Señal de advertencia en el bosque de la Wahner Heide sobre la presencia de artefactos explosivos y la prohibición de acceso.
Oliver Fontana - Director gerente Martes, 7 de julio de 2026, por Oliver Fontana - Director gerente

Oliver Fontana en SAT.1 NRW: artefactos explosivos durante un incendio forestal

El 7 de julio de 2026, SAT.1 NRW informó sobre el incendio forestal en la Wahner Heide. En el reportaje, Oliver Fontana explicó el peligro que representan los artefactos explosivos presentes en el suelo.

Incendio forestal en la Wahner Heide: extinción a distancia

El 7 de julio de 2026, SAT.1 NRW informó sobre el incendio forestal en la Wahner Heide. Según el reportaje, los bomberos no podían acceder a la superficie afectada. Combatieron el fuego a distancia; también intervino un helicóptero. Los artefactos explosivos presentes en el suelo dificultaron el acceso a la zona donde debía extinguirse el incendio.

En la entrevista, Oliver Fontana explicó el peligro del calor: también pueden explotar los artefactos explosivos enterrados. Las explosiones y los fragmentos ponen en peligro a los equipos de intervención. Que un objeto esté bajo la superficie del suelo no excluye el peligro descrito en el reportaje.

Por ello, a los propietarios y responsables de zonas forestales y verdes no les basta observar la superficie visible. Antes de los trabajos previstos también cuentan el historial de uso y los indicios disponibles de artefactos explosivos. Renovar un camino, retirar una raíz o instalar una conducción plantea diferencias para la investigación. El alcance necesario depende de la superficie afectada y de la intervención real.

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Lo que la hierba y los árboles no revelan sobre el suelo

En la vida cotidiana, una superficie cubierta de vegetación se percibe de forma distinta de una zona de obra. Sin embargo, la hierba alta, el arbolado denso o una superficie de suelo cerrada no informan de manera fiable sobre lo que hay debajo. La posible sospecha de presencia de artefactos explosivos se evalúa a partir del uso anterior y de indicios concretos. Entre ellos pueden figurar análisis existentes, anotaciones documentales, comunicaciones conocidas de hallazgos o indicios de un uso militar anterior.

Importa el lugar: un indicio debe corresponder a la superficie donde se va a trabajar. Un informe sobre un hallazgo en una región constituye inicialmente información sobre un hecho en un lugar determinado. De ello no se deducen todavía una ubicación o profundidad precisas para otro terreno. Del mismo modo, el uso prolongado de una superficie sin incidencias no sustituye una investigación del subsuelo si un nuevo proyecto exige una intervención distinta.

Por ello, a los propietarios les conviene conservar ordenadamente la documentación disponible. Si se reúnen planos, informes de investigación y datos sobre cambios posteriores, la siguiente consulta puede responderse con mayor precisión. Un plano con referencia espacial inequívoca ayuda más que una afirmación general de que la zona ya fue comprobada en algún momento.

Después de la intervención de los bomberos: ¿qué trabajos están previstos?

Durante una intervención en curso, la dirección responsable decide cómo actúan los equipos. Evalúa la situación actual a partir de la información disponible. Quienes no participan en la intervención deben respetar los cierres y las instrucciones oficiales. No se permite entrar en una superficie afectada para realizar reconocimientos propios y recopilar información adicional supuestamente útil.

Para trabajos posteriores de construcción o mantenimiento se necesita primero una descripción precisa del proyecto. Esto incluye la superficie exacta, la actividad prevista, las posibles intervenciones en el terreno y la documentación ya disponible. Estos datos permiten dirigir preguntas concretas a los organismos competentes y a una empresa especializada adecuada. Un informe sobre una intervención anterior es una información entre varias.

Por tanto, una intervención finalizada no responde todavía a las preguntas de un cliente posterior. La finalización de la actuación de los bomberos describe el estado de esa intervención. Si después pueden retirarse árboles, renovarse caminos, instalarse conducciones o ejecutarse cimentaciones, y bajo qué condiciones, depende del proyecto concreto y de la información disponible al respecto. Esta cuestión forma parte de la preparación de los trabajos específicos.

