Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.
En la sustitución, demolición o rehabilitación de puentes ferroviarios y obras de drenaje transversal, la planificación estructural y la dirección de obra necesitan investigaciones para superficies y profundidades distintas. FONTANA-EOD contrasta la documentación de sospechas con estribos, pilares, cimentaciones, contenciones y fases de obra. Envíe los planos de estructuras, cimentación y demolición para poder definir el alcance de investigación necesario en cada volumen de trabajo.
Distinguir estribos, pilares y obra de drenaje.
Registrar pilotes, contenciones y excavación.
Mantener documentación por elemento constructivo.
En puentes ferroviarios y obras de drenaje transversal se contrasta el estado existente de sospechas e investigaciones con los trabajos previstos de demolición, cimentación y excavación. Los estribos, pilares, pilotes, contenciones y zonas de drenaje se consideran por separado según su ubicación, profundidad y accesibilidad. De ello se deriva qué investigaciones hacen falta antes de cada fase de obra y qué límites deben registrarse en la documentación.
En la renovación de la estructura de cruce sobre la línea 2534 y del paso superior ferroviario Xantener Straße en Neuss se documentaron 149 prospecciones en sondeo. Ver información del proyecto.
Áreas de servicio:Magnetometría en sondeo / prospección en profundidad
El puente ferroviario y la obra de drenaje no se tratan como una zona de obra uniforme. Los estribos, pilares, taludes, pilotes, contenciones, el fondo del drenaje y las superficies auxiliares temporales tienen profundidades y condiciones de acceso distintas.
La división por elementos facilita la planificación, la contratación, la ejecución y la actualización posterior.
En reformas de estructuras existentes, algunas zonas solo son accesibles después de desmontar vías, tableros o cimentaciones. Ya en la licitación se define cuándo se realizarán las investigaciones complementarias y qué acreditación debe existir antes del siguiente paso de cimentación especial o excavación. También se determinan de antemano las investigaciones y medidas de protección necesarias para las intervenciones en el terreno durante la demolición.

La demolición de la estructura existente, los nuevos estribos, pilares y tablero y los cambios de posición de vías generan varias zonas sucesivas de evaluación. Desde la primera planificación deben tenerse en cuenta los estados provisionales y las zonas existentes inaccesibles.
Las investigaciones se actualizan por fase de obra para aprovechar los nuevos accesos y no trasladar genéricamente acreditaciones anteriores a geometrías modificadas.
Estructurar técnicamente la sustitución
Las excavaciones de estribos, los muros de ala, las losas de transición, los cortes de talud y las conexiones de conducciones relacionan la excavación en superficie con puntos profundos de cimentación o contención.
Las superficies despejadas previas, la influencia de los elementos existentes y los ejes profundos se evalúan por separado y se reúnen en una documentación por elemento constructivo.
Evaluar estribos y volúmenes profundos
Las cimentaciones de pilares pueden consistir en pilotes perforados, hincados, micropilotes u otras operaciones profundas de instalación. El volumen de trabajo relevante suele extenderse más allá de una zona de medición próxima a la superficie.
Las coordenadas, los diámetros, las profundidades previstas, la inclinación y el método de instalación determinan la prospección profunda del punto y su documentación posterior.
Preparar los puntos de pilotes y pilares
La construcción, prolongación o rehabilitación de una obra de drenaje afecta al eje, las entradas y salidas, el fondo, los taludes, los pozos y las conexiones de conducciones. La accesibilidad y la circulación del agua pueden cambiar entre fases.
La excavación, la contención, el agotamiento de aguas y los puntos profundos de cimentación se coordinan con la misma referencia de plano y cotas.
Situar la obra de drenaje y los volúmenes de trabajo
Los puentes provisionales, los pilares auxiliares, las plataformas de grúas, las zonas de montaje, los caminos de obra y las desviaciones de vías ocupan superficies adicionales fuera de la estructura definitiva.
Estas intervenciones temporales no se omiten como simples zonas logísticas: se evalúan independientemente según la transmisión de cargas, la excavación y la cimentación necesaria.
Situar la coordinación con el trazado ferroviario
Las cimentaciones, las armaduras, las conducciones y las zonas antes ocupadas pueden limitar una investigación previa. La demolición parcial crea nuevos volúmenes de trabajo accesibles.
La secuencia de obra se relaciona con detección complementaria, evaluación profunda o actuación durante la obra, sin tratar como terminadas las zonas pendientes.
Coordinar técnicamente la demolición y la excavaciónLa planificación estructural, la demolición, la cimentación y la accesibilidad evolucionan en varias etapas. Cada cambio importante puede modificar el ámbito de aplicación de una acreditación existente.
La posición del puente, la luz, los emplazamientos de pilares, el eje del drenaje y el desvío temporal aún no están definidos. Una evaluación histórica y espacial previa puede mostrar zonas distintas de sospecha e investigación.
Las variantes se evalúan no solo según la estructura, sino también según las evaluaciones y accesos adicionales necesarios.
Aclarar la sospecha para las variantesBajo estribos existentes, cimentaciones o conexiones con andenes y superestructura, las mediciones previas solo fueron posibles de forma limitada. Después de demoler puede cambiar el método adecuado.
El nuevo estado constructivo se evalúa técnicamente antes del siguiente paso de excavación o cimentación.
