Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
Antes de renovar vías, trabajar en la plataforma o ejecutar nuevas cimentaciones, aclaramos qué indicios de artefactos explosivos existen para las zonas afectadas. FONTANA-EOD examina la documentación, la fase constructiva y las condiciones de medición del tramo. Facilite el plano de vías, las intervenciones y las profundidades para que puedan definirse las superficies, los puntos de perforación y cimentación y la documentación necesaria.
Registrar la vía, la referencia kilométrica y la fase constructiva.
Definir la excavación, la cimentación y la profundidad.
Entregar inequívocamente las zonas tratadas.
Antes de renovar vías, trabajar en la plataforma o ejecutar nuevas cimentaciones, los indicios se relacionan con el volumen de intervención previsto. La detección necesaria depende del objeto buscado, la profundidad, la fase constructiva y la accesibilidad. Las superficies periféricas libres, las zonas tras un desmontaje coordinado de la superestructura y los puntos profundos individuales pueden requerir investigaciones separadas. La documentación identifica el tramo realmente investigado y la profundidad comprobada; los cambios se contrastan antes de la siguiente intervención.
En la estación de Plattling, vía 20, se combinaron mediciones de georradar, comprobaciones durante la obra y una limpieza posterior de artefactos explosivos del volumen de terreno. El informe explica la secuencia y los límites espaciales de los trabajos. Ver información del proyecto. Proceso y imágenes de medición de Plattling.
Áreas de servicio:Prospección desde la superficie: georadar, TDEM, magnetometríaMétodo aplicado en el proyecto: Georradar
Para trabajos en la superestructura ferroviaria de Offenburg–Niederschopfheim se documentan 19.767 m² de radar superficial y siete jornadas de proyecto. Ver información del proyecto.
Áreas de servicio:Prospección desde la superficie: georadar, TDEM, magnetometríaMétodo aplicado en el proyecto: Georradar
Las obras de vía no constituyen una zona de intervención uniforme. La superestructura, el corredor de cables, los aparatos de vía, los puntos de cimentación y el andén tienen distintas fuentes de interferencia, profundidades y fases constructivas.
Por ello, la comprobación de artefactos explosivos se divide por tramo de obra e intervención real.

Al retirar raíles, traviesas y balasto, la accesibilidad cambia gradualmente. Por ello, la comprobación de artefactos explosivos se refiere al estado de desmontaje, la cota de fondo de excavación, la anchura de trabajo y la secuencia temporal.
La investigación previa y las medidas complementarias se organizan de modo que los trabajos posteriores solo comiencen en tramos documentados de forma inequívoca.
Preparar técnicamente la renovación de vías
Los aparatos de vía, los accionamientos, los cables, el drenaje y numerosos elementos metálicos generan un entorno denso de interferencias. Las superficies de medición y las intervenciones puntuales en el terreno se planifican por separado según las zonas parciales accesibles y la intervención posterior.
Las zonas que no pueden medirse de forma fiable reciben una actuación posterior propia; se evita una conclusión general sobre todo el conjunto de aparatos de vía.
Evaluar el nudo ferroviario para el proyecto concreto
Las zanjas de cables, los cruces, las arquetas y las tuberías de drenaje suelen discurrir por zonas periféricas modificadas varias veces. El eje del trazado, la anchura de la zanja, la profundidad prevista y los servicios existentes forman la geometría común de comprobación.
La medición por tramos y la supervisión de la excavación se documentan con la misma referencia kilométrica.
Coordinar el tramo de cables y excavación
Los postes de catenaria, las señales, las barreras acústicas, las cubiertas de andenes y las instalaciones técnicas necesitan cimentaciones puntuales, en ocasiones profundas. Cada punto se registra con sus coordenadas, profundidad prevista, dimensiones de cimentación y método de instalación.
El volumen profundo de intervención se comprueba por separado y no se deduce de una conclusión de superficie cercana al terreno.
Examinar puntos de cimentación y profundidad
Los bordes de andén, los caminos laterales, las rampas, las arquetas y las superficies pavimentadas combinan estructuras existentes con servicios y superficies variables. La selección de métodos depende de la calidad de medición alcanzable y del tramo concreto de desmontaje o nueva construcción.
Las zonas próximas a estructuras y los puntos profundos individuales se evalúan por separado.
Delimitar técnicamente la zona del andén
Las ventanas breves de trabajo requieren una preparación completa de planos, topografía y equipos. Sin embargo, el servicio especializado no se reduce a un plazo arbitrario, sino que se ajusta a superficies y puntos que puedan tratarse de forma realista.
Las entregas parciales indican el estado de los trabajos, las zonas pendientes y las condiciones para el siguiente paso.
Planificar las entregas por tramos y la documentación
Las perforaciones geotécnicas, los ensayos de penetración estática y las marcas topográficas suelen ejecutarse antes de la reforma de vías propiamente dicha. Estas intervenciones tempranas en el terreno también necesitan una referencia inequívoca de posición, profundidad y fase constructiva.
Las listas de puntos de sondeo se contrastan con los servicios existentes, la distancia a la vía, los equipos previstos y el uso posterior. Así se comprueba si estos trabajos tempranos también se encuentran dentro de la zona de investigación documentada.
Comprobar previamente los puntos geotécnicosEl servicio adecuado se deriva de la fase del proyecto y de la intervención real. Un tramo con indicios históricos plantea una tarea distinta de un punto profundo de poste o de una excavación de plataforma en curso.
