Ruta del proyecto
El camino más rápido hacia la decisión adecuada.

Al retirar, trasladar y aportar tierra debe seguir siendo identificable qué zonas se han investigado ya en busca de artefactos explosivos. FONTANA-EOD contrasta sus tramos de excavación con los informes existentes, investiga el ámbito acordado y documenta el resultado. Como promotor, dirección de obra o empresa de movimiento de tierras, facilite el plano actual de movimiento de tierras con cotas, intervenciones previstas e informes disponibles para coordinar las necesidades de investigación por tramos. La evaluación de contaminantes y del uso previsto de los materiales sigue correspondiendo a los especialistas contratados para ello.
Identificar la superficie de origen en el plano.
Indicar el límite de excavación y la profundidad prevista.
Distinguir el informe sobre artefactos explosivos del análisis de materiales.
Un plano de movimiento de tierras puede incluir zonas de desmonte, rellenos y estados intermedios. Para cada intervención prevista, indique la superficie, la profundidad y la cota de referencia. Marcar una superficie, por sí solo, no describe qué volumen de terreno se va a trabajar. Indique también los cambios respecto al plano en el que se basan las investigaciones existentes.

El plano de movimiento de tierras muestra las zonas previstas de retirada con profundidades y cotas de referencia. La planificación relativa a artefactos explosivos se relaciona con esos datos y los conocimientos existentes. Las variantes no aclaradas siguen siendo reconocibles. Una zona de obra común no sustituye la descripción de cada intervención.
Elegir los servicios para las zonas de retirada descritas
Los pavimentos, los elementos enterrados y los volúmenes de terreno disponibles para trabajar se consideran conjuntamente con la retirada de terreno prevista. La empresa especializada evalúa el alcance de investigación adecuado según esas condiciones. Las zonas inaccesibles siguen siendo visibles en el plano. Las condiciones que cambien posteriormente se coordinan como un nuevo estado de trabajo.
Coordinar los métodos según los elementos existentes y el volumen de terreno necesario para trabajar
Una actuación de movimiento de tierras puede comprender varios tramos separados en el tiempo. Por ello, el estado investigado se compara con cada trabajo próximo. Los cambios se comunican a los responsables antes de la siguiente intervención. Las zonas ya tratadas y las pendientes siguen siendo distinguibles.
Asignar los estados de investigación a los tramos de obra
Las zanjas adicionales, las retiradas más profundas o los cambios en los límites de obra se contrastan con los resultados anteriores. La documentación anterior conserva su referencia original. Las necesidades técnicas adicionales se asignan al nuevo trabajo. Una denominación general de la superficie no amplía la conclusión existente.
Comparar los trabajos adicionales en el terreno con los informes existentesUna actuación de movimiento de tierras puede pasar por varios estados de la superficie. Para la tarea relativa a artefactos explosivos, la zona de origen, la intervención prevista y los resultados existentes deben seguir asignados de forma inequívoca también entre esos estados.

Para una retirada de terreno prevista se necesitan la superficie y la cota inferior con una referencia de altura verificable. La investigación se relaciona con ese volumen y los conocimientos existentes. Un informe sobre un tramo vecino o una red anterior no basta solo por su proximidad espacial. Antes de la ejecución se comprueba qué partes de la intervención prevista están comprendidas y qué cuestión queda por aclarar.
Elegir los servicios de investigación para la retirada prevista
Cuando se traslada material, su procedencia debería seguir siendo verificable. Una nueva denominación de acopio no modifica el alcance de una conclusión existente sobre artefactos explosivos. Indique de qué tramo procede el material y qué documentos le corresponden. Si se mezclan materiales o la procedencia no está clara, la asignación se aclara técnicamente. Un informe de una zona parcial no se extrapola a todo el nuevo acopio sin una relación acreditada.