Raíces, caminos y conducciones afectan a profundidades distintas

En una zona forestal o verde pueden preverse trabajos muy diferentes. El mantenimiento de la vegetación sobre el suelo, la retirada de raíces, un nuevo drenaje, la reparación de un camino y la construcción de una conducción afectan al terreno de distintas maneras. Por ello, escriba qué se va a hacer realmente en el lugar. Una denominación conjunta como mantenimiento de zonas verdes o restauración suele ser insuficiente.

Indique, en la medida de lo posible, dónde se trabajará y hasta qué profundidad llegarán las intervenciones previstas. En un trazado también se incluyen los espacios laterales de trabajo, los cruces y la ubicación de las excavaciones. En ubicaciones puntuales importan los puntos de inicio previstos y su posición en el terreno. Un dibujo comprensible suele transmitir estas diferencias mejor que varios correos electrónicos generales.

Si cambia la planificación, debe contrastarse de nuevo la documentación de investigación correspondiente con el proyecto. Una prueba relativa a una franja de trabajo estrecha no puede trasladarse sin más a una superficie ampliada. Lo mismo se aplica a profundizaciones adicionales o a nuevos puntos de inicio fuera de la zona considerada anteriormente. Por tanto, el informe y la planificación de ejecución deben describir el mismo espacio de trabajo, tanto en ubicación como en profundidad.

Uso anterior y fotografías aéreas históricas

Las fotografías aéreas históricas pueden aportar indicios sobre estructuras anteriores del terreno y acontecimientos. Junto con los mapas y otros documentos, ayudan a situar espacialmente una sospecha. Su análisis es un trabajo especializado: deben tenerse en cuenta la fecha de la toma, la calidad de la imagen, la cobertura y los cambios reconocibles. Una sola imagen no explica por completo la evolución de una superficie.

Lea el análisis teniendo en cuenta su proyecto. ¿Qué superficie se consideró? ¿Qué indicios se detectaron? ¿Qué zonas siguen sin aclararse debido a la documentación disponible? ¿Qué consecuencia se deriva para los trabajos previstos? Las respuestas muestran qué puede deducirse de las imágenes para su proyecto y qué cuestiones deben seguir investigándose sobre el terreno.

La documentación histórica responde a preguntas distintas de una medición sobre el terreno. Puede fundamentar una sospecha o delimitarla espacialmente. Una investigación técnica, a su vez, se refiere a las condiciones locales de medición y a la tarea acordada. Solo al considerarlas conjuntamente se comprende qué indicios históricos existen y qué puede aportar sobre ellos la investigación local.

Análisis histórico de fotografías aéreas para su proyecto

Aclarar las necesidades de investigación antes de los trabajos en el bosque

Una investigación comienza preguntando qué trabajos se van a realizar en la superficie forestal. Para un camino importa su zona afectada; para una conducción, el trazado con sus cruces y excavaciones; para un sondeo, el punto individual y su profundidad. Los indicios disponibles de artefactos explosivos se vinculan a estos espacios de trabajo. De ahí puede determinarse qué preguntas debe responder una investigación técnica.

Los caminos, las irregularidades, la vegetación y las instalaciones existentes influyen en dónde pueden utilizarse los equipos de medición. Si partes de la superficie no son accesibles, debe tenerse en cuenta en la planificación. Por ello, una oferta debería mostrar qué zonas se investigarán, qué requisitos se aplican y cómo se tratarán las superficies parciales pendientes. El nombre de un equipo de medición por sí solo no describe este alcance.

Si cambia la planificación, los resultados disponibles se comparan con la nueva intervención. Una investigación anterior puede constituir un valioso trabajo previo. Sin embargo, se aplica a la zona documentada y a la tarea de entonces. Las superficies adicionales de caminos, los puntos de sondeo desplazados o las profundidades mayores deben considerarse por separado antes de los movimientos de tierras.

Qué pueden detectar los métodos de prospección

La magnetometría, los métodos electromagnéticos y el georradar investigan propiedades distintas. La magnetometría registra anomalías magnéticas, especialmente relacionadas con cuerpos ferromagnéticos. TDEM mide las respuestas electromagnéticas de objetos conductores. El georradar representa reflexiones en las diferencias del subsuelo y puede aportar información sobre capas, instalaciones y otras estructuras.