Planificar el orden de demolición y la evaluación posteriorLos pilotes, las tablestacas, las perforaciones y los anclajes atraviesan volúmenes puntuales o lineales definidos hasta gran profundidad. Una prospección general de superficie no responde automáticamente a esa geometría.
La lista de puntos, el eje, la profundidad prevista y el método de instalación se relacionan con la prospección profunda.
Definir la evaluación profunda para cimentacionesLas armaduras, las cimentaciones, los carriles, los cables, las tablestacas y las instalaciones técnicas pueden superponer señales a los datos o impedir los recorridos de medición. La limitación se documenta por elemento constructivo.
Para las superficies despejadas y las zonas accesibles solo después de demoler se definen métodos y momentos adecuados de investigación.
Examinar las interferencias y las posibilidades de mediciónLas zonas de fondo, orilla y talud pueden necesitar equipos, plataformas de trabajo o ventanas de tiempo distintos de los de la excavación en tierra. El nivel del agua y el estado constructivo influyen en la accesibilidad.
El servicio se divide según la accesibilidad real y la geometría de intervención.
Situar las zonas de fondo y taludPara cada estribo, pilar o tramo de drenaje debe reconocerse qué superficie y profundidad se ha evaluado y qué puntos siguen pendientes. Una comunicación general de obra no basta.
Los registros de puntos, superficies y tramos se reúnen por elemento constructivo.
Definir el estado del elemento y la entregaLa evaluación de artefactos explosivos no se limita al contorno del puente. Son determinantes todos los volúmenes de terreno ocupados por demolición, excavación, cimentación, contención, estructura auxiliar, conducción o acceso.
Las conclusiones se documentan por separado para cada zona estructural e intervalo de profundidad.
Situación inicial: los indicios históricos afectan al corredor de la línea o del cauce, pero la geometría exacta de la estructura aún se está planificando.
Siguiente paso: las zonas sospechosas se superponen a las variantes, los estribos, los pilares y las superficies temporales.
Objetivo documental: la planificación reconoce qué zonas parciales necesitan una aclaración histórica, una investigación técnica o trabajos en fases posteriores.
Evaluar el corredor histórico de la estructuraSituación inicial: se quiere investigar una zona accesible de estribo o talud antes de excavar y retirar terreno.
Siguiente paso: se define un método de superficie adecuado al objeto objetivo, la superficie y el subsuelo.
Objetivo documental: se registran de forma georreferenciada la superficie de medición, la profundidad alcanzable, las zonas de interferencia y los posibles puntos objetivo.
Elegir técnicamente los métodos de superficieSituación inicial: la instalación prevista llega muy por debajo de la zona de investigación próxima a la superficie.
Siguiente paso: la prospección en sondeo o profunda se adapta al eje, la separación entre puntos, la profundidad prevista y la geometría posterior del elemento.
Objetivo documental: cada punto o tramo lineal recibe un estado inequívoco de profundidad y una decisión posterior.
Evaluar los ejes de pilotes y contencionesSituación inicial: las cimentaciones, las armaduras o la falta de acceso se superponen al volumen posterior de trabajo.
Siguiente paso: se examina la idoneidad de investigar tras una demolición parcial, poner objetos al descubierto de forma controlada o prospectar artefactos explosivos durante la obra. El procedimiento elegido se incorpora a la fase constructiva.
Objetivo documental: el informe distingue las zonas trabajadas previamente, las accesibles posteriormente y las aún pendientes.
Preparar técnicamente la fase posterior de obraSituación inicial: la excavación, el agotamiento de aguas, la contención y las conexiones de conducciones afectan a volúmenes de trabajo distintos.
Siguiente paso: se evalúan metodológicamente por separado las superficies en tierra, el fondo, los taludes y los puntos profundos.
Objetivo documental: para cada zona sigue siendo reconocible cuándo, cómo y hasta qué profundidad se ha trabajado.
Dividir técnicamente las zonas de la obra de drenajeSituación inicial: una anomalía o un hallazgo afecta a una excavación, un punto de pilote o una superficie temporal de trabajo.
Siguiente paso: una anomalía de medición se interpreta técnicamente. Ante un objeto sospechoso inesperado se detienen inmediatamente los trabajos. El objeto se deja intacto y no se sigue poniendo al descubierto. Abandone la zona inmediata y, en Alemania, avise a la policía; fuera de Alemania se aplica la vía local de emergencia.
Objetivo documental: el lugar del hallazgo, su tratamiento, los márgenes pendientes y la decisión sobre la continuación siguen siendo verificables.
Aclarar el tratamiento de hallazgos y la recuperaciónLos proyectos de puentes y drenaje necesitan una documentación que relacione la geometría estructural, los datos de prospección, los volúmenes profundos y las fases de obra.
Solo así puede comprobarse si un cambio posterior de planificación, una cimentación adicional o una excavación modificada siguen dentro de la acreditación existente.
El número de estructura, la línea, la vía, las progresivas, los ejes, los estribos, los pilares, la obra de drenaje y las fases constituyen la base espacial. Cada informe remite a la versión vigente del plano.
Las superficies temporales, como desvíos, plataformas de grúas y zonas de montaje, se incluyen cuando se prevean intervenciones relevantes en el terreno o de cimentación.
El análisis de fotografías aéreas, la información de archivos y autoridades, los hallazgos conocidos y los informes anteriores se documentan con su ámbito espacial de aplicación.