Asignar de forma verificable la procedencia del material y la investigación
Si se aporta material después de una investigación, deben distinguirse el subsuelo original y el aporte posterior. Para una intervención posterior se comprueba qué ámbitos cubren realmente los resultados existentes. Para ello se necesitan cotas y la información disponible sobre el material aportado. Un nuevo plano de superficie puede apoyar esa comparación, pero no sustituye la asignación de la investigación anterior. Las mismas cifras de profundidad bajo superficies distintas no se consideran equivalentes sin comprobarlo.
Documentar los cambios del terreno y del estado de investigaciónCompare el volumen previsto con el informe completo y sus anexos. Si la conclusión se corresponde con él, puede utilizarse para el alcance comprendido. Un encargo adicional se deriva de una pregunta realmente abierta. Ni el tamaño de toda la obra ni una fecha posterior del archivo determinan por sí solos las necesidades. Siguen siendo determinantes la intervención, las condiciones de investigación y el resultado documentado.
Si un tramo se amplía o se profundiza, el cambio debe identificarse en el plano. La revisión técnica examina exactamente el volumen adicional. Los resultados existentes siguen utilizándose en la medida en que sean aplicables. Sin embargo, el informe anterior no se amplía automáticamente a la nueva actuación constructiva. Una descripción precisa del cambio ayuda a preparar específicamente el complemento necesario sin mezclarlo con tareas ya concluidas. Además del nuevo límite de excavación, el plano de cambios muestra los volúmenes adicionales de terreno necesarios para trabajar o las excavaciones temporales cuando impliquen otras intervenciones en el terreno. Estas zonas no se consideran incluidas sin más en el tramo investigado previamente. Para la coordinación se facilitan conjuntamente la posición, la profundidad y la referencia de cota utilizada. Así, la dirección de obra puede asignar la respuesta técnica al tramo de trabajo afectado y coordinar la ejecución posterior con el estado actual del trabajo.
Si los planos, los nombres de tramo y las denominaciones de materiales no coinciden, primero se reúne la información de procedencia disponible. Una suposición general sobre toda la superficie no sería una asignación fundada. Indique qué datos faltan y quién podría completarlos. Solo después de este contraste puede evaluarse qué conclusión sigue siendo utilizable y qué trabajo técnico adicional se necesita. Los datos de procedencia del material y los resultados de investigación de superficies se mantienen verificables por separado. Un balance de masas describe en primer lugar las cantidades de tierra registradas; no genera por sí mismo una conclusión sobre artefactos explosivos para cada zona parcial. Cuando se haya trasladado material, deben indicarse, en la medida en que se conozcan, la zona de origen, el horizonte afectado, el momento del traslado y su referencia de posición actual. Los planificadores competentes asignan esa información a su finalidad respectiva. Las lagunas restantes se identifican antes de derivar de ellas una conclusión para la nueva intervención.
Indique dónde y hasta qué profundidad prevista se va a mover tierra. Compare ese volumen con los límites documentados de investigación. Un informe para un tramo de obra vecino no puede extrapolarse solo por compartir los límites de una parcela. Las zonas de borde no claras se aclaran técnicamente antes de determinar el procedimiento posterior.
Si el terreno ya se ha rebajado o rellenado, debe quedar claro a qué se refieren las profundidades. La misma cifra bajo superficies distintas no describe el mismo volumen de terreno. Facilite las cotas existentes y el estado actual de los trabajos. Así puede comprobarse si el informe comprende la siguiente intervención.
Utilice las mismas denominaciones de procedencia y de tramo en planos y documentación. La procedencia espacial de un material y el informe sobre artefactos explosivos que pueda corresponderle deben seguir siendo identificables. Trasladar el material no amplía el alcance investigado. Identifique los datos de procedencia poco claros, en lugar de asignar un informe sin una relación acreditada.
Defina denominaciones verificables para la retirada, el acopio y la colocación posterior. Deberían poder localizarse en los planos y documentos. Si ya se utilizan nombres distintos, ayuda establecer una correspondencia inequívoca entre esas denominaciones. Así, los participantes pueden referirse a la misma zona. Una nueva denominación no debe dar la impresión de que existe también una nueva investigación o una conclusión más amplia.