La detección de artefactos explosivos resulta pertinente en las obras de vía cuando se abren el balasto, la plataforma o el terreno, se instalan servicios, se renuevan drenajes o se ejecutan cimentaciones y los indicios relativos al volumen real de intervención todavía no están aclarados de forma fiable.
Los tramos de línea, las fases constructivas previstas y las profundidades de intervención se superponen a la documentación disponible sobre indicios. Las lagunas de datos se identifican pronto, antes de fijar técnica y temporalmente la variante.
El resultado muestra qué tramos requieren una investigación histórica adicional y dónde debe incorporarse la investigación técnica a la planificación.
Evaluar con antelación el corredor de sospechaLa descripción de los servicios, la superficie, la referencia kilométrica, la profundidad, los métodos, la accesibilidad, el periodo de corte de circulación y la documentación exigida deben utilizar la misma versión del plano. Las partidas genéricas sin referencia al tramo ni a la profundidad generan ofertas no comparables.
Los servicios complementarios y de ejecución eventual reciben criterios inequívocos de activación.
Estructurar técnicamente la documentación de contrataciónMientras sigan presentes los raíles, las traviesas y las instalaciones técnicas, la capacidad de medición puede estar muy limitada. Antes del inicio se comprueba qué superficies periféricas ya pueden tratarse y qué zonas solo serán accesibles después de un paso de desmontaje definido.
La secuencia de obra establece después de qué paso de desmontaje debe realizarse la investigación complementaria.
Coordinar el desmontaje y la comprobación posteriorLos pilotes, los postes, las señales, los anclajes y las perforaciones geotécnicas afectan a un volumen profundo puntual. Las coordenadas, la profundidad prevista, el diámetro y el método de instalación determinan la separación entre sondeos y la geometría de medición.
Los puntos desplazados o adicionales se contrastan de nuevo con la zona de comprobación.
Preparar intervenciones profundas en el terrenoSi los servicios, el balasto, las armaduras o las instalaciones limitan la medición previa, el proceso real de movimiento de tierras puede contar con supervisión especializada. Para ello se definen las capas de excavación, los equipos utilizados, los puntos de parada y los canales de aviso.
Los tramos no supervisados permanecen fuera del alcance de las conclusiones.
Planificar la supervisión de la excavación por tramosUna anomalía de medición, un elemento técnico que produce interferencias y un objeto sospechoso hallado deben distinguirse técnicamente. Las actuaciones posteriores se ajustan a la posición, la fase constructiva, la competencia y el objetivo de limpieza de artefactos explosivos acordado.
La comunicación de hallazgos y la actualización del proyecto se documentan con referencia a su posición.
Definir el proceso de evaluación de resultados y recuperación de artefactosLas distintas referencias de vías, estaciones o coordenadas impiden asignar con seguridad las superficies de medición, los puntos de sondeo y los elementos posteriores. Por ello, antes de licitar se unifican las listas de puntos, los ejes y las revisiones de los planos en una referencia espacial común.
Solo entonces puede evaluarse si los resultados existentes siguen siendo utilizables o si las zonas de intervención desplazadas deben comprobarse de nuevo.
Unificar la versión del plano y la referencia de datosLos niveles de servicio no son intercambiables. Cada uno responde a una cuestión propia del proyecto y solo se aplica al tramo descrito, la profundidad investigada y la fase constructiva documentada.
Las necesidades de comprobación dependen de la fase constructiva, la referencia a vías y estaciones, la profundidad de intervención, los servicios existentes y las zonas técnicamente accesibles antes de cada tramo de obra. Los raíles, las fijaciones, los cables y las instalaciones pueden limitar determinados métodos de medición.
Motivo: Las fotografías aéreas, la documentación anterior, los hallazgos previos o las indicaciones de las autoridades afectan a un corredor extenso o a determinadas zonas de estación.
Paso especializado: Las fuentes se trasladan a la versión actual del plano, los tramos de obra y las superficies de intervención.
Objetivo documental: zonas de sospecha justificadas espacialmente y recomendación de comprobaciones técnicas posteriores.
Profundizar en la situación histórica de partidaMotivo: Un tramo es suficientemente accesible antes o después del desmontaje y se prevén trabajos cerca de la superficie.
Paso especializado: El método geofísico y la geometría de líneas o malla se seleccionan según el objeto buscado y el entorno de interferencias.
Objetivo documental: datos de medición georreferenciados, restricciones y decisión posterior para la zona definida.
Seleccionar métodos desde la superficieMotivo: Las cimentaciones, las perforaciones, los postes o las entibaciones alcanzan profundidades inferiores al volumen investigable desde la superficie.
Paso especializado: La lista de puntos, la profundidad prevista y la geometría de la construcción posterior se trasladan a una investigación en profundidad o en sondeos.
Objetivo documental: evaluación puntual con profundidad de comprobación documentada y medidas pendientes.
Planificar técnicamente la investigación en profundidadMotivo: Los raíles, los cables, las puestas a tierra y los elementos instalados se superponen a determinados métodos de medición.
Paso especializado: Las superficies parciales accesibles, otros métodos de medición y los estados posteriores de desmontaje se evalúan por separado.
Objetivo documental: delimitación clara de las zonas evaluables, restringidas y todavía pendientes de tratamiento.
Evaluar los métodos en el entorno ferroviarioMotivo: El terreno solo resulta accesible por capas a medida que avanza la obra.