Las contradicciones y los anexos que faltan siguen visibles como tareas pendientes de planificación y no se sustituyen por formulaciones genéricas.
Las superficies de medición, los puntos de perforación y pilotes, los ejes de tablestacas y anclajes, las excavaciones y las zonas de drenaje reciben identificadores inequívocos.
Los datos de planificación, campo e interpretación utilizan las mismas denominaciones para que ningún punto se asigne a un elemento o versión de plano incorrectos.
Se describen el sistema de equipos, la malla, la geometría del sondeo, la profundidad de evaluación, la superficie, el subsuelo, la accesibilidad, la situación de agua y taludes y las fuentes de interferencia técnica.
Al cambiar el estado constructivo se registra claramente qué condiciones correspondían a cada investigación.
Las anomalías, señales llamativas, zonas no interpretables, objetos puestos al descubierto y hallazgos reales se distinguen técnicamente y se registran con su ubicación.
Para cada zona pendiente se indica una actuación complementaria o posterior concreta.
Cada estribo, pilar, grupo de pilotes, obra de drenaje, talud y superficie temporal recibe su propio estado de ejecución.
El cierre describe la superficie y profundidad alcanzadas, las tareas restantes y los requisitos para el siguiente paso de obra o cimentación. Después de trabajos reales de puesta al descubierto o retirada, sus registros se asignan a la misma referencia de elemento y profundidad.
El expediente contiene las bases históricas, las superficies y puntos de medición, el estado correspondiente de demolición, los resultados y las tareas pendientes.
Incluso en proyectos de varios años debe comprobarse si las acreditaciones anteriores cubren realmente nuevos elementos o profundidades modificadas.
Los planos de situación, estado existente, demolición, cimentación, contención y fases de obra se registran con su versión y ámbito de aplicación.
El expediente muestra qué documentos sirvieron de base a una evaluación histórica, una prospección de superficie o una evaluación profunda.
Los estribos, pilares, muros de ala, pilotes, contenciones, anclajes, el eje del drenaje y las superficies temporales reciben identificadores uniformes.
Los cambios de cantidad, ubicación, profundidad o dimensiones del elemento se actualizan de forma verificable.
Las líneas de medición, las mallas, los registros de sondeos, las profundidades de evaluación, los datos de posicionamiento y las limitaciones técnicas siguen vinculados.
Los datos brutos y de interpretación se archivan para poder relacionar la conclusión técnica con su base espacial.
Las señales llamativas, los puntos objetivo, las puestas al descubierto, los objetos técnicos que generan interferencias y los hallazgos confirmados se identifican por separado.
El estado de tratamiento muestra qué puntos están terminados, pendientes o deben reevaluarse por un cambio de planificación.
Para cada fase se indican las zonas investigadas previamente, las trabajadas tras la demolición y las accesibles solo más adelante.
Así se mantiene inequívoca la entrega entre demolición, cimentaciones especiales, construcción de estructuras y obras de vía.
El informe, los planos, las listas de puntos, las limitaciones y las actuaciones posteriores se reúnen para el cliente, la planificación y la dirección de obra. Los registros de hallazgos y retirada complementan el expediente cuando los trabajos correspondientes se hayan ejecutado realmente.
La conclusión se aplica al estado de planificación y obra documentado y se actualiza de forma concreta ante cambios.
Los trabajos siguen la planificación estructural, el acceso y la fase de obra. Cada paso aclara un volumen de superficie, punto o profundidad concretamente delimitado.
Una preparación completa es especialmente importante cuando se suceden de cerca los periodos de cierre, las condiciones del cauce y los trabajos geotécnicos especiales.
La estructura existente, su sustitución o nueva construcción, los ejes, las fases de obra y la conclusión necesaria se toman de la documentación actual.
Los estribos, pilares, la obra de drenaje, las superficies temporales y las cimentaciones profundas se registran como volúmenes de trabajo separados.
Los análisis históricos, la información administrativa, las prospecciones anteriores, los datos geotécnicos y los hallazgos conocidos se refieren al corredor de la estructura.
Las lagunas de datos se detectan pronto para poder incorporarlas a la planificación de variantes y la licitación.
La demolición, las excavaciones, los pilotes, las contenciones, el agotamiento de aguas, los traslados de conducciones y las estructuras auxiliares se describen con ubicación y profundidad.
El orden muestra cuándo se hace accesible una zona y cuándo debe existir una decisión técnica.
Las superficies despejadas, las zonas alteradas por instalaciones técnicas, los puntos profundos y las zonas accesibles solo tras demoler reciben cada una un servicio adecuado de investigación o supervisión.
El objetivo de medición y el límite de las conclusiones se formulan inequívocamente antes de contratar.
Se coordinan superficies, puntos, ejes, progresivas, sistema de coordenadas, accesos, plataformas de trabajo y ventanas operativas.
La información imprecisa de instalaciones existentes o conducciones se aclara antes de intervenir.
Las mediciones, las evaluaciones en sondeo, las puestas al descubierto y los pasos supervisados de excavación se realizan según el plan de fases y actuaciones.
Las desviaciones de ubicación, profundidad o estado constructivo se documentan inmediatamente.
Los datos de medición, las anomalías, los hallazgos y las limitaciones se asignan al correspondiente estribo, pilar, pilote o zona de drenaje o estructura auxiliar.