Indique la superficie pertinente para el informe y el estado actual del terreno. Cuando estén disponibles, los documentos topográficos apoyan la comparación. Un plano de situación muestra la extensión espacial, pero no responde a todas las cuestiones de profundidad. Si existen varios niveles de trabajo, sigue siendo identificable a cuál se refiere el dato. Las cotas que faltan se aclaran con la planificación competente y no se suponen libremente para la investigación.
Los informes sobre artefactos explosivos, los análisis de materiales y los datos sobre el destino previsto se registran según su contenido real. Un expediente de proyecto común es útil siempre que las conclusiones sigan siendo distinguibles. En cada informe, indique la superficie de origen o el material investigado y el encargo correspondiente. Así podrá dirigirse una consulta específicamente al especialista competente. Una clasificación por composición no se utiliza como sustituto de un informe que falta sobre artefactos explosivos.
Antes de adoptar resultados se comprueba si los datos describen el mismo volumen de terreno. Una zona investigada anteriormente puede seguir siendo relevante aunque su superficie haya cambiado. Para ello, la referencia debe ser verificable. Facilite la documentación de cotas disponible y los anexos completos del informe. Una misma cifra de profundidad, por sí sola, no basta para la comparación. La respuesta técnica identifica qué parte de la nueva intervención está comprendida y dónde siguen siendo necesarias aclaraciones.
Primero se examina la documentación existente por separado según las zonas originales. Un tramo bien documentado no responde automáticamente a las preguntas del otro. Para el uso posterior debe seguir siendo reconocible qué conclusiones pueden asignarse a cada material o intervención. Si esa asignación ya no es posible por completo, se describe la limitación resultante. El acopio conjunto no genera una conclusión más amplia sobre artefactos explosivos ni sustituye una evaluación separada de la composición. Las bases históricas, los datos de medición y las evaluaciones de hallazgos siguen vinculados a sus superficies de origen e informes. Si se recuperan artefactos explosivos, el acta de limpieza documenta la posición, la profundidad y el resultado de la recuperación; las medidas posteriores pendientes se asignan al tramo afectado.
Utilice nombres verificables para los tramos de movimiento de tierras previstos y relaciónelos con datos de posición y cota. Acuerde quién comunica los cambios a los responsables técnicos. Así podrá asignarse el informe existente al tramo de trabajo correcto. Registre también en qué versión del plano se basa el informe. Facilite estos datos con los informes existentes sobre artefactos explosivos para definir técnicamente el encargo.
Un cambio del destino previsto del material puede plantear cuestiones adicionales sobre composición o derecho de residuos. En cambio, un nuevo límite de excavación puede superar el volumen de terreno investigado. Registre qué ha cambiado realmente e incluya a los especialistas competentes en cada caso. Aclare por separado si se ven afectadas la evaluación de materiales, la comprobación de artefactos explosivos o ambas tareas.
Los datos de usos existentes, la documentación histórica y las interpretaciones de fotografías aéreas se contrastan con los tramos de movimiento de tierras previstos. Ayudan a valorar la sospecha de artefactos explosivos y las cuestiones de investigación pendientes. Las superficies de origen y los estados anteriores de trabajo siguen siendo distinguibles entre sí. Si quedan cuestiones históricas abiertas, se buscan documentos complementarios de usos anteriores y se interpretan fotografías aéreas de guerra adecuadas, cuando estén disponibles. Los conocimientos y los límites de interpretación se asignan a la intervención prevista actualmente.
La estructura del terreno, la profundidad de intervención, las interferencias metálicas y las superficies accesibles determinan la idoneidad de los métodos. La malla de medición, los puntos de sondeo cuando proceda y los tramos de excavación se adaptan al volumen que debe investigarse. Antes de la ejecución se aclaran el acceso, el entorno de las redes y las exigencias de protección.