Paso especializado: Cada capa de trabajo se investiga técnicamente y se evalúa. Después se realizan la retirada controlada por capas y la inspección visual complementaria; estos pasos se repiten hasta la cota de fondo acordada y se documentan.
Objetivo documental: documentación por tramos y capas del volumen de intervención realmente tratado.
Coordinar la comprobación durante la obraMotivo: El eje de vía, el punto de cimentación, la profundidad de excavación o el tramo de obra cambian después del trabajo de campo.
Paso especializado: La nueva versión del plano se contrasta con la superficie de medición, la geometría de los puntos y el límite de las conclusiones.
Objetivo documental: decisión clara sobre qué resultados siguen siendo válidos y qué zonas requieren trabajos complementarios.
Contrastar la revisión del plano y la documentaciónMotivo: Las obras de vía, las canalizaciones de cables y los trabajos de cimentación necesitan distintas superficies parciales en fechas diferentes.
Paso especializado: Los límites de los trabajos, las profundidades comprobadas y las zonas pendientes se controlan por tramo de entrega y se actualizan en el plano y el informe.
Objetivo documental: Los oficios posteriores identifican inequívocamente qué superficie pueden utilizar, en qué condiciones y dónde sigue pendiente una comprobación adicional.
Preparar técnicamente las entregas de superficies parcialesUn servicio técnico solo es utilizable cuando la versión del plano, el alcance espacial, las condiciones de medición, los resultados y los límites de las conclusiones son coherentes entre sí.
La documentación se actualiza durante la ejecución y no se reúne solo al final a partir de documentos sueltos.
La documentación sigue vinculada al tramo documentado, la profundidad comprobada y la fase constructiva registrada. Los cambios de plano o las intervenciones adicionales se contrastan con estas conclusiones antes de su ejecución.
El plano, el número de vía, el kilometraje o referencia kilométrica, el tramo de obra y el sistema de coordenadas forman la base espacial. Las superficies de medición, los puntos de sondeo y las zonas de excavación utilizan los mismos identificadores.
Los cambios se actualizan con su fecha y versión del plano.
La evaluación histórica, la correspondencia con las autoridades, los hallazgos conocidos, las detecciones anteriores y los requisitos del proyecto se documentan con su ámbito de aplicación.
Las contradicciones y los anexos ausentes permanecen visibles como cuestiones pendientes de aclaración.
La superestructura, la superficie, el terreno, la humedad, los servicios, las puestas a tierra, las estructuras, los vehículos, la accesibilidad y las condiciones de explotación se registran por tramos.
Así puede entenderse la capacidad del método seleccionado para obtener conclusiones.
Los datos brutos y de evaluación, las líneas de medición, las mallas, los puntos de sondeo, las profundidades, las anomalías y los protocolos de campo reciben referencias inequívocas.
Las representaciones automáticas se complementan con una comprobación técnica de coherencia.
Las zonas inaccesibles, afectadas por interferencias técnicas o situadas fuera de la profundidad comprobada se identifican espacialmente.
Cada restricción recibe una actuación posterior concreta o permanece identificada como decisión pendiente del proyecto.
El informe relaciona la definición del trabajo, la zona tratada, los métodos, los resultados, las limitaciones y la conclusión. Si después se exponen puntos sospechosos o se limpian superficies de artefactos explosivos, los protocolos de resultados y limpieza documentan esos trabajos realmente ejecutados con la misma referencia espacial.
La planificación y la dirección de obra identifican qué tramo se ha tratado técnicamente para el siguiente paso y dónde siguen siendo necesarios trabajos complementarios.
Las nuevas posiciones de vías, los puntos de postes modificados, los corredores adicionales de cables o las mayores profundidades de excavación se contrastan con el volumen documentado de medición y trabajo. La documentación de cambios identifica las zonas que pueden utilizar resultados existentes, necesitan complementos o deben investigarse de nuevo.
Así, las conclusiones técnicas siguen siendo utilizables incluso con varias versiones de proyecto y ejecución.
Antes de cada entrega parcial se comprueba si la superficie, la superestructura, los servicios existentes y la zona de intervención accesible corresponden al estado al que se refiere la detección. Se documentan las desviaciones debidas a estados constructivos intermedios, materiales añadidos o cambios en las instalaciones provisionales de obra.
Así queda claro si la documentación existente puede utilizarse directamente o debe complementarse antes de la siguiente intervención.
El expediente del proyecto contiene las bases de los indicios, los datos de investigación y los resultados de cada tramo de obra.
La planificación y la dirección de obra necesitan estos documentos para contratar, entregar tramos y realizar cambios posteriores de los planos.
Las fotografías aéreas, los mapas, los usos anteriores, los indicios de hallazgos y las evaluaciones disponibles se relacionan con la línea, la referencia kilométrica y los tramos de obra actuales.
El conjunto de datos muestra qué supuestos están confirmados, cuáles siguen pendientes y cuáles deben comprobarse mediante investigación técnica.
Los ejes de vías, las anchuras de trabajo, las cotas de fondo de excavación, los puntos de sondeo, las cimentaciones y los estados de desmontaje se documentan con la versión correspondiente del plano.
Cada cambio recibe una relación inequívoca con el estado de los trabajos existentes.
Las líneas de medición, las mallas, los datos brutos, la evaluación, los protocolos de sondeos y las profundidades comprobadas permanecen relacionados mediante identificadores comunes.
Los puntos no alcanzados y las desviaciones técnicas se describen junto con sus efectos.
Las anomalías se registran según posición, profundidad, estado de evaluación y medida posterior.