Los puntos pendientes reciben una actuación posterior técnicamente justificada.
El informe, los planos, el estado de puntos y las tareas pendientes se preparan para la siguiente fase de obra.
Los cambios de planificación y las intervenciones adicionales se contrastan con el alcance trabajado documentado.
La evaluación de artefactos explosivos debe utilizar la misma geometría que la planificación estructural y de ejecución. Los datos generales de superficie no bastan para pilotes, contenciones y volúmenes de trabajo próximos a la estructura.
Cada zona de elemento recibe una tarea de evaluación espacial y de profundidad con límites claros.
El punto de partida no es solo el contorno de la estructura definitiva. Se incluyen demolición, excavaciones, volúmenes de trabajo, taludes, ejes de pilotes y tablestacas, anclajes, conducciones, agotamiento de aguas, plataformas de grúas y montaje y desvíos temporales. Cada intervención se describe con ubicación, anchura, profundidad y fase de obra.
Las superficies previas despejadas pueden investigarse con un método de superficie adecuado. Las cimentaciones existentes, armaduras, carriles e instalaciones técnicas pueden limitar esa medición. La zona de interferencia se señala espacialmente y no se trata como una zona sin anomalías.
Si la investigación desde la superficie no basta para el volumen profundo necesario, se planifica una investigación complementaria adecuada. La prospección profunda se adapta al volumen posterior de instalación de pilotes, perforaciones, tablestacas o anclajes. La separación entre puntos, la geometría de medición, la profundidad prevista, el diámetro, la inclinación y la entubación deben corresponder al elemento y al método de ejecución previstos.
En las obras de drenaje se evalúan por separado el eje, las entradas y salidas, los taludes, el fondo, los pozos y las conexiones. El nivel del agua, el acceso y la plataforma de trabajo pueden influir en cuándo es posible investigar y qué zonas solo son accesibles tras instalar la obra.
La conclusión final se obtiene del conjunto de estos registros parciales. Una superficie de estribo trabajada no permite extraer conclusiones genéricas sobre puntas de pilotes, puntos de pilares o superficies auxiliares temporales.
La excavación, los muros de ala, la losa de transición, el trasdós, el talud y las conexiones de conducciones se registran como un volumen de trabajo relacionado pero dividido.
Las cimentaciones profundas y los ejes de contención reciben registros puntuales o lineales propios.
Cada emplazamiento de pilar se vincula al plano de pilotes, los ejes, las profundidades previstas, los diámetros y el estado constructivo.
Los pilotes trasladados o adicionales se evalúan respecto a la zona ya investigada antes de ejecutarlos.
Los ejes de contención y los abanicos de anclajes ocupan volúmenes profundos lineales o inclinados que no pueden darse por cubiertos por una prospección general de superficie.
Las geometrías de medición y alternativas se coordinan con los trabajos geotécnicos especiales y la topografía.
Las entradas y salidas, el fondo, los taludes, los pozos y las conducciones de conexión se dividen según su accesibilidad y fase de obra.
Las zonas de trabajo en tierra y las afectadas por agua pueden necesitar métodos y momentos distintos.
Las zonas ocupadas o armadas se registran inicialmente con limitaciones metodológicas. Tras una demolición parcial se evalúa la nueva accesibilidad.
La documentación posterior indica qué investigación se realizó y en qué estado constructivo.
Se tienen en cuenta plataformas de grúas, puentes auxiliares, zonas de montaje, accesos y desvíos cuando se prevea en ellos excavación, cimentación o transmisión relevante de cargas.
Un uso temporal no hace prescindible la evaluación relativa a artefactos explosivos.

Para demoliciones, excavaciones, estribos, pilares, cimentaciones sobre pilotes, tablestacas, anclajes, drenajes y desvíos temporales se revisa primero el estado existente de sospechas e investigaciones. De ello se deriva si hacen falta otras investigaciones y con qué alcance. Para ello, la sospecha histórica se traslada a la geometría concreta de la estructura y sus fases de obra.
Evaluar la base de los indicios
Los puentes y las obras de drenaje no tienen una superficie de investigación uniforme. Las zonas previas accesibles, las zonas existentes ocupadas, las cimentaciones armadas, los taludes, los márgenes de agua y las intervenciones profundas puntuales deben evaluarse por separado. El método adecuado depende del elemento, la profundidad, el subsuelo, las alteraciones técnicas y el estado constructivo.
Elegir métodos para zonas despejadas y ocupadasLa estrategia combina servicios históricos, de superficie, de profundidad y durante la obra. Lo decisivo es qué conclusión se necesita para el volumen correspondiente de estructura y fase.
Por ello, un estribo, un pilote profundo y una superficie de demolición accesible posteriormente pueden necesitar investigaciones distintas.
Valora la sospecha, los usos anteriores y las posibles zonas con presencia de artefactos explosivos en el corredor de la estructura y del trazado.
Proporciona la base espacial, pero no mide objetos actuales ni sustituye una evaluación técnica.
Investiga superficies previas accesibles adecuadas, zonas de excavación o taludes antes de intervenir en el terreno.
Las estructuras existentes, las armaduras, los carriles y las conducciones pueden limitar la interpretación y requerir métodos complementarios.