La investigación contratada se ejecuta en el tramo de movimiento de tierras acordado. Los datos de medición, los hallazgos y las restricciones se registran con referencias de posición, cota y profundidad. En los trabajos durante la obra, los pasos de investigación y de retirada de terreno acordados se documentan por tramos.
Los datos de medición y los hallazgos se interpretan técnicamente. El informe documenta el volumen de terreno investigado, el estado del terreno y de los trabajos, los métodos empleados y las restricciones restantes. Las investigaciones aún necesarias u otras comprobaciones técnicas siguen asignadas al tramo afectado y se coordinan con el siguiente trabajo previsto.
Facilite la documentación pertinente sobre artefactos explosivos con los planos actuales. Indique expresamente las zonas pendientes o investigadas con limitaciones. Contraste los resúmenes antiguos con los trabajos que hayan cambiado desde entonces antes de facilitarlos a las empresas ejecutoras como base de trabajo.
Un análisis puede aportar datos sobre las sustancias investigadas y las propiedades de los materiales. Su clasificación no responde automáticamente a la pregunta de si un volumen de terreno se investigó en busca de artefactos explosivos. La idoneidad del material por su composición para la colocación o eliminación prevista se evalúa por separado. Por ello, compruebe en ambos informes qué se investigó y qué uso o trabajo se evalúa con ello.
Un justificante sigue referido al alcance que identifica. Si se añade material de otra zona o se abre un nuevo tramo, su asignación debe aclararse por separado. Identifique en un resumen actual las zonas investigadas y las aún pendientes. Las investigaciones adicionales o las evaluaciones de materiales se asignan a su propio tramo y encargo.
Si la investigación se realiza durante la obra, su idoneidad para la intervención prevista debe estar técnicamente justificada. Las BFR KMR describen un procedimiento de limpieza de artefactos explosivos durante la obra que incluye prospección. La mera observación visual de la excavación o de los movimientos de material no es un método de investigación equivalente. Además, deben tenerse en cuenta los requisitos de seguridad laboral y de otras especialidades.
La revisión documental muestra qué conocimientos existen ya y cómo se corresponden con el plano actual de movimiento de tierras. Puede detectar anexos que faltan o límites poco claros. La revisión no sustituye los nuevos datos de medición que sean necesarios, pero puede evitar un encargo de investigación innecesariamente general. Lo determinante es qué pregunta concreta sigue sin respuesta después de evaluar las bases existentes. Los datos de usos históricos y las interpretaciones de fotografías aéreas ayudan a valorar la sospecha de artefactos explosivos y la necesidad de otras investigaciones.
Los elementos enterrados, los metales y las características del subsuelo pueden influir en la investigación. Estas condiciones se consideran junto con el objetivo de investigación. Un método no se elige solo porque se utilizó en otro tramo. Incluso dentro de una misma obra, los requisitos previos pueden variar. Por ello, las interferencias y restricciones conocidas forman parte de la preparación y, posteriormente, de la documentación. La magnetometría registra anomalías magnéticas; el TDEM registra las respuestas electromagnéticas dependientes del tiempo de cuerpos eléctricamente conductores. El georradar puede aportar información adicional sobre estructuras y límites entre estratos cuando las condiciones del terreno son adecuadas. Los suelos muy conductores pueden limitar su alcance útil. Los métodos se combinan según sus respectivos objetivos de investigación y las interferencias identificables.
Para intervenciones más profundas o puntos individuales de perforación y cimentación, el volumen de terreno que debe investigarse se contrasta con la cobertura de medición alcanzable. La cota de inicio, la profundidad prevista y el trazado espacial se asignan a la malla de investigación. Las investigaciones y medidas de protección necesarias se establecen antes de ejecutar las perforaciones. La profundidad de perforación, el entubado cuando proceda y la documentación dependen de la tarea y las condiciones locales.
