervención, la distancia a fuentes conocidas de perturbación, la estabilidad del modelo y la plausibilidad histórica. Esta priorización en varias etapas reduce las asignaciones erróneas sin deducir de la magnetometría una identificación segura del objeto. Si sigue existiendo una incertidumbre relevante, se indica expresamente la medida de control o posterior adecuada.

Medición de gradientes y de campo total

Las mediciones de gradientes atenúan las variaciones de campo de gran extensión y destacan las fuentes locales. Los sistemas de campo total registran la intensidad absoluta del campo. La magnitud adecuada depende del objeto objetivo, de la configuración del sistema y del entorno de perturbación.

Forma dipolar y orientación

Un cuerpo ferromagnético individual puede generar un par de anomalías, una positiva y otra negativa. La posición y la orientación de este patrón están influidas por el campo magnético terrestre, la orientación del objeto y la magnetización remanente.

Altura del sensor y respuesta en profundidad

Al aumentar la distancia, la anomalía se debilita mucho y se ensancha espacialmente. Los cambios de altura del sensor debidos a la vegetación, las ondulaciones del terreno o el movimiento del sistema de rodadura ya pueden afectar a la comparación entre líneas de medición.

Malla de medición y localización posterior

La separación entre líneas y la calidad de posicionamiento determinan si una anomalía se registra por completo y puede volver a localizarse después en el terreno. Las lagunas de medición o las líneas de retorno desplazadas necesitan mediciones complementarias controladas.

Modelización de profundidad y tamaño

Los métodos analíticos y los modelos dipolares pueden estimar la ubicación, la profundidad aparente o el momento magnético. Los resultados siguen dependiendo de los supuestos del modelo y no se presentan como mediciones directas del objeto.

Cómo se continúa el trabajo en puntos de medición anómalos

Si una anomalía magnética sin aclarar intersecta la intervención prevista, recibe una prioridad de trabajo según su posición y el carácter de la observación. Según el proyecto, siguen una medición de control, la investigación del punto objetivo, su puesta al descubierto, una investigación en profundidad o trabajos de acompañamiento de obra.

La magnetometría en combinación con otros métodos

Qué preguntas del proyecto responden especialmente bien las mediciones magnéticas

La capacidad de la magnetometría reside en la detección pasiva y sensible de cuerpos ferromagnéticos. Se requieren otros métodos cuando el interés principal son metales no ferrosos, estructuras del subsuelo, intervenciones puntuales profundas o volúmenes de terreno afectados que no pueden investigarse mediante detección.

Medición magnetométrica de superficies

Utilidad específica: cartografía densa y económica de anomalías magnéticas en superficies despejadas con suficiente distancia respecto a masas de hierro perturbadoras.

Límite de la evaluación: Las anomalías magnéticas no son unívocas; la cantidad de material, la orientación, la remanencia, la profundidad y los objetos perturbadores próximos influyen conjuntamente en la señal.

TDEM como complemento activo

Utilidad específica: información adicional sobre la conductividad eléctrica, también en metales no ferrosos conductores y en determinadas anomalías cuya interpretación magnética no está clara.

Límite de la evaluación: Las conducciones, las armaduras, las grandes superficies metálicas y los cambios de conductividad del suelo generan respuestas electromagnéticas propias; el alcance depende del sistema.

Georradar para ubicación y estratos

Utilidad específica: representación de restos constructivos, volúmenes de terreno de conducciones, límites de rellenos y otras estructuras del subsuelo que pueden explicar señales magnéticas.

Límite de la evaluación: La imagen de radar depende mucho de la humedad, la conductividad y la frecuencia; una reflexión no permite asignar con certeza un material ni identificar un artefacto explosivo.

Reconocimiento histórico antes de planificar la medición

Utilidad específica: delimita zonas sospechosas y aporta indicios sobre tipos de objetos esperados, su relación con sucesos y la prioridad de los distintos tramos del proyecto.

Límite de la evaluación: El análisis de fuentes describe una situación de sospecha, pero no la posición actual de un objeto ni su detectabilidad en las condiciones actuales de la superficie.

Magnetometría en sondeo para intervenciones profundas

Utilidad específica: acerca los sensores magnéticos a los objetos objetivo más profundos y permite un análisis puntual para perforaciones o cimentaciones.