La información de exposición o hallazgos y los protocolos correspondientes de resultados y limpieza de artefactos explosivos se añaden después de los trabajos realmente ejecutados. La anomalía de medición y el objeto hallado siguen siendo distinguibles.
Se documentan la configuración de los equipos, el personal, los controles, las condiciones de superficie, las interrupciones y las zonas no evaluables.
Así se mantiene identificable qué condiciones de calidad se alcanzaron realmente en cada tramo.
Los informes, los planos, los registros, las entregas y las medidas pendientes se reúnen para la planificación, la dirección de obra y los oficios posteriores.
Las fases posteriores de obra pueden utilizar el mismo conjunto de datos sin extender las conclusiones más allá de su ámbito de aplicación.
Para cada tramo se registran la fecha, la versión del plano, el alcance de los trabajos, las restricciones todavía pendientes y las actuaciones posteriores previstas. El estado crea una base de trabajo inequívoca para la dirección de obra y los oficios posteriores, sin superar el alcance documentado.
Al reanudar los trabajos tras una interrupción prolongada, puede contrastarse el estado documentado con la zona de obra actual.
La secuencia se ajusta al desmontaje, las ventanas de corte de circulación y las fases de obra. Los resultados se entregan a los participantes que preparan el siguiente paso de planificación o construcción.
Cuando las fases de obra están separadas en el tiempo, antes de cada movilización se contrasta el estado de los trabajos con el plano actual, la superestructura existente y los trabajos previos realizados entretanto. Así siguen siendo utilizables los resultados anteriores sin pasar por alto cambios posteriores.
La vía, la referencia kilométrica, la fase constructiva, la anchura de trabajo, la excavación, los puntos de sondeo y las conclusiones deseadas se toman de la versión actual del plano.
Las evaluaciones históricas, los planos de servicios, la superestructura, los datos geotécnicos y los informes anteriores se contrastan espacialmente; se identifican las lagunas de datos.
Las zonas de sospecha se superponen al desmontaje, la excavación, las cimentaciones y los trazados de cables para definir inequívocamente la tarea técnica.
Las superficies accesibles, los puntos profundos y las zonas de interferencia reciben, cada uno, un servicio adecuado y un objetivo documental definido.
La topografía, los equipos, los accesos, las ventanas de corte de circulación, las instrucciones al personal, los puntos de parada y los canales de datos se coordinan antes del trabajo de campo.
La medición, la comprobación en profundidad o la supervisión de la excavación se realizan por tramos; las desviaciones se relacionan de inmediato con la definición del trabajo.
Se comprueba técnicamente la coherencia de los valores de medición, las anomalías, las exposiciones y las restricciones en relación con la intervención prevista.
El informe, los planos, los registros y la decisión posterior se entregan para la siguiente fase constructiva y se complementan de forma específica ante cambios de plano.
En las obras de vía, la comprobación técnica debe utilizar la misma referencia espacial que la planificación y la ejecución. Solo así puede relacionarse inequívocamente una medición con el desmontaje, la excavación o la cimentación.
Un método no se elige solo por la disponibilidad de equipos. Lo decisivo es si puede detectar el objeto buscado previsto dentro del volumen de intervención y bajo las condiciones reales de interferencia.
En la zona de vías, el entorno de medición suele cambiar con cada paso de desmontaje. Por ello se planifican por separado las superficies periféricas accesibles, las zonas de superestructura, las intervenciones profundas y las capas de excavación posteriores.
Para cada zona se definen antes de ejecutar las conclusiones esperadas, las limitaciones técnicas y la actuación posterior. La documentación mantiene identificables la fase constructiva a la que se refiere la investigación y las zonas todavía pendientes.
Las líneas de medición y las listas de puntos se registran no solo por coordenadas, sino también por vía, kilometraje o referencia kilométrica.
Así, los resultados siguen relacionados con el tramo de obra y la zona de intervención posterior.
Los raíles, los componentes de traviesas, las fijaciones, los cables, las puestas a tierra y las instalaciones pueden dominar los datos de medición.
Estas influencias se registran antes de seleccionar los métodos y no se tratan durante la interpretación como anomalías desconocidas.
La malla o la densidad de perfiles deben adecuarse al objeto buscado, la superficie accesible y la anchura posterior de excavación.
Las interrupciones, las zonas periféricas y la falta de cobertura permanecen visibles en el plano.
Los puntos de postes, pilotes, señales, entibaciones y sondeos necesitan una comprobación espacial propia hasta la profundidad prevista.
Las mediciones de superficie solo se tienen en cuenta en la medida en que su zona de investigación documentada cubra realmente el punto.
Un tramo puede presentar distintas condiciones de medición antes del desmontaje de la superestructura y después de retirar raíles y balasto.
Por ello, la comprobación se distribuye entre fases constructivas y capas de excavación definidas, en lugar de formular una evaluación genérica del conjunto.
Las superficies parciales limpiadas de artefactos explosivos o investigadas se entregan con la versión del plano, la profundidad y las restricciones.
Si cambian el eje, la anchura o la profundidad, la nueva intervención se contrasta con el alcance documentado de los trabajos.
El volumen considerado respecto a artefactos explosivos se compara con el efecto real de la maquinaria prevista. El cazo de la excavadora, los trabajos de bateo y plataforma y los equipos de hinca o perforación no afectan solo a una línea, sino a un volumen espacial de trabajo.
Si cambia el equipo o el método de instalación, también puede cambiar la zona de comprobación necesaria.