Si la investigación se combina con el movimiento de tierras, el proceso debe permitir las investigaciones técnicas necesarias. La planificación especializada describe qué tarea se aborda en cada estado. La mera observación de movimientos de material no es un sustituto equivalente. Las investigaciones previas adecuadas y necesarias no se sustituyen de forma general por un encargo durante la obra. Los resultados y las zonas pendientes deben comunicarse para la ejecución posterior. Cada capa de trabajo se prospecta y evalúa técnicamente antes de proceder a la retirada controlada por capas con inspección visual complementaria. Los pasos se repiten hasta la cota de fondo acordada. Antes de comenzar, se acuerdan con la dirección de obra y el personal especializado las capas de excavación, la señal de parada, las facultades para dar instrucciones y los cauces de aviso. El fondo de excavación y las paredes o taludes se investigan sistemáticamente con el método previsto y se documentan los resultados.
FONTANA-EOD ejecuta la tarea acordada relativa a artefactos explosivos y documenta el ámbito cubierto. Para entregar los resultados a la empresa de movimiento de tierras y a la planificación, importa que el informe siga vinculado al tramo actual y a su referencia de cota. Un breve resumen puede ayudar, pero no sustituye los anexos completos ni los límites técnicos del resultado.
A medida que avanzan los movimientos de tierras, los cambios de geometría y del estado de la superficie deberían comunicarse a los responsables. Un nuevo límite de excavación puede afectar a otro volumen de investigación, mientras que un cambio del destino del material plantea inicialmente una cuestión técnica distinta. El trabajo posterior depende del cambio real, no de una reevaluación general de todos los resultados existentes.
Las versiones de planos y los informes utilizados siguen siendo verificables para consultas posteriores. Cuando se actualiza un resumen, debería poder reconocerse qué información nueva se ha añadido. Un resultado existente no se amplía de forma implícita ni queda invalidado solo por una nueva presentación. La conclusión técnica sigue vinculada a la investigación ejecutada y sus condiciones documentadas.
Cuando cambia la empresa ejecutora, ayuda entregar ordenadamente la documentación actual. Identifique las zonas investigadas y las pendientes, así como los siguientes trabajos previstos. La nueva empresa no debería tener que deducir de una señalización general de la obra qué intervención está realmente comprendida. Las consultas pueden responderse específicamente a partir de los informes correspondientes.
La pregunta y el ámbito afectado se definen antes de comenzar el trabajo.
Los informes y las versiones de los planos utilizados siguen siendo verificables.
La respuesta indica su alcance y las cuestiones técnicas aún pendientes.
Describen las zonas previstas de retirada y aporte, los niveles de trabajo y la secuencia temporal. Los cambios se comunican con planos actualizados. La planificación también identifica qué trabajos auxiliares afectan al terreno y qué documentación existe ya para prepararlos.
La empresa especializada en artefactos explosivos contratada asigna los resultados existentes a la intervención y prepara la investigación acordada. El informe describe el alcance trabajado y las restricciones. Los conocimientos sobre un tramo no se extrapolan sin una relación técnica a otras superficies de origen o a nuevas profundidades.
En Alemania, los servicios de eliminación de artefactos explosivos de los estados federados y las autoridades locales competentes asumen tareas de prevención de riesgos y gestión de hallazgos. Su participación, así como las tareas de la autoridad de orden público y, en su caso, de control de la construcción, se aclaran para la ubicación del proyecto. Fuera de Alemania rigen las competencias del lugar correspondiente. Los interlocutores, las condiciones impuestas y las vías de comunicación se asignan a la obra concreta.
Abordan las cuestiones que les corresponden sobre composición y uso previsto. Para ello, los datos de procedencia y los recorridos de los materiales también deben registrarse de forma verificable. Las finalidades de comprobación siguen separadas, aunque los informes se entreguen conjuntamente. Los demás requisitos de trabajo se coordinan para el tramo concreto de movimiento de tierras con los responsables correspondientes.