Límite de la evaluación: La posición y separación de los sondeos, el entubado y la profundidad prevista determinan el volumen registrado; los resultados no se aplican automáticamente a la superficie entre las geometrías de investigación.

Acompañamiento de obra en terrenos con perturbaciones

Utilidad específica: investigación técnica y decisión especializada antes de cada retirada de terreno en zonas de excavación adecuadas para ello. A continuación siguen la retirada por capas con control visual adicional y una nueva investigación antes de la siguiente capa. La observación exclusivamente visual no sustituye esta investigación técnica.

Límite de la evaluación: Las conclusiones y la documentación acreditativa se refieren a las capas de excavación supervisadas y deben coordinarse con la maquinaria, los puntos de parada y la comunicación de hallazgos.

Tareas en investigaciones magnetométricas

Quién prepara la superficie, mide y evalúa los datos

Antes de medir debe estar definido quién hace accesible la superficie, retira las fuentes móviles de perturbación y comunica los cambios en la obra. Para ello, el equipo de medición y quienes evalúan los datos necesitan planos actuales y los mismos límites de superficie.

Cliente

Promotor o entidad responsable del proyecto

Define la superficie del proyecto que debe investigarse, la intervención prevista en el terreno y el uso del resultado. Se facilita de forma completa la documentación histórica, los planos de situación actuales y la información sobre elementos metálicos instalados conocidos.

Planificación de la medición

Responsable de la planificación especializada

Define el objeto objetivo, la cobertura necesaria de la superficie, la disposición de sensores, la separación entre líneas, la calidad de posicionamiento y los criterios de aceptación. Las zonas de borde y aquellas donde previsiblemente la distancia respecto a las perturbaciones será insuficiente se consideran ya en el diseño.

Preparación y disponibilidad de la superficie

Dirección de obra y operador

Procuran que las líneas de medición sean accesibles y retiran las fuentes metálicas móviles en la medida en que la operación lo permita. Los vehículos, los contenedores, los estados de la maquinaria y los cambios durante la adquisición se coordinan con el equipo de medición.

Medición y evaluación

Equipo especializado en magnetometría

Controla las sondas, la altura de sensores, las trayectorias, la deriva y los datos de posición. La evaluación distingue las anomalías dipolares locales, las infraestructuras lineales, los efectos de borde y las perturbaciones magnéticas dominantes de gran extensión.

Evaluación del proyecto

FONTANA-EOD

Evalúa las anomalías según los fundamentos de la sospecha y la intervención prevista. Identifica las zonas cuya detectabilidad es insuficiente y recomienda qué investigaciones o trabajos adicionales son necesarios.

Trabajos relativos al hallazgo

Autoridades competentes y servicios estatales

Se recurre a ellos cuando la aclaración posterior conduce a un objeto sospechoso concreto. Las competencias y la vía de comunicación dependen del lugar y de la situación real del hallazgo.

El KBD, KMBD o KRD y las autoridades locales de orden público desempeñan funciones distintas según el lugar. La autoridad de control de la construcción puede participar en la obra. Los requisitos existentes se trasladan con fecha y referencia espacial; los organismos y canales de notificación se aclaran para el emplazamiento concreto.

Medición y evaluación de datos

Cómo funciona una medición magnetométrica de superficies

La altura de medición y los datos de posición se registran junto con los valores del campo magnético. Ayudan a comparar perfiles vecinos y a volver a localizar las anomalías en el terreno. Los cambios en el desplazamiento de sensores y en las fuentes metálicas locales se asignan a las líneas de medición afectadas.

Persona que desplaza un carro de medición con varios sensores verticales por una zona de obra abierta.

Medición multicanal de superficies

La separación entre sensores, las trayectorias, la altura de medición y el posicionamiento se adaptan al objeto objetivo y a la resolución necesaria. Los obstáculos, los bordes dominados por perturbaciones y las lagunas de medición se documentan ya durante el trabajo de campo.

Situar la investigación de superficies
Esquema de una sonda con bobinas de excitación y sensores, y líneas de campo alrededor de un objeto en el suelo.

Variación del campo magnético

La anomalía medida resulta de la interacción del campo magnético terrestre, la magnetización inducida y remanente y la posición espacial del objeto. No es una imagen directa del contorno del objeto.