Compruebe si la documentación disponible sobre indicios también cubre las superficies de trabajo laterales, los drenajes y los accesos de obra previstos. Un informe para el eje de vía existente no cubre automáticamente superficies adicionales.
Evaluar la base de los indicios
Los trabajos de plataforma, las arquetas y los nuevos puntos de cimentación pueden requerir distintas profundidades. La selección de métodos debe distinguir estos volúmenes de intervención y contrastar la profundidad de investigación realmente alcanzable con la intervención prevista.
Contextualizar la investigación con referencia de profundidadLos métodos miden distintas propiedades físicas y tienen límites espaciales propios. Una combinación es útil cuando cumple tareas claramente separadas.
Se definen servicios separados para las superficies accesibles, las intervenciones profundas y las zonas que solo serán accesibles tras el desmontaje. La evaluación muestra si se necesita detección, comprobación en profundidad, supervisión de la excavación, investigación de anomalías individuales o documentación complementaria.
Fundamenta si existen indicios históricos y en qué tramos de línea.
No localiza objetos individuales actuales ni sustituye la comprobación técnica de la intervención prevista.
Reacciona a objetos ferromagnéticos y requiere zonas de medición con interferencias suficientemente reducidas.
Los raíles, los postes, las armaduras y los elementos metálicos pueden limitar las conclusiones en el entorno de vías.
Registra respuestas electromagnéticas de cuerpos conductores en función del tiempo.
La idoneidad y la diferenciación dependen del objeto buscado, la profundidad, el terreno y las interferencias electromagnéticas.
Registra reflexiones en límites entre materiales y estructuras y puede aportar información adicional en zonas afectadas por interferencias magnéticas.
Las reflexiones de radar no son automáticamente artefactos explosivos; el terreno y la calidad de los perfiles determinan las conclusiones.
Examina volúmenes puntuales y profundos definidos para cimentaciones, perforaciones y entibaciones.
La posición del sondeo, la profundidad prevista, el entubado y la geometría de la intervención posterior deben ser coherentes entre sí.
Combina la investigación técnica y la evaluación de cada capa de trabajo con la retirada controlada posterior y la inspección visual complementaria. Estos pasos se repiten hasta la cota de fondo acordada; las anomalías activan los puntos de parada y los canales de aviso definidos.
Solo se aplica a las capas supervisadas y no sustituye investigaciones fuera del volumen de intervención documentado.
Una anomalía evaluada técnicamente puede investigarse de forma específica en una zona de trabajo delimitada cuando lo permitan los datos de medición, la posición, la fase constructiva y la organización de seguridad.
La exposición responde a la cuestión del punto o volumen parcial correspondiente. No sustituye la investigación de tramos de vía adyacentes y se documenta con el resultado, la profundidad, el procedimiento de trabajo y la decisión posterior del proyecto.
La investigación debe poder cubrir las superficies y profundidades previstas. Para ello, los métodos, la ejecución y la documentación se ajustan a cada tramo de obra.
Las ventanas breves de trabajo modifican la organización, no los requisitos técnicos mínimos.
FONTANA-EOD contrasta los indicios históricos con la zona de investigación prevista y la secuencia de obra. Se aclara con antelación qué superficies son accesibles antes del desmontaje, qué puntos necesitan comprobación en profundidad y qué zonas solo pueden tratarse durante la excavación.
Durante el trabajo de campo se registran de inmediato las desviaciones de los planos, las condiciones de interferencia y las zonas no alcanzadas. Así, la evaluación sigue vinculada a la medición realmente ejecutada y a la fase constructiva documentada.
En las entregas por tramos, la dirección de obra recibe conclusiones claras sobre el volumen tratado, los puntos pendientes y las condiciones para continuar. Esto evita trasladar una comprobación parcial a zonas adyacentes o más profundas.
La vía, la referencia kilométrica, la fase constructiva, la anchura de trabajo y la profundidad se definen inequívocamente antes del inicio.
Los métodos siguen el objeto buscado y el entorno de medición; las fuentes de interferencia y los complementos se tienen en cuenta antes del trabajo de campo.
El desmontaje, la detección, la excavación y los oficios posteriores reciben puntos de entrega y canales de comunicación definidos.
Las líneas de medición, los puntos, los controles y las desviaciones mantienen su referencia espacial mediante el plano y el registro.
Las zonas inaccesibles, no evaluables o situadas fuera de la profundidad comprobada se identifican expresamente.
Los cambios de plano y las intervenciones adicionales se contrastan con el estado de los trabajos existentes y se complementan de forma trazable.
Tras retirar raíles o traviesas, pueden resultar accesibles zonas antes afectadas por interferencias superpuestas. Defina de antemano qué investigación se realizará en esa fase constructiva y cuándo se necesitarán los resultados para los siguientes movimientos de tierras.
El plano del tramo, las profundidades y el informe de investigación deben utilizar los mismos límites. Las zonas periféricas pendientes o las intervenciones adicionales se asignan expresamente en la entrega para que los trabajos posteriores tengan en cuenta el alcance documentado de los trabajos.
Las obras de vía relacionan la decisión del cliente, la planificación especializada, la coordinación operativa, la ejecución de obra y las interfaces con organismos públicos. Aclarar las funciones con antelación evita instrucciones contradictorias.
Definen la tarea constructiva, las prioridades, el ámbito de investigación, las conclusiones necesarias y los plazos. Facilitan la documentación disponible y deciden sobre medidas posteriores.