Una señal anómala es inicialmente un resultado de medición. En su evaluación se tienen en cuenta la ubicación, las condiciones de medición y las instalaciones conocidas. Por tanto, un punto en un plano de medición no permite saber todavía con seguridad qué objeto hay allí. Según el resultado, pueden ser necesarias otra medición, una investigación preparada de un punto objetivo u otros trabajos especializados.

Para los trabajos previstos en el bosque, el informe debe mostrar qué zonas se investigaron y qué cuestiones siguen pendientes. Una medición a lo largo de un camino accesible no describe automáticamente la superficie vecina cubierta de vegetación. También debe poder reconocerse a qué intervalo de profundidad se refiere el resultado bajo las condiciones locales. Los límites indicados forman parte de las conclusiones y deben tenerse en cuenta en el siguiente movimiento de tierras.

Métodos y límites de la prospección de artefactos explosivos

El suelo y las instalaciones limitan la medición

La superficie visible no determina por sí sola la idoneidad de un método. La estructura del suelo, la humedad y las instalaciones existentes también influyen en la señal de medición. En el georradar, los terrenos conductores de electricidad o muy heterogéneos pueden limitar la investigación. Las conducciones, las armaduras y otros cuerpos metálicos pueden superponer sus señales a las mediciones magnéticas o electromagnéticas. La elección del método debe tener en cuenta estas condiciones locales.

La profundidad del trabajo previsto también es decisiva. Una investigación desde la superficie solo puede evaluar el espacio para el que aporta datos analizables bajo las condiciones reales. Si una cimentación, excavación o conducción necesita un volumen de trabajo más profundo, debe comprobarse si se requiere una investigación complementaria por profundidad. Un dato general de profundidad sin referencia al método, al objeto buscado y a la superficie no basta para ello.

Las zonas que no pueden investigarse suficientemente siguen siendo reconocibles como tales en el resultado. No pueden considerarse libres de anomalías únicamente porque no haya podido representarse una señal objetivo inequívoca. Esta diferencia es importante para propietarios y proyectistas: una zona de medición evaluable y una laguna de medición permiten conclusiones distintas. El servicio posterior capaz de responder a la cuestión pendiente se define a partir de la intervención concreta.

Árboles, caminos y terreno: separar las tareas antes de intervenir en el suelo

En las zonas forestales y verdes pueden entrelazarse el mantenimiento, la restauración y los trabajos de construcción. Para comprobar la presencia de artefactos explosivos cuenta qué actividad afecta realmente al suelo. Un camino, un drenaje o un nuevo tramo de conducción puede requerir un espacio de trabajo distinto del uso anterior. También los sondeos individuales o la retirada de raíces deben describirse con su ubicación y profundidad prevista.

Las investigaciones geotécnicas, los estudios ambientales y las comprobaciones de artefactos explosivos responden a preguntas diferentes. Un informe geotécnico puede ser importante para planificar un camino o una cimentación, pero no describe por ello una investigación de artefactos explosivos. A la inversa, una prospección de artefactos explosivos no sustituye la evaluación de la capacidad portante ni de posibles contaminantes. Los informes completos y sus encargos permiten reconocer qué servicios existen ya.

Especialmente en perforaciones y calicatas, la coordinación debe realizarse antes de la intervención. Los proyectistas, la dirección de obra y la empresa especializada necesitan los mismos datos sobre el lugar de trabajo. Si solo existe un informe para una zona vecina, debe comprobarse qué parte puede utilizarse para el nuevo trabajo. Así queda claro qué pregunta se ha respondido y qué investigación sigue siendo necesaria sobre el terreno.

Leer los informes anteriores para nuevos trabajos en el bosque

Un informe anterior puede contener un valioso trabajo previo. Lea primero qué se encargó, a qué zona se refiere y qué resultados describe. El título o una breve frase de resultados no bastan para trasladarlo a un nuevo proyecto. Los anexos, los planos y las indicaciones sobre zonas no investigadas también pueden ser decisivos para la evaluación.

Revise esta documentación con los responsables del proyecto y la empresa especializada participante. Para ello, compare la tarea investigada anteriormente con la nueva planificación. Si coinciden la superficie, la profundidad y la cuestión planteada, la información existente puede facilitar los trabajos posteriores. Si hay diferencias, podrá definirse de forma específica qué datos o investigaciones complementarios se necesitan.