Examinar en detalle las condiciones de medición
Sección esquemática de una sonda con bobinas sobre líneas de campo y un objeto alargado en el subsuelo.

Sensores y altura de medición

Una distancia constante al suelo y una trayectoria uniforme son esenciales para obtener valores comparables. La vegetación, las ondulaciones del terreno y los obstáculos técnicos se registran como factores de calidad.

Comparar métodos de medición y factores de influencia
Esquema de una sonda sobre una representación del campo magnético terrestre, con un objeto alargado en el suelo.

Anomalía y posición del objeto

La forma dipolar, la amplitud y la extensión se consideran en la malla de medición. Las estimaciones de profundidad o tamaño necesitan supuestos de modelo que se indican de forma trazable en el informe.

Documentar las anomalías de forma trazable
Esquema: el georradar registra contrastes estructurales; la magnetometría, anomalías ferromagnéticas; y el TDEM, objetos conductores.

Métodos con una referencia de posición común

La magnetometría evalúa anomalías ferromagnéticas, TDEM la conductividad y el georradar los contrastes estructurales. Una combinación solo tiene sentido si cada conjunto de datos reduce una incertidumbre concreta.

Comparar métodos complementarios
Tres personas con planos y carro de medición en una zona de obra; detrás, una excavadora de ruedas con equipo de perforación.

Evaluación de idoneidad para el proyecto

Antes de la oferta se examinan la malla de medición, las superficies accesibles y las perturbaciones esperadas. Las zonas donde previsiblemente la magnetometría no será suficiente se consideran al planificar investigaciones complementarias.

Enviar la documentación del proyecto para revisión
Cuatro personas con chalecos naranjas ante dos excavadoras en una obra.
Persona con chaleco de alta visibilidad junto a una cuchara de excavadora sobre balasto ferroviario por la noche.
Forma de trabajo

Vincular la medición y el resultado al alcance acordado

Aclarar la tarea antes de ejecutarla

Antes de medir se examinan los fundamentos de la sospecha, el objeto objetivo, la profundidad esperada, la disposición de sensores, la separación entre líneas, el método de posicionamiento y el entorno de perturbación. Si las conclusiones magnetométricas no bastan para la intervención prevista, se valoran como complemento TDEM, georradar, investigación en profundidad o en sondeo, investigación de puntos objetivo o supervisión de excavaciones.

FONTANA-EOD adapta la investigación magnetométrica a los fundamentos de la sospecha, al objeto objetivo y a la intervención prevista en el terreno. El alcance acordado describe la superficie, las condiciones y la documentación necesaria. Las conclusiones posteriores se refieren al trabajo especializado realmente ejecutado. Las zonas no tratadas o que no pueden evaluarse suficientemente siguen siendo identificables en la documentación.

Comentar la tarea de investigación

Utilizar planos actuales

La planificación facilita la ubicación, la profundidad y las cotas de referencia. Los cambios se identifican respecto a la versión anterior. Esto permite comprender en qué tarea de obra se basa la planificación de medición y si los nuevos trabajos siguen dentro del alcance de investigación descrito.

Acordar las superficies accesibles

Los accesos y las zonas de trabajo disponibles se aclaran con la dirección de obra o el operador. Los elementos instalados conocidos y las restricciones organizativas forman parte de la preparación. Una superficie inaccesible no se incluye en el resultado únicamente por su proximidad a una zona parcial ya tratada.

Relacionar la evaluación y la decisión de obra

La evaluación especializada describe las conclusiones de la medición y los siguientes pasos derivados de ellas. La dirección de obra y la planificación utilizan el informe y sus anexos junto con la demás documentación del proyecto. Una única línea de resultados no debería ocultar los límites espaciales ni las cuestiones técnicas pendientes.

Conservar la documentación para trabajos posteriores

Los planos de resultados y el informe siguen vinculados a su versión del plano. Ante una ampliación posterior se compara esta base con la nueva intervención. Así pueden reutilizarse los conocimientos existentes sin modificar inadvertidamente su alcance original.