Traduce el proyecto en ejes de vías, tramos de obra, profundidades de excavación, listas de puntos y fases constructivas e incorpora la comprobación de artefactos explosivos a la planificación y al pliego de trabajos.
Regulan el acceso, los periodos de corte de circulación, las zonas de protección y las condiciones operativas. Estas autorizaciones deben distinguirse de las conclusiones técnicas de la comprobación de artefactos explosivos.
Ejecutan el desmontaje, la excavación, el uso de equipos, las instrucciones al personal y los puntos de parada, y comunican los cambios de posición, profundidad o método constructivo antes de su ejecución.
Examina la documentación, desarrolla el procedimiento contratado, ejecuta los servicios especializados acordados y documenta los resultados, las restricciones y las decisiones posteriores.
En Alemania, los servicios de eliminación de artefactos explosivos de los estados federados y las autoridades locales competentes asumen tareas de prevención de peligros y gestión de hallazgos. Su participación concreta se aclara para la ubicación del proyecto; fuera de Alemania se aplican las competencias locales.
La autoridad de orden público y la de control de la edificación pueden participar según el procedimiento local y la tarea constructiva. Sus requisitos se registran con emplazamiento, tramo y versión actual del plano. La investigación técnica, la autorización operativa y la decisión administrativa sobre un hallazgo se mantienen documentadas con sus respectivos contactos.
Establece la referencia inequívoca entre el plano, la vía, la referencia kilométrica, las líneas de medición, los puntos de sondeo y el estado constructivo ejecutado.
Los replanteos, los levantamientos de las instalaciones existentes y los planos actualizados se entregan de manera que los resultados de investigación puedan compararse con la posición real.
Los requisitos se ajustan a la actividad, la ubicación del proyecto, la fase constructiva y la competencia regional. Por ello, la descripción de los servicios, la cualificación, la evaluación de riesgos y la documentación se refieren al encargo concreto.
En Alemania, el § 7 SprengG se refiere al permiso empresarial para actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de aptitud de las personas responsables. Según el § 1b SprengG, la búsqueda de munición hallada también forma parte de su manejo. Los requisitos aplicables al proyecto dependen de la actividad realmente contratada.
La DGUV Information 201-027 ayuda a la evaluación de riesgos y a las medidas de protección en los trabajos de limpieza de artefactos explosivos. Las directrices Baufachliche Richtlinien Kampfmittelräumung contienen requisitos de investigación, calidad y documentación para su ámbito de tareas federales definido. Su aplicación al proyecto ferroviario concreto se aclara por separado.
También se tienen en cuenta las reglas operativas del proyecto ferroviario. Regulan el acceso y la organización segura del trabajo, pero no sustituyen la definición técnica del trabajo ni las competencias ante un hallazgo real.
La Primera Ordenanza de la Ley de Explosivos alemana (1. SprengV) contiene, entre otras, disposiciones sobre conocimientos especializados y cursos reconocidos oficialmente. En las obras de vía y la renovación de la superestructura, la cualificación de las personas responsables se relaciona con el alcance de investigación o limpieza de artefactos explosivos realmente contratado.
La DGUV Regel 113-003 se refiere al despiece o la destrucción de explosivos o de objetos que los contienen e incluye también la eliminación de munición hallada. Su aplicación se ajusta a ese ámbito de actividad y se coordina con el tramo de obra, la organización de protección y las interfaces competentes.
Las empresas, las personas responsables y la actividad concreta deben ajustarse al marco de autorizaciones y certificados de competencia de la legislación sobre explosivos.
Los métodos de trabajo, el personal, los equipos, el entorno de vías, las zonas de protección, las rutas de evacuación y la comunicación se definen para cada proyecto.
Los límites del servicio, la calidad, las interfaces, los procedimientos ante hallazgos y los criterios de recepción se describen inequívocamente antes de la ejecución.
La zona tratada, los métodos, los resultados, los controles, las restricciones y la decisión posterior se reúnen de forma trazable.
La versión del plano, el tramo, la profundidad, los métodos, las condiciones de explotación, la cualificación y la documentación exigida se describen de forma apta para su contratación.
Los accesos, las instrucciones al personal, la protección, la topografía, los puntos de parada y los canales de aviso se contrastan con la fase constructiva actual.
Detenga de inmediato los trabajos en la zona afectada. No toque ni mueva el objeto, abandone la zona de peligro y mantenga alejadas a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise de inmediato a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice el procedimiento local de emergencia.
Los resultados se estructuran según su función en el proyecto. Lo decisivo no es el número de documentos, sino su relación inequívoca con la vía, el tramo, la profundidad y la fase constructiva.
Para los proyectos prolongados se recomienda además un resumen de estado actualizado continuamente, en el que cada tramo figure con la versión del plano, la fecha de los trabajos, la medida pendiente y el estado de entrega.

Relaciona la vía, la referencia kilométrica, el tramo de obra, la anchura de trabajo, la cota de fondo de excavación y las superficies parciales tratadas.
Los cambios de plano y las entregas siguen siendo trazables temporal y espacialmente.
Documentar la referencia al tramo y a su posición kilométrica
Reúne las líneas de medición, las mallas, las anomalías, los elementos conocidos que producen interferencias y las zonas no evaluables con identificadores inequívocos.
El estado de evaluación y la actuación posterior se actualizan.
Evaluar los perfiles de medición y las anomalías
Documenta las coordenadas, la profundidad prevista, la geometría del sondeo, las condiciones de medición, la profundidad de comprobación alcanzada y la conclusión técnica de cada punto.