Para el archivo conviene asignar inequívocamente el informe a la versión de los planos. Los extractos sueltos sin anexos pierden fácilmente su contexto original. Por ello, quien entregue documentación a una oficina de planificación o a una empresa ejecutora debería facilitar todos los documentos relacionados. Así, también los nuevos participantes podrán leer qué se investigó realmente y qué límites indica el informe.

La dirección de intervención, las autoridades y la empresa especializada tienen tareas propias

Durante un incendio, la dirección responsable de la intervención decide cómo actúan los equipos. Las demás personas deben respetar los cierres y las instrucciones oficiales. Los reconocimientos propios de una superficie afectada no forman parte de la preparación de trabajos posteriores de mantenimiento o construcción. Tampoco un encargo privado de investigación levanta un cierre existente.

En cambio, para los trabajos previstos se reúnen la información del terreno y la del proyecto. El propietario aporta la documentación disponible. Los proyectistas identifican caminos, superficies de trabajo, trazados o puntos individuales de intervención. Una empresa especializada adecuada evalúa qué investigación puede considerarse para esa tarea y documenta el servicio realizado. La dirección de obra necesita los resultados antes de preparar el paso de trabajo correspondiente.

Los requisitos administrativos se aclaran con el organismo competente en cada caso. Qué organismo asume cada tarea depende del lugar del proyecto y de la situación concreta. Por ello, los escritos existentes deberían transmitirse con fecha, anexos y referencia espacial inequívoca. Si durante los trabajos se descubre un objeto sospechoso, debe comunicarse de inmediato a la policía. La consulta técnica de proyecto para investigaciones posteriores cumple una función distinta de esta comunicación urgente.

Preparar una superficie cubierta de vegetación para la investigación

La vegetación densa, las irregularidades, los caminos y las instalaciones existentes influyen en cómo puede investigarse una superficie forestal. La empresa especializada necesita saber qué zonas son accesibles y dónde hay obstáculos. Describa primero el estado a partir de los planos y las imágenes ya disponibles. Para realizar una consulta no tiene que entrar en una superficie posiblemente peligrosa ni modificar el suelo por su cuenta.

La preparación necesaria y admisible se coordina con la investigación prevista. Esto se aplica especialmente cuando bajo términos generales como despeje o restauración se entienden trabajos muy distintos. La vegetación sobre el suelo, las raíces y los obstáculos constructivos afectan a la investigación de distintas formas. Indique, por tanto, qué se pretende retirar o modificar, en lugar de realizar esos trabajos antes de la aclaración técnica.

Si una zona parcial sigue siendo inaccesible, debe seguir siendo reconocible en el alcance de la investigación y posteriormente en el resultado. Una superficie investigada no incluye automáticamente todas las zonas situadas entre sus partes. Así podrá comprobarse de forma específica si queda alguna tarea pendiente para una obra posterior de caminos, drenaje u otros trabajos de mantenimiento. Las superficies recién accesibles se contrastan con la documentación anterior; el cambio de accesibilidad por sí solo no amplía un informe concluido.

Prever el informe antes del inicio de los siguientes trabajos

Quien proyecte caminos, conducciones u otras instalaciones en una superficie forestal necesita el resultado de la investigación a tiempo para el siguiente paso. La fecha de medición por sí sola no basta. La evaluación, el informe y la coordinación sobre zonas pendientes también forman parte de la secuencia. Solo así puede reconocerse qué conclusión existe para la intervención prevista.

Acuerde, por tanto, cuándo deben recibir la documentación los proyectistas y la dirección de obra. Una fecha próxima para trabajos en raíces, un sondeo o una zanja de conducción describe la necesidad con más precisión que una petición de investigación lo más rápida posible. Indique también qué zonas de trabajo se abordarán primero y si seguirán otros tramos.

Si aparecen nuevos indicios o cambia la planificación, deben informarse los participantes afectados. Una superficie de camino ampliada o un punto de inicio desplazado pueden superar la zona considerada hasta entonces. Antes de la ejecución se aclara si los resultados disponibles bastan para ello. Esta comparación debe realizarse antes de los movimientos de tierras para que el equipo de trabajo conozca el alcance realmente investigado.