Fases de obra

Preparar la investigación según la fase del proyecto

Consulta y descripción del servicio

Para una licitación bien fundamentada, el objetivo de medición, el objeto ferromagnético, el intervalo de profundidad exigido y el alcance espacial de los trabajos se definen antes de elegir los sensores. La descripción del servicio también debe incluir el tipo de sensor, la componente medida, la disposición de sensores, la altura de medición, la separación entre líneas, la referencia de posición, los controles de calidad y los datos comprometidos. Así puede reconocerse si una magnetometría de superficies, una medición complementaria específica o una combinación de métodos puede responder a la pregunta del proyecto.

Envíe el plano actual de las intervenciones, la información disponible y los informes anteriores. Se indican expresamente las profundidades o alternativas aún pendientes. La primera coordinación puede así aclarar de forma concreta qué tarea ya está definida y qué datos deben completarse antes de fijar el alcance de investigación.

Preparación de la zona de medición

La dirección de obra indica los accesos, los límites de superficie y las restricciones locales conocidas. La empresa especializada explica los requisitos de la investigación prevista. Antes de comenzar se comprueba si realmente se cumplen las condiciones acordadas. Se define una vía clara para comunicar los cambios, de modo que la ejecución y la documentación reflejen el mismo estado.

Continuación del trabajo después de la evaluación

El informe y el plano de resultados describen qué zonas se han tratado y qué preguntas quedan pendientes. Las actividades posteriores necesarias se asignan al proyecto de obra concreto. La organización del proyecto adapta el siguiente paso a estas conclusiones técnicas y sigue considerando los demás requisitos constructivos y operativos.

Nuevos trabajos en el terreno de una zona investigada anteriormente

Para una cimentación adicional o una conducción modificada, se comparan la ubicación y la profundidad con la documentación de entonces. No basta el nombre conocido de un emplazamiento. El trabajo técnico anterior conserva su alcance original; las necesidades adicionales se describen por separado.

Emplazamiento del proyecto

Asignar el emplazamiento y la superficie parcial a la investigación

Representación gráfica de un mapa de Alemania con ubicaciones señaladas sobre una superficie de obra.

Marcar la zona de trabajo en el plano de situación

Indique la localidad, el terreno o el tramo de obra y una persona de contacto del proyecto localizable. Cuando haya varias superficies se utilizan denominaciones inequívocas. El resumen regional ayuda a orientarse. Para la investigación también son determinantes los trabajos concretos en el terreno, los conocimientos disponibles y las condiciones locales.

Representación gráfica de un mapa de Alemania con ubicaciones señaladas sobre una superficie de obra.

Aportar de forma completa la información del proyecto

La información disponible y la documentación de investigaciones anteriores se envían con los planos correspondientes. Identifique su referencia espacial original. Una conclusión sobre la superficie vecina o sobre otra profundidad de intervención solo se utiliza tras un contraste técnico. Los requisitos pendientes siguen siendo identificables para la planificación posterior.

Comprender los resultados

Utilizar correctamente las anomalías y los resultados de investigación

Distinguir anomalía e identificación

Una anomalía magnética no identifica un artefacto explosivo. La chatarra, las conducciones, las vallas, los raíles, los vehículos, las armaduras, las tablestacas, los restos de estructuras y las influencias geológicas pueden generar señales similares o superpuestas. La orientación del objeto y la magnetización remanente también influyen en la forma y la intensidad de la anomalía.

Además de la medición, la evaluación especializada considera los conocimientos existentes y la tarea de obra concreta. El informe y el plano de resultados muestran qué pasos posteriores se derivan de ello. Una representación anómala no se utiliza para identificar un objeto concreto sin su contexto técnico correspondiente.

Profundizar en resultados y términos

Elegir los métodos complementarios según la cuestión pendiente

La idoneidad de un complemento se aclara a partir del objetivo de investigación y de las condiciones locales. Por ello, la consulta puede comenzar por las conclusiones necesarias en lugar de fijar ya un método de equipo concreto cuyos requisitos para el lugar todavía no se han aclarado.

Situar el alcance del servicio

Interpretar el ámbito de validez del informe

La superficie, la profundidad, la versión del plano y las restricciones forman parte de las conclusiones de una investigación. Conserve los anexos junto con el informe. Para trabajos posteriores en el terreno se compara ese alcance con el nuevo proyecto. Una comunicación final abreviada no sustituye la asignación espacial.