Evalúa volúmenes definidos por puntos, ejes y profundidades para pilotes, tablestacas, anclajes, perforaciones y cimentaciones profundas.
La geometría de medición se refiere directamente al elemento y al método posterior de instalación.
En zonas adecuadas de excavación se prospecta técnicamente y se evalúa cada nivel de trabajo. Después siguen la retirada controlada por capas y la inspección visual complementaria. Los pasos se repiten hasta la cota de fondo acordada; no basta observar la excavación.
No cubre elementos más profundos o desplazados lateralmente sin una acreditación propia.
La retirada en superficie trabaja un volumen de terreno delimitado según el objetivo de retirada acordado. La recuperación de artefactos explosivos se refiere a hallazgos técnicamente confirmados dentro del marco de actividad y competencias permitido.
El hallazgo, la entrega y las zonas restantes se documentan por elemento y ubicación.
La magnetometría registra anomalías magnéticas, especialmente las causadas por cuerpos ferromagnéticos. En superficies previas adecuadas y despejadas puede obtenerse un mapa de anomalías con referencia de ubicación.
Los carriles, las armaduras, las cimentaciones, los vehículos y otras masas de hierro pueden superponer señales. La superficie de medición, las zonas de interferencia y los límites se documentan con la intervención prevista.
El TDEM registra respuestas electromagnéticas dependientes del tiempo de cuerpos conductores y puede investigar de forma complementaria determinadas superficies o anomalías.
Las instalaciones técnicas, las conducciones, las armaduras, el tamaño del objetivo, la profundidad y la geometría de medición limitan la asignación. La interpretación proporciona anomalías evaluadas; no identifica por sí misma un objeto.
El georradar representa contrastes de reflexión en el subsuelo. Los estratos, las instalaciones y los cambios estructurales pueden aportar información adicional para excavaciones y zonas de demolición.
La humedad, la conductividad del suelo y los rellenos heterogéneos limitan la profundidad de los datos y la interpretación. Los radargramas y los planos de situación muestran estructuras y zonas pendientes; una reflexión no identifica un artefacto explosivo.
Los puentes ferroviarios y las obras de drenaje exigen relacionar con precisión la planificación estructural, la topografía, los trabajos geotécnicos especiales, las fases de obra y la documentación técnica.
Para ello, todos los participantes deben utilizar la misma versión del plano. Los informes muestran qué superficies y profundidades se investigaron y dónde alcanza sus límites el método.
FONTANA-EOD divide el proyecto en los volúmenes de terreno realmente ocupados: superficies previas, excavaciones, estribos, pilares, pilotes, contenciones, zonas de drenaje y superficies temporales de trabajo. Así puede formularse un alcance adecuado para cada zona.
Antes del trabajo de campo se contrastan la versión del plano, los ejes, las coordenadas, las profundidades previstas, los accesos, las fuentes de interferencia y las fases de obra. Los datos que faltan se aclaran antes de empezar los trabajos geotécnicos especiales.
Durante la ejecución, los datos de medición, los puntos de perforación y los hallazgos se vinculan directamente al elemento y a la versión del plano. Las desviaciones de ubicación, profundidad o método constructivo llevan a una nueva evaluación documentada.
Los límites metodológicos siguen visibles. Las cimentaciones existentes, armaduras, agua, taludes o falta de acceso no se ocultan con afirmaciones genéricas, sino que se relacionan con una actuación posterior adecuada.
La documentación final describe las superficies y volúmenes profundos realmente trabajados, las limitaciones restantes y los trabajos posteriores pendientes.
Los estribos, pilares, pilotes, contenciones y zonas de drenaje reciben identificadores propios.
La estructura, la topografía, la lista de perforaciones y la documentación de prospección se refieren a la misma versión de ejecución.
Los métodos se eligen según el objeto objetivo, la profundidad, el subsuelo, los elementos existentes y el acceso.
Los nuevos accesos tras demoler y las intervenciones adicionales se incorporan de forma concreta a la evaluación.
Los hallazgos se transmiten con ubicación precisa y se gestionan mediante la vía de aviso establecida.
Los informes indican las zonas alcanzadas, las limitaciones y las actuaciones aún necesarias.
Los métodos de superficie pueden investigar zonas despejadas adecuadas. La necesidad de una prospección profunda o en sondeo para pilotes, perforaciones, tablestacas o anclajes depende, entre otros factores, de la sospecha, la profundidad de intervención y el alcance de la medición desde la superficie. Para zonas accesibles solo tras una demolición parcial se examina cuándo y con qué método pueden investigarse. Una prospección de artefactos explosivos durante la obra solo puede considerarse si es técnicamente adecuada para la intervención prevista.
La documentación final describe para cada zona estructural las superficies y volúmenes profundos realmente trabajados, el método utilizado, los límites por interferencia y acceso y la decisión posterior aún necesaria.
Los proyectos de puentes relacionan varias disciplinas de planificación, empresas constructoras y organismos públicos. Antes de empezar se define quién actualiza las listas de puntos, coordina las fases de obra y transmite la documentación correspondiente.
Los trabajos técnicos, la autorización constructiva del siguiente paso y la decisión administrativa sobre un hallazgo siguen siendo distinguibles.
Definen el objetivo de la estructura, las fases, las decisiones necesarias y las prioridades. Facilitan las bases históricas, constructivas y operativas y contratan los servicios especializados necesarios.