En los trabajos relativos a artefactos explosivos asociados a movimientos de tierras y gestión de suelos en Alemania, la autorización, la habilitación y la responsabilidad según la Ley alemana de explosivos se relacionan con la actividad concreta. Además, la 1. SprengV regula, entre otras cuestiones, los conocimientos especializados. Antes de la ejecución se aclara con los responsables qué justificantes correspondientes forman parte del encargo. El § 7 SprengG se refiere a la autorización empresarial para las actividades sujetas a autorización; el § 20 SprengG, al certificado de habilitación de las personas responsables. Según el § 1b SprengG, la búsqueda de munición hallada también forma parte de las actividades de manejo.
La DGUV Information 201-027 apoya la evaluación de riesgos y la elección de medidas de protección en la limpieza de artefactos explosivos. La DGUV Regel 113-003 se refiere al despiece o la destrucción de explosivos u objetos correspondientes y a la eliminación de munición hallada, y se tiene en cuenta cuando las actividades entran en su ámbito.
Las BFR KMR aportan bases técnicas para el reconocimiento, la planificación y la documentación. Su ámbito vinculante abarca los inmuebles federales que allí se indican; para otros proyectos se aclara su aplicación con los participantes competentes. Siguen siendo determinantes los requisitos de las autoridades para cada emplazamiento.
Ante un posible hallazgo de un artefacto explosivo, detenga inmediatamente los trabajos en el lugar. No toque ni mueva el objeto ni continúe poniéndolo al descubierto. Abandone la zona inmediata, mantenga la distancia y evite que se acerquen otras personas sin ponerse en peligro. En Alemania, avise inmediatamente a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice la vía local de emergencia. Las actuaciones posteriores de prevención del peligro y la participación del servicio competente de desactivación de artefactos explosivos se rigen por el procedimiento local y las instrucciones de las autoridades.
Cuando las actividades de manejo previstas en Alemania requieran autorización según el § 7 SprengG, la actividad contratada debe contrastarse con el alcance correspondiente de la autorización. Los empleadores determinan las medidas de protección necesarias según las condiciones de trabajo concretas. Por ello, para la coordinación se indican la secuencia del movimiento de tierras, los ámbitos de trabajo y las posibles interacciones.
Los requisitos aplicables a un destino del material dependen de la actuación concreta. La comprobación técnica de artefactos explosivos, la clasificación por composición y la admisibilidad de su colocación se evalúan por separado, cada una según su objeto. Los cambios del destino previsto se comunican a los especialistas responsables. La documentación correspondiente sigue vinculada a la procedencia y a la finalidad de comprobación.
Una superficie de trabajo preparatoria o un acceso también pueden requerir una intervención. Las investigaciones y medidas de protección necesarias se determinan antes de comenzar ese paso preparatorio. Por ello, indique los trabajos previos necesarios ya en la consulta y coordine su secuencia con los responsables técnicos.
Las marcas y los planos apoyan la asignación de un ámbito de trabajo. Para la conclusión sobre artefactos explosivos siguen siendo determinantes los límites documentados de investigación y la referencia a la intervención prevista.

Carro de medición sobre una superficie de terreno abierta. Para la consulta se necesitan los límites de retirada de terreno y las cotas de referencia.
Enviar el plano de movimiento de tierras para su coordinación



En el resumen del proyecto, vincule la superficie de origen y el tramo de trabajo con el informe correspondiente sobre artefactos explosivos. Los resultados sobre composición y la documentación sobre el uso previsto se asignan inequívocamente por separado. Este resumen facilita la localización; no sustituye los informes técnicos completos ni los demás justificantes necesarios en cada caso.
FONTANA-EOD documenta la comprobación acordada de artefactos explosivos, incluidas las zonas investigadas y las restricciones técnicas. Los especialistas ambientales y de suelos contratados para ello evalúan las propiedades de composición y el destino previsto de colocación o eliminación. En su consulta, indique los movimientos de tierras previstos y los especialistas ambientales o de suelos ya contratados.