Profundizar en resultados y términos

Información técnica

Magnetometría: folleto

El folleto explica las mediciones magnéticas para detectar artefactos explosivos. Describe la preparación, el tratamiento de las perturbaciones y la valoración técnica de las anomalías.

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Magnetometría: folleto – Página 1

Alemán · 8 páginas

Preguntas sobre magnetometría en la práctica del proyecto

Qué debería estar definido técnicamente antes de investigar magnéticamente una superficie

¿Cómo detecta la magnetometría posibles artefactos explosivos?

Los cuerpos ferromagnéticos modifican el campo magnético terrestre local. Los magnetómetros registran estas desviaciones a lo largo de perfiles o sobre una superficie mediante varias líneas. Los valores georreferenciados se procesan para obtener un mapa del campo magnético o de gradientes, en el que se evalúan técnicamente las anomalías espacialmente relacionadas.

¿Qué objetos objetivo son adecuados para la magnetometría?

El método es especialmente adecuado para objetos con suficiente masa ferromagnética, por ejemplo artefactos explosivos que contienen hierro o cuerpos de acero de mayor tamaño. Sin embargo, la intensidad de la señal y la forma de la anomalía también dependen de la profundidad, la orientación, la magnetización y la distancia al sensor. Los metales no ferrosos conductores sin un contenido ferromagnético apreciable no se registran como un objetivo magnético propio.

¿Cuál es la diferencia entre un magnetómetro y un gradiómetro?

Un magnetómetro mide una componente magnética o la intensidad del campo total. Un gradiómetro registra la diferencia entre sensores separados espacialmente y destaca así las variaciones locales del campo. La disposición adecuada depende del objeto objetivo, del estado de la superficie, de la distancia respecto a las perturbaciones y de la sensibilidad deseada a las influencias regionales o locales.

¿Cuándo comienza una investigación magnetométrica y cómo se desarrolla?

La idoneidad se aclara, en lo posible, antes de licitar e intervenir en el terreno. Primero se examinan los fundamentos de la sospecha, el objeto objetivo, la zona de trabajo y las fuentes de perturbación. Después siguen la planificación de medición, la adquisición con referencia de posición, el control de calidad y la evaluación especializada. Las anomalías, las lagunas de medición y las restricciones se entregan a la planificación y la dirección de obra con la siguiente medida necesaria. En superficies adecuadas, los sistemas multicanal pueden adquirir varias líneas simultáneamente; para ello siguen siendo decisivas la altura de sensores, el posicionamiento y la accesibilidad.

¿Qué fuentes metálicas perturban las mediciones magnetométricas?

Los raíles, las vallas de acero, los vehículos, las armaduras, las tablestacas, las conducciones, los pozos, los contenedores, los equipos de obra y la chatarra superficial rica en hierro pueden superponerse a las señales objetivo o generar efectos de borde extensos. Los cuerpos metálicos móviles son especialmente críticos porque pueden afectar de forma distinta a los perfiles y causar así anomalías aparentes.

¿Pueden determinarse la profundidad y el tamaño a partir de una anomalía magnética?

A partir de la distribución del campo, la amplitud, la disposición de sensores y los supuestos del modelo pueden estimarse la ubicación, la profundidad aparente y el momento magnético. Sin embargo, la solución no es única: una fuente más pequeña y superficial y otra más grande y profunda pueden producir patrones de medición similares. Por ello, las indicaciones de profundidad y tamaño deben presentarse junto con la calidad del modelo y el entorno de perturbación.

¿Cómo se convierte el mapa de anomalías en una lista de puntos objetivo que pueda trabajarse?

Primero se contrastan las infraestructuras conocidas, los efectos de borde y la información reproducible de los perfiles. Las anomalías restantes se priorizan según su posición, su carácter dipolar, su amplitud, su relación con la sospecha y su proximidad a la intervención en el terreno. La lista de puntos objetivo incluye las coordenadas, la base de evaluación y la siguiente medida recomendada, por ejemplo una medición complementaria, una investigación en profundidad o la puesta al descubierto del punto.

Ante un objeto sospechoso se detienen los trabajos. No lo toque ni lo mueva. Abandone el área inmediata, avise a otras personas sin ponerse en peligro y, en Alemania, notifique a la policía llamando al 110; fuera de Alemania se aplica el canal local de emergencias. Los organismos competentes determinan las actuaciones posteriores según la situación concreta del hallazgo.