Si hay varios lotes o estados constructivos, se aseguran de mantener reglas uniformes de datos y entregas.
Concreta el proyecto en excavaciones, elementos, pilotes, contenciones, anclajes, ejes de drenaje y superficies temporales de trabajo. Integra la evaluación de artefactos explosivos en las variantes, la licitación y el calendario.
Los cambios se comunican con una geometría y versión inequívocas.
Aporta puntos de perforación, datos del subsuelo y referencias de cotas y ubicación y ayuda a asignar inequívocamente los volúmenes de investigación y cimentación.
Los datos de perforación y topografía se coordinan con el registro de puntos de artefactos explosivos.
Ejecuta las excavaciones, demoliciones, pilotes, contenciones, agotamiento de aguas y medidas auxiliares según la versión autorizada del plano.
Las desviaciones de ubicación, profundidad o método constructivo se comunican antes de la siguiente intervención.
Valora los datos de sospechas y proyecto, desarrolla el procedimiento acordado, realiza los servicios especializados dentro del encargo y documenta los resultados y límites.
La investigación se coordina con la secuencia de obra, el operador y los responsables locales de hallazgos.
En Alemania, los servicios de eliminación de artefactos explosivos de los estados federados y las autoridades locales competentes asumen tareas de prevención de riesgos y gestión de hallazgos. Su participación se aclara para la ubicación del proyecto; fuera de Alemania rigen las competencias del lugar correspondiente.
Los contactos y las vías de aviso del lugar concreto del proyecto se documentan antes de empezar.
La autoridad de orden público y la de control de la edificación pueden participar según el procedimiento local y la tarea constructiva. Sus requisitos se asignan al emplazamiento, tramo y versión de plano concretos. La investigación técnica, la autorización operativa de trabajo y la decisión administrativa sobre un hallazgo se mantienen documentadas con sus respectivos contactos.
La cualificación, la evaluación de riesgos, la organización del trabajo y la documentación dependen de la actividad, las sospechas y hallazgos, el lugar del proyecto y las condiciones concretas de obra y acceso.
La planificación estructural y el servicio de artefactos explosivos deben describir el mismo volumen de trabajo, pero cumplen tareas técnicas y jurídicas distintas.
En Alemania, el § 7 SprengG se refiere al permiso empresarial para actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de aptitud de las personas responsables. Según el § 1b SprengG, la búsqueda de munición hallada también forma parte de su manejo. Los requisitos aplicables al proyecto dependen de la actividad realmente contratada.
La evaluación de riesgos tiene en cuenta excavaciones, pilotes y contenciones, demolición, zonas de agua y taludes, equipos, personal, zonas de protección, vías de rescate y comunicación. Se coordina con el estado real de obra y operación.
La DGUV Information 201-027 ayuda a evaluar los riesgos de los trabajos de retirada de artefactos explosivos. Las Baufachliche Richtlinien Kampfmittelräumung contienen requisitos de reconocimiento, concepto de retirada, calidad y documentación para su ámbito federal definido. Su aplicación al proyecto concreto de puente o drenaje se aclara por separado.
Ante un objeto sospechoso, detenga inmediatamente los trabajos en la zona afectada. No toque ni mueva el objeto, abandone la zona de peligro y mantenga alejadas a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise sin demora a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice el procedimiento local de emergencia. A continuación, informe a la dirección de obra.
La aceptación contractual, la autorización de la siguiente fase de obra y la decisión administrativa sobre un hallazgo son procesos separados. Antes de empezar se definen los documentos y responsabilidades necesarios para cada uno.
La Erste Verordnung zum Sprengstoffgesetz (1. SprengV) contiene, entre otros aspectos, requisitos de conocimientos especializados y cursos reconocidos por el Estado. Para investigaciones en puentes, drenajes y sus cimentaciones se relacionan la cualificación y el alcance de actividad contratado.
La DGUV Regel 113-003 se refiere al desmontaje o la destrucción de explosivos o de objetos que los contengan, e incluye también la eliminación de munición hallada. Su aplicación depende de este ámbito de actividad; no sustituye una evaluación de riesgos referida a la intervención prevista en el terreno.
Se indican inequívocamente las zonas estructurales, las superficies, los puntos, las profundidades, los métodos, los requisitos de calidad y la documentación exigida.
La maquinaria, los trabajos geotécnicos especiales, la demolición, los taludes, la proximidad al agua, las zonas de protección y las vías de aviso se evalúan para cada proyecto.
La empresa, las personas responsables, su designación y la tarea concreta deben corresponder al alcance de los servicios.
Se regulan las anomalías, los hallazgos, la protección, la cadena de competencias y la reanudación de trabajos en la zona.
La geometría estructural y de puntos, las fases de obra, la accesibilidad, la cualificación, los formatos de datos y los criterios de aceptación se describen de forma comparable.
Las partidas de ejecución eventual reciben un criterio técnico claro de activación.
Se contrastan la versión del plano, la topografía, los accesos, las zonas restringidas y de trabajo, los equipos, la instrucción y los contactos.
Las cuestiones sin aclarar se resuelven antes de la primera intervención en el terreno.
Se interrumpen los trabajos en la zona afectada.
Ante un objeto sospechoso se aplican las medidas inmediatas y la llamada de emergencia sin demora; las actuaciones posteriores siguen las instrucciones de la autoridad competente.