Los puntos desplazados o adicionales siguen siendo identificables.
Examinar puntos de sondeo y referencias de profundidad
Registra el tramo supervisado, la capa de excavación, los equipos utilizados, las interrupciones, las observaciones, los puntos de parada y la comunicación acordada.
Las conclusiones solo se aplican a la zona de intervención realmente supervisada.
Coordinar la excavación y la supervisión especializada
Muestra las zonas sin acceso, condicionadas por instalaciones técnicas, con datos de profundidad insuficientes o con una actuación posterior aún pendiente.
Así, la dirección de obra puede resolver de forma específica los puntos pendientes antes de la siguiente intervención.
Documentar las zonas pendientes y los límites de las conclusiones
Reúne la situación inicial, el servicio, la zona tratada, los datos, los resultados, las limitaciones y la siguiente decisión.
Sirve de base común para la planificación, la contratación, la dirección de obra y las actualizaciones posteriores.
Ordenar el informe por tramos y el expediente del proyecto
Resume la versión del plano, el tramo entregado, los informes de base, las restricciones restantes y las condiciones acordadas para el siguiente paso de trabajo.
La nota facilita la gestión práctica de la obra sin ampliar el alcance técnico de la investigación en la que se basa.
Coordinar conjuntamente la documentación de entrega


Evaluar el contexto general del ferrocarril y del trazado con otras tareas especializadas e interfaces.
Evaluar el proyecto ferroviario en su contexto general
Fundamentar espacialmente los tramos de sospecha y las prioridades antes de la detección técnica.
Aclarar los indicios históricos
Comparar magnetometría, TDEM y georradar según el objeto buscado, la superficie y el entorno de interferencias.
Elegir técnicamente los métodos de superficie
Preparar puntos de postes, pilotes, entibaciones y sondeos con una geometría de comprobación propia.
Examinar intervenciones profundas en el terreno
Integrar en el proceso real de movimiento de tierras las zonas que no pueden examinarse por completo de antemano.
Planificar la supervisión de la excavación por tramos
Definir el tratamiento de los resultados, las competencias y la entrega tras un hallazgo confirmado.
Aclarar el tratamiento de hallazgos y la recuperación
Estructurar el pliego de trabajos, el aseguramiento de la calidad, los informes y las entregas por tramos.
Preparar la contratación y la documentación del proyecto
Solicitar una evaluación técnica del plano de vías, el tramo de obra, las intervenciones, los periodos de corte de circulación y la documentación disponible.
Consultar un proyecto de obras de vía con su documentación
La identificación de la ubicación incluye el lugar del proyecto, la línea, la vía, la referencia kilométrica y el tramo de obra. Marque también las superficies laterales de obra y los accesos. Las condiciones existentes se asignan a su tramo real y se contrastan de nuevo ante cambios de plano.
Tras retirar el balasto o modificar la plataforma, las profundidades pueden referirse a otra cota de origen. El informe y el plano de ejecución deben indicar desde qué superficie se midió y qué profundidad alcanzará el siguiente paso de trabajo.
Comprobar la documentación en relación con la intervenciónUna zanja ensanchada, una arqueta adicional o una cimentación desplazada modifican el volumen de intervención. Antes de ejecutar, contraste el cambio con los resultados existentes y asigne inequívocamente las investigaciones aún necesarias.
Ampliar los fundamentos técnicosInformación técnica
El folleto muestra cómo FONTANA-EOD combina investigación histórica, planificación especializada, prospección y supervisión de obras en proyectos de infraestructura. Explica las condiciones del entorno ferroviario, la selección y los límites de los métodos y la documentación de resultados.

Especialmente en los programas de obras plurianuales, los resultados de investigación existentes deberían contrastarse con el estado actual de los planos y de la obra antes de continuar los trabajos. Las investigaciones anteriores solo siguen siendo fiables dentro de su ámbito espacial y técnico documentado.
La aclaración técnica debería comenzar en cuanto se identifiquen el eje de vía, el tramo de obra, la profundidad de intervención estimada y el método constructivo. En las fases iniciales de planificación pueden prepararse la evaluación histórica y la delimitación de superficies. Antes de la licitación y la ejecución, las zonas de medición, las intervenciones profundas, las zonas inaccesibles y la documentación necesaria deben referirse a la versión actual del plano.
Son esenciales los planos de línea y situación con referencia a la vía, el kilometraje o referencia kilométrica, los tramos de obra, la superestructura y los servicios existentes, las profundidades de excavación previstas, los puntos de perforación y cimentación y los análisis de fotografías aéreas e informes de detección anteriores disponibles. También se necesitan las fases de obra, los periodos de corte de circulación, los accesos y el objetivo de decisión o documentación deseado.
Las condiciones impuestas y respuestas administrativas existentes se envían con todos sus anexos, fecha y ámbito espacial de aplicación. En Alemania se aclara para el lugar del proyecto la participación de KBD, KMBD o KRD y de la autoridad local de orden público; las autorizaciones operativas de trabajo siguen separadas. Fuera de Alemania se coordina con las autoridades competentes allí.
Por lo general, no. Los raíles, las traviesas, los elementos de fijación, los cables, las puestas a tierra, los postes, las estructuras y las superficies variables influyen en la capacidad de medición. Las zonas accesibles cercanas a la superficie, los puntos de sondeo profundos y las zonas que solo serán accesibles tras el desmontaje plantean tareas diferentes. Por ello se combinan métodos adecuados y medidas alternativas según el tramo y la intervención.