Fundamentos técnicos: BFR KMR: planificación de la limpieza con un concepto de limpieza de artefactos explosivos – introducción · BFR KMR: geofísica · BFR KMR: documentación · § 1 ErsatzbaustoffV: ámbito de aplicación · § 6 BBodSchV: aporte e incorporación de materiales al terreno · BFR KMR: limpieza de artefactos explosivos durante la obra
Las directrices técnicas de construcción para la limpieza de artefactos explosivos contienen requisitos sobre investigación histórica y técnica, concepto de limpieza, contratación y documentación para su ámbito de tareas federal definido. Su aplicación a la obra concreta de movimiento de tierras, así como los requisitos y competencias locales, se aclaran por separado.
La consulta incluye el plano actual de movimiento de tierras, las cotas de referencia y la documentación disponible sobre artefactos explosivos. Añada el proceso de obra previsto y las restricciones conocidas. FONTANA-EOD puede orientar la tarea técnica según esos datos. La información sobre el material y su uso previsto se facilita por separado.
Los participantes del proyecto definen qué tramo se trabajará a continuación. Los resultados de investigación se asignan a ese tramo. Los cambios del plano o del estado de obra siguen siendo verificables. La documentación muestra el estado realmente alcanzado del trabajo especializado acordado.
La entrega comprende la asignación espacial y las condiciones pertinentes de la investigación. Los demás documentos técnicos siguen disponibles en paralelo según su objeto. Para la siguiente intervención en el terreno se reúnen las conclusiones necesarias. Las zonas pendientes siguen siendo expresamente reconocibles.

Indique el emplazamiento y marque los trabajos previstos en el terreno en el plano actual. Añada el contacto de la dirección de obra y el acceso disponible. La visión regional sirve de orientación. La superficie, la profundidad y la cota de referencia describen la tarea concreta.

Los informes y datos ya disponibles se facilitan con sus anexos espaciales. Los participantes competentes aclaran los requisitos pendientes para los próximos trabajos. Las conclusiones sobre otros tramos siguen siendo distinguibles. Esto facilita la comparación con la planificación actual del movimiento de tierras.
La gestión de suelos incluye además cuestiones sobre la composición y el uso previsto del material. El Reglamento alemán de materiales de construcción sustitutivos trata los materiales minerales de construcción sustitutivos y su incorporación a obras técnicas dentro de su ámbito de aplicación. Para el aporte sobre los suelos o la incorporación a los mismos existen, además, normas de protección del suelo. El § 1, apartado 2, ErsatzbaustoffV establece excepciones, entre otras, para determinados almacenamientos intermedios y traslados. Por ello, el destino concreto del material se clasifica con los especialistas competentes.
La organización del proyecto reúne la información técnica necesaria y mantiene identificables sus respectivos objetos. Los especialistas competentes facilitan los datos sobre composición y uso de materiales. La documentación sobre artefactos explosivos sigue referida a la investigación acordada y su alcance espacial.
Profundizar en resultados y términosUn dato de profundidad se utiliza con su cota de partida y la versión del plano correspondiente. Los cambios de superficie o del trabajo previsto pueden influir en la comparación. Por ello, las referencias utilizadas siguen siendo verificables en la documentación. La siguiente intervención en el terreno se valora a partir de esos datos.
Documentar las referencias de cota y las profundidades de investigaciónLas superficies parciales no tratadas y las cuestiones no aclaradas siguen identificadas en el plano. La dirección de obra las tiene en cuenta al preparar otros trabajos. Cuando esas zonas sean accesibles o vayan a verse afectadas concretamente, se coordinan las necesidades técnicas. Los resultados existentes siguen utilizándose con su alcance real.
Profundizar en resultados y términosInformación técnica
La evaluación de artefactos explosivos, la investigación de suelos contaminados y el reconocimiento geotécnico tienen tareas distintas. El folleto describe sus puntos de coordinación y muestra cómo se coordinan perforaciones y otras intervenciones en el terreno.

No. Una clase de material no acredita una comprobación de artefactos explosivos. Las investigaciones correspondientes y sus límites espaciales o relativos al material deben seguir siendo reconocibles por separado.