La documentación de trabajo permite la trazabilidad técnica y espacial. Relaciona las zonas estructurales, las profundidades investigadas y las fases de obra con sus resultados y limitaciones.
Lo decisivo es que todos los planos y listas utilicen los mismos identificadores de elementos y puntos.

Los estribos, pilares, la obra de drenaje, las cimentaciones, contenciones, zonas de demolición y superficies temporales se mantienen en una estructura gráfica común.
Cada estado trabajado sigue vinculado al estado constructivo vigente.
Definir la referencia de estructura y fase
La base de sospecha, los usos anteriores y las lagunas espaciales de datos se trasladan al corredor de la estructura y a las variantes.
Así pueden priorizarse las zonas de investigación antes de la planificación definitiva de ejecución.
Aclarar los indicios históricos
Las superficies previas accesibles, las mallas de medición, las zonas de interferencia y las anomalías interpretadas se representan de forma georreferenciada.
El mapa también muestra qué zonas no pudieron investigarse de forma fiable por los elementos existentes o la falta de acceso.
Preparar técnicamente la evaluación de superficie
Para cada elemento se documentan las coordenadas, las profundidades previstas, la geometría del sondeo o medición, los resultados y los puntos pendientes.
Así pueden contrastarse de forma concreta los cambios de planificación con la zona ya evaluada.
Coordinar los registros de puntos profundos
Las zonas recién accesibles, las capas de excavación, los puntos de parada, los hallazgos y las entregas se vinculan al plano de estructura y fases.
Las zonas no trabajadas siguen visibles en el expediente.
Supervisar la demolición y la excavación
La documentación final reúne para cada parte de la estructura la superficie, la profundidad, el método, los hallazgos, las limitaciones y las actuaciones posteriores.
La conclusión sigue limitada al estado de planificación y obra documentado.
Solicitar la revisión técnica del expediente


Coordinar conjuntamente las obras de vía, los cruces, la energía ferroviaria y las fases de excavación del proyecto.
Otros proyectos ferroviarios y de trazados
Aclarar técnicamente la sospecha, los usos anteriores y las prioridades espaciales del corredor estructural.
Revisar los indicios históricos
Investigar las superficies previas despejadas y las excavaciones según el objeto objetivo, la superficie, el subsuelo y las interferencias.
Elegir técnicamente los métodos de superficie
Preparar pilotes, tablestacas, anclajes y puntos de perforación con una geometría de evaluación y profundidad prevista propias.
Evaluar los volúmenes profundos de cimentación
Examinar si una prospección de artefactos explosivos durante la obra es adecuada para zonas de excavación accesibles posteriormente o sin investigación previa suficiente.
Contextualizar la medida durante las obras
Aclarar adecuadamente los hallazgos confirmados, el tratamiento especializado y los puntos regionales de entrega.
Aclarar el tratamiento de hallazgos y la recuperación
Ampliar la contratación, el control de calidad, el estado de puntos, la entrega entre fases y la documentación final.
Preparar la contratación y los registros por elemento
Solicitar la revisión técnica de la documentación de estructuras, cimentación y fases de obra y la definición del alcance adecuado de servicios.
Consultar sobre el proyecto estructural adjuntando documentación
Además del lugar, indique el número de estructura, la línea, la vía y las progresivas. Delimite en el plano los estribos, pilares, la obra de drenaje y las superficies temporales. Los escritos administrativos existentes forman parte de la documentación con fecha y referencia espacial; no deben trasladarse sin revisión a estructuras contiguas.
Compare la profundidad documentada de investigación con los pilotes, anclajes y fondos de excavación previstos. Debe poder reconocerse desde qué superficie del terreno o del elemento se miden las profundidades. Una cimentación modificada necesita un nuevo contraste con el volumen investigado.
Comprobar la documentación en relación con la intervenciónLa planificación estructural, la planificación de demolición y la investigación de artefactos explosivos abordan tareas distintas. Los participantes deben definir cuándo es accesible una zona y qué investigación debe existir antes de la siguiente intervención. Una investigación no sustituye una decisión estructural o de organización de obra.
Ampliar los fundamentos técnicosInformación técnica
El folleto muestra cómo FONTANA-EOD combina investigación histórica, planificación especializada, prospección y supervisión de obras en proyectos de infraestructura. Explica las condiciones del entorno ferroviario, la selección y los límites de los métodos y la documentación de resultados.

La aclaración debería comenzar en cuanto puedan reconocerse las variantes, la ubicación de la estructura, el alcance de demolición y las intervenciones previsibles. En las primeras fases pueden evaluarse la sospecha histórica, los informes existentes y las lagunas espaciales de datos. Antes de la licitación deben estar definidos, con profundidad y método constructivo, los estribos, pilares, pilotes, contenciones, excavaciones, taludes, ejes de drenaje, desvíos temporales y traslados de conducciones.
Los estribos, pilares, muros de ala, losas de transición, puntos de cimentación, ejes de tablestacas y anclajes, taludes, volúmenes de trabajo, entradas y salidas de drenaje y accesos temporales tienen geometrías de superficie y profundidad distintas. Por ello, una acreditación de una superficie accesible no se aplica automáticamente a pilotes profundos, zonas ocupadas o superficies auxiliares desplazadas lateralmente.