Esta documentación ayuda en una consulta sobre una superficie forestal

Para la primera consulta, indique a FONTANA-EOD el lugar exacto del proyecto y describa los trabajos previstos. Un plano de situación con la zona de trabajo marcada, los datos de profundidades previstas y el estado actual de planificación facilitan la evaluación. Si ya se ha fijado una fecha o una fase de obra, también debería comunicarse.

A ello se añaden los análisis de fotografías aéreas disponibles, los informes de investigación anteriores, las condiciones impuestas conocidas y la documentación de redes o instalaciones existentes. Es útil facilitar los documentos completos con fecha y anexos. Si cierta información aún no existe, puede indicarse en la consulta. Señale, por ejemplo, si se menciona una investigación pero falta todavía su informe.

Describa además qué decisión debe tomar a continuación. ¿Se trata de preparar una licitación, definir el alcance de una investigación o contrastar resultados existentes con una planificación modificada? FONTANA-EOD podrá indicar entonces qué datos siguen siendo necesarios para los próximos trabajos.

Reunir la documentación del proyecto para la consulta

Conservar la documentación para trabajos posteriores de mantenimiento y construcción

Una investigación solo sigue siendo utilizable para trabajos posteriores si puede reconocerse su alcance. Conserve juntos el informe, los planos de situación y los anexos. En ellos deben poder localizarse la superficie investigada, la tarea realizada y los resultados. Igual de importantes son las zonas no alcanzables, los límites de medición y los resultados aún pendientes. Una breve comunicación de que el bosque ya fue comprobado no permite reconocer estas diferencias.

Si después se modifican caminos, se añaden conducciones o se proyectan otras profundidades de intervención, los cambios se comparan con esta documentación. La investigación anterior sigue siendo una fuente de información. Sin embargo, que cubra la nueva tarea depende de dónde y bajo qué condiciones se trabajó entonces. Por ello, un nuevo plano debería mostrar claramente los trabajos previstos respecto al estado anterior.

Esto también ayuda cuando cambian los responsables. Otro propietario, una nueva oficina de planificación o una empresa posterior necesitan toda la documentación de la zona correspondiente. Si solo se transmite una frase de resultados, pueden perderse los límites espaciales y las cuestiones pendientes. El informe y el plano dejan constancia de a qué se refiere realmente la conclusión.

Interpretar el informe de prospección y el registro de retirada de artefactos explosivos

¿Ha descubierto un objeto sospechoso?

Si descubre un objeto que podría ser munición, no lo toque ni lo mueva. Abandone la zona inmediata, avise a otras personas sin ponerse en peligro y, en Alemania, informe de inmediato a la policía llamando al 110. Respete las instrucciones de los organismos competentes.

No investigue el objeto por su cuenta para precisar la comunicación. Observarlo más de cerca, limpiarlo o descubrirlo pueden crear peligros adicionales. No vuelva a acercarse al lugar del hallazgo para tomar fotografías o hacer una descripción más precisa. Aléjese junto con otras personas de la zona de peligro inmediato; obtener información adicional no justifica acercarse de nuevo.

La consulta de proyecto para trabajos previstos cumple una función distinta de la comunicación de un hallazgo urgente. Mediante la consulta se preparan trabajos posteriores y se trata la documentación necesaria. Ante un posible hallazgo de artefactos explosivos, la policía es el interlocutor inmediato. Las indicaciones oficiales siguientes explican cómo actuar ante munición hallada.

Indicaciones oficiales sobre la actuación ante munición hallada

Actuación inmediata ante un hallazgo de artefactos explosivos

Preguntas sobre artefactos explosivos en zonas forestales y verdes

¿También pueden volverse peligrosos por un incendio los artefactos explosivos enterrados?

En el reportaje de SAT.1 NRW, Oliver Fontana explica que también los artefactos explosivos enterrados pueden explotar por el calor. Las explosiones y los fragmentos ponen en peligro a los equipos de intervención. Por tanto, la superficie del suelo por sí sola no permite una conclusión segura sobre el peligro descrito en el reportaje. Durante un incendio, respete los cierres y las instrucciones de los equipos. No entre en una superficie afectada para buscar por su cuenta posibles objetos.

¿Debe considerarse afectada toda superficie forestal a raíz del reportaje?