Puede seguir utilizándose para el alcance realmente comprendido en él. Las nuevas superficies, otras profundidades o los cambios de referencia de cota deben contrastarse con la conclusión documentada.
No. La conclusión no se amplía por el mero movimiento del material. La procedencia, la zona trabajada y las nuevas intervenciones que puedan existir deben seguir asignadas de forma verificable.
Debe aclararse con los especialistas competentes y, cuando proceda, con las autoridades, según el destino concreto. La comprobación de artefactos explosivos no sustituye esa evaluación.
Se necesitan los tramos de trabajo previstos con su posición y referencia de cota o profundidad, el estado actual del terreno y la documentación existente sobre artefactos explosivos. Los cambios conocidos del proyecto y las zonas de borde aún pendientes deberían estar identificados. El esfuerzo necesario también depende de las condiciones de medición, los métodos adecuados, la preparación necesaria, las fases temporales de obra y el alcance de documentación.
Después de retirar o aportar terreno, la misma profundidad bajo la superficie puede describir otro volumen de terreno. Por ello, para compararla con un informe existente se necesitan las referencias de cota original y actual.
Primero se examina por separado la documentación de cada una. Un acopio conjunto no amplía sus conclusiones. Las asignaciones poco claras se aclaran técnicamente y no se sustituyen por una extrapolación general de un informe.
Ante un objeto sospechoso inesperado, detenga inmediatamente los trabajos en la zona afectada. No toque ni mueva el objeto ni continúe poniéndolo al descubierto. Abandone la zona inmediata, mantenga la distancia y evite que se acerquen otras personas sin ponerse en peligro. En Alemania, avise inmediatamente a la policía llamando al 110; fuera de Alemania, utilice la vía local de emergencia. Las autoridades competentes determinan cómo continuar. Informe a la dirección de obra y al cliente; la comunicación interna no debe retrasar la llamada de emergencia.
Envíe el plano actual de movimiento de tierras con las superficies de retirada y aporte. Indique la profundidad prevista con su referencia de cota y las desviaciones conocidas respecto a versiones anteriores del plano. Añada la dirección o la región y las parcelas afectadas, en la medida en que se conozcan.
Describa qué zonas de origen se ven afectadas y qué traslados ya se han realizado o se prevén. Las asignaciones poco claras se identifican, en lugar de reunir informes solo por denominaciones de material similares.
Transmita íntegramente los informes existentes sobre artefactos explosivos. Los análisis de materiales pueden facilitarse en paralelo con su referencia respectiva. Identifique a los participantes que puedan responder las cuestiones pendientes de planificación, topografía o evaluación de la composición. Adjunte los conocimientos históricos y las interpretaciones de fotografías aéreas disponibles.
Comunique qué tramo se trabajará primero y quién necesita los resultados para la secuencia posterior. La investigación se coordina con las posibilidades reales de acceso. Una fecha, por sí sola, no sustituye un ámbito de trabajo suficientemente descrito. Indique las ventanas de ejecución previstas y las condiciones impuestas conocidas para el tramo.
Acuerde a quién se comunican los cambios en los límites de excavación o las nuevas cotas de trabajo. La comunicación debería identificar la zona afectada en el plano actual. Así, la comparación técnica puede limitarse al cambio concreto. La documentación antigua y la nueva siguen siendo distinguibles, de forma que posteriormente pueda verificarse qué base se utilizó para cada paso de trabajo.
Para solicitar una estimación de costes se describe qué investigación se necesita para cada tramo. Indique las superficies, profundidades y condiciones de acceso conocidas e identifique las cantidades aún pendientes. Pregunte qué trabajos preparatorios y servicios de documentación están incluidos en la oferta. Una estimación inicial basada en un proyecto provisional no se adopta sin comprobación como importe total definitivo. Si el tramo de movimiento de tierras cambia posteriormente, también se revisa el alcance de los servicios. La adaptación debería identificar de forma verificable la parte añadida o suprimida. Acuerde qué versión del plano, volumen de investigación y servicios constituyen la base de la oferta.
La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.
FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.