Son esenciales los planos actuales de situación y estructura, los ejes y progresivas, los planos de estado existente y demolición, el concepto de cimentación y contención, las listas de perforaciones y pilotes, los planos de conducciones y drenaje, los datos geotécnicos, las fases de obra, las ventanas de cierre y los análisis existentes de fotografías aéreas, documentos administrativos e informes anteriores de prospección o retirada. También deberían incluirse los desvíos temporales, las plataformas de grúas y las zonas de montaje.
Las respuestas administrativas y las condiciones impuestas se envían con fecha, anexos completos y referencia espacial. En Alemania se aclara para el lugar del proyecto la participación de KBD, KMBD o KRD y de la autoridad local de orden público; fuera de Alemania se aplican las competencias locales. Las autoridades de control de la edificación y los operadores pueden tener requisitos adicionales y propios sobre la secuencia de obra y el acceso.
Depende de la profundidad de investigación necesaria y de las condiciones de medición. Una prospección de superficie solo abarca el volumen de terreno interpretable en esas condiciones. Si no basta para pilotes, perforaciones, tablestacas, anclajes o cimentaciones profundas, se planifica una investigación profunda complementaria. Se adapta a las coordenadas, la profundidad prevista, la geometría del elemento y el método de instalación.
Las cimentaciones existentes, armaduras, tablestacas, conducciones y carriles pueden superponer señales a los datos geofísicos y limitar el acceso. Estas zonas no se valoran de forma genérica como libres de anomalías. Según la fase de obra pueden considerarse investigaciones tras una demolición parcial, métodos alternativos, prospección en sondeo o profunda, puesta al descubierto controlada o actuación durante la obra.
Ante un objeto sospechoso inesperado, se detienen los trabajos. No lo toque, no lo mueva ni continúe excavando para descubrirlo. Abandone la zona inmediata y advierta a otras personas sin ponerse en riesgo. En Alemania, avise a la policía llamando al 110; fuera de Alemania se aplica el procedimiento local de emergencia. Las autoridades competentes determinan cómo continuar; una consulta de proyecto no sustituye la comunicación de un hallazgo.
Las entradas y salidas, los taludes, los fondos y orillas, las plataformas de trabajo, el agotamiento de aguas, las contenciones y las conexiones de conducciones se planifican por separado. Lo decisivo es qué superficies son realmente accesibles y qué volúmenes de terreno ocupan los pilotes, las tablestacas, la excavación o la demolición. Las zonas en tierra y en agua pueden requerir métodos y competencias distintos.
La documentación relaciona la estructura y la versión del plano, las superficies parciales investigadas, los puntos de perforación y pilotes, las profundidades evaluadas, las condiciones de medición, las zonas de interferencia, los resultados y las actuaciones posteriores. Para cada zona estructural debe reconocerse qué volumen de trabajo quedó cubierto y qué zonas solo podrán trabajarse tras demoler, en una fase posterior o con otro método.
Son determinantes el número y profundidad de puntos de cimentación y contención, el tamaño y accesibilidad de las excavaciones, la estructura y armaduras existentes, la situación de agua y taludes, los cierres y fases de obra, las conducciones, los métodos necesarios, la topografía, el alcance de datos y documentación y las posibles nuevas movilizaciones tras demoler parcialmente. Por ello, un cálculo fiable necesita el estado actual de estructura y ejecución.
Una primera consulta debería mostrar qué elementos se sustituyen, reciben una nueva cimentación o se demuelen y qué volúmenes de terreno se ocupan con ello.
También pueden revisarse versiones tempranas de planificación si las variantes, los ejes y las profundidades previsibles son suficientemente verificables.
Envíe el número de estructura, la línea, la vía, las progresivas, los planos de situación y estado existente, las variantes previstas, las fases de demolición y obra y las zonas afectadas de estribos, pilares y drenaje.
También deberían poder reconocerse los desvíos temporales, las plataformas de grúas y las plataformas de trabajo.
Adjunte las listas de pilotes, perforaciones, anclajes y tablestacas, las profundidades previstas, los diámetros, las excavaciones, los taludes, el agotamiento de aguas y las geometrías de excavación.
Ante cambios, indique inequívocamente la versión autorizada o revisada actual.
Son relevantes el análisis de fotografías aéreas, la correspondencia administrativa, los informes anteriores de prospección o retirada, los datos geotécnicos, los planos de conducciones, la información de armaduras y estado existente y las comunicaciones de hallazgos disponibles.
Indique también la fecha y finalidad del resultado necesario: planificación, licitación, trabajos geotécnicos especiales, dirección de obra o cierre del proyecto.
Para una primera evaluación suelen bastar los planos de situación y estructura, la descripción de demolición y nueva construcción, los tipos previstos de cimentación, las profundidades máximas, las fases de obra y la documentación existente de sospechas.
FONTANA-EOD indica después qué servicios históricos, de superficie, de profundidad o durante la obra necesita cada zona estructural.
Estribos, pilares, obra de drenaje, talud, volumen de trabajo y superficies temporales.
Pilotes, tablestacas, anclajes, perforaciones, excavaciones y profundidades máximas previstas.
Elementos existentes, demolición, zonas de agua y taludes, ventanas de cierre y fases de obra.
Base para planificación, contratación, trabajos geotécnicos especiales, dirección de obra o expediente.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.