Resulta pertinente cuando se prevén pilotes, postes, señales, tablestacas, anclajes, perforaciones geotécnicas u otras intervenciones profundas en el terreno. Son determinantes las coordenadas, la profundidad prevista, el diámetro, el método de instalación o perforación y el volumen de intervención realmente afectado. Una medición cercana a la superficie no cubre automáticamente ese volumen profundo.
Las zonas afectadas por interferencias técnicas, inaccesibles o accesibles solo después del desmontaje se identifican espacialmente y no se consideran zonas sin anomalías. Según la fase constructiva, pueden considerarse geofísica complementaria, investigación puntual en profundidad, exposición controlada o supervisión coordinada de la excavación. La actuación posterior se define antes de la intervención correspondiente en el terreno.
Puede utilizarse donde la detección previa no sea completamente posible debido a la superestructura, los servicios, las estructuras o una fuerte presencia de instalaciones técnicas. La supervisión se limita a capas de excavación y tramos definidos. Los equipos utilizados, los puntos de parada, los canales de instrucciones, la comunicación de hallazgos y la documentación se coordinan con la dirección de obra y las empresas ejecutoras.
Antes de retirar cada capa de trabajo, se investiga técnicamente y se evalúa por especialistas. Después se realizan la retirada controlada por capas y la inspección visual complementaria. Esta secuencia se repite hasta la cota de fondo acordada; la mera observación de la excavadora no la sustituye.
Ante un objeto inesperado sospechoso de ser munición se detienen los trabajos. No lo toque ni lo mueva ni continúe excavando para descubrirlo. Abandone la zona inmediata y avise a otras personas sin ponerse en peligro. En Alemania, avise a la policía llamando al 110; fuera de Alemania se aplica la vía local de emergencia. Las autoridades competentes determinan cómo continuar; una consulta de proyecto no sustituye la comunicación de un hallazgo.
Un justificante utilizable relaciona la versión del plano, la referencia a vías y estaciones, las superficies o puntos tratados, los métodos, las condiciones de medición, los resultados, las restricciones y las decisiones posteriores. Las listas de anomalías, los protocolos de puntos de sondeo, los planos de tramos y los informes de campo deben utilizar los mismos identificadores. La conclusión solo se aplica al alcance documentado de los trabajos.
Son determinantes la longitud y la anchura de los tramos, el número y la profundidad de las intervenciones puntuales en el terreno, el estado de la superestructura, los servicios y las interferencias del entorno, la accesibilidad, las ventanas de corte de circulación, los métodos, la topografía, la calidad de los datos y el alcance de la documentación. También influyen el número de fases de obra y las medidas complementarias necesarias. Por ello, un cálculo fiable necesita una referencia inequívoca a la posición y la intervención.
Una primera consulta no necesita incluir todavía un pliego de trabajos terminado. Sin embargo, debería permitir identificar dónde se trabajará, qué fase constructiva existe y qué intervención en el terreno está prevista.
También la documentación incompleta es útil porque muestra las cuestiones que aún deben aclararse.
En los programas de obras de varias fases debería indicarse además qué superficies solo se utilizarán temporalmente, qué puntos deben tratarse por adelantado y qué decisiones dependen de un estado de desmontaje posterior. Esta priorización permite una división técnicamente adecuada por tramos y evita tratar supuestos provisionales de planificación como una zona definitiva de comprobación.
Indique la línea, la vía, el kilometraje o referencia kilométrica, la versión del plano, la anchura de trabajo y los tramos de obra afectados. Los cruces, las estructuras, los aparatos de vía, los andenes y las zonas inaccesibles deberían ser identificables en el plano.
Describa el desmontaje de la superestructura, los trabajos de plataforma, la zanja de cables, el drenaje, la perforación, el pilote, el poste, la entibación u otra intervención con su profundidad máxima y método de ejecución. Indique las ventanas de corte de circulación y trabajo.
Adjunte las evaluaciones históricas disponibles, la correspondencia con las autoridades, los planos de servicios e instalaciones existentes, los datos geotécnicos, los informes anteriores de detección y los protocolos de resultados. Indique si el resultado se necesita para la planificación, la licitación, la dirección de obra o el expediente del proyecto.
Cuando existan varios lotes de obra o contratación, deberían identificarse en el plano sus límites, los puntos de entrega y las superficies comunes de trabajo. Así puede evitarse que una zona de medición quede entre dos ámbitos de responsabilidad o que una misma superficie se describa con distintas versiones del plano.
También deben indicarse los viales temporales de obra y las superficies de grúas y almacenamiento cuando se prevean en ellas intervenciones relevantes en el terreno o cimentaciones.
Para una primera comprobación suelen bastar el plano de vías o situación, la referencia kilométrica, una descripción breve de la intervención, la profundidad máxima, la fase de obra y los indicios disponibles.
Después, FONTANA-EOD identifica las bases aún necesarias y el ámbito de servicios técnicamente adecuado.
Vía, referencia kilométrica, tramo de obra, anchura de trabajo, estructura y versión del plano.
Lista de puntos, coordenadas, profundidad prevista, diámetro y método de instalación o perforación.
Cortes de circulación, acceso, secuencia de desmontaje, trabajos paralelos de otros oficios, puntos de parada y fechas de entrega.
Documentación para la planificación, la contratación, la dirección de obra, la comunicación con el operador o el expediente del proyecto.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.