¿Qué datos del proyecto determinan la oferta y los medios necesarios para una medición magnetométrica?

Se necesitan el polígono de superficie o la franja del trazado, los fundamentos de la sospecha, el tipo y la profundidad de la intervención, los planos actuales de lo existente y de conducciones, los datos sobre vegetación, terreno, pavimentación y fuentes magnéticas de perturbación, así como los formatos deseados de datos e informe. Si ya hay mediciones, son especialmente importantes los datos brutos, la disposición de sensores, la altura de medición y las correcciones. La información y las condiciones administrativas existentes se envían con sus anexos completos, fecha y ámbito espacial; las vías de información y comunicación se aclaran para la ubicación concreta del proyecto.

Los costes y la duración de los trabajos dependen, entre otros factores, del tamaño de la superficie, el acceso, el entorno de perturbación, la malla necesaria, los controles y el alcance de la evaluación. Solo tiene sentido comparar ofertas con objetivos de medición y documentación acreditativa comparables.

Preparar una consulta de magnetometría

Qué documentación necesitamos para su consulta de magnetometría

Para planificar una medición magnetométrica debe quedar claro si la superficie relevante puede medirse realmente con suficiente distancia respecto a las masas de hierro perturbadoras. Por ello, la posición y el tipo de infraestructura metálica son tan importantes como el tamaño de la superficie y la situación de sospecha.

Si ya hay datos magnéticos, además de los mapas se necesitan los datos brutos, los canales, la disposición de sensores, la altura de medición, las líneas de recorrido y las correcciones utilizadas. Solo así puede comprobarse si la lista de puntos objetivo se basa en datos completos y técnicamente trazables.

Superficie de medición y distancias a los bordes

Envíe una delimitación inequívoca de las zonas accesibles a pie o con vehículos, los tramos de obra previstos y la ubicación de vallas, vías, edificios, tablestacas, estructuras de acero y otros objetos perturbadores laterales.

Para los trazados son útiles los puntos kilométricos, la anchura de trabajo, los cruces y los estrechamientos. En superficies mayores deberían indicarse por separado las prioridades y las fechas de entrega necesarias.

Objetivo ferromagnético y profundidad de intervención

Describa qué clase de artefactos explosivos u objetos se deduce de los fundamentos de la sospecha y qué volumen de terreno ocuparán después la excavación, las obras de conducciones, la demolición o la cimentación.

El tamaño esperado del objeto y el nivel de profundidad exigido influyen en la altura de sensores, la malla, el número de canales y la cuestión de si la magnetometría superficial puede bastar por sí sola.

Fuentes de influencia magnética

Se necesitan los planos de lo existente y de conducciones, así como datos sobre armaduras, chatarra, rellenos metálicos, movimientos de vehículos, máquinas, contenedores, raíles e instalaciones técnicas.

Los horarios de operación también son relevantes: los cuerpos metálicos móviles o los cambios de estado de las instalaciones durante la adquisición pueden afectar de forma distinta a los perfiles y reducir la comparabilidad de los valores medidos.

Base para la primera evaluación magnetométrica

Para una revisión previa suelen bastar el plano de situación, la documentación de la sospecha, la intervención prevista, fotografías de la superficie y un resumen de las fuentes metálicas visibles. Si las mediciones son de terceros, también deberían indicarse el tipo de sensor, la disposición de canales, la altura de medición, la separación entre perfiles, el método de posicionamiento, la corrección de deriva, el filtrado y los datos brutos disponibles.

Estado de la superficie

Vegetación, accesibilidad para vehículos, forma del terreno, pavimentación, obstáculos y distancias laterales a cuerpos metálicos fijos.

Sistema de medición

Disposición de uno o varios canales, tipo de magnetómetro, altura del sensor, separación entre sondas, plataforma de soporte y solución de posicionamiento.

Entorno magnético

Raíles, vallas, armaduras, conducciones, vehículos, instalaciones, chatarra y rellenos que contienen hierro.

Resultado necesario

Cartografía de anomalías, lista de puntos objetivo, estimación de profundidad, base de licitación o preparación de una medida de limpieza de artefactos explosivos o de construcción.

Georadar en un terreno de obra
Consulta sobre un proyecto

Solicitar una evaluación del proyecto

La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.

FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.