Para un terreno concreto cuentan su uso anterior y los indicios específicos. Un hallazgo o una intervención en otro lugar no describe todavía la ubicación ni la profundidad de un objeto en su superficie. A la inversa, la vegetación densa no demuestra que el suelo esté libre de artefactos explosivos. Por ello, para los trabajos previstos se consideran conjuntamente el lugar del proyecto, la documentación disponible y las intervenciones previstas. Trasladar el reportaje del incendio de forma general a todas las superficies forestales no ayuda a esta evaluación.

¿Basta con que no se haya encontrado nada en trabajos anteriores?

La mera afirmación de que no hubo hallazgos no permite deducir que se realizó una investigación. Lo decisivo es qué se trató realmente y qué zonas cubre un informe. Una documentación anterior puede contener un valioso trabajo previo. Sin embargo, para un camino nuevo, una zanja de conducción o trabajos en raíces se comprueba si la superficie y la profundidad siguen correspondiendo a los resultados de entonces. Para ello, los informes completos con sus planos de situación son más útiles que un resumen oral.

¿Debería despejarse la superficie antes de una consulta?

Describa primero la vegetación, la accesibilidad, los obstáculos conocidos y los trabajos previstos. Después se coordina con la investigación qué preparativos son necesarios y admisibles. Los movimientos de tierras adelantados por iniciativa propia pueden anticiparse indebidamente a esta aclaración. Para la consulta son útiles los planos existentes y la documentación ya disponible. Ante un objeto sospechoso concreto se aplican las instrucciones de comunicación del hallazgo: no tocarlo ni moverlo, abandonar la zona inmediata y avisar a la policía.

¿Qué debe aclararse si solo se va a renovar un camino forestal?

La denominación construcción de caminos tampoco aclara dónde ni hasta qué profundidad se trabajará. Indique si se afectan el pavimento, las capas de soporte, el drenaje o los espacios laterales de trabajo y qué documentación existe ya. Las intervenciones reales determinan la pregunta de investigación. Si después la planificación se amplía o profundiza, se compara de nuevo con el alcance documentado. Un informe para una franja estrecha no se aplica automáticamente a cualquier ampliación posterior a lo largo del mismo camino.

¿Una fotografía puede sustituir la investigación del subsuelo?

Una imagen general ya disponible puede mostrar caminos, vegetación e instalaciones visibles y complementar una consulta. No permite evaluar lo que hay en el terreno. Tampoco puede deducirse de una fotografía el alcance de las conclusiones de una prospección ya realizada; para ello se necesitan el informe y las condiciones de medición. No vuelva a acercarse a un objeto sospechoso para tomar fotografías destinadas a una consulta. Ante un posible hallazgo de artefactos explosivos, la policía es el interlocutor inmediato.

Planificar trabajos en su zona forestal o verde

Para una actuación prevista, FONTANA-EOD necesita la zona de trabajo concreta y las intervenciones planeadas. Envíe un plano de situación actual, datos de profundidad y método de trabajo, así como los informes de investigación o escritos oficiales existentes. El estado de la superficie, los accesos y las instalaciones conocidas también ayudan a la evaluación.

Indique qué trabajo se realizará a continuación: un camino, una conducción, un sondeo u otro movimiento de tierras. FONTANA-EOD comprueba con usted qué datos faltan y qué tarea de investigación se deriva de ellos. Ante un hallazgo sospechoso urgente, diríjase de inmediato a la policía.

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La necesidad de análisis de fotografías aéreas históricas, prospección de artefactos explosivos, investigación desde la superficie con georradar, magnetometría o TDEM, prospección profunda, investigación en sondeo, supervisión de la excavación, limpieza de áreas o recuperación de artefactos depende de la ubicación, la intervención, la profundidad, el subsuelo y los documentos disponibles. Una evaluación temprana aporta claridad para licitar, programar los trabajos, proteger al personal y ejecutar la obra.

FONTANA-EOD combina la autorización conforme al § 7 SprengG, especialistas con certificado de competencia conforme al § 20 SprengG, métodos adecuados de prospección y limpieza de artefactos explosivos y documentación trazable. Envíe el plano, la profundidad de la intervención, la fase de obra y los documentos disponibles para una primera evaluación técnica.